lunes 19 de diciembre de 2011

El Dios que se hizo hombre


Del escritorio del pastor:  El Dios que se hizo  hombre (Juan 1:14)
            El evangelista Juan afirma una verdad poco comprensible para nuestra finita mente humana.  Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros.  El Dios hecho carne se identifica con el hombre y dejó Su trono de gloria y majestad y quiso nacer asumiendo todas aquellas debilidades propias de nosotros.  En ese contexto, el cristianismo celebra con gozo la navidad.  Entendemos la negativa de algunos grupos a negarse a celebrar esta fiesta debido a que la Biblia no indica la fecha de su nacimiento ni tampoco que la misma indica que hay que celebrarlo.
            De lo anterior, podemos encontrar dos posturas antagónicas en medio de esta fiesta.  Una es la actitud de rechazo y la otra de ser permisivo o tolerantes.  La primera, es  aquella donde tratamos de ignorar la Navidad.  Razones no faltan.  Aceptamos que hay elementos extrabíblicos que tristemente se han infiltrados en el cristianismo.  Hemos dicho que la Biblia no describe ninguna fecha del nacimiento de Jesús como otros elementos como el árbol mismo y qué decir de Papá Noel.  Es penoso ver esta realidad que nuestros niños recuerdan más a este gracioso personaje que al Cristo histórico y real que se encarnó y nació en Belén de la virgen María.  Hoy esta fiesta se ha comercializado al grado que Navidad es sinónimo de abundante comida. Fiesta llena de alcohol.  Regalos y otras muchas cosas más, todo lo anterior ha logrado perder la valiosa oportunidad para que como iglesia podamos levantar y proclamar el verdadero sentido de la Navidad.  Esta fiesta nos debe hacer recordar que Jesús se despojó de su divinidad tomando forma de siervo  y se hizo hombre.  Eso representa la Navidad. El Dios Todopoderoso se humano y se hizo obediente hasta la muerte (Fil. 2:6-8).
            La otra posición es la permisiva o tolerante.  Es donde aceptamos cualquier elemento sin saber su origen.  Entendemos que aquí la iglesia y el creyente en general debemos interesarnos más su procedencia de cualquier elemento que hemos introducido en esta fiestas.  Hermanos, con respeto pero con firmeza, debemos entender que Navidad no es el árbol ni tampoco los regalos que trae Papá Noel ni los fuegos artificiales por muy lindos que estos sean.  Invitamos que en medio de esta fiesta,  recordemos el mensaje de los ángeles a los pastores, ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!  (Lucas 2:14).  Sin duda alguna, Navidad debe ser una ocasión de reflexión y que como familia disfrutemos unos con otros expresándonos el amor de Dios unos con otros.  Que nos identifiquemos con aquel necesitado.   Con el que padece y que compartamos del amor de Cristo a todos.  Respetando los diferentes criterios que podemos tener, les invitamos que celebremos Navidad en su verdadero contexto.  Jesús dejó su trono y corona por mí, al venir a Belén a nacer, mas a ti no fue dado el entrar al mesón, y en pesebre te hicieron nacer….Ven a mí corazón, oh Cristo, pues en él hay lugar para Ti.   Ven a mi corazón, oh Cristo, ven, pues en él hay lugar para Ti.   Bendiciones a todos.  Que el Cristo de la Navidad nos llene a todos de Su amor y paz.  ¡Feliz Navidad!  

lunes 12 de diciembre de 2011

Beneficios al promover una nueva relación con Dios


Del escritorio del pastor:  Beneficios al promover una nueva relación con Dios (Romanos 5:1-5)
            Estamos a pocos días que el 2011 sea historia.  Creemos que es un buen momento para que todos, podamos tomar decisiones en nuestras vidas para mejorar nuestra relación con el Señor en el 2012.  ¿Qué les parece si nos proponemos promover una nueva y mejor relación con nuestro Dios?  El hacerlo es para nuestro beneficio únicamente (Salmo 73:25 dice, Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien….).  Somos beneficiados al mejorar nuestra relación con Dios.  De esa manera, el Señor podrá trabajar mejor en nuestra vida y formar y forjar nuestro carácter (lo que somos realmente).  Si hemos sido transformados  genuinamente, siempre dejaremos huellas en los demás (2 Cor. 3:18, Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor).     A continuación en estos versículos, el apóstol Pablo nos muestra algunos beneficios que disfrutamos cuando nos proponemos mejorar nuestra relación con Dios.
            Tenemos paz con Dios (v. 1).  Esto viene como resultado de ser justificados (declaración legal que se hace una sola vez en la cual en vez de ser declarados culpables, somos declarados justo).  La justificación cambia todo.  Disfrutamos de la paz y una correcta relación con Dios.  Ya no somos más enemigos.   Hemos sido reconciliados con el Señor.  Estar en paz con Dios es un gran alivio.  El mundo necesita estar en paz con Dios.  Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús (Fil. 4:7).  Esta paz no la entiende el mundo.   Jesucristo nos introduce a la gracia (v. 2).  Tenemos entrada a la presencia misma de Dios y agrega Pablo, en la cual estamos firmes.  Tenemos acceso a un lugar que antes se nos había negado.  Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo (Heb. 10:19).    Como sabemos, en el AT el tener entrada al Lugar Santísimo era un privilegio especial y reservado para el Sumo Sacerdote una vez al año (Hebreos 9:7,  pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año…).  Éxodo 28:35 explica que el sumo sacerdote debía usar una campanillas y al escuchar su sonido, daba entender que estaba vivo.  Cristo cambió todo eso y somos beneficiados de ese privilegio.
            Tenemos esperanza (v. 2).   La esperanza, es la confianza de lograr una cosa o que se realice lo que se desea.  La esperanza es una virtud cristiana del presente (1 Corintios 13.13).  En el futuro cuando estemos en le presencia del Señor no se necesitará más.  Nuestra esperanza es disfrutar de la gloria de Dios, nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.  Antes estábamos  en el equipo de los perdedores y excluidos, pero ahora tenemos la esperanza de entrar y disfrutar de la gloria de Dios.  Gloriarnos ahora, es demostrar ¡júbilo, alegría, gozo!  No debemos temer al futuro (1 Timoteo 1:1….del Señor Jesucristo nuestra esperanza). 
            Nos gloriamos en las tribulaciones (v. 3).  Tribulaciones son todas aquellas herramientas divinas usadas para formar nuestro carácter.   ¿Qué busca Dios al permitir las tribulaciones en nuestras vidas?  Primero debemos aceptar  que a nadie le gusta pasar por tribulaciones.  Dios desea promover en nosotros la paciencia (Stg. 1:3).  Paciencia es un fruto del ES (Gál. 5:22).  Es la capacidad de resistir, perseverar,  permanecer bajo presión.  Dios busca en nosotros por medio la paciencia, madurar en nuestro carácter y vida cristiana.  Es saber cómo manejar la vida y no lo contrario.  Es mantenernos firmes cuando las circunstancias son adversas.   Finalmente, Dios busca un carácter probado en nuestra vida (v. 4,   y la paciencia, prueba….).  Probar es el proceso del joyero que prueba los metales si son genuinos o no y así demostrar su pureza.  Cuando Dios permite la prueba, debemos darnos cuenta que Él está trabajando en nosotros.  No quejarnos y exclamar, ¿por qué Señor?  Sino más bien, ¿para qué esto Señor?    Al final el Señor espera de nosotros una reacción madura y espiritual al venir y pasar la prueba.  No a la amargura, enojo o reproche.  Si reaccionamos así, Dios NO puede producir en nosotros ninguna transformación alguna.  Si estamos en Cristo, nuestra reacción será llena de paz, esperanza y gozo.  Que el 2012, sea un año de más bendición, madurez y crecimiento espiritual por medio de una mejor relación con Dios.   Bendiciones a todos.

lunes 05 de diciembre de 2011

Amonestaciones bíblicas contra el amor al dinero


Del escritorio del pastor:  Amonestaciones bíblicas contra el amor al dinero (Lucas 12:13-21).
            Comer, beber y darse la buena vida o sea vivir sin límite alguno, despreocupado de todo es algo que quizá todos quisiéramos vivir así.   Cuando leemos este pasaje de la parábola del rico insensato, notamos que esa fue la aspiración de este hombre.  Pero notamos algo más.  Este hombre quiso vivir su vida lejos de Dios y viviendo su vida alrededor de sus bienes materiales únicamente pero al mismo tiempo lleno de egoísmo.  No fue generoso y tampoco tuvo en sus planes futuros a Dios.
            Enriquecerse legalmente no es un pecado.  El pecado viene cuando el dinero o los bienes materiales ocupan el primer lugar.  1 Timoteo 6:10 nos recuerda:   porque raíz de TODOS los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.  Dos elementos básicos nos enseña este versículo.  Cuando el dinero se convierte en nuestro primer amor (afecto por la plata) tendremos serios problemas y segundo, el amor al dinero puede extraviarnos de la fe (2 Timoteo 4:10, Demas se apartó de la fe amando más este mundo).  ¿Hemos pensado alguna vez que tarde o temprano daremos cuenta de nuestra vida al Señor?  Este hombre rico pero insensato no había pensado en ello.  ¡Cuidado con edificar nuestra vida alrededor de las riquezas!    El mundo de hoy le ha dado a las riquezas un primer lugar.
            Quien ama al dinero confía más en él y no en Dios (Lucas 12:15).   La vida del hombre NO consiste en la abundancia de los bienes que posee.   Todos debemos saber que la codicia nos hace olvidarnos de Dios.  La codicia es la sed de tener más, más y más y nunca estar satisfechos.  Sin duda alguna es un grave error confiar en las riquezas y no en Dios.  Job 31:24-28 dice al respecto:  Si puse en el oro mi esperanza y dije al oro:  Mi esperanza eres tú.  Si me alegré de que mis riquezas se multiplicasen y de que mi mano hallase mucho....Esto también sería maldad juzgada porque habría negado al Dios soberano.  Proverbios 11:28 agrega, El que confía en sus riquezas caerá, mas los justos reverdecerán como ramas.  Estos pasajes nos dan una nota de seria advertencia, ¡cuidado con confiar en las riquezas y no en Dios!   El rico insensato tenía tanto pero no estaba contento porque Dios no estaba en sus planes únicamente sus riquezas.  Otro detalle importante, poseer riquezas no es sinónimo de felicidad.  La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ello (Prov. 10:22). 
            Las riquezas dan una sensación de seguridad .  El rico insensato tenía todo programado para disfrutar de un futuro seguro y lleno de comodidades.  Él pensaba....Esto haré.  Con todo derecho, este hombre planea expandir sus negocios y disfrutar de sus riquezas.  Sin embargo, no vemos en sus proyectos a Dios.  No hay nada malo planificar el futuro pero el error está en confiar más en lo que poseemos y no en Dios mismo.  Muchos bienes tienes aguardados para muchos años...Pero Dios dijo:....Una vez más, no hay nada malo en planificar nuestro futuro, pero consideremos a Dios en esos planes y no hacerlo a un lado. 
            No edificar sobre un cimiento inestable y breve (Lucas 12:20).   Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma....Las riquezas NO aseguran una vida larga.    Sin que lo esperase, Dios mismo lo tilda de necio y le da una noticia inesperada.  Esa misma noche moriría.  Aunque lleno de riquezas era una persona ignorante y hasta presumido por todo lo que tenía.   Una persona sabía no cae en el afán de enriquecerse.  Proverbios 23.4-5 dice,   Sé prudente, y desiste....se harán alas como alas de águilas, y volarán al cielo.   Edificar la vida sobre el dinero no es lo más recomendable.  Los bienes materiales son inestables e inciertos.  La bolsa de valores con su inestabilidad es una prueba de ello.  Hay miles de personas que tienen su esperanza en sus inversiones y no en Dios.  Edifiquemos nuestra vida en Dios.  Que nuestra confianza esté en el Dios de Israel no en las riquezas.  Bendiciones a todos.    

lunes 28 de noviembre de 2011

Pasos para un evagelismo más efectivo (Hechos 8:26-40)


Del escritorio del pastor:  Pasos para un evangelismo efectivo (Hechos 8:26-40)

            No podemos hablar de evangelismo sin relacionar a la iglesia. Somos los agentes de Dios para llevar a cabo esta labor.  Al leer el libro de los Hechos, observamos que la iglesia del I siglo se caracteriza por dos detalles:  Primero, dieron prioridad a la evangelización y segundo,  tenían una profunda compasión por aquellos que no conocían  a Cristo.  Hechos 8, es importante y clave, debido a que la iglesia comienza a obedecer la ordenanza de Cristo de Hechos 1:8,  me seréis testigos...hasta lo último de la tierra.  La iglesia en medio de la persecución  obedecen la orden del Señor y la primera frontera que traspasan es Samaria.  Recordemos que las relaciones entre ambos pueblos no era la mejor.  Sin embargo, rompiendo todos los muros, Felipe es usado por Dios y lleva un avivamiento espiritual como nunca (8:8, así que había gran gozo en aquella ciudad).  En medio de ese avivamiento, Felipe recibe una orden extraña, debe abandonar la ciudad y tomar un nuevo rumbo.  Debe dirigirse al desierto.  Ahora, veamos que Felipe hace y que usted y yo debemos hacer también al momento de compartir las buenas nuevas de salvación.

            Debemos tener sensibilidad (v. 26, Levántate y vé hacia el sur...el cual es el desierto).  Felipe es llamado a cambiar de lugar en medio de un poderoso avivamiento espiritual.  La sensibilidad nos hace escuchar la voz de Dios.  No es fácil moverse de lugar cuando las cosas va bien.  Todo creyente debe saber que cuando Dios nos mueve tiene algo para nosotros.  No siempre sabremos por qué el Señor nos mueve pero quizá más adelante lo podemos entender.  Felipe estuvo alerta a la voz de Dios.  Debemos tener disponibilidad (v. 27-29,  Entonces él se levantó y fue).  No solo se trata de ser sensible sino también disponible.  Ambas situaciones nos hacen más útiles en la obra de Dios.  El profeta Isaías fue sensible y estuvo dispuesto a obedecer el llamado de Dios respondiendo, heme aquí envíame a mí.  La mayoría de nosotros tenemos muchas excusas para no obedecer el llamado de Dios.  Puede ser trabajo, familia, estudio, hijos etc.  El desierto no era el mejor lugar para evangelizar sin embargo Felipe no cuestiona la orden divina.  El ES le guía y le dice, Acércate y júntate a ese carro (v. 29).  Todo cambiará cuando permitimos al ES guíe nuestra vida.  Felipe  fue usado para llevar el evangelio a los samaritanos y ahora con un etíope.

            Debemos tener iniciativa (v. 30, Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías y dijo:  Pero, ¿entiendes lo que lees?)  Con tacto y sin ofenderle le hace la pregunta correcta, ¿entiendes lo que lees?    Felipe está construyendo puentes para llevar las buenas nuevas a este hombre necesitado.  ¿Cómo está nuestra iniciativa al compartir el evangelio?  La iglesia es responsable de explicar la Palabra de Dios y que todos conozcamos que Jesús es el Señor y que toda rodilla debe doblarse ante él para gloria de Dios Padre.   Aprendamos de Felipe.  Debemos tener tacto (v. 30-34), el eunuco necesita ser enseñado.  La respuesta recibida por Felipe es un reto para la iglesia de hoy:  ¿entiendes lo que lees?  ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare?   (Romanos 10:14-17).  Este hombre tenía hambre de leer la Palabra de Dios pero no podía entenderla.  No tenía la capacidad de interpretación.  Felipe recibe la invitación de subir al carro y explicar el pasaje leído.  Con gentileza y sabiduría explica al eunuco lo el pasaje significaba.  Felipe nunca se burló de la ignorancia del etíope y con mucho tacto dio respuesta a la inquietud y necesidad espiritual de este hombre.

            Debemos tener precisión (v. 34-35), ....le anunció el evangelio de Jesús (Jn. 14:6, Hechos 4:12, 1 Timoteo 2:4-5).  Es importante presentar el evangelio de Cristo de forma sencilla y clara.  No quitarle ni agregarle nada.  Hacerlo con claridad.  Presentar a Jesús como el Salvador del mundo.  Abriendo su boca....le anunció el evangelio de Jesús.  La presencia de la iglesia en la tierra es la proclamación del evangelio de Jesús.  Tenerlo siempre presente.  Nuestro fin hacer discípulos.  Finalmente, debemos tener firmeza (v. 37-39), ¿qué impide que yo sea bautizado?  preguntó el etíope.  Felipe aclara el mensaje, ....Si crees de todo corazón....Y respondiendo dijo:  Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios....La fe en Jesús es prioridad para ser bautizado.  La iglesia no debe devaluar las demandas bíblicas al no creyente.  La meta de la iglesia es la persuasión para que nuestros oyentes conozcan y crean en Jesús como Señor y Salvador de sus vidas.  Iglesia, tenerlo presente.  Bendiciones a todos.      

lunes 21 de noviembre de 2011

Cuando todo falla, Dios tiene la solución

Del escritorio del pastor:   Cuando todo falla, Dios tiene la solución (Lucas 8:40-56)
            En Lucas 8:25 después que Jesús calma la tempestad los discípulos todavía asustados exclaman, ¿Quién es éste que aun a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?  En este pasaje, Jesús volverá a demostrar una vez su poder divino sobre la enfermedad y la muerte.  Después de haber sido rechazado en la región de Gadara donde liberó a un hombre de la posesión demoníaca (Lucas 8:35-35) ahora una gran multitud le recibe con gozo (v. 40).  Aquí Lucas describe dos milagros portentosos.  Veamos los detalles.  Jairo era un principal de la sinagoga.  Era un hombre con cierta posición y posesiones que lo hacían de él un hombre conocido y con influencias.  Sin importar quién es, se llega a Jesús y con una actitud humilde, se postra ante el Señor y le hace una petición angustiosa, le rogaba que entrase en su casa, porque tenía una hija única, como de doce años, que se estaba muriendo (v. 41-42).  Con ello afirmamos que no siempre el dinero puede comprar la salud.  Es un atributo únicamente de Dios otorgarla de nadie mas.  Todos podemos entender la angustia de Jairo  y la necesidad urgente de llegar a casa con el Señor y que su hija fuese sanada.
            Mientras van de camino hay una gran multitud que no deja avanzar como quisiese.  En medio de ello, contrario a Jairo que públicamente hace su petición, una pobre mujer que había padecido de un flujo de sangre por doce años y que había gastado todo sin resultado alguno, con fe y determinación, toca el borde del manto de Jesús, y al instante se detuvo el flujo de sangre (v. 44).  ¿Por qué esta mujer usó esa estrategia y no hacerlo como Jairo?  La situación de esta mujer no solo era grave físicamente.  Debido a la ley ceremonial se le consideraba inmunda y no se le permitía tocar a nadie (Lev. 15:25-27).  Probablemente su condición era de conocimiento público y todos le huían incluyendo su propia familia.  No se le permitía asistir a la sinagoga y el templo.  En pocas palabras era una mujer donde había sido excluida de todo evento social y religioso.  Ella recurre a la única persona que podía darle respuesta a su necesidad cuando todo le había fallado.  Mateo 9:21 dice:  porque decía dentro de sí:  Si tocare solamente su manto, seré salva.    La sanidad recibida fue instantánea y completa, al instante se detuvo el flujo de sangre.    Jesús sabiendo lo acontecido hace una pregunta que no fue entendida por sus cercanos colaboradores.  ¿Quién es el que me ha tocado?.  Dijo Pedro y los que con él estaban:  Maestro, la multitud te aprieta y oprime (v. 45).  La mujer al ser descubierta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo, por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sanada.  Y él dijo:   Hija, tu fe te ha salvado, vé en paz (v. 47-48).
            Mientras esto ocurre, Jairo recibe la mala noticia,   Tu hija ha muerto, no molestes más al Maestro (v. 49).  Lo peor que este hombre principal no quería que ocurriese, ocurrió.  La muerte había llegado a su pequeña hija.  Ya no había ninguna esperanza.  Jesús con autoridad y seguridad le dice:  No temas, cree solamente, y será salva (v. 50).  Creo que hoy todos necesitamos escuchar estas palabras y hacerlas nuestras.  El creer es una decisión muy personal.    No podemos creer por otras personas.  Jairo debía ejercitar su fe en que Jesús sí podía hacer algo aun ante la muerte misma de su pequeña hija.  No temer y creer son palabras oportunas para todos nosotros hoy día.  El mundo con toda su problemática nos infunden temor y andamos en la búsqueda de la solución a nuestros temores.  Únicamente en Cristo podemos hallar la respuesta a nuestra necesidad. 
            Hoy es cuando Jairo debe ejercitar toda su fe y confiar que aún muerta, Jesús tiene la solución a ello.  Al llegar a la casa Jesús afirma, No lloréis, no está muerta, sino que duerme (v. 52).   Ante las palabras del Señor, los asistentes se burlan de él.  Sin embargo, Cristo demuestra una vez más su poder y autoridad.  Muchacha, levántate (v. 54, en Marcos 5:41 aparece la expresión en arameo, Talita cumi que significa, Niña, a ti te digo, levántate). 
            Al inicio de esta reflexión, los discípulos se cuestionaban, ¿Quién es éste, que aun a los vientos, y a las aguas manda, y le obedecen?  Pues no solamente la naturaleza la obedece sino aún la misma muerte.  Es Jesús el Señor en quien toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre (Fil. 2:9-11).  Bendiciones a todos.

lunes 14 de noviembre de 2011

Somos el Cuerpo de Cristo

Del escritorio del pastor:  Somos el cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:11-25)
            No hay maquina más maravillosa que el cuerpo humano.  La ciencia aún con su avance tecnológico no ha podido fabricar algo parecido a lo que Dios hizo en nuestro cuerpo.  Todos los miembros de nuestro cuerpo están perfectamente instalados en el lugar correcto con la función correcta.  Todos ellos trabajan armoniosamente y en colaboración perfecta.  Nunca se ha visto que algún miembro se oponga a colaborar para que el cuerpo no funcione bien.  Pablo en Efesios 5:23 afirma que la iglesia es el Cuerpo de Cristo. Como tal, somos llamados a funcionar lo mejor posible así como nuestro cuerpo lo hace.   Para que la iglesia funcione bien, sigamos algunas recomendaciones que encontramos en la Palabra de Dios.
            Dios nos ha colocado en Su cuerpo como él quiere.    Cuando hablamos de don espiritual, nos referimos a aquellas capacidades sobrenaturales que vienen de Dios y nos sirven para equipar y edificar la iglesia del Señor.    Una iglesia que adolece de dones espirituales no funciona bien.  Los dones espirituales Dios los da por dos sencillas razones.  Primero, para provecho (1 Cor. 12:7, Pero a cada uno le es dada la manifestación para provecho).  O sea, para el bien de los demás (la iglesia).  Todos debemos disfrutar de los dones de nuestros hermanos.  Nuestros dones no están reservados para unos poco. Segundo, para servir a los demás y glorificar a Dios (1 Pedro 4.10-11, minístrelo a otros…para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo…).    Hay un detalle relevante en cuando a recibir los dones. Aquí entra lo que llamamos la soberanía de Dios.  Repartiendo a cada uno en particular, como él quiere (1 Cor. 12:11)….Mas Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiere (1 Cor. 12:18).  Claramente queda establecido que es potestad de Dios la distribución de los dones no de nadie más. 
            Siendo muchos somos singulares (1 Cor. 12:12-21).  Aunque el cuerpo humano tiene muchos miembros, cada uno de ellos son singulares.  Lo mismo sucede en la vida de la iglesia.  Todos somos útiles en la obra de Dios, nadie es excluido.    No te necesito.  Esta expresión debe ser prohibitiva en cualquier iglesia.  Nadie debe sentirse superior ni tampoco inferior.  Así también todos los ministerios dentro de la iglesia somos interdependientes unos con otros.  No importa la función que hagamos.  No hay sitio para el individualismo.  Es un llamado a la cooperación.   Para que no haya desavenencia….sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros (1 Cor. 12:25).  Cada miembro tiene su propia labor (1 Cor. 12.28-31).  Esto es pertinente para la vida de la iglesia de hoy.  No todos podemos hacer lo mismo.  No todos hemos sido llamados a ser pastores, maestros, músicos, cantantes, hablar lenguas etc.  Pablo en 1 Cor. 12:29-30, hace una serie de preguntas retóricas que deben responderse  con un no rotundo.  ¿Son todos apóstoles?  ¿son todos profetas?  ¿todos maestros?  ¿hacen todos milagros?  ¿Tienen todos dones de sanidad?  ¿hablan todos lenguas?  ¿interpretan todos?     Como se dijo ya, todas estas preguntas se responden con un no.  Somos singulares en el cuerpo de Cristo y debemos estar satisfechos en el lugar que Dios nos tiene.  2 Timoteo 1:6 encontramos la exhortación de Pablo al joven Timoteo, avives el fuego del don de Dios que está en ti.    Avivar es mantener el fuego vivo.  Es tener la responsabilidad de mantener los dones espirituales recibidos activos.   En servicio y edificando al pueblo de Dios.  Todos tenemos un lugar especial dentro del Cuerpo de Cristo.
            Finalmente, anhelemos el don del amor sobre todos los demás (1 Cor. 12:31, 13:13).  Procurad, pues, los dones mejores.  Mas yo os muestro un camino aun más excelente.  No es malo tener dones espirituales. Pero de nada sirve si nos hemos olvidado del amor.  El mayor de las tres virtudes cristianas (fe, esperanza y amor)  el mayor y permanente es el amor (1 Cor. 12:13).  El amor es superior a los dones, a la fe y a la esperanza, porque Dios es amor (1 Juan 4:8).  Todo lo demás es temporal.  Amados hermanos, funcionemos en base a nuestros dones.  Que no haya competencia entre nosotros mismos.  Alejemos los celos y envidias espirituales.  Seamos un equipo de trabajo en unidad y amor.  Bendiciones a todos.