sábado 17 de septiembre de 2011

Retos que la juventud cristiana enfrenta hoy (Eclesiastés 11.9-12.1)

    Juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver!  Cuando quiero llorar, no lloro, y a veces lloro sin querer….Juventud, divino tesoro, ¡te fuiste para NO volver!  Cuando quiero llorar no lloro, y a veces lloro sin querer.  Estas son los versos del famoso poeta mexicano Amado Nervo.  Sencillamente ciertas, claras y que tienen su cumplimiento lo queramos o no.  Kamato Hongo, fue reconocida como la persona de más edad hace algunos años atrás. Según ella, su secreto para una larga vida era: no andar deprimida.  Ella creció cuidando vacas y plantando papas. 

    Las noticias de hoy, nos informan diariamente de tristes incidentes protagonizados por adolescentes y jóvenes muchos de ellos no mayores de 20 años de edad.  Tristemente estamos siendo testigos de una generación rebelde que no gusta de las reglas y desean vivir sin límite alguno.  Los jóvenes cristianos no están exentos de ser influidos para hacer aquellas cosas que no agradan a Dios.    Nuestros jóvenes también están siendo afectados para hacer cosas que no convienen.  Ellos deben vivir en dos esferas completamente opuestos.  La esfera del mundo en la escuela, amigos no creyentes, medios de comunicación con mensajes violentos, llenos de sensualidad etc.  También está la esfera de la iglesia llena de espiritualidad completamente opuesto a lo primero.  No deja de ser complicado para ellos qué escoger.  Sencillamente viven en dos mundos diferentes.  A la luz de la Palabra veamos algunos retos que nuestra juventud se enfrenta hoy día.

    Vivir con alegría (Ecl. 11:9, Alégrate, joven en tu juventud).  Es una invitación a que el joven disfrute de la vida y de esa época maravillosa.  La juventud pasa muy rápido  y no la hemos disfrutado como se debe. Todo padre debe saber que los jóvenes necesitan su espacio para vivir ese momento y darles la libertad adecuada que ellos deben tener.  Desde luego afirmamos que todo con medida.  El mismo verso al final agrega:  …  pero sabe que sobre toda estas cosas te juzgará Dios.  Al inicio del  verso, nos damos cuenta de la libertad y espacio que el joven tiene.  Sin embargo, no podemos negar que muchos de nuestros jóvenes y hasta adultos vivimos la vida como si nunca daremos cuenta de ella.  Nos gusta vivir con privilegios pero sin responsabilidades.  ¡Eso no puede ser así!   Es por ellos que todos debemos vivir con sabiduría y temor de Dios hasta el final de nuestros días.  Es interesante que el rey Salomón se desvió de su camino siendo ya un adulto (1 Reyes 11:4, Y cuando Salomón era ya viejo…).  Jóvenes y adultos, no podemos vivir ignorando lo que la Biblia nos dice cómo vivir.  Un detalle interesante que todo joven debe tener en consideración es sobre el concepto del sexo.  Debido al falso concepto de ello, muchos jóvenes viven vidas llenas de inmoralidad.  El sexo es un privilegio que Dios nos ha dado para ser disfrutado dentro del sagrado vínculo del matrimonio (Génesis 2:24).  Vemos una juventud afectada por la mala información sobre el uso del sexo.  La política hoy día es, si te gusta hazlo.  Así como se promueve:  di no a las drogas, también di no al sexo antes del matrimonio. 

    Joven, quita de tu vida el enojo (v. 10).  Jóvenes a vivir sanamente y lejos de las preocupaciones de los adultos.  Como padres, no debemos transmitirles a ellos nuestras cargas y responsabilidades de adultos (factores económicos, espirituales, emocionales, cónyuges etc).  El término enojo significa quitar de nuestra vida todo aquello que provoca exaltación, enojo, ira, discusión, agitación.  No es saludable para ellos, darles responsabilidades que no están preparados para llevar y logrando mal carácter y preocupaciones antes de tiempo.  Aparta de tu carne el mal porque la adolescencia y la juventud son vanidad.  Es un llamado a una vida sana, santa y agradable a Dios lejos del pecado (Salmo 119:9, 11).  La Biblia es la mejor fuente de sabiduría para vivir en armonía con Dios (Prov. 3:5-7).  Una vez más  el escritor afirma que esta época es vanidad.  La vida es corta.  Esta época pasa rápido y no debemos perder las valiosas oportunidades que tenemos para prepararnos para el futuro.  No perder el tiempo en asuntos que no aprovechan nada.

    Finalmente, otro gran reto, joven acuérdate de Dios en tu juventud (Ecl. 12:1).  Cuando tomamos esa decisión siendo jóvenes  no tendremos que lamentar nada siendo adultos.  Pablo dice en 1 Timoteo, Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo en….Para nosotros los adultos es importante reconocer que nuestros jóvenes merecen respeto, admiración y consideración.  No menospreciarles.  Así también los jóvenes deben saber ganarse lo anterior con un buen testimonio con los adultos.  La juventud es el mejor momento de la vida y es allí donde debemos acercarnos a Dios. Tres veces aparece la expresión antes.  Veamos, antes que vengan los días malos (v. 1b, antes que llegue la vejez).  Antes que oscurezca el sol…(v. 2-5, ante que lleguen los dolores y achaques de la vejez).  El escritor usa una simbología para referirse a los sentidos y partes del cuerpo.  Antes…(v. 6-7, antes que muramos, y el polvo vuelva a la tierra como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio).  Es cuando nuestro cuerpo deja de funcionar y finalmente nos volvemos polvo y el espíritu regresa a Dios.  Morimos y no podemos hacer ya nada.  Como adultos, estamos conscientes de los retos de nuestros jóvenes. Ellos viven en dos esferas totalmente opuestos.  El mundo lleno de valores desmoronándose y la iglesia donde se les debe enseñar los principios espirituales llenos de sabiduría que nos llenen de un temor santo y reverente a Dios.  Juventud, divino tesoro, ¡ya te fuiste para NO volver!  Bendiciones a todos.

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