lunes 17 de septiembre de 2012

Principios de integridad en la vida de José (Génesis 39:1-12)


Del escritorio del pastor:  Principios de integridad en la vida de José (Génesis 39:1-12).
            Cuando hablamos de valores, nos referimos a aquellas creencias correctas que moldean nuestra vida.  Cuando no tenemos valores, andaremos errantes en la vida.  Santiago 1:8 dice:  el hombre de doble ánimo, es inconstante en todos sus caminos.  Esta persona no tiene principios ni valores que lo rigen para saber cómo actuar en determinado momento.  Al tener fuertes valores en las circunstancias de la vida no nos moverán fácilmente.  El término integridad (estar completo, no dividido), ayuda mucho para ubicarnos a la vida de José.  Hoy día, debido a la falta de valores e integridad, los patrones morales se desmoronan a la caza de placer y buscar éxito por medio de atajos.  Una persona íntegra no tiene que esconder nada.  La vida de José se distingue por ser un hombre íntegro y Dios recompensó enormemente su integridad.
            Una persona íntegra, disfruta lo que hace.  José era un esclavo en casa de Potifar.  De ser el hijo favorito y consentido de papá, en pocos días su vida da un cambio radical.  Un esclavo era considerado como un objeto de propiedad del amo que podía hacer con él lo que quisiese.  Debido a que José demostró ser un joven responsable que hacía su labor con esmero, Potifar su amor, nota en él un esclavo dedicado y que disfrutaba hacer su labor lo recompensa ascendiéndole como su administrador general de todos sus recursos.  José no tuvo ninguna recomendación.  Todo se debió a su propio esfuerzo y la ayuda constante y fiel de nuestro Dios (v. 2, Mas Jehová estaba con José).  José fue fiel.  Lucas 16:10 dice:  El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel….la Biblia nos pide que seamos fieles en nuestra mayordomía cristiana (1 Cor. 4:2).  No se trata de ser inteligente o sagaz.  Se trata de ser fiel.  En la parábola de los talentos en Mateo 25:21, 23, el amor recompensa la fidelidad de ambos llamándoles: buen siervo y fiel,  sobre poco has sido fiel…..la fidelidad nos abre posibilidades.  ¿Estamos disfrutando lo que hacemos?  ¿somos fieles con nuestras responsabilidades?  Recordemos, ser fieles es nuestro llamado de parte de Dios.
            Dar lo mejor que somos (v. 3).  En Proverbios 22:1 hallamos una palabra que debemos considerar con atención y tratar de retenerla:   De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama más que la plata y el oro.  La reputación,  es la opinión que se tiene de alguien o de algo.  Dice la Escritura que una buena reputación vale más que las riquezas.  Proverbios 20:7 agrega:  Camina en su integridad el justo, sus hijos son dichosos después de él.  Debemos tener presente que nuestra reputación será beneficiosa para nuestros hijos dependiendo de cómo nos hemos conducido en la vida.  A nadie le gusta tratar con una persona adicta al alcohol, drogas o que no sea responsable en su trabajo o graves problemas de inmoralidad o que no cumple con sus obligaciones financieras.  José fue un hombre leal dando lo mejor de sí mismo.   José halló gracia en sus ojos y le servía, y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía (v. 4).   No hay otro mayor que yo en esta casa (v. 9).  José para lograr ese ascenso tuvo que trabajar fuerte, fue leal, íntegro, disciplinado y muy paciente.  Todos debemos aspirar a tener esas virtudes en la vida y demostrarlas con una buena actitud.  Casi siempre, las personas con malas actitudes no llegan muy lejos.  No vemos en José quejándose o lleno de amargura.  Servía y hacia su trabajo fiel y leal.  ¿Lo estamos siendo nosotros?
            Conciencia de la presencia de Dios (v. 7-12).  Todo creyente debe estar listo a los ataques del enemigo.  En 1 Pedro 5:8 se nos advierte que el diablo anda como león rugiente buscando a quién devorar.  Es después que José es ascendido que la esposa de su amo, Potifar que inicia una caza de seducción contra el joven José.  En muchos de los casos,  la tentación puede venir en los momentos de mayor bendición o éxito.  David cometió  adulterio con Betsabé cuando era ya un rey famoso, poderoso y respetado por todos. El diablo nunca duerme.  Las respuestas dadas por José a esta mujer, demuestran que estaba consciente de la presencia de Dios en su vida.  Se mantuvo firme ante el ofrecimiento de ella.  ¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?   Tengamos en mente que José es un joven lleno de emociones lejos de su familia sin embargo tenía conciencia que no podía escapar de la vista y presencia de Dios no importando lo lejos que estaba de casa y familia.  No podemos escapar de la presencia de Dios (Salmos 139:7-11).   Ceder era lo más fácil y normal del mundo.  Dios recompensó la integridad de José aunque tuvo que esperar un tiempo más.  ¿Cuál es nuestra situación hoy día?   Si estamos pasando un momento donde nuestra integridad está siendo probada, recordemos que Dios nos ve y que Él no es injusto para respaldarnos tarde o temprano.  Guarda silencio ante Jehová, y espera en él (Salmos 37:7).  Bendiciones a todos.  

1 comentario: