lunes 29 de octubre de 2012

Prácticas ocultistas que la Biblia prohíbe (Deut. 18:9-14


Del escritorio del pastor:  Prácticas ocultistas que la Biblia prohíbe (Deuteronomio 18:9-14).
Cuando hablamos del ocultismo, nos referimos a un tema que se ha vuelto muy popular al grado que las grandes compañías de películas se han enriquecido llevando a las pantallas temas de terror como por ejemplo:  El exorcista, el bebé de Rosemary, el anticristo, el armagedón etc.   El hombre curioso por naturaleza, ha sido muy dado para andar en la búsqueda de todo aquello que es lo prohibido y que Dios no lo permite.  Debemos tener claro, que toda práctica ocultista tiene su origen en el diablo.  El Nuevo Testamento describe a la humanidad no regenerada bajo la esclavitud de Satanás (Ef. 2:1-3).  Un breve repaso de los evangelios revela que una parte importante del ministerio de Jesús, consistió en liberar personas de espíritus malignos.  Para ser vencedores en este tema, necesitamos disciplina personal, resistencia, el empleo de armas espirituales y depender del poder de Dios (Ef. 6:10-11).
            Moisés antes que el pueblo de Dios entrara a la tierra prometida, claramente advierte,  no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones….mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios (Deut. 18:9, 14).  La Biblia describe una serie de prácticas ocultistas como por ejemplo:  sobre la hechicería dice en Éxodo 22:18,  A la hechicera no dejarás que viva.  Es muy clara la posición de Dios sobre la conducta de este tipo de personas que se dedican a estas actividades.  La astrología y el horóscopo son prácticas que se han vuelto muy populares.   Es una forma de adivinación de atribuirle personalidad  a los cuerpos celestes como deidades directrices de los destinos humanos  que revelan eventos del mañana.  La Biblia habla de ejércitos del cielo, era una práctica pagana de adorar a los cuerpos celestes.  Hay miles de personas esclavizadas en el uso del horóscopo y no toman decisiones sin antes consultarlo.  No existe ninguna prueba científica que apoye la validez de las predicciones obtenidas mediante esta práctica.  La Biblia también prohíbe la adivinación y la magia.  Deuteronomio 18:10 dice, ….ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego….Las Escrituras condenan enérgicamente la adivinación por cualquier medio (Éx.  22:18, Lev. 19:26, 31).  La nigromancia es el intento de obtener información clandestina por medio de los muertos o del mundo de los espíritus.  Su uso es muy antiguo entre las naciones paganas y muy popular hoy día (Deut. 18:11, ….ni quien consulte a los muertos).  El espiritismo es la doctrina que se basa en que los muertos pueden entrar en contacto con el mundo corporal.   Brasil es el país con mayor cantidad de seguidores espiritistas del mundo. 
            Hay una serie de prácticas modernas que la Biblia no describe.  Entre otras están las siguientes:  leer cartas del tarot.  Es el uso de una baraja usada como medio de consulta o interpretación de hechos presentes, pasados o futuros, sueños, percepciones  y estados emocionales.  Leer la mano o quiromancia, leer el huevo, la taza de café entre otros.  Según los que se dedican a este tipo de practicas, afirman que tienen la capacidad de interpretar viendo ya sea la palma de la mano, una taza de café, un huevo etc y hay un mensaje para las personas interesadas.  Los amuletos, son objetos que tienen poder de protección y que atribuyen alguna virtud sobrenatural.  Supuestamente atraen buena suerte.  Pueden ser:  gemas, piedras, monedas, anillos, animales, plantas, velas, Budas, algunos tipos de perfumes, pirámides, elefantes, el trébol, la herradura entre otros.  Hacer limpias, es otra práctica muy popular que consiste en hacer un conjuro a la persona ya sea para deshacer un maleficio o hechizo que se haya recibido.  Da protección.  Atrae el amor, prosperidad y otro tipo de cosas buenas.  La santería es el sincretismo de creencias religiosas (católica-creencias africanas) y que tiene como fin adivinar o saber lo oculto.
              Como se ha dicho anteriormente, la Biblia condena enérgicamente estas prácticas.  No aprender…todas estas prácticas tienen como fin adivinar el futuro, poder y guía totalmente apartado de Dios, su ley y Su palabra.  Hay un llamado a la pureza, perfecto serás delante de Jehová tu Dios (Deut.18:12-14).  Israel y hoy la iglesia debe ser un modelo y ejemplo a seguir.  Efesios 4:20 dice, vosotros no habéis aprendido así de Cristo.  Lo secreto  y oculto pertenece  a nuestro Dios (Deut. 29:29).  Así que debemos vivir confiados en Su palabra y no andar en la búsqueda de información que Dios no quiere que la sepamos.  Hagamos uso de la provisión espiritual que Dios da.  Su fortaleza y armadura espiritual (Ef. 6:10-12) son herramientas indispensables para estar firmes.  Otro elemento importante, es saber que ya Cristo venció a nuestro enemigo en la cruz del Calvario.  Colosenses 2:15 dice:  y despojando  a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.   Jesús desarmó por completo a Satanás y se hizo realidad la derrota de él de manera definitiva.  En 1 Juan 3.8 dice:  ….Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.  Deshacer es sinónimo de destruir.  Finalmente un buen consejo hallamos en Santiago 4:7-8, resistir al diablo, y huirá de vosotros….Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros….No demos lugar al diablo y acerquémonos más a Dios.   Bendiciones a todos.

lunes 22 de octubre de 2012

Un acercamiento al Padre nuestro (Mateo 6:5-15)


Del escritorio del pastor:  Un acercamiento al Padre nuestro (Mateo 6:5-15).
A veces tenemos que llegar muy alto para ver lo pequeños que somos.  Fueron las palabras de Felix Baumgartner, deportista de alto riesgo que rompio la barrera del sonido este lunes 15 de octubre del 2012, al saltar desde más de 39,000 metros en caída libre.  Su salto ha durado 4 minutos y 20 segundos.   Por medio de la oración, nuestra pequeñez de agranda sencillamente porque nunca estamos tan alto delante de Dios, como cuando estamos de rodillas. 
            Las Escrituras nos ordenan a orar y  hacerlo insistentemente (1 Tes. 5:17).  La oración mejora nuestra comunión, comunicación e intimidad con Dios.  Cuando oramos, seguimos el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo.  Atendiendo a la petición de sus discípulos en Lucas 11:1, Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos, a la respuesta de Jesús describe la oración modelo conocida como el Padre nuestro.  Veamos algunos detalles interesantes en esta primer acercamiento.
            Padre nuestro (v. 9).  Nos hace ver la relación familiar padre-hijo al momento de buscarle en oración.  Es el padre que es fuente de toda provisión.  Amor, bondad, esperanza etc.  Efesios 1:3 dice:  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.  Así también como Padre requiere de sus hijos obediencia.   Es el Padre Dios que nos ama y desea lo mejor para Sus hijo.  Estás en los cielos, manifiesta una relación espiritual-terrenal.  No significa que Su presencia está limitada a ese lugar especial.  Salmos 139:7 dice, ¿A dónde me iré de tu presencia?  ¿Y a dónde huiré de tu presencia?  No hay lugar que podamos escapar de la presencia de Dios.  Al momento de dirigir nuestra oración sabemos que debemos hacerla a Dios Padre.
            Santificado sea tu nombre (v. 9).  Santidad es uno de los varios atributos divinos de nuestro Dios.  1 Pedro 1:15-16 dice:  sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir, porque escrito está:  Sed santos, porque yo soy santo.  Al momento de acercarnos a Dios debemos hacerlo con toda la reverencia, temor y respeto que merece nuestro Padre celestial.  En 1 Tes. 4:3 nos muestra cuál debe ser nuestro propósito  de vida, pues la voluntad de Dios es vuestra santificación….Así que la mejor manera de identificarnos con ese atributo de Dios es dando el mejor testimonio posible por medio de una vida santa (1 Pedro 1:17-18).  Hemos sido llamados a una vida santa para la gloria de nuestro Padre Dios.
            Venga tu reino (v. 10).    Esa debe ser una petición constante.  Un anhelo que el reino de Dios  sea instalado muy pronto.  El reino de Dios se refiere al gobierno de Dios donde se manifiesta su autoridad directa.  Este reino es espiritual (Juan 18:36, mi reino no es de este mundo).  Jesús en su plática con Nicodemo, le aclaró que para disfrutar del reino de Dios, debía nacer de nuevo (Juan 3:3, 5).  Nacer de nuevo, es el nacimiento espiritual por medio del poder del ES al reconocer a Jesús como Salvador de nuestras vidas.  Es recibir la vida eterna como un acto soberano de Dios y así entrar y disfrutar del reino de Dios.  Es interesante la descripción que tenemos de Cristo como Rey y Señor en Su venida (Apoc. 19:16).  El apóstol Juan en Apocalipsis 21:1-4, sobre cómo será el reino de Dios explica:  vi un cielo nuevo y una nueva tierra….Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos, y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas pasaron.
            Sea hecha tu voluntad (v. 10).  Con esta petición estamos expresando que no se haga lo que nosotros deseamos.  Todo lo contrario y así seguir el ejemplo y modelo de Cristo (Mateo 26:42).  Nuestro Señor Jesús siempre buscó hacer la voluntad de Su Padre.  Debemos orar para que seamos capacitados en buscar siempre hacer la voluntad del Señor. Estamos seguros que eso hará que nos equivoquemos menos y quizá las cosas nos saldrán mucho mejor. Romanos 12:2 dice que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta.  Podemos estar de acuerdo que no siempre será agradable pero sí que es buena y sobre todo perfecta. Quizá en el momento no entendemos por qué sucede lo que estemos atravesando, pero debemos estar seguros que nada escapa a las manos de nuestro Dios.  Nuestra tarea no es resolver el dilema de cómo funciona la Soberanía de Dios.  Nuestra tarea es orar.  Pacientemente esperé a Jehová y se inclinó a mí, y oyó mi clamor (Salmos 40:1).   Bendiciones a todos.  

lunes 15 de octubre de 2012

Tres hábitos espirituales que todos debemos practicar (Salmos 1)


Del escritorio del pastor:   Tres hábitos espirituales que todos debemos practicar (Salmos 1).        
            Cuando hablamos de hábitos, nos referimos a aquellas formas de conducta adquiridas por la repetición de los mismos.  Los malos hábitos tapan lo bueno que tenemos y que somos.  Sencillamente nos hacen ver peor.  Los hábitos pueden o no ayudarnos en la realización personal.  Una gran parte de nuestro comportamiento está basado en hábitos que hemos aprendido.  La mejor forma de vencer un mal hábito es contrarrestarlo con una bueno.  Por ejemplo, si somos impacientes, una forma de vencerlo es siendo pacientes.  Si nos enojamos con facilidad, es controlando el enojo.  Para adoptar los buenos hábitos, debemos pedir la ayuda divina por un lado, y poner nuestra voluntad por el otro.  Hebreos 12:1, dice, ….despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. 
            Un primer hábito es el de tener una actitud gozosa ante los problemas de la vida (Stg. 1:2-4). El gozo es un fruto del ES.  Es la respuesta apropiada del alma del creyente.  Es una profundidad de seguridad y confianza.  Es felicidad sin importar las circunstancias externas.  El gozo nace de la fe y viene de Dios.  Es desarrollar una buena actitud ante las adversidades de la vida.  La mayoría de nosotros quizá reaccionamos enojados, con reclamos, quejas, amargura y llenos de faltos de fe.  Santiago nos dice, tened….es considerar o evaluar.  ¿Por qué y para qué Dios permite esto?   El v. 4 nos da la respuesta,  Mas tenga la paciencia su obra completa,  para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.  Dios nos está transformando en mejores creyentes en cada circunstancia de la vida y así madurar (cualidad o estado de sensatez, buen juicio o prudencia).  No quejarse sino más bien ver una oportunidad de crecer.
            Un segundo  hábito,  pedir sabiduría a Dios (Satg. 1:5-8).  Vaya que sí todos necesitamos este buen hábito en la vida.  Sabiduría, es observar y obedecer los principios del Creador hallados en Su palabra.   Es la capacidad de saber qué hacer de manera eficaz dependiendo de la guianza que Dios da.  Santiago nos invita que si hay falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche….no dudando…Que Dios más maravilloso tenemos. En Él encontramos sabiduría en abundancia y podemos pedirle sin reproche alguno y lo recibiremos. Así que no tenemos ninguna excusa.  Desde luego, se agrega el detalle de no  dudando…  No podemos acercarnos a Dios pidiendo algo si tenemos duda.  Es completamente contrario.  Enfrentamos en mejor condición las pruebas de la vida teniendo como aliado nuestro la sabiduría de Dios (1 Reyes 3:9-12, experiencia del rey Salomón). 
            Tercer hábito, llenar nuestra mente de los  pensamientos de  Dios (Salmos 1:1-2).  Dios nos habla por medio de Su palabra.  En ella encontramos el mensaje divino para la humanidad.   En la Biblia tenemos los principios divinos de cómo debemos conducirnos en la vida.   Hay por lo menos dos buenas consecuencias cuando llenamos nuestra mente de los pensamientos de Dios.  Somos bienaventurados (dichosos, felices) y hay delicia en su palabra.  Delicia, implica más que un mero placer o agrado.  Es voluntad, anhelo, gozosa obediencia motivada por el amor.  Cuando nos deleitamos en la Ley de Jehová, usamos nuestra voluntad para leerla, examinarla y nos motivamos a seguir leyendo (Salmos 119:97-103).  Hoy todos debemos tomar el buen hábito de leer, meditar y llenar nuestros pensamientos de la palabra de Dios.    En un mundo tan saturado de malos hábitos, hagamos la diferencia practicando estos buenos hábitos que de seguro nos harán mejores personas y creyentes para Su gloria.  Bendiciones a todos.  

lunes 08 de octubre de 2012

Seamos un pueblo agradecido (Deut. 8:1-10)


Seamos un pueblo agradecido (Deuteronomio 8:1-10).
            En noviembre de 1623, después de recolectar la cosecha el gobernador de la colonia de peregrinos de Plymouth Plantation en Massaschusetts, declaró:  Todos ustedes, peregrinos, con sus esposas e hijos, congréguense en la casa comunal para escuchar al pastor, y dar gracias a Dios Todopoderoso por sus bendiciones.  El 3 de octubre de 1863, Abraham Lincoln, proclamó por carta del congreso, un día nacional de acción de gracias.  El último jueves de noviembre, como un día de acción de gracias y adoración a nuestro Padre benefactor, quien mora en lo cielos.  En esta proclamación de acción de gracias dice:  Anunciado en las Sagradas Escrituras y confirmado a través de la historia, que aquellas naciones que tienen al Señor como Dios, son bendecidas.  Pero nosotros nos hemos olvidado de Dios…Vanamente nos hemos imaginado por medio del engaño de nuestros corazones, que todas estas bendiciones fueron producidas por alguna sabiduría superior y por nuestra virtuosidad.  Me ha parecido, apropiado que Dios sea solemne, reverente y agradecidamente reconocido como en un corazón y una voz, por todos….
            La bondad de Dios incluye su benevolencia, amor, misericordia y gracia. Santiago 1:17 nos recuerda:  Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces….así también el Salmos 103:2 agrega:  Bendice alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.  Agradecer es corresponder con gratitud a una favor.  Sentimiento de estima y reconocimiento que una persona siente hacia otra que le he ha hecho un bien.  El pasaje arriba indicado, describe las instrucciones que el gran líder Moisés dio al pueblo de Israel antes de entrar a la tierra prometida.  Primero les hace ver debían ser un pueblo obediente a las reglas divinas (v. 1):  Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno…Es un llamado claro a cumplir u obedecer las reglas divinas.  Cuidaréis es cercar, alrededor, proteger, observar, vigilar, custodiar.  No es solamente el cumplir por cumplir, sino más bien con cuidado salido del corazón.  Sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, dice Santiago 1:22.   La obediencia trae buenos resultados, para que viváis, seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra…lo maravilloso de todo, es que ¡Dios cumple lo que promete!.
            Debemos recordar la fidelidad de Dios (v. 2-4).  Dios había sido fiel en el pasado.  Te acordarás de todo el camino por donde te ha traído….estos cuarenta años….Dios les había liberado con mano poderosa de la esclavitud de Egipto (Deut. 5:15).  Había sido su aliado en derrotar a ejércitos más fuertes que ellos (Deut. 7:17-19.  Había provisto para todas sus necesidades (v. 3-4).  Tu vestido NUNCA se envejeció sobre ti, ni tu pie se te ha hinchado en estos cuarenta años.  Les dio alimento y agua y todo tipo de protección y cumplió su promesa (Josué 5:12).  ¿Hay gratitud en nosotros hoy día por su provisión?   Bendice alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios (Salmos 103:2). La promesa esa clara que al momento de entrar a la tierra prometida, comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado (Deut. 8:10). 
            Debemos recordar que todo lo bueno viene de Dios (Deut. 8:18).  Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas….LO anterior contradice la posición humana de rendir honor o reverencia alguna al ser humano y no a Dios únicamente.  No a la vanidad humana, se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios (v. 14).  La prosperidad algunas veces es mala consejera (Proverbios 30:8-9 dice: Mantenme del pan necesario…).    Por el contrario, en vez de confiar en nuestros propios recursos y fuerza, la palabra nos orienta a recordarnos de Jehová tu Dios, porque ÉL, te da el poder para hace las riquezas….Hoy día de acción de gracias confesemos con nuestros labios el Salmo 103:2, Bendice alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios…Seamos un pueblo agradecido por la bondad de nuestro Dios hoy y siempre.  Bendiciones a todos. 

lunes 01 de octubre de 2012

Principios de vida en José (Génesis 50:15-26


Del escritorio del pastor:  Principios de vida en José (Génesis 50:15-26).
Si nos tocara describir nuestra propia vida, ¿cómo lo haríamos?  ¿Estamos logrando lo que deseamos?  ¿Consideramos nuestra vida exitosa?  El secreto del éxito en nuestra vida, lo determina lo que hacemos cada día con la ayuda de Dios.    Lo mismo sucede con el fracaso.   Nada ni nadie podrá cambiar su vida, hasta que no cambiemos lo que hacemos a diario.
Es como la vida de la hormiga y el saltamontes.  Durante el verano y el otoño la hormiga trabaja sin cesar juntando alimento.  Mientras tanto, el saltamontes juega a lo largo del verano.  Cuando comienza el fresco invierno, la hormiga se va a su hogar y disfruta de la vida mientras el saltamontes se muere de frío  y hambre debido a que se dedicó a jugar.  El saltamontes y muchos de nosotros, no hemos entendido que la única preparación adecuada para el mañana es un buen uso de hoy.  Todos así como José, debemos saber dirigir nuestra vida y así afrontar los retos por venir.   José lo hizo y es un buen modelo a seguir.  La letra de un conocido himno dice:  Cada día Cristo está conmigo, me consuela en medio del dolor.  Pues confiando en su poder eterno, no me afanó, ni me da temor….
            José fue un hombre humilde.  El mundo de hoy nos empuja a buscar el éxito sin importar el precio a pagar.  El síndrome del éxito es en muchos casos sinónimo de orgullo, arrogancia, vanidad y ego muy alto.  1 Juan 2:15-16 nos recuerda:  No améis al mundo…..Porque todo lo que hay en el mundo…..no proviene del Padre, sino del mundo.  Orgullo es la actitud que nos induce a acreditarnos nuestros éxitos, y a culpar a otros por nuestros fracasos.   José demostró ser un hombre humilde.  Tuvo la capacidad de hacer labores que no estaba acostumbrado.  Fue capaz de perdonar a sus hermanos y ratificó que fue Dios no ellos que lo habían enviado a Egipto (Gn. 45:8, 50:18-21).  La Biblia enseña que Dios exalta al humilde y humilla al orgulloso (1 Pedro 5:5-6).
            Compartir el crédito con los demás (Gn. 40:8, 41:16).   La iglesia ha sido llamada a funcionar como el cuerpo humano (1 Cor. 12).  Todos somos importantes en la labor que desempañamos.  Es por ello que debemos vernos como colaboradores no como competidores (1 Cor. 3.5-6).  Pablos nos llama servidores.   Todos tenemos una labor a realizar.  Enfoquémonos en el equipo no en nosotros mismos (Fil. 2:3-5).   José nunca quiso el crédito para él (Gn. 41:33-36).  Después que José interpretó el sueño de Faraón, pudo agregar que él era la persona idónea para ocupar el puesto y así aprovecharse para salir de la cárcel.  Sin embargo no lo hizo.  Recomendó qué hacer pero no con la intención de aprovecharse de la gran oportunidad.  2 Cor. 3:5 dice:  no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios.  Todos debemos tener esa mentalidad, nuestra competencia viene de Dios mismo.
            Dispuesto a renunciar a sus derechos (Gn. 45:11, 15, 50:15-21).  En un mundo tan competitivo donde todos reclamamos y hasta exigimos nuestros derechos, encontramos en Jesús un modelo y ejemplo a seguir.    Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate por muchos (Mateo 20:28).   Por ejemplo, en el hogar, los esposos somos llamados a renunciar a nuestros derechos por el bien del otro.  Colaborar en casa.  Tomar de nuestro tiempo para el bien del otro y así por el estilo.  Es la disposición a subordinar nuestros intereses y derechos personales a favor del otro.  José lo hizo.  Confortó a sus atribulados y sorprendidos hermanos cuando se dio a conocer a ellos.    No os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá, porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.   José perdió 13 años de su vida del afecto y cariño de su padre.  Supo entender el propósito de Dios al permitirle venir a Egipto, para preservación de vida.  Sus hermanos no merecían un buen trato, José renunció al derecho de vengarse (el mundo así lo enseña)   José superó esa debilidad y les dio amor (Gn. 45:11), allí te alimentaré…..Y besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos (Gn. 45:15).  Promovió la reconciliación y demostró no tener ningún rencor alguno.   José pudo ser afectado por el resentimiento, la desilusión y afectarse su personalidad.   Cuidemos nuestro corazón cuando tengamos el poder de hacer el bien o el mal a alguien.  José supo disipar el temor de sus hermanos.  Dejó en las manos de Dios todo y renunció conscientemente a su derecho de vengarse a pesar de….(Romanos 12:17-21).   ¿Cuál es nuestra situación hoy día?  ¿Hemos sido desilusionados por alguien?  ¿Hemos sido ofendidos?  Imitemos a José y sus principios de vida.  No se vengó.  Fue un hombre humilde.  Supo compartir el crédito, honró a Dios con su capacidad de interpretar sueños.  Estuvo dispuesto a renunciar sus derechos.  Tomemos nota de lo anterior, y seamos nuevas criaturas en Cristo olvidando el  pasado y viviendo un presente y futuro mejor.  Bendiciones a todos.