lunes 10 de diciembre de 2012

La mayordomía del tiempo, una perspectiva bíblica del uso del tiempo (Efesios 5:15-17)


La mayordomía del tiempo, una perspectiva bíblica del uso del tiempo (Efesios 5:15-17).
            El tiempo es oro y no debemos malgastarlo.  No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.  Estos proverbios y muchos más, nos hablan de la importancia de la mayordomía o administración del tiempo.  El diccionario define el tiempo como la duración de las cosas sujetas a mudanza o cambio.  ¿Qué haríamos usted y yo si diariamente tenemos 86,400?  Pues eso es justamente lo que tenemos todos los días.  86,400 segundos y ¿cómo los estamos invirtiendo?  La sabia administración del tiempo es fundamental para una vida fructífera.  Así como ayer, hoy es unos de nuestros grandes desafíos hacer buen uso de él.   Todos disponemos de la misma cantidad pero no todos hacemos buen uso del mismo.  ¡Eso hace la gran diferencia entre unos y otros! El tiempo es de los recursos más valiosos que Dios nos ha provisto.  La vida disciplinada es fundamental para hacer un buen uso de él.
            Mirad, pues, con diligencia cómo andéis…(Ef. 5:15).  Con esta expresión, Pablo nos delega a nosotros que somos los responsables del manejo de nuestro tiempo.   Mirad, es un llamado de atención en ser cuidadosos y sabios en cómo lo estamos manejando.  No culpemos a otros sino lo estamos logrando.  Diligencia es ser cuidadosos, precisos y exactos en el manejo del tiempo.  Pablo nos hace el llamado de atención en ser sabios y no lo contrario.  Una persona sabia, es aquella que aplica los principios bíblicos en las decisiones de su vida, Salmos 90:12 dice:  Enséñanos de tal manera a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.  Todos disponemos de la misma cantidad de tiempo.  Nadie tiene más de 24 horas ni tampoco menos.  La diferencia está en cómo lo usamos y lo aprovechamos.  El v. 16 dice:  aprovechando bien el tiempo. Aprovechar es sinónimo de invertir en el idioma original (el griego).  Las hormigas son un excelente ejemplo de ello.  Proverbios 6:6-8).  La hormiga es sinónimo de diligencia, trabajo incansable y suma responsabilidad.  Tiempo en el  idioma griego se escribe de do maneras con significado diferente.  Cronos, es el tiempo cronológico que el reloj mide o lleva el control.  Por el otro lado  kairos:  es temporada específica de duración determinada.  Por ejemplo el kairos o tiempo de estudio, vacaciones, ministerio etc.  Pablo nos exhorta que debemos sacar el máximo provecho al kairos o tiempo que nuestro Dios nos permite. 
            La disciplina es un factor determinante para sacar el máximo provecho al tiempo disponible.  Eclesiastés 9:10 dice,    Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas.  La disciplina no se logra de la noche a la mañana.  Es un proceso que toma tiempo. 1 Corintios 9:24-26 es un hermoso pasaje que se refiere a ello.  ….corred de tal manera que lo obtengáis….Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura….Es correr en la vida con disciplina y con propósitos definidos.  No vivir solo por vivir.  No dejar para mañana lo que podemos hacer.  Todo tiene su tiempo dice Eclesiastés 3:1,  Saber actuar en el tiempo acertado.  De nuevo la hormiga nos sirve de ejemplo.  Recoge en el tiempo de la siega (Prov. 6:8)-  Sin en la vida con Cristo estamos haciendo lo correcto, recibiremos una corona incorruptible….no ser descalificado.  Hay un proverbio popular que dice:  ¡mas vale tarde que nunca!   Pero es mejor, ¡más vale NUNCA tarde!  Es un llamado a cultivar la puntualidad que es clave del éxito.
            Finalmente algunos pasos para cultivar el uso del buen tiempo.  Primero, comience hoy, no dejar para mañana lo que podemos hacer hoy.  Eso sería un buen principio para fin de año es comenzar a hacer buen uso del tiempo que Dios nos da.  El hijo pródigo es un buen ejemplo.  Lucas 15:17-18 dice que volviendo en sí….Me levantaré….Este muchacho tomó la firme decisión de regresar a casa y no seguir perdiendo su tiempo.  El tiempo pasa, pasa y pasa y no lo aprovechamos.   ¿Qué promesa hicimos este año y no cumplimos?   Segundo, establezcamos prioridades, o sea, hacer las cosas en orden de importancia.  El hombre sabio no desperdicia energía, sabe escoger y resueltamente se dedica a ello.  Andar con diligencia.  Y tercero, organice su espacio de tiempo.  Cuando lo hagamos no andaremos apurados.  Así también respete los límites de tiempo.  Hay etapas en la vida que se queman y si no hicimos en su momento olvidemos de ello.  Quiero lo que quiero cuando lo quiero.  Es la filosofía de hoy día-  No siempre será así.  Si usted no conoce a Cristo como Señor y Salvador de su vida, hoy es un buen momento para hacerlo.  No deja pasar más el tiempo.  Será su mejor decisión de este año y de toda su vida.   Si ya es un hijo de Dios, nuestras prioridades ya están establecidas.  Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia…(Mateo 6:33).  Hoy es un buen día para hacer un buen uso del tiempo.  Si lo desperdiciamos, nunca, pero nunca más lo recuperaremos.  Bendiciones a todos.  

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