lunes 29 de abril de 2013

Cómo enfrentar la crítica (Números 12)


Cómo enfrentar la crítica (Números 12)
Dentro de la serie de fracasos del pueblo de Israel durante su travesía por el desierto, este capítulo del libro de Números menciona la crítica que Moisés debe enfrentar.  Esta viene de su misma familia.  Son sus hermanos mayores que le critican por una decisión  personal al casarse con una mujer que no era judía.  Sobre la crítica diremos lo siguiente.  Ningún líder o persona que está al frente estará libre de la crítica.  Su humildad y madurez se pone a prueba cuando viene la crítica (mayormente cuando es falsa).   No hay ninguna otra cosas que elimine la eficiencia, capacidad e iniciativa de un servidor que la crítica destructiva.  Esta obstaculiza el progreso de la obra de Dios.  La iglesia madura y espiritual no debe prestarse a murmurar, hablar mal o criticar sus servidores.  Destruye la iglesia y le hacemos juego al enemigo de nuestras almas (Lev. 19:16, Ef. 4:25, Prov. 10:19).
            Moisés nos enseña cómo debemos enfrentar la crítica.  Primero con un espíritu de mansedumbre (v. 1-3).  La crítica en esta caso negativa, es expresar un juicio u opinión negativa sobre una persona o cosa.  Esta tiene como fin destruir.  Todos mas de alguna vez necesitamos palabras de estímulo, ánimo y edificación.  ¡Lo más fácil es criticar para destruir!  No lo hagamos.  De las rebeliones más complicadas que Moisés enfrentó, esta fue la más complicada.  Viene de su misma familia.  María y Aarón se creyeron con el derecho de criticar a Moisés primero, por su decisión personal de tomar por esposa una mujer no judía.  Así también mezclan su reclamo con el ministerio.  ¿Solamente por Moisés ha hablado Moisés?  ¿No ha hablado también por nosotros?  La rivalidad y celos ministeriales no son nada nuevo. En este caso dentro de la familia de Moisés.  Saúl se dio a la inútil tarea de perseguir a David para matarle como producto de sus celos y envidia por la popularidad de este último al haber vencido a Goliat.  El pecado de la crítica ha afectado el cuerpo de Cristo y lo sigue afectando.  Es como un virus que nos infecta a todos sin discriminación alguna.  El espíritu de Jezabel de la crítica hay que rechazarlo en el Nombre de Jesús.  Lo oyó Jehová (v. 2).  Hay una cuarta Persona involucrada en el asunto.   Es la Persona de dios.  Nosotros no podemos emitir una crítica por muy oculto que estemos no escapamos del ojo y oído de Dios.  Lo oyó Jehová, debe provocarnos un temor reverente y santo.  El pasaje describe la reacción mansa de Moisés.  Todos debemos aprender de ello.
            Segundo, debemos ser fieles al Señor (v. 4-8).   Dios mismo honra la vida de Moisés, lo defiende y protege.  No así mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa.  Cara a cara hablaré con él….Dios es Soberanos en escoger sus servidores por lo tanto no pelear por esos lugares.  Dios los da y Él los quita.  Debemos poner atención a la observación de Dios.  Califica a Moisés como fiel en toda mi casa.  No se trata de ser sabio, inteligente, capaz u otra habilidad alguna.  Se trata de ser fiel, digno de confianza (1 Cor. 4:2).  ¿Por qué, pues, no tuviste temor de hablar contra mi siervo Moisés?  ¿Cuál es nuestro sentimiento cuando criticamos a alguien y muchas veces sin conocimiento de causa?   Dios mismo les hace ver que en ellos y en nosotros debemos tener temor.  Ambos hermanos son confrontados fuertemente por Dios mismo.  Ellos se creyeron con el derecho y libertad de cuestionar el liderazgo de Moisés. 
            Tercero, debemos tener misericordia (v. 9-13).   Dios actúa de inmediato y castiga a María (quizá era la líder) con lepra.   Cuando criticamos y hablamos mal contra la autoridad delegada, es pecar contra Dios mismo.  María fue castigada con lepra.  Vaya gravedad del asunto.  Ellos nunca lo vieron así desde el inicio.  Aarón lleno de temor y sorpresa acude donde su hermano Moisés y exclama:  locamente hemos actuado, y hemos pecado.  Moisés demuestra su corazón pastoral intercediendo a favor de su rebelde hermana.  Clamó a Jehová….Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora.   ¿Cómo hubiéramos reaccionado nosotros?
            Finalmente, hay consecuencias al pecado de la crítica.  Hay elementos que se notan.  María es avergonzada al ser expulsada del campamento delante de todo el pueblo.  Tengamos presente que ella es profetiza (Éx. 15:20) hermana del líder principal de Israel.  Y también hay atraso en el avance.  Y el pueblo no pasó adelante.  Todo pecado atrasa la obra de Dios y el progreso de la iglesia.  Este pasaje debe llamarnos la atención en ser cuidadosos en lo que hablamos tocante al hermanos o hermanos que nos dirigen.  Mejor oremos por ellos y respaldemos sus decisiones con amor y no seamos obstáculos para detener el avance de la obra de Dios.  Bendiciones a todos.   

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