lunes, 8 de abril de 2013

La iglesia y la Gran Comisión (Mateo 28:18-20)


La iglesia y la Gran Comisión (Mateo 28:18-20).
Una iglesia con propósito del pastor Rick Warren ha sido uno de los libros que mas a impactado a la iglesia en los últimos años.  Al mismo tiempo que es un recordatorio ha sido una exhortación de la responsabilidad y privilegio que como iglesia tenemos.  Tristemente ha sido de las más descuidadas a pesar que este mandato está en las últimas palabras de Cristo a sus discípulos.  Hechos 1:8 es clave en este delicado tema.  ….me seréis testigos en Jerusalén……y hasta lo último de la tierra.  La iglesia del Libro de los Hechos al inicio no quisieron obedecer este mandato y se limitaron a dar testimonio únicamente en esa ciudad olvidando los demás lugares.  
Dios tuvo que permitir la persecución iniciada por Saulo, más tarde instrumento escogido divinamente para seguir extendiendo el Reino de Dios hasta lo último de la tierra.  Hechos 8:1 dice:  ….hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén, y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvos los apóstoles.    Lo interesante de este hecho aparte de la persecución en sí, es que el v.  4-5 agrega:  Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.  Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.  El término anunciar es evangelizar que significa buenas nuevas.  Veamos que la persecución no fue un obstáculo alguno para que no obedeciesen la orden original del Señor, ser testigos hasta lo último de la tierra.  Hoy una de las mayores dificultades que tiene la iglesia en la mayoría de los lugares es la comodidad.  Estamos rodeados de muchos bienes materiales y eso nos mantiene entretenidos y afanados en otras cosas olvidando nuestro llamado.   ¿Será  que necesitamos otra persecución para despertarnos espiritualmente y obedezcamos ese llamado macedonio (Hechos 16:9, …..Pasa a Macedonia y ayúdanos).  
Cuando analizamos la Gran Comisión descrita en Mateo 28:18-20,   Robert Coleman en su libro Viviendo la Gran Comisión dice:  En el texto original, no existe más que un verbo, haced discípulos.  Id (yendo), bautizándolos y enseñándoles son gerundios, lo que significa que esas actividades no quedan separadas….Las implicaciones de esto son muy importantes para el ministerio, porque significa que la razón para ir a cualquier parte, ya sea a la casa de al lado,  o al otro lado del océano, es hacer discípulos (p. 46).  Así que para un buen entendedor sabe que nuestra misión principal al dar las buenas nuevas de salvación es hacer discípulos a todas las naciones.  Lo trágico de este mandato que como iglesia nos hemos quedado en hacer convertidos haciendo únicamente la mitad de nuestra labor y no estamos haciendo discípulos.  Discipular, es la relación maestro-alumno donde se moldea el carácter del alumno por medio de la Palabra buscando la madurez del mismo.  Así que la iglesia sigue aquí para ser testigos haciendo discípulos hasta lo último de la tierra.
Siempre tomando como modelo la iglesia del Libro de los Hechos, Lucas su autor nos relata la experiencia de los primeros creyentes.  El capítulo segundo verso 42 dice:  Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.  ¿Qué vemos aquí?  Vemos sencillamente un grupo de hermanos tratando de poner en práctica la Gran Comisión.  Perseveraban es sinónimo de constancia.  Ellos eran constantes en la enseñanza de la Palabra.  Quizá una de las grandes debilidades de la iglesia contemporánea radica en la falta de una enseñanza sana de las Sagradas Escrituras.  Nuestros púlpitos se han convertido en la disertación de tantos temas menos de la predicación de la Biblia y por ende no hay un discipulado de nuevos convertidos.  No somos constantes y la iglesia se ha convertido en muchos casos en un centro de tantas motivaciones menos escuchar la Palabra, ser edificados y ser discipulados.  Creemos que ese tema debe ser de reflexión para ser obedientes al llamado de Cristo.  La Gram Comisión es para ayer y para hoy.  ¡Iglesia, despertemos y abramos nuestros ojos y démonos cuenta que los campos están blancos y listos para la siega! (Juan 4:35:  He aquí os digo:  Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega).  Pablo en Colosenses 1:28 dice:  ….a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre.  Ese es nuestro llamado también.   La Gran Comisión consiste en presentar a Cristo a todo hombre y llevarlo a la madurez cristiana.  Bendiciones a todos.   

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