lunes 15 de abril de 2013

Razones del por qué Dios permitió a Israel el paso por el desierto (Deut. 8:1-10).


Razones del por qué Dios permitió a Israel el paso por el desierto (Deut. 8:1-10).
Sin duda alguna el paso por el desierto fue una gran experiencia para el pueblo de Israel.  Bajo la dirección del liderazgo de Moisés,   Dios permitió esta experiencia al pueblo con fines pedagógicos (enseñanza-formación).  Aunque ellos no lo sabían, el desierto no era el destino final, solo una travesía pero muy necesaria.  En ese lugar, Dios permitió que ellos pasasen diferentes situaciones para probarles como también de darles leyes y estatutos para hacer de ellos una nación con formación y quitarles la mentalidad de esclavos que tenían en sus mentes y conductas después de 400 años de esclavitud,  y que aprendiesen a confiar y a depender de Su poder solamente.   Hay algo más que debemos tener presente para nosotros hoy día: Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos (advertencia) a nosotros (1 Cor. 10:11)….Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.  Sencillamente, de la historia podemos ignorarla o aprender de ella (sabia decisión).
            Primera razón:  Dios tenía un plan especial para Su pueblo.  Al momento de salir, Dios nos les llevó directamente o por la ruta mas corta que era lo lógico y esperado. Éxodo 13:17nos da la razón:  Dios nos los llevó por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca, porque dijo Dios: para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y se vuelva a Egipto.   Israel no estaba preparado militarmente como nación.   Ellos habían estado por 400 años como esclavos y no estaban preparados para enfrentar la guerra.  Un gran detalle que Dios no pasó por alto.  Dios no tenía prisa y tenía todo fríamente calculado.  El desierto era el lugar donde Dios les formaría y debían esperar por lo menos dos años para esa formación (Números 10:11-14). 
            Segunda razón:  Dios destruiría el ejército poderoso de Faraón.    Como se dijo anteriormente, hay un posible error de Dios al tomar un rumbo equivocado.  Según Faraón, Dios había cometido un grave error, Porque Faraón dirá de los hijos de Israel: Encerrados están en la tierra, el desierto los ha encerrado.  Sin embargo, Faraón y su poderoso ejército debía saber que:  los hijos de Israel habían salido con mano poderosa, Éx. 14:8.  Un gran detalle que al parecer fue muy pequeño a los ojos del monarca  egipcio. ¡Nunca debió menospreciar el Dios que Israel tenía!   Ese desvió era innecesario para la ruta a Canaán.   Pero en el plan de viaje, Dios lo tenía contemplado antes de seguir y llegar al destino final. ¿Quién encerró a quién?  La reacción de temor del pueblo de Israel al venir a Faraón con su ejército fue de gran temor.  En el v. 13 hallamos algo muy interesante:  los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis.  Al leer los v. 25, 29-31 no tardaron en cumplirse esta palabra profética.  Dios mismo pelearía las batallas de Israel (v. 14, Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos). Era en el desierto que Israel debía aprender esa gran verdad.  ¿Cuál es nuestro mar Rojo o Faraón que estamos enfrentando hoy?    Dios sigue estando a nuestro lado firme y seguro para defendernos y darnos la victoria.
            Tercera razón:  Dios tenía y tiene grandes para enseñanzas para todos (Deut. 8:2-10).  El desierto fue un lugar y tiempo definido de formación.  Para probarte, para saber lo que había en tu corazón…(Deut. 8:3).    Dios dispuso 40 años de formación y preparación a Israel antes que entrasen a la tierra prometida.  Durante esos años Dios permitió varias situaciones que el pueblo experimentase.  El Señor les hizo pasar por diversas pruebas como ser la falta de agua y comida sin embargo Su fidelidad fue ratificada proveyendo todo lo necesario por 40 años.  Te sustentó con maná….Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años (Deut. 8:3-4).  Las aflicciones eran parte del plan de Dios para ellos, y lo siguen siendo para nosotros.  La meta del programa de estudios divinos es que aprendamos sus principios por medio de humillarnos (Salmos 119:71, Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos).   Los v. 7-10, muestran un gran contraste entre el árido desierto y la tierra que Dios les estaba dando como herencia.  Como hemos visto, el desierto era un lugar de transito.  Nosotros somos extranjeros y peregrinos (1 Pedro 2:11).  Nuestro destino final es mucho mejor.  Cielos nuevos y tierra nueva (Apoc. 21: 1, 4-5).    Somos llamados a creerle a Dios Sus promesas.  Israel tuvo que atravesar por 40 años el desierto.  Usted y yo no necesitamos hacerlo.  Aprendamos de la historia y no cometamos los mismos errores.   Dios sigue teniendo mejores planes para nosotros y Él sigue en control de todo aunque parezca que no.  Y recordemos, Jehová sigue peleando por nosotros.  Bendiciones a todos.  

4 comentarios:

  1. Bueno. A veces aun que lo tengamos todo, nos sentimos que caminamos por el desierto sin rumbo claro.

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  2. Poderoso muy instructivo y corto , K Dios bendiga su vida gracias, pk nos hace entender ,nuestro desierto y seguro k vamos a tierra prometida

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