lunes, 27 de mayo de 2013

Perfil de una mujer piadosa (1 Samuel 1:1-11)


Perfil de una mujer piadosa (1 Samuel 1:1-11).
Cuando hablamos de perfil es cuando nos referimos a al conjunto de características o rasgos de una persona o cosa.  Hoy Dios anda en la búsqueda de mujeres como Ana.   Al leer el primer capítulo del primer libro de Samuel describe un hogar donde hay un esposo con dos esposas.  Debemos mencionar que ese nunca ha sido el propósito de Dios.    Desde los inicios de la humanidad, Dios creó un hombre para una mujer y viceversa (Génesis 2:22, Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer….Jesús confirma esta posición en Mateo 19:4-5, ¿No habéis leído que el que los hizo al principio varón y hembra los hijos….y los dos serán una sola carne).    La Biblia describe a Ana como una mujer estéril.  Ella no podía tener hijos.  Lo peor para una mujer israelita era no tener hijos.  Este sirvió como una buen pretexto para que Penina se burlarse constantemente de ella.  Y su rival (Penina) la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos (v. 6).    ¿Cuál es nuestra Penina en nuestra vida que se burla de nosotros, nos irrita y enoja?   Ana nos enseña cómo debemos enfrentarlas y saber dónde llevar nuestro sufrimiento.  Ella nos enseña a saber enfrentar la vida, con buena actitud no quejándose (al cambiar nuestra actitud cambiamos nuestra vida).  Nos enseña a tener paciencia, fe, convicción, ser perseverante y una fe práctica. 
            Ana supo enfrentar su dolor(v. 2-7).    La vida de Ana no era sencilla.  Aunque amada por Elcana, su esposo, ella no era completamente feliz.  La falta de su propio hijo más las constantes burlas de Penina hacían de su vida triste, lloraba y hacía falta el apetito.  Es bueno para la vida del hijo de Dios, que personas como Penina nos reten a luchar por hacer realidad las promesas divinas a favor nuestro.  Que nos motiven a derramar nuestra alma delante del Dios de los cielos y poner en Sus manos todas nuestras necesidades. 
            Ana nos enseña cómo orar y confiar en Dios (v. 10-18).  Veamos cómo Ana se mueve en la dirección correcta y aprendamos de ella para seguir sus pasos.  Ana lloraba, y no comía (v. 7)….Y se levantó (v. 9)….ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente (v. 10).  La oración libera el poder de Dios en nuestro beneficio…..oraba largamente delante de Jehová (v. 12).  Ana demuestra una fe perseverante, paciente, poderosa y práctica (v. 11, ….dieres a tu sierva un hijo varón….).  Ana no se queja por toda la humillación recibida por Penina ni por Elcana por tener otra esposa.   Oraba largamente nos muestra una mujer paciente y perseverante.  Pacientemente espere a Jehová (Salmos 40:1).  En su oración, Ana hizo un compromiso o voto, …sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida (v. 11).   Sí, Ana nos enseña a cambiar de actitud frente a las adversidades.  Después de haber depositado sus cargas en el Señor,  se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste (v. 18).  Aunque mal comprendida por Elí (v. 13, la tuvo por ebria), Ana entendió que debía caminar por fe.  Ella y nosotros hoy, debemos creerle a Dios y ser pacientes (Salmos 37:7, Guarda silencio ante Jehová, y espera en él…..).
            Ana nos enseña a cumplir nuestras promesas (v. 20-28).  Y Jehová se acordó de ella (v. 19). Ana no intentó regatearle a Dios.  Con firmeza y convicción, va al templo donde el sacerdote Elí.  El mismo que se había equivocado con ella al tomarla por una mujer ebria.  Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí (Santiago 4:2-3, pedís mal…..) pedimos por malos motivos que no honran a Dios ni glorifican Su nombre.  Por eso no recibimos respuestas algunas veces a nuestras peticiones y Dios en ocasiones usa diversas circunstancias para hacernos ver lo equivocados que estamos).   La historia tiene un final mucho más feliz que el nacimiento de Samuel.  Dios honró enormemente la vida de Ana.   Y visitó Jehová a Ana, y ella concibió, y dio a luz a tres hijos y dos hijas….(1 Samuel 2:21).  Si nuestro Dios hiciere un perfil de nuestra vida, ¿qué cualidades saldrían a luz?   Recordemos que Ana nos enseña a :  saber cómo enfrentar el dolor, nos enseña a llevar ese dolor a Dios y ella nos enseña a cumplir nuestras promesas.  ¿Qué cualidades podemos incluir en nuestro perfil?  Dios les bendiga.  

lunes, 20 de mayo de 2013

David debe enfrentar sus conflictos familiares (2 Samuel 13:1-21)


David debe enfrentar sus conflictos familiares (2 Samuel 13:1-21)
La Biblia es muy clara cuando dice en Gálatas 6:7, No os engañéis, Dios nos puede ser burlado, pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.  David lo vivió en su vida familiar.  La palabra que él recibió de parte del profeta Natán se cumplió en su totalidad (2 Samuel 12:10-12).  Aunque es llamado un hombre conforme al corazón de Dios, sin embargo las consecuencias de su grave pecado con Betsabé y su posterior asesinato a Urías, esposo de Betsabé, tuvieron un gran impacto negativo en la vida familiar del rey.  A esto debemos agregarle su falta como un padre pasivo ante los conflictos de sus hijos.  Sencillamente no actuó como se esperaba.  David como padre, no supo administrar la vida de sus hijos.  No les puso límites (1 Reyes 1:5-6 caso de su hijo Adonías).  No tuvo sabiduría y tacto en mediar entre sus hijos y fue sumamente pasivo con ellos.
            El primer conflicto que David experimentó, tiene que ver con una grave falta sexual.  Su hermosa hija Tamar es violada por su hijo primogénito Amnón (2 Samuel 13:11-15).  La Biblia indica que Amnón estaba enamorado de su media hermana.  Al grado que estaba casi enfermo.  Siguiendo los consejos de su primo  Jonadab (v. 3-14), Amnón se finge enfermo y pide a su padre que envíe a Tamar para que le atienda y ahí se aprovecha de la situación y violentamente y a pesar de los ruegos de ella,  Amnón consuma su mal orientado hacia su hermana (2 Samuel 13:14).  Lo que sigue a continuación no deja de ser aún mas triste.  Luego la aborreció Amnón con tan gran aborrecimiento, que el odio con que la aborreció fue mayor que el amor con que la había amado.  Y le dijo Amnón:  Levántate, y vete (v. 15).    Es interesante que la pobre Tamar, después de este horrible incidente acude a la persona que ella quizá más amaba y podía sentirse protegida y apoyada.  Ella va donde su hermano Absalón.  ¿Por qué no buscó apoyo donde papá David?    La Biblia no lo dice.  Podemos imaginarnos y tomando como contexto toda la vida familiar de David, es que sencillamente no ocupó tiempo con ellos.  Sea lo que fuese, Tamar busca en su hermanos apoyo, consuelo, protección y muchos mas.    Lamentablemente, ella no recibe lo que necesitaba en ese momento.  Absalón le dice:  Pues calla ahora, hermana mía, tu hermano es, no se angustie tu corazón por esto.  Y se quedó Tamar desconsolada en casa de Absalón su hermano (v. 20).  Tamar tuvo que llorar en silencio su violación (es casi la misma situación cuando hay abuso, silencio de las víctimas).  Pero además veamos, ¿qué hizo papá David?  Luego que el rey David oyó todo esto, se enojó mucho (v. 21).  David únicamente se enojo pero no actuó conforme a lo que ley decía (Lev. 18:9, 20:10-17).   No hay ninguna corrección.  Fue un padre muy pasivo.   ¿Volvería a la memoria de David su caso de adulterio con Betsabé?    Quizá sí como también el sufrir sus consecuencias ya predichas por el profeta de Dios.
            El segundo conflicto que David tuvo que enfrentar está muy ligado al primero.  Su hijo Absalón toma venganza y mata a su hermano Amnón por haber violado a su hermana Tamar.  Debido a que David, como padre no supo actuar, Absalón toma la ley en sus manos y después de dos años de estar planeando cómo hacerlo, aprovecha una fiesta tradicional en casa.  Después de haber embriagado a sus hermanos, previamente había dado orden a sus empleados de matar a Amnón (v. 28-30).   De nuevo surge la pregunta, ¿qué hizo David?  Rasgó sus vestidos, y se echó en tierra (v. 31).  David quizá ni se enteró que por espacio de dos años, sus hijos Amnón y Absalón no se dirigieron la palabra.  Absalón en silencio mantuvo un odio que crecía cada día hasta que consumó su venganza.   La palabra de Dios se cumple nuevamente en David donde más le dolía, sus propios hijos.  Sus propios pecados cometidos años antes, se repiten en la vida de sus hijos.  Pecado sexual y asesinato él los había cometido.  Ahora sus hijos lo repiten.    La ley mosaica era muy clara al respecto (Éxodo 20.20-25).  Aunque le doliera, David debía ejecutar a Absalón.  Este último huye y por tres años lejos de David su padre.   Es interesante la reacción de David,   lloraba por su hijo todos los días….Y el rey David deseaba ver a Absalón….(v. 37, 39).    Su corazón dolido al ver toda la tragedia en casa pero sin ninguna corrección o disciplina en ellos.    Es interesante darnos cuenta la importancia en nuestra vida como padres, de desarrollar una vida íntegra.  Eso da seguridad a nuestros hijos.  Es triste decirlo, pero David no llenó ese estándar en su vida.  No tuvo la autoridad de llamarles la atención a sus hijos ni tampoco de corregirles.  Su propio pecado le impedían y lo ataban al pasado.   David se les arregló como pudo pero sin llegar al fondo de los problemas.  Aunque su pecado fue perdonado, sus graves consecuencias tuvo que sufrirlas por el resto de su vida.  La Biblia es clara, todo lo que sembramos, eso también segaremos.  Padres, favor tenerlo presente.  

lunes, 13 de mayo de 2013

Cualidades de una mujer virtuosa (Proverbios 31:10-31).


Cualidades de una mujer virtuosa (Proverbios 31:10-31).
Cuando nuestro Dios creó a la mamá, ya estaba en su sexto día (tiempo extra).  Un ángel apareció y dijo:  Señor, ¿qué estás haciendo con tanto entusiasmo?  El Señor le contestó:  ¿Has leído las especificaciones de esta orden?  ¡Es una mamá!  Tiene que ser completamente lavable y no de plástico,  tener 180 partes movibles y reemplazables.  Debe poder trabajar con solo café negro y poder vivir de sobras.  Tener un asiento en las piernas y que al pararse, desaparezca.  Debe dar besos que curan desde una pierna rota hasta un corazón desilusionado y tener seis pares de manos.  El ángel le dijo:  seis pares de manos?  ¡Imposible!  Pero no son las manos, dijo el Señor, sino los tres pares d ojos que este modelo debe llevar.  Un par que mira a través de puertas cerradas.  Un par en la parte de atrás de la cabeza que ve cuando el hijo comete un error y le dice sin hablar, yo te entiendo y comprendo, hijo mío.
            El ángel tocándole la manga a su Señor, le dijo:   Señor, vamos a dormir, puedes seguir mañana.   No, no puedo, dijo el Señor, porque estoy a punto de crear a alguien tan cerca de mi que debo terminar ahora.  Debe ser alguien que cure solo.  Alguien que resuelve todo.  Que pueda alimentar a una familia de seis con unos cuantos pesos.  El ángel rodeó el modelo reservado a la mamá y dijo:  Es muy suave y se ve fuerte.  El Señor contestó, no puedes imaginar lo que esta madre puede hacer y tolerar.  ¿Puede pensar?  Preguntó el ángel.  No solo puede pensar sino también razonar y reflexionar, dijo el Creador.  Y esa lágrima en sus ojos, ¿para qué es?  Preguntó el ángel.  Es, dijo el Señor, de gozo, de tristeza, de decepción, dolor, soledad, orgullo y alegría.  Señor, dijo el ángel: ¡Eres un genio!   Y el Señor, mirando tristemente a su modelo dijo:  Lo malo es que nunca tendrá descanso y jamás obtendrá ni la mitad del amor que ha derrochado….y por eso ¡le doy mi bendición especial!. 
            Ser madre con todos los roles a desempeñar, es una labor complicada en el mundo donde vivimos.  Recordemos algunos de ellos:  esposa, madre, enfermera, maestra, cocinera, chofer y muchos mas.  Proverbios 31, es por excelencia el capítulo que describe una mujer virtuosa.  El término como tal, significa  una mujer que posee fuerza, poder, potencia, capaz, valiente.  Es alguien hábil, digno, honorable o de buena reputación.  Por lo tanto, la esposa virtuosa es una mujer fuerte, capaz y digna.  Obviamente no es nada fácil hallar una mujer con todas esas cualidades.  Proverbios 31:10 dice: Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?  Tomando como base este hermoso pasaje, veamos qué nos dice la Biblia sobre algunos roles de ella.  Ella ocupa con alegría su posición como esposa (v. 10-12).  El corazón de su marido está en ella confiado.  Todo matrimonio debe manejarse como un equipo.  Somos una sola carne.  La fidelidad es un ingrediente muy necesario en la relación matrimonial.  Le da ella bien y no mal, todos los días de su vida.  La palabra bien significa:  bienestar, provecho, beneficio, felicidad.  La primera persona que se goza y beneficia al tener una esposa virtuosa es su propio esposo.  Es una esposa considerada que da grandes satisfacciones a su esposo y hogar. 
            Desarrolla eficientemente su papel como madre (v. 15, 21, 28).   Es una madre responsable.  Se levanta aun de noche, y da comida a su familia.  Es una madre diligente y no perezosa o dormilona.  Debemos agregar el detalle especial, que la influencia de la madre sobre la hija es determinante.  Winston Churchill dijo:  Debo todo a mi madre y nada a mi padre.  Ella debe ser una mujer previsora.  No tiene temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobles (v. 21).  Se nota el cuidado y esmero de la madre virtuosa para proveer a las necesidades de sus hijos.  Justamente ahí radica el instinto maternal.  El cuidado, protección y esmero en darle a sus hijos lo mejor.  No deja nada al azar.  Si notamos, Proverbios 31 habla de ella y muy poco de él.  Aunque se espera, que ellos tengan su cuota de participación en el hogar.  Ambos somos responsables. 
            Debe ser una buena influencia espiritual en los hijos (2 Timoteo 1:5).  En la vida espiritual del joven Timoteo se destaca la enorme influencia que tuvo de parte de dos mujeres.  Su abuela Loida y su madre Eunice.   La madre debe tener un papel activo en la educación  espiritual de sus hijos.  Lo que edifiquemos en sus corazones, será lo que afirmen en sus vidas.  Padres, involucrémonos en la sus. No lo lamentaremos más tarde.   Hoy, deseamos a todas aquellas mujeres que son madres, feliz  día.  Que sus vidas sean llenas de la presencia de nuestro Dios.  Esposo e hijos, honremos sus vidas hoy  sus vidas.  Bendiciones a todas ustedes.  

lunes, 6 de mayo de 2013

Como padres debemos saber que todo lo que sembramos con los hijos, eso segaremos (2 Samuel 12:1-13).


Como padres debemos saber que todo lo que sembramos con los hijos, eso segaremos (2 Samuel 12:1-13).
            De niño nunca conocí el amor de un padre.  Nunca gocé del beneficio del ejemplo de un padre.   No recuerdo ninguna ocasión en que mi padre me llevara con él a alguna parte y me dedicara tiempo.  La realidad es que lo odiaba.  Viví en un pueblecito donde todo el mundo sabía de papá y sus borracheras.  Mis compañeros del colegio hacían bromas de ello y yo también  me reía con ellos, esperando que mi risa escondiera mi dolor (Josh McDowell, El padre que yo quiero ser, p. 7-9).
            ¿Qué tipo de legado estamos dejando a nuestros hijos?  ¿Cómo hemos influenciado en la vida de ellos?  ¿Qué clase de impacto estamos dándoles?   Ser padres hoy día es todo un reto.  Las estadísticas son escalofriantes.  Cada día, 1000 adolescentes solteras se convierten en madres.   1106 adolescentes tienen un aborto y así por el estilo.  Nuestros hijos viven su vida sin ningún tipo de orientación alguna.  Todo debido a que sencillamente el papel de los padres ha sido muy pasivo y en muchos de los casos, no hemos influenciado en ellos.    Como padres, debemos tener el cuidado de dejarles un buen legado por medio de nuestro testimonio.  De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama más que la plata y el oro (Prov. 22:1).  Camina en su integridad el justo, sus hijos son dichosos después de él (Prov. 20:7).  Cuando hablamos del rey David, nos referimos al hombre descrito como al varón conforme al corazón de Dios.  Al salmista, al buen político y tantas cualidades admirables.  Sin embargo, también podemos ver el lado oscuro de su vida.  Fue un muy mal padre.  Debido a su pecado con Betsabé, tuvo que pagar un precio muy alto. Toda su familia (sus hijos)  se vieron envueltos en una serie de escándalos entre ellos.  Asesinatos, incesto, rebelión e intrigas etc. 
            El libro de 2 Samuel 11, describe el pecado de adulterio y asesinato de parte del rey David.  Su pecado sexual con Betsabé y después el asesinato de Urías, esposo de Betsabé fueron dos acciones que nunca se hubieron esperado de David.  Sin embargo la Biblia no oculta esta situación.  Todo lo contrario, están ahí para que juntos aprendamos de la historia y lo más importante, no cometer los mismos errores.   La Biblia en Deut. 17:15-17 relata cómo Dios estableció normas para los futuros reyes de Israel.   Él no aumentará para sí caballos….Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe, ni plata ni oro amontonará.   Como ya sabemos,   David no obedeció la primera.  Se acostumbró a tener las mujeres que quiso.  Se volvió insensible y muy sensual.   David coleccionó mujeres como trofeos.  Las vio como un medio de placer no como parte del plan de Dios.  No tuvo problemas para vencer al  gigante Goliat pero fue incapaz de vencer su propia debilidad ante las mujeres.  Cuando nos volvemos insensibles, racionalizamos nuestros estilo  de vida y lo justificamos. No tuvo disciplina en lo moral y creyó legal y aceptable su estilo de vida.  David recibió como respuesta a su interés en saber quién era esa bella mujer que se había atrevido a bañarse desnuda.  Es Betsabé….mujer de Urías…..Y envió David mensajeros, y la tomó, y vino a él, y él durmió con ella (2 Samuel 11:3-4).  En pocas palabras, David recibió el mensaje:   rey David Betsabé está casada.  No debe tocarla, mas bien debe respetarla.   Desde luego,  hay culpabilidad compartida.  Ella también es responsable el pecado.  Pudo perfectamente rechazar el ofrecimiento.  No quiso.  David y ella, en ese momento borraron a Dios de sus mentes.  Se olvidaron de él. Los resultados fueron horribles.  Como hemos dicho en el encabezado de este artículo, todo lo que sembramos con nuestros hijos, eso cosecharemos.  Ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste……He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa (2 Samuel 12:10-12).  Estas fueron las palabras del profeta Natán para David, después que este reconociera su grave pecado.  Su familia pasaría de escándalo en escándalo   tragedia tras tragedia.  Nunca se apartó de su familia las adversidades.  David fue un buen rey para Israel, pero su vida familiar fue todo lo contrario.  Cosechó lo que sembró.   ¿Cómo nos recordarán nuestros hijos más adelante?  Bendiciones a todos.