lunes 10 de junio de 2013

Características de una iglesia sana (Hechos 2:4147)


Características de una iglesia sana (Hechos 2:4147)
Cuando hablamos de iglesia, nos referimos al plan divino en el cual Dios mismo la usaría para llevar a cabo Sus planes en los finales tiempos.  Hoy día, podemos ver tantos grupos llamados iglesias, hay tantos  dice la letra de una canción.  Pero, ¿Cuál de todos ellos son en verdad la iglesia de Cristo?.   El pastor Rick Warren en su clásico Una iglesia con propósito hace una pregunta, ¿Qué mueve a una iglesia?  Él mismo contesta y propone lo siguiente:
            1.  Una iglesia movida por la tradición:  es aquella iglesia cuyo slogan es:  siempre lo hemos de es manera. 
            2.  Una iglesia movida por las finanzas:  ¿cuánto costará?   En este tipo de iglesias lo más importante son las finanzas y quizá no las personas.   La iglesia no está para producir finanzas.  Lo importante no es cuánto tenemos en el banco sino más bien a cuántos hemos librado del infierno.
            3.  La iglesia movida por los edificios:  pagar y mantener el edificio lo más hermoso posible es la meta de esta iglesia.   Muchas de estas iglesias no crecen debido a que la prioridad es el edificio y quizá el mismo es pequeño y la congregación no crece en número.
            ¿Qué mueve tu iglesia?  El mejor modelo a buscar lo encontramos en el libro de los Hechos.  Lucas, su escritor en el pasaje arriba indicado, nos describe una iglesia centrada en prioridades espirituales que tristemente hemos olvidado hoy día.  A la luz de la Palabra, la Biblia, ella debe ser nuestra norma de fe y conducta y autoridad final en nuestra vida, encontramos propuestas que toda iglesia sana debe obedecer y seguir.   Primero, enseñanza bíblica (Perseveraban en la doctrina de los apóstoles….Hechos 2:42).  Perseverar es, constancia, ocupar asiduamente, esto apunta al fervor y dedicación de los primeros discípulos del cristianismo.  Cuando la enseñanza es suplantada por otras cosas, nos haremos una iglesia débil.  El crecimiento cristiano, debe ir marcado por el deseo intenso de saborear la palabra de Dios.  Desead como niños la leche espiritual no adulterada,  para que por ella crezcáis para salvación (1 Pedro 2:2).   La iglesia no está para entretener sino para edificar y  la mejor manera para hacerlo, es por medio de una sana enseñanza. 
            Segundo,  un ministerio de servicio (Mateo 20:25-28).    Sin duda alguna, ese debe ser un distingo de la iglesia.  Servir fue el modelo que vemos en Jesús y sus seguidores debemos imitarle.  Tristemente, vemos como personas que están al frente de ministerios no se ven en ellos el llamado a servir.  Toda iglesia de Dios, es llamada a servir a todo aquel que se acerca a ella.  El pasaje de Mateo 20, es interesantísimo por el llamado de atención de Jesús  a sus discípulos, como también por la reacción de enojo de diez de ellos.  Notamos que había un espíritu de competencia entre ellos y ninguno estaba dispuesto a ceder los primeros lugares.  La exhortación de Jesús les tomó por sorpresa.  ….el que quiera hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo.  ¿Serán palabras olvidadas?   Quizá sí, muchos han seguido el espíritu de Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos….(3 Juan 9).   Alejemos de nuestras iglesias personas tipo Diótrefes que buscan los primeros lugares pero no el servir.  Ambas situaciones no son similares. 
            Tercero, una adoración genuina (Juan 4:24).  Toda iglesia sana, debe promover una adoración sana.  En cierta manera hemos entrado en una crisis por la calidad de los adoradores.    Hoy día el ministerio de música se ha comercializado y lo que vemos es adoración genuina.  Sin discutir que debemos sostener los ministerios musicales, estos se han ido al extremo  con tantos requerimientos antes de aceptar una invitación.  Los costos para mover un cantante agregado a ello el deber de llenar sus expectativas como ser:  una ofrenda con cierta cantidad.  Asegurar número de asistentes a sus presentaciones y su música para vender entre otros.  Lo menos que vemos en ello, es el llamado que Jesús hace a la mujer samaritana en Juan 4:23-24.  Adorar en espíritu y en verdad.  Espíritu es el uso de nuestros sentimientos.  Lo interno de nuestra vida y que sea genuino (no apariencias).  Verdad, adorar siguiendo las normas bíblicas (Apoc. 4:10-11, 5:9-14).  Dios ve nuestro corazón al momento de adorarle.   Cómo iglesia, ¿estamos llenando las cualidades de una iglesia sana?  Recordemos, sana enseñanza, ministerio de servicio y una adoración genuina son entre otras algunas cualidades de una iglesia sana.  Bendiciones a todos.  

No hay comentarios.:

Publicar un comentario