lunes 03 de junio de 2013

Respondamos con fe a la fidelidad de Dios (Génesis 22:1-14)


Respondamos con fe a la fidelidad de Dios (Génesis 22:1-14)
            Junio es el mes del II aniversario de fundación del CCF.  En todo aniversario hay alegría, gratitud pero al mismo tiempo, debe ser un tiempo  de reflexión acerca de nuestro compromiso con el Dios que es Fiel en todo.  El pasaje de Génesis 22 es clave en la vida de Abraham, el padre de la fe.  Dos detalles relevantes podemos notar:
            1.  Dios  examina la fe de Abraham.  Todo hijo de Dios debe saber que nuestra fe necesita ser probada.  Job 23:10 dice:  Mas él conoce mi camino, me probará, y saldré como el oro.  1 Pedro 1:7 agrega:  para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego….Así que ya Dios nos prevé que nuestra fe deberá ser probada en el transcurso de la vida.
            2.  Dios refina la fe de Abraham:  refinar es, hacer algo más puro o limpiar toda impureza.  Perfeccionar una cosa, cuidando sus últimos detalles y adecuándolos a un fin determinado.  Este es un proceso de todo hijo de Dios.  Pablo en Filipenses 1:6 afirma,  estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.  Dios no ha terminado  Su obra en nuestra vida.  Abraham debía pasar por esta experiencia. 
            Dios prueba nuestra fe (compromiso) con lo que más amamos (v. 1-3).  Probó Dios a Abraham….debemos tener claro, que probar no es lo mismo que tentar.  La prueba Dios la permite para hacernos mejores.  La tentación viene del diablo y tiene como propósito ofender a Dios haciendo algo que no le agrada a Él.   Esta prueba en la vida de Abraham, tiene como fin desarrollar el carácter en su vida. El pasaje relata que Dios prueba la vida de su siervo con lo que mas ama, su hijo Isaac, a quien amas….ofrécele allí en holocausto (v. 2).  ¿Qué es lo que más amamos?  ¿Estamos dispuesto a entregarlo a Dios?  Él ya dio ese paso, dio a Jesús su Hijo unigénito para ser sacrificado por usted y por mi (Juan 3:16).  ¿Dónde está nuestro tesoro?  (Mateo 6:19-21).  ¿Qué es lo que produce afán en nuestra vida?  Aún con todo el amor que Abraham tiene a su joven hijo, obedece inmediatamente.  Y Abraham se levantó muy de mañana….. y fue al lugar que Dios le dijo (v. 3). Obediencia inmediata.  ¡Eso marcó la diferencia en  su vida.  Fue al lugar que Dios le indicó  no fue a otro y lo hizo pronto. 
            Segundo,  respondamos con fe al compromiso con Dios (v. 7-12).  El verdadero compromiso inicia en el corazón.  El profeta Isaías respecto al pueblo de Israel dice:  Porque este  pueblo se acerca a mi con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mi….De nada sirve cantar muy bonito, hablar con facilidad y otras   tantas cosas si nuestro corazón no está comprometido con Dios.  Abraham demostró su compromiso yendo en obediencia al lugar indicado por Él.  Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac.  No es lo mismo hablar que hacer.  En la vida cristiana lo mismo.  Nuestro compromiso con Jesús se demuestra con nuestras acciones.  Aunque doloroso para Abraham, éste demuestra su firme compromiso ejecutando la orden divina.  Como comprenderemos, esta acción era dolorosa, adversa en la vida de este hombre de Dios.  Cuando hacemos nuestros votos matrimoniales los hacemos en las buenas y en las malas, en salud y enfermedad, en riqueza y pobreza etc.  El llamado de Cristo significa muchas veces dejar comodidades.
            Finalmente, vemos que Dios responde fielmente a nuestro compromiso (v. 12-14).  Justo en el momento que Abraham está por ejecutar a su amado hijo Isaac, Dios le ordena detenerse.  Y he aquí a sus espaldas un carnero…y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo (v. 13).  Pablo en Filipenses 4:19 dice, Mi Dios, suplirá todo lo que os falta conforme a su riquezas en gloria en Cristo Jesús.  Después de todo esto, hay un desenlace feliz.  Abraham regresa con su hijo amado a casa.  Dios reafirma de nuevo su compromiso con bendecirle abundantemente  a él y su descendencia, En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.  Salmos 37:25 dice,  Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado ni su descendencia que mendigue pan.  Nosotros hoy debemos preparar el camino para los que vienen detrás de nosotros siguiendo nuestras pisadas.   Nuestro Padre Celestial ha sido fiel a pesar de nosotros enviando a su Hijo Jesús a morir en lugar de nosotros (Juan 3:16).  ¿Cómo debemos responder a esa decisión del Señor?  Sencillamente sirviéndole fielmente.  Entregando nuestra vida a él en servicio.  Comprometiéndonos en dar lo mejor de nosotros en la obra de Dios.  ¡Feliz aniversario a usted que ha hecho del CCF, su iglesia!             

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