lunes, 28 de octubre de 2013

Razones bíblicas que dan seguridad a nuestra salvación (Romanos 8:28-39).

Razones bíblicas que dan seguridad a nuestra salvación (Romanos 8:28-39).
¿Podemos perder nuestra salvación?  Esta pregunta ha servido de debate teológico a través de los años.  Hemos conocido hermanos que aman al Señor y han tratado de vivir su vida bajo los principios bíblicos de cómo agradar a Dios y tratar de no perder su salvación.  Hay dos posiciones al respecto.  Por un lado Jacobo Arminio, teólogo holandés sostenía que los que creen y son verdaderamente salvos pueden perder su salvación por no perseverar en la fe.  Por el otro, Juan Calvino, teólogo francés afirmó:  todos los escogidos por Dios, redimidos en Cristo, y a quienes el Espíritu ha impartido fe, son eternamente salvos y perseveran hasta el fin, ya que son preservados en la fe por el poder de Dios, el Todopoderoso.  La doctrina de la salvación es un tema de mucha importancia en la enseñanza bíblica.  Es la obra completa y perfecta de Dios por medio del sacrificio de Cristo y que lleva a las personas de la condenación a la justificación, de la muerte a la vida.
            Dios demuestra su amor al darnos la salvación (Romanos 5:8).  Así también, somos salvos por la gracia de Dios en base al sacrificio de Cristo y no base a lo que hagamos o dejemos de hacer (Juan 19:30, Efesios 2:8-9).  Bíblicamente, es la propia Trinidad encargada de asegurar nuestra salvación de forma permanente.  Dios Padre lo ha prometido y garantizado.  Romanos 8:31 dice, Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?  Nada ni nadie es más grande que Dios.  Nuestro Padre Dios no solamente es fiel para el cumplimiento de Sus promesas sino también el poder de realizar lo que se ha propuesto hacer.  De tal manera amó Dios al mundo….(Juan 3:16).  La misión de Cristo de venir al mundo y salvarlo, es motivado por el gran amor del Padre.  Su amor infinito asegura que Su propósito se cumplirá.  Lo anterior, hace imposible que una persona que se haya entregado a Dios Padre por la fe en Jesús, pierda su salvación. Aunque enfrentamos grandes adversidades, ¡somos vencedores en Cristo Jesús! (Romanos 8:37). 
            La obra perfecta y completa de Dios Hijo es también garantía de nuestra eterna salvación.  Su muerte en la cruz del Calvario nos garantiza nuestra salvación eterna.  ¿Quién acusará a los escogidos?....¿Quién es el que condenará?  Cristo es el que murió, más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros (Romanos 8:33-34).  Aunque somos acusados diariamente ¡nadie puede condenarnos!  Tenemos la protección del mismo Dios (Romanos 8:31, Si Dios es por nosotros, ¿quién acusará a los escogidos de Dios?).  Cristo murió a favor nuestro.  Los méritos de nuestra salvación y seguridad de ella, dependen completamente de Su obra en la cruz del Calvario (Juan 3:18, 19:30).  Así también, se describe el ministerio actual de Cristo, intercede a favor nuestro a la diestra de Dios.  Interceder significa, rogar a favor de alguien, apelar.  Hay dos elementos importantísimos que no  debemos olvidar:  la resurrección de Jesús es como un sello que garantiza nuestra salvación y futura resurrección (1 Cor. 15:14-20).  Así también Jesús es nuestro abogado (Hebreos 7:25, Juan 5:24).  Así que no vendremos a condenación, todo lo contrario, hemos venido a salvación.

            Finalmente, la obra del Espíritu Santo.  La regeneración (Juan 3:5-7, Tito 3:5) es nacer de nuevo, nuevo principio.  Es la experiencia cuando una persona estaba muerto espiritualmente y ahora ha recibido vida eterna.  Es una obra instantánea.  No vuelve a repetirse.  No es un proceso (es similar al nacer).  Somos la morada del ES (1 Cor. 3:16, Romanos 8:9).   ¿No sabeos que sois templos de Dios y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?  Es la acción u obra de Dios por medio del cual, el ES dispensa su presencia permanente en el creyente a partir del momento dela regeneración.     Pablo usa el termino oikei, significa casa, habitación etc.   El sello (Ef. 1:13-14)  al momento de creer en Cristo viene el ES y hace la labor de sellarnos y somos propiedad de Dios.  Ese sello está asegurado hasta el día de la redención (Ef.4:30). El bautismo en el ES (1 Cor. 12:13).  Es la obra sobrenatural donde el creyente es introducido al Cuerpo de Cristo (la iglesia).  Ocurrió por primera vez en Pentecostés (Hechos 2, nace la iglesia).  Es una realidad para todos y ocurre en el momento de la salvación. Finalmente la llenura del ES (Ef. 5:18).   Es la obra del ES en el creyente donde le controla y le hace vivir una vida espiritual con signos de madurez y crecimiento en la vida espiritual.  Es repetitivo.   Hoy Dios desea que usted y yo, vivamos confiados y seguros que desde que creímos, nuestros nombres están inscritos en al vida del creyente.   ¡Salvos y seguros!  En el nombre del Cristo.  Bendiciones a todos. 

lunes, 21 de octubre de 2013

¿Cómo puedes estar durmiendo? (David M. Ruíz, Apuntes Pastorales, vol. XXVI, núm. 4).


¿Cómo puedes estar durmiendo?  (David M. Ruíz, Apuntes Pastorales, vol. XXVI, núm. 4).
            El mundo está en medio de una crisis.  Las grandes potencias ven destruirse delante de ellos los bastiones que sostenían su esperanza, aquellos en los cuales habían invertido todos sus recursos.  El capitalismo, el sistema económico que prometía recompensar con ganancias el esfuerzo y la empresa personal ha fracasado.  El militarismo como doctrina de poder también ha mostrado su ineficiencia, la ansiada paz mundial sostenida por naciones con un poderío militar nunca se ha podido alcanzar.  La democracia como sistema de dominación se encuentra en escrutinio.
            El libro de Jonás nos presenta una historia que reproduce una situación parecida a la que nos aqueja a nivel mundial.  Cuando leemos el primer capítulo del libro, pareciera que el mundo se está planteando una nueva pregunta.  No se verbaliza, pero se percibe a medida que la gente entra en la crisis:  ¿dónde está la Iglesia?  ¿dónde se encuentra escondida el instrumento de Dios cuando el mundo está en crisis?   ¿En qué se ocupan sus siervos cuando deberían estar respondiendo a las preguntas cruciales del mundo?    Jonás ilustra  esta realidad.   Los versículos 5 y 6 es alarmante:  los marineros y pasajeros de aquel barco están en medio de una tormenta, una situación tan desesperada que cada uno comenzó a clamar a su dios en busca de respuestas.  Todos están desorientados, sin respuesta. De pronto descubren algo terrible:  Jonás se había retirado al fondo de la nave y duerme plácidamente.  El capitán del barco la hace una pregunta lapidaria que recoge la decepción, el desconcierto y la indignación de toda la gente:  ¿Cómo puedes estar durmiendo?  (1:6).
            Esta pregunta explica de la mejor manera el porqué de este antiguo libro, pareciera que el capitán personifica al Señor que pregunta a Jonás, en su momento, y a la iglesia en la hora presente:  ¿cómo puedes estar durmiendo cuando hay miles de personas que no son capaces de distinguir entre lo bueno y lo malo?  (1:2, 4:11).  ¿Cómo puedes estar durmiendo cuando el juicio de Dios se cierne sobre aquellos que desobedecen su mandato?  (1:4, 2:3, 4:8) y ¿cómo puedes estar durmiendo cuando el mundo está en caos y todos buscan por sus propios medios resolver la situación y solo el pueblo de Dios tiene las respuestas? (1:5, 13).  El capitán de la historia de Jonás debería cobrar vida el día de hoy y preguntarle a la iglesia:  ¿Cómo puedes estar durmiendo?  ¿Cómo te escondes en el fondo de la Iglesia a cantar, a gozar de la comunión con los hermanos?  ¿Cómo no tienes compasión de los que sufren?
            Pareciera que, al igual que Jonás, la Iglesia ha caído en una trampa.  En los  últimos años , estimulada por un crecimiento numérico, ha sido cautivada por el espíritu del mundo.  Al igual que en Wall Street, se premió la eficiencia y la efectividad, pero basada en los mismos valores:  crecimiento económico, ampliación del mercado, fijación de la marca, desarrollo de nuevos segmentos de mercado.  Ahora, sin embargo, cautivada en su trampa, la Iglesia se ve impotente, incapaz de resolver sus propios problemas al ver caer sus índices.  Acaba ocupada en tirar lo que puede para salvar el barco, mientras el mundo se pregunta ¿cómo puede la iglesia estar durmiendo?
            El libro está lleno de lecciones para los cristianos en particular, como para la Iglesia en general.  Estas lecciones nos ayudan a sacudirnos la pereza, despertar de nuestro sueño y comenzar a cumplir el papel que la Iglesia está llamada a desempeñar en momentos como estos.  ¡Levántate!  ¡Clama a tu Dios?  (1:6).  Estos dos imperativos pronunciados por el capitán en medio de la desesperación, al ver que nada funciona.    ¿Dónde se encuentra escondido el instrumento de Dios cuando el mundo está y sigue en crisis?  ¿Acaso seguimos durmiendo tal como Jonás?  La iglesia de hoy no puede ni tampoco debe seguir indiferente a la necesidad del mundo actual.    Pablo en Romanos 10:14 pregunta:  ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?  Concluimos con lo siguiente: Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos (Ef. 5:16).    Despertémonos de esa pereza espiritual y llevemos la luz del evangelio de Cristo a todo aquel que lo necesite.  ¡Esa es nuestra responsabilidad y privilegio!  Bendiciones a todos. 

lunes, 14 de octubre de 2013

Promoviendo la fraternidad unos con otros (Romanos 12:9-21).


Promoviendo la fraternidad unos con otros (Romanos 12:9-21).
            El día de acción de gracias (thanksgiving day) es una valiosa oportunidad que todos tenemos para enfocarnos en dos cosas:  Ser agradecidos con lo bueno que es Dios con nosotros y estrechar nuestros lazos de hermandad unos con otros. 
            El día de acción de gracias se remonta hasta el año 1623 con los primeros peregrinos en la colonia de Plymouth en Massachusetts.  El 1 de enero de 1795, George Washington, primer Presidente de los Estados Unidos escribió su famosa proclama de acción de  gracias:
            Nuestro deber como personas con reverente devoción y agradecimiento, reconocer nuestras obligaciones al Dios todopoderoso, e implorarle que nos siga prosperando y confirmando las muchas bendiciones que de Él experimentamos.  El 3 de octubre de 1863, Abraham Lincoln, proclamó por carta del congreso, un día nacional de acción de gracias:  El último jueves de noviembre, como día de acción de gracias y adoración a nuestro Padre benefactor, quien mora en los cielos.
            La iglesia y los hijos de Dios, debemos ser los primeros en tener una actitud de agradecimiento permanente con nuestro buen Dios por sus múltiples bondades.  En el Salmo 103:2 dice,   Bendice alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.    La iglesia como el Cuerpo de Cristo e institución divinamente formada, tiene una responsabilidad y privilegio de dar el mejor testimonio posible de gratitud al Señor por medio de su convivencia unos con otros.    La clave en todo ello radica sencillamente en cómo nos llevamos unos con otros.  En el Nuevo Testamento encontramos en varios pasajes la expresión unos a otros.  Esta expresión debe llamarnos seriamente la atención y ponerla en práctica.  Efesios 4:16 nos abre nuestros ojos y Pablo agrega:  de quien todos el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro….Coyunturas son nuestras articulaciones móviles que unen un hueso con otro.  Algunas de ellas son la rodilla, el codo y el hombro etc.  Las expresiones concertado y unido entre sí, ambos son participios (acción continua) sinónimos nos indican acción estrecha, sólida y compacta de las funciones realizadas en el cuerpo y como resultado del poder de Cristo en nosotros.    Debemos subrayar que todos somos responsables en que la iglesia y sus miembros puedan fomentar relaciones estrechas, fuertes, sanas y honestas. Desde luego que siempre hay el riesgo de una ofensa o acción que nos hiere.  Sin embargo, eso no debe ser una excusa para no acercarnos con la debida tolerancia y promover una iglesia unida y fuerte frente a un mundo que nos trata de destruir.
            La vida cristiana es llamada a vivirse y crecer por medio de relaciones unos con otros.  Dios así lo ha querido y nosotros debemos obedecerle.  Por otro lado, debemos vivir la vida cristiana de forma práctica.  Siempre el apóstol Pablo nos da algunas pautas a seguir.  Romanos 12:9-10 nos dice:  El amor sea sin fingimiento….Amaos los unos a los otros con amor fraternal….Cuando Pablo habla de no ser fingido, usa la palabra hipocresía.  Es tener, manifestar y expresar un amor verdadero no lo contrario.  Mateo 22:40 sintetiza:  De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.  Es centrarse en las necesidades de los demás.  El amor, es el primer fruto del ES (Gálatas 5:22).  Pablo ora por la iglesia de los Tesalonicenses, Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos….En el v. 10, el apóstol agrega, Amaos los unos a los otros con amor fraternal….la palabra Filadelfia viene de amor fraternal.  Una palabra compuesta por fileo (amigo, amigable, amor de amistad) y adelfos (hermano).  Somos llamados a expresarnos amor filial unos a otros dentro de la familia de Dios y con nuestro prójimo en general.  Lucas 10:25-37, la parábola de buen samaritano, es quizá el mejor ejemplo de cómo expresar el amor y solidaridad con otra persona.  Este pasaje nos enseña a no pasar de largo.  A caminar la segunda milla y hacer a un lado nuestra propia comodidad por el bien de nuestro prójimo. 
            El mundo de hoy necesita urgentemente una iglesia que demuestre amor, solidaridad para con los demás.  Aceptamos que vivimos en un mundo egoísta donde es muy escaso la expresión de amor, aprecio y amistad genuino. Cristo nos pide como iglesia hacer lo contrario.  Amar al prójimo sin hacer discriminación alguna.  En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros (Juan 13:35).   Así dice Cristo, el Señor y Salvador de nuestras vidas y debemos obedecerlo.  Bendiciones a todos y feliz día de acción de gracias.  

lunes, 7 de octubre de 2013

La Biblia es la revelación de Dios para el hombre (2 Pedro 1:16-21).


La Biblia es la revelación de Dios para el hombre (2 Pedro 1:16-21).
Uno de los desafíos de la iglesia de ayer y hoy, es de creer y aceptar como autoridad y revelación final la Biblia.  El cuestionar la autoridad bíblica y el permitir nuevas revelaciones ambas prácticas están muy ligadas una con la otra y ha logrado que la iglesia en muchos casos se desvíe de la verdad y cayendo en un sincretismo religioso (unir lo verdadero con lo falso).  Como CCF, nos hemos puestos los siguientes retos:
            1.  Mantener una enseñanza bíblico-cristocéntrica.
            2.  Formar discípulos.
            3.  Brindar amor, misericordia, la gracia de Dios y la fraternidad a todo aquel que lo necesite.
            Brevemente describiremos la formación del canon bíblico:
            1.  En la Biblia hebrea se forma de tres grandes divisiones:
                        a.  La Torah (la ley, el Pentateuco).
                        b.  Los profetas (Neblim):   Josué, Jueces, Samuel y Reyes, profetas mayores y menores.
                        c.  Los escritos (Ketubim):  literatura poética, Lamentaciones, Ester, Daniel-Esdras-Nehemías (un solo libro) y Crónicas.
            Con las iniciales Torah, Nebil y Ketubim se ha formado la palabra hebrea Tanak que es la Biblia hebrea y nuestro equivalente al AT.  Todos estos libros fueron reconocidos como la inspiración y revelación de Dios entre los años 90-95 dC.
            2.  La tarea de canonizar los libros inspirados y revelados por Dios no fue labor fácil.  En el NT los libros que sufrieron un fuerte consenso de verificación fueron:  Hebreos (su autor es anónimo), 2 Pedro, 2 y 3 Juan y Judas (cita libros apócrifos).  El concilio de Cartago en los años 400 dC canonizó formalmente el NT.
            Revelación es hacer notar, mostrar, quitar el velo, descubrir.  El termino Apocalipsis significa revelación.  A través de la historia, la Biblia describe una variedad de formas cómo Dios se ha revelado a la humanidad:
            1.  Teofanía:  manifestación visible de Dios.  Aquí entra la manifestación del Ángel de Jehová que se identifica con el Cristo preencarnado.
            2.  Ángeles:   el término ángel significa mensajero.  Su principal ministerio es el de traer mensaje de Dios a los hombres.   En el libro de Apocalipsis abundan los pasajes donde Dios usa a los ángeles (Apoc. 5:2, 7:1, 8:2-3 etc).
            3.  Profetas:  del AT fueron portadores verdaderos del  mensaje de Dios (Is. 8:1, Me dijo Jehová….Jer 14:1, Palabra de Jehová que vino a Jeremías).
            4.  Sueños: En el AT se habla de sueños con frecuencia:  faraón, José, Nabucodonosor (Daniel 2:3-45, 4:5-19).  En el NT no son tan frecuentes (Mateo 1:20, 2:12, 19, 22).   La revelación normativa para la iglesia se halla en la revelación escrita de Dios,  La Biblia.
            5.  La Persona de Cristo (Hebreos 1:1-2, …en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo…).  Es la revelación o manifestación de Dios más importante (Juan 1:14, 18, A Dios nadie le vio jamás, el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer (exégesis, explicación, interpretación).        
            La Biblia como revelación inspirada de Dios tiene por lo menos tres características fundamentales como revelación escrita:
            1.  Es sobrenatural:  su  origen y contenido divino.
            2.  Es progresiva:  Dios ha dado a conocer su revelación de manera progresiva.  No lo ha dado a conocer de una sola vez.  La Biblia como tal se escribió en un tiempo de unos 1600 años por unos 40 diferentes autores en diferentes épocas.
            3.  Es completa:  no necesitamos agregarle ni quitarle (2 Pedro 1:18-19, Apocalipsis 22:18-19).
            El tema central de la Biblia sin discusión alguna es la Persona de Cristo.  Las Escrituras  como revelación escrita, autoritativa y completa de Dios, coloca al Señor Jesucristo como el tema de toda la Escritura.  Veamos cómo se presenta Jesús:
            1.  Como el Creador de todo:  Juan 1:3 dice, Todas las cosas por él fueron hechas….
            2.  Jesús el Verbo encarnado (Juan 1:1, Hebreos 1:3):  En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios….el cual siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia…todo lo divino del Padre lo encontramos en Jesús.  Imagen:  significa grabado, estampa, representación exacta.  
            3.  Jesús como  Salvador (Juan 1:29, Hechos 4:12, Apoc. 1:5).  Desde el AT en Isaías 53, se describe uno de los propósitos de la Biblia, la salvación mediante Jesucristo para toda la humanidad (Juan 3:16, Tito 3:11-14).  Solo en Cristo hay salvación (Hechos 4:12, Juan 14:6).
            El propósito de la Biblia es manifestar la gloria de Dios.   Toda la humanidad debe saber y conocer que el Jehová, Dios de Israel es el Dios lleno de gloria y debemos adorarle en Su majestad.  Finalmente, usted y yo debemos aceptar que la Biblia es la revelación escrita de Dios completa, final y autoritativa.  Dice el apóstol Pedro en su segunda carta 1:19, Tenemos también la palabra profética mas segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro.  Así también, Juan en Apocalipsis 22:18-19 nos recuerda y advierte,   Yo testificó a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro:  Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas.  Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida…Mas claro no puede estar.  Bendiciones a todos.