lunes 29 de diciembre de 2014

Dios demanda esfuerzo y valentía para el 2015 (Josué 1:1-9).

Dios demanda esfuerzo y valentía para el 2015 (Josué 1:1-9).
Feliz y bendecido año 2015 a todos.  Estamos por entrar a un nuevo año. ¿Qué vendrán en los próximos 365 días, únicamente Dios lo sabe?  Sin duda alguna, que todos tenemos expectativas en que vendrán tiempos mejores.  Que nuestros planes y proyectos sean bendecidos por nuestro buen Dios y que todo nos salga bien.
            Cuando leemos Josué 1, todos podemos identificarnos con él.  Josué junto con Caleb, pasaron a la historia como hombres valientes y de fe.  Ambos dieron un informe positivo, optimista y que con la ayuda de Dios, los israelitas serían capaces de conquistar la tierra prometida (Números 14:6-9).  Respecto a Josué, se dice de él que era un varón en el cual hay un espíritu (Números 27:18), o sea, un hombre investido del ES.  El llamado divino a Josué se hace en un momento crítico.  Moisés, el gran líder había muerto.  Este siervo de Dios, marcó toda una época en la formación de la vida nacional de Israel.  Su ministerio fue sumamente amplio.  Dirigió el éxodo.  Estableció las instituciones religiosas de Israel. Guió al pueblo por el desierto por cuarenta años.  Sin duda, la vida de Israel estaba ligada a este líder.  Moisés murió antes de entrar a  la tierra prometida.  Humanamente hablando parecía que los planes de Dios habían fracasado.  Sin embargo, todos debemos entender y aceptar que tenemos un Dios grande que tiene todo bajo control.
            Nadie puede dudar que Moisés fue un notable  líder de Dios.  El libro de Deuteronomio 34:10-12 lo honra así:  Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido a Jehová cara a cara, nadie como él en todas las señales y prodigios que Jehová le envió a hacer en tierra de Egipto, a Faraón y a todos sus siervos a toda su tierra, y en el gran poder y en todos los hechos grandiosos y terribles que Moisés hizo a la vista de todo Israel.    Pero en medio de todo y sin ánimo de desvalorar todo el gran ministerio de Moisés, nos debe llevar a reflexionar que en la obra de Dios todos somos importantes, pero nadie es imprescindible.  La obra depende de Dios no de los hombres.  Así como Dios en su momento llama a Josué, desea hacerlo con nosotros y usarnos en el 2015 para seguir extendiendo el Reino de Dios hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8).  La tierra prometida, era un regalo de Dios para ellos, pero Israel debía poner de su parte peleando por ella y tomar posesión.
            Sangre,  sudor y lágrimas, es lo único que prometo expresó sir Winston Churchill  a Inglaterra en lo más oscuro de la Segunda Guerra Mundial.  Dios no pide eso de nosotros, pero tampoco nos promete que el 2015 será todo fácil. Así como Dios demanda de Josué esfuerzo y valentía, estamos seguros nos lo hace a nosotros también.  Vidas disciplinadas y con propósitos requiere el Señor de nosotros.  Los próximos 365 días del año 2015, serán una lucha diaria y continua en la cual, tomados de la mano de Dios le haremos frente con fe para vencer los gigantes que vendrán.   El año 2015 puede simbolizar para nosotros lo que fue el río Jordán para Israel.  Debemos atravesarlo con valentía, esfuerzo, fe y confiados  de la ayuda divina de nuestro Todopoderoso Dios. 

            Como hemos dicho ya, solo Dios sabe que tendremos en el 2015.  Josué quizá experimentó temor, incertidumbre, Moisés no estaba ya con él.  Israel no era un pueblo fácil de dirigir.  La tierra prometida estaba llena de pueblos con experiencia en la guerra y que estaban listos para defenderla.  Así que Josué no las tenía nada fácil.  En medio de todo, queremos terminar esta reflexión con un tono de confianza, fe y seguridad que venga lo que venga en el 2015, no debemos temer.  Nadie te pondrá hacer frente en todos los días de tu vida, como estuve con Moisés, estaré contigo, no te dejaré, ni te desampararé (Josué 1:5).  Feliz y bendecido 2015 para todos, año en el cual Jesús puede venir por Su iglesia. 

lunes 22 de diciembre de 2014

Demandas bíblicas para la vida familiar (1 Pedro 3:8-9)

Demandas bíblicas para la vida familiar (1 Pedro 3:8-9)
Sin duda alguna, una de nuestras prioridades para el año 2015, debe ser la de promover una vida familiar en armonía, aunque quizá no libre de conflictos.  Debemos estar conscientes, que los conflictos familiares son inevitables.  La diferencia entre una familia y otra, es el cómo enfrentamos esos conflictos.  ¡Eso hace la gran diferencia!
            Una familia  exitosa no está libre de conflictos.   Una familia exitosa es aquella que enfrenta los conflictos con madurez, sabiduría y amor.  Una familia exitosa es aquella que promueve relaciones en base al respeto mutuo.  Una familia exitosa es aquella que busca la edificación unos con otros.  Una familia exitosa es aquella que busca vivir en armonía unos con otros.  La Biblia, la Palabra de Dios, sigue siendo el mejor manual en cuanto orientación a una vida familiar en armonía.  Ella, está llena de sabiduría y nunca pierde relevancia en cuanto su contenido y mensaje para hoy día y la familia moderna.
            ¿Cómo tratamos de enfrentar nuestras diferencias o conflictos familiares?    Cuando leemos las recomendaciones del apóstol Pedro en la cita arriba indicada, y las comparamos en cómo  hacemos frente a esa diferencias, nos damos cuenta de cuánto nos hace falta y cuán lejos estamos del ideal de Dios.  Todos debemos darnos cuenta, que tenemos un enemigo fuerte, bien preparado y organizado cuyo objetivo es destruir la familia.  Lo podemos ver en Génesis 3 cuando engaña a Adán y Eva y éstos desobedecen lo que Dios les había enseñado.  Aún con todo el modernismo y la comodidad que disfrutamos, la vida familiar no ha dejado de ser complicada, compleja y llena de conflictos que destruyen la armonía que Dios, el Creador de la familia ha deseado desde el mismo momento que la creó. 
            Pedro nos hace ver que todos somos responsables de la armonía familiar.  Finalmente, sed todos de un mismo sentir (v. 8).  Al leer el contexto inmediato, el apóstol le habla a los esposos de cómo debemos tratarnos.  Ahora, como a modo de conclusión, propone que en la armonía familiar, cada integrante tiene una cuota de responsabilidad.  Mismo sentir,  significa que cada integrante de la familia, debe perseguir los mismos propósitos en cuanto vivir en armonía.  Para ello encontramos en Mateo 18:19 una recomendación clara y poderosa, Otra vez os  digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo….Ahí está el secreto, ¡ponernos de acuerdo!  En medio de nuestros conflictos, que como hemos dicho son inevitables, debemos ponernos de acuerdo y que la armonía se mantenga a flote para bien de todos.  La vida familiar debe ser como un buen coro. Hay varias voces pero cuando cantan escuchamos que hay armonía y se escucha muy bien.  Queremos dar un llamado de atención a las relaciones de respeto hijos a padres y viceversa (Ef. 6:1-4).
            Pedro agrega una serie de demandas esenciales para un buen vivir.  Compasivos, significa ser solidarios (empatía, ponerse en los zapatos del otro).  Es el interés que a nivel de familia debemos tener unos con otros (1 Cor. 12:25-26).  Ser compasivos es tener simpatía, sentir igual que el otro.  Un elemento indispensable para una vida familiar armoniosa es el amor fraternal.  El amor todo lo soporta (1 Cor. 13:7).  Las relaciones familiares cuando hay amor, la armonía será más fácil de lograr.  Cuando resolvemos los asuntos familiares a base de amargura y resentimientos, nuestra comunión con el Padre se pierde y los mismo sucede con nuestro prójimo.  Por ello la importancia de ponerse de acuerdo.  Casi siempre hacemos lo contrario.

            Seamos amigables,  en el idioma original dice, siendo humildes.  Creemos que una de nuestras mayores deficiencias en nuestra conducta es la falta de humildad.  El considerar a los demás como superiores no pasa por nuestra mente.  La humildad está alejada de nuestras vidas y los frutos los vemos en la falta de armonía en la vida familiar.  La humildad se demostrará por medio del trato respetuoso.  Seremos dóciles y controlados.    No devolviendo mal por mal (v. 9).  Al inicio de este artículo preguntamos, ¿cómo enfrentamos nuestros conflictos familiares?  En su mayoría nos negamos el habla.  Nos ofendemos.  Hablamos mal de la otra persona, hacemos comentarios lejos de la verdad. Alimentamos el odio, celos, contiendas y demostramos nuestra falta de madurez (1 Cor. 3:3). Promovemos un espíritu de venganza devolviendo los golpes recibidos.  ¿Cómo debemos responder a la hostilidad recibida?  El martes 16 de diciembre del 2014, las noticias nos informaban de un ataque en Paquistán de parte de grupos talibanes.  Ellos justificaron el ataque a una escuela donde murieron más de 80 niños expresando: queremos que ellos sientan el dolor que nosotros sentimos también.  Jesús cambió el marco de la ley del talión que vemos en varios pasajes del AT (Éxodo 21:24, Dt. 19:21).  Jesús afirma con autoridad,  Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.  Pero yo os digo…(Mateo 5:38-39).  Hay un llamado claro y rotundo al perdón cuando recibimos un daño.   Ese debe ser el espíritu de la familia cristiana de hoy y siempre.  Bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición (v. 9).  Bendecir es hablar bien de los demás.  Viene de elogio.  Pedro en el versículo 10 nos dice, Refrene su lengua.  Podemos bendecir  a los demás orando por sus vidas.  Sirviéndoles.  Manifestando gratitud hacia ellos.  Deseándoles lo mejor en sus vidas.  Eso sin duda alguna, hará más armoniosa nuestra vida familiar.  Que el año 2015, sea lleno de una vida familiar armoniosa para la gloria de Dios.  Bendiciones a todos y feliz 2015, año en el cual Cristo puede venir.  

lunes 15 de diciembre de 2014

Principios para una correcta mayordomía del tiempo (Proverbios 6:6-11).

Principios para una correcta mayordomía del tiempo (Proverbios 6:6-11). 
El tiempo es oro y no debemos malgastarlo.  No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.  Estos y muchos otros proverbios, nos hablan y hacen reflexionar de la importancia y valioso que es saber manejar correctamente el tiempo.   La sabia administración del tiempo es fundamental para una vida fructífera.  Nosotros mismos somos responsables del uso del tiempo.  Nadie más lo es.  El Salmo 90:12 nos recuerda, Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.  Para ello, es importar tener una buena disciplina en la vida.  La disciplina se logra en el transcurso del tiempo.  No es de la noche a la mañana. 
            El libro de Proverbios, describe y nos presenta a la hormiga como un buen ejemplo de disciplina en el manejo del tiempo.  Un artículo publicado en una revista dedicada al estudio científico, destaca el hecho de un estudio realizado a las hormigas. Este estudio supo distinguir algunas características de las hormigas dentro del hormiguero:
            1.  Hormigas soldados:  velan por la seguridad del hormiguero para que ningún extraño entre y para asegurarse que las hormigas obreras trabajen.
            2.  Capacidad de carga:  si relacionamos la capacidad de carga de las hormigas con su tamaño y la comparamos con los seres humanos, necesitaríamos tener la capacidad de correr 30 millas, a una velocidad de 4 minutos por milla y con una carga de 500 libras sobre los hombros. 
            Un primer principio para una buena mayordomía del tiempo es, somos responsables del manejo del tiempo (Prov. 6:6-7, Efesios 5:15).  Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio.  Casi siempre, el perezoso es todo lo contrario de la hormiga.  Hay un fuerte llamado a la autodisciplina.  Para la disciplina no hay atajos ni sustitutos baratos.  Queremos todo, fácil y rápido o instantáneo.  El éxito viene por medio de la disciplina.  Mirad, pues, con diligencia cómo andéis….Diligencia, indica responsabilidad, precisión, esmero, prontitud.  Hay un contraste entre el sabio y el necio.  El sabio sabe tomar buenas y correctas decisiones contrario al necio que no lo hace.  El tiempo perdido no se recupera nunca. 
            Segundo principio, no dejar para mañana lo que podamos hacer hoy   (Prov. 6:8, Efesios 5:16).  Prepara en el verano su comida.  Todos debemos aprender de este pequeño insecto en cuanto a la anticipación.  El haragán dice: No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.  Proverbios 26:14 dice, Como la puerta gira sobre sus quicios, así el perezoso se vuelve en su cama.  Cuando es la hora de levantarse, siempre buscamos algún pretexto para no hacerlo.  Aprovechando bien el tiempo (Ef. 5:16).  Aprovechar es comprar, invertir, emplear al máximo todo el tiempo que disponemos.  Tiempo viene del término kairos, que significa tiempo oportuno.  Es la capacidad que debemos tener para sacar el máximo provecho de tiempo en determinada ocasión por ejemplo tiempo de estudio, trabajo, ministerio etc.  La importancia de fijar metas.  Hagamos el propósito para comenzar a fomentar la disciplina en nuestras vidas.  Comencemos pronto (hacer las cosas en su tiempo).  Establecer prioridades de acuerdo a la importancia.  Hacer una cosa a la vez y no desistir en ello. 
            Tercer principio, sepamos actuar en el tiempo correcto (Prov. 6:8, Efesios 5:17).  Prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.  La hormiga sabe aprovechar el verano para no sufrir en el invierno.  2 Timoteo 2:6 agrega, el labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.  Como creyentes debemos cultivar el buen hábito de la puntualidad.  Más vale tarde que nunca, pero por qué no decir:  más vale nunca tarde.  Nadie tiene más de 24 horas.  Aquellos que logran frutos en su vida es porque han actuado en el tiempo correcto.  No lo desperdiciemos.  Que los años nos ayuden a saber como ser diligentes en el manejo del tiempo.  No seamos insensatos, sino entendidos. 

            Se cuenta la historia de dos ranas que fueron arrojadas en un recipiente lleno de leche.  Una de ellas se resignó a quedarse allí el resto de sus días.  La otra por el contrario dijo para sí:  aprovecharé bien el tiempo y comenzó a mover sus ancas para hacer ejercicios.  Con el paso del tiempo la leche se convirtió en crema la cual se puso dura para saltar fuera del recipiente.  ¿Cómo estamos manejando nuestro tiempo?  Un buen propósito para el nuevo año, es procurar manejarlo mejor.  No lo desperdiciemos y que logremos nuestros objetivos a tiempo.  Bendiciones a todos.      

lunes 08 de diciembre de 2014

El cómo dar según la Biblia (2 Corintios 9:6-8).

El cómo dar según la Biblia (2 Corintios 9:6-8).
La mayordomía cristiana es la responsabilidad que nuestro Dios delega en cada uno de sus hijos.  Mayordomía significa administración.  Los recursos materiales son bienes que deben ser administrados con sabiduría ya que debemos dar cuenta de ellas. Dentro de los bienes materiales se incluye el dinero.  Un principio que debemos tener presente en la administración de recursos, es aquel donde reconocemos que todo es de Dios.  Hageo 2:8 dice, Mías es la plata y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos.  Así también Deuteronomio 8:18 afirma, Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas.  De tal manera que Dios nos ha dotado de capacidades físicas y mentales para ganar riquezas y saber cómo usarlas. 
            Cuando tocamos el asunto del dinero, el tema del diezmo no deja de ser un tema de controversia por las diferentes interpretaciones que hay al respecto.  Mientras algunos sostienen que no estamos obligados a darlo, otros afirman que sí.  Sin el ánimo de caer en contiendas o discusiones estériles, agregamos lo sostenido por Stefan Blad, de la tora mesiánica, tomado de internet escribe:  ¿Las leyes del diezmo son aplicables a los no-judíos?  Este es un asunto por el que preguntan muchos.    ¡La respuesta es que sí!  ¿Por qué?  Porque Abraham, antes de ser circuncidado y fuese cambiado su nombre, pagó los diezmos de todo a Melquisedec, el Rey de Salem (Gn. 14:18-20).  Abraham no era judío aunque fue el patriarca de la nación de Israel.  El diezmo significa décima parte.  En el AT se describen varios tipos de diezmos:
            1.  Para sostener a los levitas (Números 18:21, 24:  Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio…..Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel).  Ellos hacían el servicio en el tabernáculo y se sostenían con el diezmo del pueblo.
            2.  Para la celebración de las fiestas religiosas (Deut. 14:22-27).
            3.  Para ayudar a los pobres, se daba cada tres años (Deut. 14:28-29, Al fin de cada tres años, sacarás todo el diezmo de tus productos….Y vendrá el levita…el extranjero, el huérfano y la viuda….y comerán y serán saciados, para que Jehová tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren).
            4.  El diezmo del diezmo (Números 18:26-29).  Los levitas también debían ofrecer el diezmo de los recibido al sumo sacerdote Aarón para su sostenimiento.
            Los primeros tres diezmos servían para sostener el funcionamiento del gobierno y ayuda social a los necesitados. 
            Lo importante en el dar para nuestro Dios, no es tanto la cantidad ofrecida sino más bien el cómo damos.  Veamos a continuación qué dice la Biblia al respecto:
            1. Debemos dar voluntariamente (2 Cor. 9:7, Cada uno dé como propuso en su corazón….ni por necesidad).  No de mala gana o a la fuerza (VP).   No debemos caer en usar términos para obligar a la congregación dar y muchos menos el poner cantidades que en muchos de los casos, están fuera del alcance del pueblo. No hacer uso de legalismo, ni infundir temor ni tampoco manipular ni peor intimidación. Demos de corazón y voluntariamente.
            2.  Seamos fieles al dar (Prov. 3:9-10,   Honra a Jehová con tus bienes…).  Honrar es darle el valor e importancia que nuestro Dios tiene en nuestra vida.  No caer en el error de reclamar a Dios cuando le damos.  Cuando le damos a Dios reconocemos lo que es Él y que hemos recibido todo de Su mano.
            3.  ¿Cuánto dar?:  Como hemos visto al principio, en el AT se exigía varios tipos de diezmos para diversas situaciones.  En el NT, más que dar el diezmo, debemos  por gracia, gratitud y amor a la obra de Dios.  1 Cor. 16:2, según haya prosperado. 
            4.  Cómo dar:  como propuso en su corazón (2 Cor. 9:7).   Propuso: indica una decisión tomada con anticipación.  Predeterminadamente en mi corazón no como algo impulsivo u obligatorio.  En la construcción del Tabernáculo, Dios pide al pueblo de Israel donar para esa labor.  La respuesta de Israel fue grandiosa.  Éxodo 36:5, Y ellos seguían trayéndole ofrenda voluntariamente cada mañana).   
                        a.  Generosamente (2 Cor. 9:6, El que siembra escasamente, también segará escasamente, y el que siembra generosamente, generosamente segará).  La ley de la agricultura se aplica en la mayordomía cristiana.  La cosecha está en proporción directa a la cantidad de semilla sembrada.  Proverbios 11.24-25 dice, Hay quienes reparten, y les es añadido más, y hay quienes retienen más de lo justo, pero vienen a pobreza.  Hay personas que son generosas y se desprenden con facilidad y reciben más y por el contario la gente tacaña acaba en pobreza.  El que es generoso, prospera, el que da, también recibe (VP).  Cuando hablamos de ser generosos, no promovemos el fijar  cantidades.
                        B.  Con alegría (2 Cor. 9:7, Dios ama al dador alegre). No dar por obligación, sino más bien con alegría.  En Deuteronomio 16:11, 14-15 respecto a cómo debía acudir el judío a las fiestas dice, Y te alegrarás delante de Jehová tu Dios….Y te alegrarás en tus fiestas solemnes….y estarás verdaderamente alegre).  Es importantísimo la actitud del cómo damos.  Dar con alegría, Dios ama al dador alegre.

            Sea que usted esté o no de acuerdo con el diezmo, estamos seguros que todos sí debemos estar de acuerdo en que como hijos de Dios, somos llamados a darle a Dios con alegría, voluntariamente y con generosidad.  La obra de Dios necesita nuestro aporte financiero para llevarse a cabo.  Al final, el darle a Dios siempre resulta en nuestro beneficio.  Dios mismo lo garantiza,   ….probadme en esto, dice Jehová, si no abriré las ventanas de los cielos….(Malaquías 3:10).  Como también, Más bienaventurado es dar que recibir (Hechos 20:35).  Bendiciones a todos siendo generosos en dar.