lunes, 27 de enero de 2014

Breve biografía de Nikolás Luís von Zinzendorf (Apuntes Pastorales, Vol. XVIII, Núm. 1, p. 70-71).

Breve biografía de Nikolás Luís von Zinzendorf (Apuntes Pastorales, Vol. XVIII, Núm. 1, p. 70-71).
            Nikolás von Zinzendorf nació en Austria en 1700, en el año 2000 se celebraron trescientos años de su nacimiento de un hombre cuyo ministerio Dios ha usado grandemente en vida y hasta el día de hoy.  Hijo del ministro de gobierno de Austria, como recién nacido Nikolás quedó huérfano de su padre.  Cuando tenía cuatro año, su madre se volvió a casar, esta vez con el Ministro de Guerra de la nación.
            Nikolás fue un estudiante diligente.  Después de graduarse de la universidad empezó a estudiar Teología en la Universidad de Wittenburgo,  que el Duque Federico de Sajonia había convertido en plantel de la reforma con la ayuda de Lutero.  Al terminar una carrera adicional en Derecho, el joven Conde entró al servicio del gobierno de Alemania en Dresden.  Allí conoció a la comunidad de los moravos, entre cuyos líderes fundadores figuraba Juan Huss.  Este contacto con los moravos ayudó a preparar a von Zinzendorf para su ministerio durante una época difícil.  Aunque había transcurrido medio siglo desde que se firmara el acuerdo de paz en Westfalia, el cual puso fin a la Guerra de los 30 años, existía todavía el problema de los desplazados por la violencia religiosa.  Nikolás decidió brindar ayuda a todas aquellas personas que huían perseguidas por su manera de adorar a Dios.  En la provincia de Berthelsdorf, que le pertenecía como herencia de familia, estableció una zona de despeje religioso donde cualquier persona podía vivir y trabajar sin temor a ser perseguido de parte de ningún gobierno o religión.  Se llamaba Herrnhut o sea, el redil del Señor.  El Conde renunció a sus compromisos como funcionario del gobierno alemán y se trasladó de Dresden para estar al frente de la nueva comunidad.
            Pero allí los problemas apenas comenzaban.  Los que se refugiaban en Herrnhut eran descendientes de personas con fuertes convicciones que habían sobrevivido gracias a su carácter pujante.  Todos estaban aferrados a sus particulares ideas y costumbres.  Al disfrutar de libertad nuevamente, no demoraban en tratar de proselitizar y conquistar a sus vecinos, quienes por su parte no pensaba quedarse atrás.  El pobre Nikolás había creado un recinto repleto de polémica y recelo, que difícilmente podía dominar.  En uno de sus viajes a Dinamarca, el Conde se encontró con esquimales que había conocido el cristianismo por medio del misionero luterano, Hans Egede, Nikolás quedó impactado por esa vocación misionera.  Cuando regresó a Herrnhut, organizó la comunidad para formar pequeños equipos de personas que estuvieran de acuerdo doctrinalmente, y empezó a enviarles a lugares donde vio la necesidad de predicadores.  Guyana, Las Islas Vírgenes, Sudamérica, África, la India y muchos otros países recibieron el evangelio por medio de la agencia evangelizadora que fundó el Conde von Zinzendorf cien años antes del gran movimiento misionero del siglo XIX.
            Él envió a cada obrero con su pasaje de ida y lo equivalente a unos $10, suma que debía cubrir sus gastos mientras organizaba el nuevo campo misionero.  Durante el invierno de 1735-1736, unos misioneros moravos, que habían sido comisionados a predicar el evangelio a indígenas en Norteamérica, viajaron acampados en la proa de la nave Simmonds.  En la misma embarcación iban dos jóvenes capellanes de nombres Juan y Carlos Wesley.  La corona británica les estaba enviando como ministros de la iglesia oficial para atender a un pueblo en la nueva colonia.  Durante la travesía una repentina tempestad partió el  mástil principal de la embarcación.  Juan y Carlos sintieron tanto pánico que no pudieron dar consuelo ni fortaleza a los demás pasajeros asustados.  Esta experiencia les hizo percatarse que sufrían de pobreza espiritual y anímica.  En cambio, el grupo de misioneros moravos, acurrados en el entrepuente para defenderse del viento y del aguda, en el mal herido barco, se consolaban mutuamente, cantaban himnos y brindaban apoyo a los demás.  Su ejemplo impresionó grandemente a los cobardes Juan y Carlos.  Al terminar su comisión dos años más tarde, los Wesley regresaron a su país de origen, y una capilla morava en Londres tuvieron un encuentro con Dios que, además de transformar sus vidas, fue el comienzo del gran avivamiento wesleyano. 

            Por su parte, en Herrnhut, el Conde Nikolás encontró tiempo para escribir, predicar y gobernar.  Escribía mayormente acerca de la Pasión y del Sufrimiento de Jesucristo a nuestro favor.  Para la celebración de la Mesa del Señor no fuera acompañada por canto rutinario, Zinzendorf escribió nuevos himnos cada semana.  Es recordado por su gran devoción, expresada en palabras de bello misticismo.  Unos de ellos dice así:  ¡Ardan nuestros corazones adorando al Salvador  Y en amor ferviente unidos, busquen paz en el Señor!  De su cuerpo somos miembros, de su luz reflejo fiel.  Entre hermanos es Maestro, suyos somos, nuestro es él.  Oh amor, tú has ordenado que arda nuestro corazón.  Vivifica nuestras almas, líbralas de confusión.  ¡Prende tú la llama viva del amor que así unirá.  A los hijos que ha engendrado nuestro Padre celestial!. 

lunes, 20 de enero de 2014

La misericordia de Dios es para todos (Jonás 3)

La misericordia de Dios es para todos (Jonás 3)
El capítulo 3 de Jonás, bien puede representar la vida de muchos de nosotros.  Jonás pasó a la historia como un profeta rebelde que Dios usó a pesar de ello.  Debido a lo anterior, podemos afirmar que muchos de nosotros podemos vernos retratados en la vida de él.  Todos tenemos un pasado que quizá nos avergüenza, sin embargo a pesar de ello, Dios tiene misericordia de nosotros y nos da una segunda, tercera y muchas más oportunidades para que le sirvamos.  Misericordia, es uno de los atributos divinos que expresan  amor y bondad de Dios por el culpable.  Incluye la piedad, la compasión, gentileza y paciencia.   En el llamado que todos recibimos, respondemos de varias formas.  Muchos así como Jonás, podemos rechazarlo.  Pero en medio de todo, que bueno saber que nunca podremos desilusionar a nuestro buen Dios. Jonás pudo haberlo hecho pero Dios no se sintió así.  Todo lo contrario, recibió una segunda oportunidad y fue usado poderosamente para llevar el mensaje de salvación a una ciudad lejos de Dios.
            ¿Merecía Nínive la misericordia y el perdón de Dios? No, pero como la salvación Dios lo da a quien él quiere.  Dios es soberano en sus decisiones.  El capítulo 3 inicia con un nuevo llamado a Jonás.  Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás….Levántate y vé a Nínive….proclama en ella el mensaje que yo te diré.  A pesar de la rebeldía de Jonás, Dios le llama de nuevo  y le indica claramente que vaya a Nínive y predique la palabra recibida.  Muy oportuno esta situación cuando algunos pretenden levantarse afirmando haber recibido un llamado pero el tiempo indica lo contrario.  La Biblia, el libro sagrado de Dios no oculta las fallas, pecados y faltas cometidos por los hombres.  La lista de quienes fallaron es grande.  Abraham, Moisés, David, Pedro quizá usted y yo.  Sin embargo el amor y la misericordia de Dios se demuestra dándonos otra oportunidad. 
            Jonás obedece esta vez y va a Nínive, conforme a la palabra de Jehová.  La misericordia, el poder de Dios y nuestra obediencia hacen el evangelismo más efectivo.  Jonás así como nosotros y la iglesia del Señor, debemos dar el mensaje de Dios e ir al lugar que él nos ha escogido.  De aquí a cuarenta días Nínive será destruida (v. 4).  Jonás no lleva un mensaje esperanzador, lleno de  amor y misericordia.  Todo lo contrario, lleva un mensaje condenatorio, de juicio.   Hay personas e iglesias que gustan de este modelo de predicación (no es malo).  Sin embargo no debe ser el único a usar.   Hoy el mensaje que la iglesia debe dar es de que hay esperanza y salvación de nuestros pecados cuando nos arrepentimos y buscamos en Cristo el perdón y salvación de nuestras vidas.  Aún con ese mensaje duro, la respuesta de la ciudad es increíble y maravilloso, Y los hombres de Nínive creyeron a Dios (v. 5).  Debemos aclarar que el mayor milagro en el libro de Jonás no es haber pasado tres días en el vientre de un pez.  El mayor milagro es el arrepentimiento de toda una ciudad y creerle a Dios.  Proclamaron ayuno y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos (v. 5).  Esta respuesta al mensaje de Jonás incluyó al mismo rey de la ciudad.  La misericordia y el amor de Dios hicieron la diferencia en el mensaje condenatorio de Jonás.  Recordemos que evangelio significa buenas noticias.  Dios Padre envió a Cristo a salvar al mundo no a condenarlo.  Juan 3:17 dice, Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.  Tito 2:11 agrega, Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres.

            Finalmente, la misericordia y el juicio de Dios van de la mano.  Desde luego que Dios es justo en sus juicios.  Pablo en Romanos 1:18 dice,  Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.  Aunque el tema del infierno no es agradable no podemos dejar de hablar de ello pues es un tema bíblico.  Jesús habló de él (Mateo 13:42)  y el libro de Apocalipsis lo cita varias veces (19:20, 20:10, 14-15).  Cuando hablamos de juicio no podemos desligarlo del amor de Dios.  Es uno de sus atributos que los distinguen y por medio de él podemos acercarnos y obtener el perdón de Dios.  Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino, y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.  Romanos 8:35 dice:  ¿Quién nos separará del amor de Cristo?.....Efesios 2:4 afirma:  Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó.   Nínive en su oportunidad disfrutó del amor y la misericordia de Dios.  Hoy usted  y yo lo estamos haciendo.  Todo por su gracia.  Bendiciones a todos.    

lunes, 13 de enero de 2014

Predicando a los que no se congregan (Rick Warren, Apuntes Pastorales, Vol. XVIII, Núm. 1, p.18-24).

Predicando a los que no se congregan (Rick Warren, Apuntes Pastorales, Vol. XVIII, Núm. 1, p.18-24).
            ¿Este mensaje tendrá sentido para una persona que jamás ha asistido a una iglesia evangélica?  El estilo de predicación que uso en las reuniones generales es muy distinto al estilo que uso cuando enseño a creyentes.  Cuando predico a los creyentes me gusta enseñar versículo por versículo.  La exposición basada en los libros de la Biblia da grandes resultados cuando uno le habla a creyentes que se encuentran motivados a aprender las Escrituras.  Pero, ¿qué me dice de los no creyentes que todavía no están motivados a estudiar la Biblia?  No creo que la enseñanza de los libros de la Biblia, versículo a versículo sea la forma más efectiva de evangelizarlos .  Más bien, debemos comenzar en el terreno en común, tal como hizo Pablo con su audiencia en el Areópago de Atenas (Hechos 17:19-34).  En lugar de comenzar con un versículo del AT, él citó a uno de sus poetas para captar su atención y establecer un terreno común.  La palabra comunicación tiene en su raíz latina la palabra communis, que significa común.  Uno no se puede comunicar con la gente hasta que no encuentra algo en común con ellos.  Con un no creyente, no se puede establecer una comunicación en un terreno común diciendo:  Abramos nuestras Biblias en…..
            El terreno en común con los no creyentes no es la Biblia, sino nuestras necesidades comunes, nuestros sufrimientos e intereses como seres humanos.  Al comenzar con un tema que sea de interés para los no creyentes y al mostrarles luego lo que la Biblia dice al respecto, uno puede captar su atención, desarmar sus prejuicios y crear un interés en la Biblia que antes no existía.  Comenzar un mensaje basándose en las necesidades de la gente es más que una herramienta de mercadeo.  Se basa en el hecho teológico de que Dios ha escogido revelarse al hombre de acuerdo a nuestras necesidades.  Tanto el AT como el NT están llenos de ejemplos al respecto.  Predicar en base a las necesidades es un enfoque sólidamente teológico para acercar a las personas a Dios.  La predicación que cambia las vidas une la verdad de la Palabra de Dios con las necesidades reales de la gente a través de la aplicación.    La exposición de temas es mejor para el evangelismo.  Es importante planear título atractivos para los no creyentes.  Jesús espera que seamos estratégicos en nuestro evangelismo:  He aquí, yo os envió como a ovejas en medio de lobos, sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como paloma (Mateo 10:16).  Predicar en serie.  Pocos pastores comprenden el poder que existe en el desarrollo continuado de una serie de acontecimientos.  La gente sabe a dónde se dirige su serie si usted anuncia de antemano los títulos de los sermones y puede hacer planes para traer a sus amigos en las semanas en las cuales los temas estén más de acuerdo con sus necesidades.  La mejor duración para una serie es de cuatro a ocho semanas.
Cuando predique una serie sobre algún aspecto de la madurez espiritual, debe comunicarlo de manera tal que se encuentre conectado con las necesidades de los nos creyentes.  Cuando ellos tienen una mala experiencia, es muy difícil atraerlos de vuelta. 

            Finalmente, siempre es importante ofrecerles a los no creyentes la oportunidad de responder a Cristo.  Explique con claridad cómo responder a Cristo.  Hay muchas  invitaciones de salvación que no se entienden.  Extender una invitación para que alguien venga a Cristo es algo demasiado importante como para improvisar al final del mensaje sin haberlo planeado.  El destino eterno de las personas está en juego.  Sea creativo al invitar a las personas a recibir a Cristo.  Guíe a las personas en una oración modelo.  Nunca presione a una persona no creyente para que se decida.  Confíe en que el ES hará su obra.  Hemos visto que a pesar de los inconvenientes que hay en el mundo, las personas han demostrado que están dispuestas a cargar con gran cantidad de inconvenientes y limitaciones si los mensajes satisfacen genuinamente sus necesidades.  Bendiciones a todos. 

lunes, 6 de enero de 2014

¿Cómo puedes estar durmiendo? La historia de Jonás.

¿Cómo puedes estar durmiendo?  La historia de Jonás.
            El mundo está en medio de una crisis.  Las grandes potencias ven destruirse delante de ellos los bastiones que sostenían su esperanza, aquellos en los cuales habían invertido todos sus recursos.  El capitalismo, el sistema económico que prometía recompensar con ganancias el esfuerzo y la empresa personal ha fracasado.  El militarismo como doctrina de poder también ha mostrado su ineficiencia, la ansiada paz mundial sostenida por naciones con un poderío militar nunca se ha podido alcanzar.  La democracia como sistema de dominación se encuentra en escrutinio.
            El libro de Jonás nos presenta una historia que reproduce una situación parecida a la que nos aqueja a nivel mundial.  Cuando leemos el primer capítulo del libro, pareciera que el mundo se está planteando una nueva pregunta.  No se verbaliza, pero se percibe a medida que la gente entra en la crisis:  ¿dónde está la Iglesia?  ¿dónde se encuentra escondida el instrumento de Dios cuando el mundo está en crisis?   ¿En qué se ocupan sus siervos cuando deberían estar respondiendo a las preguntas cruciales del mundo?    Jonás ilustra  esta realidad.   Los versículos 5 y 6 es alarmante:  los marineros y pasajeros de aquel barco están en medio de una tormenta, una situación tan desesperada que cada uno comenzó a clamar a su dios en busca de respuestas.  Todos están desorientados, sin respuesta. De pronto descubren algo terrible:  Jonás se había retirado al fondo de la nave y duerme plácidamente.  El capitán del barco la hace una pregunta lapidaria que recoge la decepción, el desconcierto y la indignación de toda la gente:  ¿Cómo puedes estar durmiendo?  (1:6).
            Esta pregunta explica de la mejor manera el porqué de este antiguo libro, pareciera que el capitán personifica al Señor que pregunta a Jonás, en su momento, y a la iglesia en la hora presente:  ¿cómo puedes estar durmiendo cuando hay miles de personas que no son capaces de distinguir entre lo bueno y lo malo?  (1:2, 4:11).  ¿Cómo puedes estar durmiendo cuando el juicio de Dios se cierne sobre aquellos que desobedecen su mandato?  (1:4, 2:3, 4:8) y ¿cómo puedes estar durmiendo cuando el mundo está en caos y todos buscan por sus propios medios resolver la situación y solo el pueblo de Dios tiene las respuestas? (1:5, 13).  El capitán de la historia de Jonás debería cobrar vida el día de hoy y preguntarle a la iglesia:  ¿Cómo puedes estar durmiendo?  ¿Cómo te escondes en el fondo de la Iglesia a cantar, a gozar de la comunión con los hermanos?  ¿Cómo no tienes compasión de los que sufren?
            Pareciera que, al igual que Jonás, la Iglesia ha caído en una trampa.  En los  últimos años , estimulada por un crecimiento numérico, ha sido cautivada por el espíritu del mundo.  Al igual que en Wall Street, se premió la eficiencia y la efectividad, pero basada en los mismos valores:  crecimiento económico, ampliación del mercado, fijación de la marca, desarrollo de nuevos segmentos de mercado.  Ahora, sin embargo, cautivada en su trampa, la Iglesia se ve impotente, incapaz de resolver sus propios problemas al ver caer sus índices.  Acaba ocupada en tirar lo que puede para salvar el barco, mientras el mundo se pregunta ¿cómo puede la iglesia estar durmiendo?

            El libro está lleno de lecciones para los cristianos en particular, como para la Iglesia en general.  Estas lecciones nos ayudan a sacudirnos la pereza, despertar de nuestro sueño y comenzar a cumplir el papel que la Iglesia está llamada a desempeñar en momentos como estos.  ¡Levántate!  ¡Clama a tu Dios?  (1:6).  Estos dos imperativos pronunciados por el capitán en medio de la desesperación, al ver que nada funciona.    ¿Dónde se encuentra escondido el instrumento de Dios cuando el mundo está y sigue en crisis?  ¿Acaso seguimos durmiendo tal como Jonás?  La iglesia de hoy no puede ni tampoco debe seguir indiferente a la necesidad del mundo actual.    Pablo en Romanos 10:14 pregunta:  ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?  Concluimos con lo siguiente: Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos (Ef. 5:16).    Despertémonos de esa pereza espiritual y llevemos la luz del evangelio de Cristo a todo aquel que lo necesite.  ¡Esa es nuestra responsabilidad y privilegio!  Bendiciones a todos.