lunes 20 de enero de 2014

La misericordia de Dios es para todos (Jonás 3)

La misericordia de Dios es para todos (Jonás 3)
El capítulo 3 de Jonás, bien puede representar la vida de muchos de nosotros.  Jonás pasó a la historia como un profeta rebelde que Dios usó a pesar de ello.  Debido a lo anterior, podemos afirmar que muchos de nosotros podemos vernos retratados en la vida de él.  Todos tenemos un pasado que quizá nos avergüenza, sin embargo a pesar de ello, Dios tiene misericordia de nosotros y nos da una segunda, tercera y muchas más oportunidades para que le sirvamos.  Misericordia, es uno de los atributos divinos que expresan  amor y bondad de Dios por el culpable.  Incluye la piedad, la compasión, gentileza y paciencia.   En el llamado que todos recibimos, respondemos de varias formas.  Muchos así como Jonás, podemos rechazarlo.  Pero en medio de todo, que bueno saber que nunca podremos desilusionar a nuestro buen Dios. Jonás pudo haberlo hecho pero Dios no se sintió así.  Todo lo contrario, recibió una segunda oportunidad y fue usado poderosamente para llevar el mensaje de salvación a una ciudad lejos de Dios.
            ¿Merecía Nínive la misericordia y el perdón de Dios? No, pero como la salvación Dios lo da a quien él quiere.  Dios es soberano en sus decisiones.  El capítulo 3 inicia con un nuevo llamado a Jonás.  Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás….Levántate y vé a Nínive….proclama en ella el mensaje que yo te diré.  A pesar de la rebeldía de Jonás, Dios le llama de nuevo  y le indica claramente que vaya a Nínive y predique la palabra recibida.  Muy oportuno esta situación cuando algunos pretenden levantarse afirmando haber recibido un llamado pero el tiempo indica lo contrario.  La Biblia, el libro sagrado de Dios no oculta las fallas, pecados y faltas cometidos por los hombres.  La lista de quienes fallaron es grande.  Abraham, Moisés, David, Pedro quizá usted y yo.  Sin embargo el amor y la misericordia de Dios se demuestra dándonos otra oportunidad. 
            Jonás obedece esta vez y va a Nínive, conforme a la palabra de Jehová.  La misericordia, el poder de Dios y nuestra obediencia hacen el evangelismo más efectivo.  Jonás así como nosotros y la iglesia del Señor, debemos dar el mensaje de Dios e ir al lugar que él nos ha escogido.  De aquí a cuarenta días Nínive será destruida (v. 4).  Jonás no lleva un mensaje esperanzador, lleno de  amor y misericordia.  Todo lo contrario, lleva un mensaje condenatorio, de juicio.   Hay personas e iglesias que gustan de este modelo de predicación (no es malo).  Sin embargo no debe ser el único a usar.   Hoy el mensaje que la iglesia debe dar es de que hay esperanza y salvación de nuestros pecados cuando nos arrepentimos y buscamos en Cristo el perdón y salvación de nuestras vidas.  Aún con ese mensaje duro, la respuesta de la ciudad es increíble y maravilloso, Y los hombres de Nínive creyeron a Dios (v. 5).  Debemos aclarar que el mayor milagro en el libro de Jonás no es haber pasado tres días en el vientre de un pez.  El mayor milagro es el arrepentimiento de toda una ciudad y creerle a Dios.  Proclamaron ayuno y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos (v. 5).  Esta respuesta al mensaje de Jonás incluyó al mismo rey de la ciudad.  La misericordia y el amor de Dios hicieron la diferencia en el mensaje condenatorio de Jonás.  Recordemos que evangelio significa buenas noticias.  Dios Padre envió a Cristo a salvar al mundo no a condenarlo.  Juan 3:17 dice, Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.  Tito 2:11 agrega, Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres.

            Finalmente, la misericordia y el juicio de Dios van de la mano.  Desde luego que Dios es justo en sus juicios.  Pablo en Romanos 1:18 dice,  Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.  Aunque el tema del infierno no es agradable no podemos dejar de hablar de ello pues es un tema bíblico.  Jesús habló de él (Mateo 13:42)  y el libro de Apocalipsis lo cita varias veces (19:20, 20:10, 14-15).  Cuando hablamos de juicio no podemos desligarlo del amor de Dios.  Es uno de sus atributos que los distinguen y por medio de él podemos acercarnos y obtener el perdón de Dios.  Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino, y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.  Romanos 8:35 dice:  ¿Quién nos separará del amor de Cristo?.....Efesios 2:4 afirma:  Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó.   Nínive en su oportunidad disfrutó del amor y la misericordia de Dios.  Hoy usted  y yo lo estamos haciendo.  Todo por su gracia.  Bendiciones a todos.    

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