lunes 05 de mayo de 2014

La Parábola del hijo pródigo (Lucas 15:11-32).

La Parábola del hijo pródigo (Lucas 15:11-32).
Probablemente esta sea la parábola más conocida del Señor Jesucristo.  El tema descrito es pertinente para el día de hoy.  Como sabemos, la situación familiar con todas sus crisis, no deja de ser una problemática que la iglesia debe afrontar y tratar de dar una salida usando para ello los principios bíblicos.  Dios ha estado, sigue y seguirá interesado en el bienestar familiar.  No debemos olvidar que Dios es el Creador de la familia, nadie como él para saber su mejor funcionamiento y cómo hacerle frente a las dificultades diarias.  Estamos seguros que muchas de las situaciones que hoy enfrenta la familia, pueden ser manejables sin llegar a situaciones extremas cuando obedecemos esos  principios bíblicos.
            La parábola del hijo pródigo es en realidad un drama en tres actos.  La historia se desarrolla en el seno de una familia monoparental ( un solo padre) y dos hijos.  El primer acto (v. 11-20) describe al hijo menor pidiendo la parte de la herencia que la correspondía.  Normalmente la herencia se entrega cuando el que da a heredar ha muerto.  En la cultura del medio oriente la petición de este muchacho se interpretaría de la siguiente manera:  padre, estoy ansioso que te mueras.  Un típico padre de esa región le respondería con una bofetada y lo echaría de la casa.  El otorgar la herencia antes, era potestad del padre y no del hijo como era el caso que nos ocupa.  El hijo al recibir la herencia se va lejos y de forma irresponsable malgasta todo lo recibido.  Al quedar sin dinero, se ve obligado a buscar empleo.  Lo único que se le ofrece es cuidar cerdos y es lo que debe hacer.  Al llegar a una situación desesperante, reflexiona y toma la resolución de regresar a casa y pedir perdón a papá por su mala decisión (v. 15-20). 
            El segundo acto (v. 20-24), relata la respuesta  amorosa del padre hacia el hijo que regresa al hogar.   Después de haber muy mal administrado todo el capital recibido, el hijo menor regresa a casa humillado y con una clara decisión, pedir perdón a papá y a solicitarle ser recibido nuevamente  ya no como hijo sino como uno de sus tantos empleados.  Jesús mantiene la atención de sus oyentes (Lucas 15:1-3, Se acercaron a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban….Entonces él les refirió esta parábola),  todos ellos esperaban que papá le diera su merecido a este joven irresponsable, inmaduro  y que con su acción había deshonrado el nombre de la familia.  Contrario a lo esperado por sus oyentes, el papá hace lo inesperado:  Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó (Lucas 15:20).  ¿Qué merecía este hijo?  Tomando en cuenta la manera cómo este muchacho exigió su parte y cómo despilfarró todo, papá no estaba obligado a recibirle.  El hijo recibe de papá una calurosa bienvenida.  No permite ser avergonzado por nadie.  Ordena que se le coloque en la posición que siempre ha tenido:  Sacad el mejor vestido, y vestidle, y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies (v. 22).  Había regresado en harapos y con olor a cerdos.  El mejor vestido no cualquiera.  El anillo es símbolo de autoridad y poder.  El hijo regresaba para ser un jornalero más, pero papá tenía mejores planes.  Solamente los esclavos andaban descalzos.  Al calzarlo, papá restituye a su hijos como hijo no como un jornalero.  Y desde luego, la ocasión era para celebrarlo, traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta porque este mi hijo muerto era, ya ha revivido, se había perdido, y es hallado (v. 23-24).  Esta fiesta era una excelente ocasión para que papá demostrase amor, perdón y aceptación incondicional a su hijo a pesar de….

            El tercer acto, tiene que ver con la reacción del hijo mayor al regreso de su hermano y la respuesta de papá a ese regreso (v. 25-32).  Contrario al gozo y júbilo de papá, el hijo mayor no se conmueve en lo más mínimo por el amor del padre a su hermano menor.  Su inflexible resentimiento por la misericordia del padre contrasta con el tema dominante de la parábola como también de todo el capitulo 15 de Lucas el cual es el gran gozo en el cielo por el regreso de los perdidos (v. 15:10, Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente).  Cuando el hijo mayor regresa del trabajo y escucha la música y las danzas en casa, pregunta qué era aquello.  Creemos que la respuesta no era la que esperaba y deseara.  Tu hermano ha venido y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano (v. 27).  ¿Por qué papá no le informó inmediatamente de la alegra noticia?   Podemos llegar a la triste conclusión que:  este hijo mayor no tenía una mejor relación con papá de la que tenía su hermano cuando se fue de casa.  Este hijo mayor, estaba separado del padre como su hermano menor. ¿Qué posición tomó el hijo mayor a la exigencia de su hermano menor?  ¿Defendió el honor de papá y la familia?  La Biblia no lo dice.  El hijo mayor demuestra su verdadero carácter cuando se enoja no quiere participar de la fiesta. Pobre papá, debe salir para convencer a su hijo mayor.  Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase (v. 28).  El hijo mayor muestra su corazón.  No tenía gratitud hacia su padre, He aquí tantos años te sirvo.  Jesús usa el término doulos que significa esclavo.  Lo que quiere decir, que este muchacho en tono de reclamo y con total desprecio le dice a papá que ha trabajado como esclavo.  Se consideraba explotado y se había aprovechado de él.  Se consideraba mejor que todos y que su papá había sido un egoísta.  No habiéndote desobedecido jamás…..nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos (v. 29).  Tiene una gran envidia contra su hermano, Pero cuando vino este tu hijo….has hecho matar para él el becerro gordo (v. 30).  Descargó toda su amargura y resentimiento contra su padre.   No hay gozo por el regreso de su hermano.  Todo lo contrario, enojo, ira, rebeldía y egoísmo.  No estaba de acuerdo con el regreso de su hermano peor cómo papá lo había recibido, ….ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.  Como vemos, esta parábola relatada por Jesús, describe la vida familiar de hoy día.  Llena de conflictos, malas relaciones interpersonales, falta de perdón y amor, amargura, egoísmo y tantas cosas mas.  El final Jesús usa una palabra clave, era necesario….(v. 32).  Este término significa obligatorio, conveniente, deber, necesidad, preciso etc.  Reconciliación, amor, perdón y humildad, son factores necesarios en mantener una vida familiar saludable.  Lamentablemente, estamos muy alejados de hoy.  Le invitamos a que todos imitemos la actitud del padre.  Hagamos fiesta cuando promovamos el espíritu de reconciliación y perdón.  Así es el carácter del corazón de nuestro buen Padre celestial.  Bendiciones a todos. 

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