lunes, 25 de agosto de 2014

La iglesia y su razón de ser (Material compartido por el pastor Floriano Ramos, La iglesia misional y simple).

La iglesia y su razón de ser (Material compartido por el pastor Floriano Ramos, La iglesia misional y simple).
Uno de los grandes conflictos en la vida de la iglesia de hoy, es que tenemos una grave crisis de identidad (cualidades que nos hacen único sin posibilidades de confundirnos con otro.  Es lo que nos identifica para confirmar lo que dice que somos).  Por ejemplo:
            1.  Confundimos la iglesia (las personas) con el edificio.
            2.  Según las encuestas, apenas entre el 6 y 10% de los asistentes son cristianos espiritualmente comprometidos.
            3.  Ser cristiano es un llamado al discipulado y no un sistema de creencias religiosas (Mateo 23:3,   Así que, todo los os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo, mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen).  Los fariseos era un sistema religioso legalista en agregar cargas extra-bíblicas.  Sin duda alguna, ¡grave crisis de identidad!
            4.  Es importante y vital entender y estar claro con el carácter, naturaleza y misión de la iglesia.  ¿Para qué estamos aquí?  ¿Para qué nos dejó Cristo en la tierra?
            5.  Cuando la iglesia (nosotros) nos alejamos del propósito por el cual estamos aquí, dejamos de ser efectivos y perdemos terreno.
            En Juan 20:21, Jesús afirma, Como me envió el Padre, así también yo os envió.  Una de nuestras crisis de identidad radica en que no estamos cumpliendo con esta orden.  De ir.  Ya sea por olvido, ignorancia o desobediencia estamos viviendo un cristianismo muy cómodo donde no estamos cumpliendo con lo que Jesús nos pide.  Pablo en 2 Cor. 5.19-19 nos recuerda, ….nos dio el ministerio de la reconciliación…..y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.  Como iglesia y creyentes a nivel individual debemos despertar a una realidad, la vida cristiana no es estática.  Todo lo contrario, es activa, somos enviados.
            Jesús sigue siendo nuestro mejor ejemplo en ir.  Marcos 1:38 nos da algunas pautas a seguir.  Él les dijo:  vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí, porque para esto he venido.  Veamos algunas razones de la venida de Jesús:
            1.  Propagación:  vamos a otros lugares.
            2.  Proclamación:  para que predique también allí.
            3.  Propósito:  porque para eso he venido.  Veamos algunos pasajes que nos hablan del por que´ vino Jesús.  Lucas 19:10,   Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.  Marcos 10:45,  Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.  Juan 10:10, ….yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.   Juan 4:34, ….Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.    Como vemos, Jesús tenía muy claro el propósito por el cual vino a la tierra y lo cumplió en su totalidad.  Pero no debemos acabar ahí.  Como iglesia, somos llamados a continuar con la misión de seguir extendiendo el Reino de Dios hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8). 
            La estrategia de Jesús en su tiempo no se interpretó correctamente.  Morir en una vergonzosa cruz no era señal de victoria, todo lo contrario, de derrota.  Pero ese era el instrumento que Dios Padre escogió para dar salvación a la humanidad y ofrecer perdón, reconciliación y vida eterna.  1 Pedro 3:18 dice, Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.    Así también, su otra estrategia consistió en escoger 12 personas para prepararlos y enviarlos con una misión.  Marcos 3:13-15 dice, Después subió al monte, y llamó a sí a los que el quiso, y vinieron a él.  Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y  que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios.  Sencilla, clara y con resultados provechosos hasta hoy.  Como iglesia debemos estar conscientes que somos enviados a dar las buenas nuevas de salvación.
            ¿Dónde está la crisis de identidad de la iglesia de hoy?   Tomaremos como referencia Mateo 17:4 lo dicho por Pedro, Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí.  La Traducción Lenguaje Actual lo traduce así, Señor, ¡que bueno que estemos aquí!  Tristemente como iglesia nos hemos vuelto muy cómodos en la vida cristiana olvidando nuestro llamado que hemos sido enviados.  Buscamos devoción sin misión.  Algunos de nuestros males:  templismo, cultismo y creyentismo.   Hoy día preferimos los conciertos cristianos (tienen su importancia) y olvidamos que hemos sido enviados….como me envió el Padre, así también yo os envió.  Hemos olvidado nuestra función:  Porque nosotros somos colaboradores de Dios (1 Cor. 3:9).  ¿Qué clase de colaboradores somos?  La iglesia del I siglo tiene pautas en su estilo de vida que debemos imitar:  Hechos 2:42 describe que perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.  Vida de oración (Hechos 3:1, 4:31, 12:5).    Enfrentando conflictos con sabiduría (Hechos 5:1-11, 6:1-7).  Persecuciones (Hechos 8:1-4). 
            Finalmente, veamos nuestros retos y compromisos para hoy día: 
            1.  Ya hemos recibido el poder y capacitación nos falta el ser testigos hasta lo ultimo de la tierra (Hechos 1:8).    
            2.   Debemos buscar primeramente el reino de Dios y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura (Mateo 6:33).
            3.  Debemos responder:  Heme aquí, envíame a mí (Isaías 6:8).

            4.  Recodar que hemos sido enviados (Juan 20:21).   Bendiciones a todos.

lunes, 18 de agosto de 2014

Pasos para superar la depresión (Salmo 40:1-5).

Pasos para superar la depresión (Salmo 40:1-5).
El lunes 11 de agosto del 2014, el mundo del cine fue sorprendido con la triste noticia del suicidio del actor Robin Williams.  La causa:  depresión.  Su hija Zeida en honor a su padre citó lo siguiente:  Tendrás las estrellas como nadie las tiene.  En una de ellas estaré viviendo. En otras estaré riendo. Entonces será como si todas la estrellas estén riendo cuando mires al cielo por la noche.  Tú y solo tú tendrás estrellas que pueden reír. 
            Veamos algunos datos sobre la depresión:
            1.  La depresión es un trastorno mental emocional que distorsiona la realidad de la vida.  Posibles causas:  físico, mental, emocional, espiritual o la combinación de todos o algunos.
            2.  Es el problema # 1 de salud en USA.
            3.  Todos más de alguna vez podemos experimentarla.  Por lo tanto, demos mostrar empatía (identificarnos con la persona que lo sufre y ponernos en su lugar y percibir lo que siente).
            4.  Personajes bíblicos que más de alguna vez experimentaron depresión:
                        a.  Job (Job 3:1-3).
                        b.  El profeta Elías (1 Reyes 19:4).
                        c.  El apóstol Pablo (2 Cor. 1:8).
                        d.  El Señor Jesús (Mateo 26:37-38)
            5. ¿Es pecado la depresión? En sí no lo es. Lo que si puede ser como consecuencia de alguna ofensa contra Dios y el fruto de ella es la depresión.  Bajo esa circunstancia sí lo es.
            6.  Causas:   las causas son muy variadas:  una emoción negativa, alguna enfermedad, limitaciones económicas,  pecado oculto, algún desorden mental, malas influencias espirituales, desajustes químicos en el cerebro, falta de descanso, la menopausia, desbalance glandular, baja autoestima, pensamientos negativos, post parto etc.
            El Salmo 40, nos muestra algunos pasos para enfrentar esta terrible y angustiosa experiencia.  Saber esperar en Dios es lo primero.  Pacientemente esperé en Jehová (v. 1).  Paciencia en esta caso significa confiar, aguardar, es sinónimo de esperanza.  La depresión es un sentimiento gradual y sutil.  Aunque David era un hombre conforme al corazón de Dios, experimentó sentimientos depresivos.  El Salmo 42:6 dice, Dios mío, mi alma está abatida en mí.  Nadie se deprime de la noche a la mañana, nadie sale de ella de la noche a la mañana. Esperar significa que hay un problema.  No siempre es fácil o sencillo admitirlo. Por lo tanto, debemos saber esperar con paciencia en el Dios de los cielos.  Cuando agotamos nuestros recursos humanos  debemos permitirle a Dios que inicie su obra de sanidad y restauración.
            Buscar ayuda (v. 1b, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor).  Oyó, nos afirma que Dios está listo para atender nuestras oraciones.  Dios es y debe ser nuestro primer gran recurso a buscar.  Su palabra es uno de los muchos.  La oración es otro de ellos.  Ayuda médica y consejería competente, algunos grupos se oponen a esto último aduciendo que la depresión es únicamente problema espiritual.  No siempre es así.  Muchas veces es una situación mental o física y puede responder positivamente con medicamentos.  Busquemos un equipo de apoyo (1 Cor. 12:25-26).  Estamos seguros que Dios nos proveerá de personas con vocación de servicio que estarán con todo el deseo de invertir tiempo en nosotros dándonos compañía, aliento, palabras edificantes, orando y muchas otras cosas más. 

            Confiar en Dios es siempre otra excelente opción (v. 2-3,  Me hizo sacar del pozo de la desesperación del lodo cenagoso, puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.  Puso luego en mi boca cántico nuevo…..¡Qué maravilloso cambio!  Podemos contar con la ayuda divina ante una situación desesperante.  Un pozo de desesperación, lodo cenagoso así el salmista describe su situación depresiva. Un pozo negro y hondo lleno de desesperanza.  Podemos contar siempre con la firme promesa de la ayuda divina.  La depresión dice:  ¡No hay esperanza!  Dios afirma lo contrario:  ….nunca decayeron sus misericordias.  Nuevas son cada mañana, grande es tu fidelidad (Lamentaciones 3:22-23).  Tengamos en mente, Dios y es y sigue siendo nuestro pronto auxilio en nuestras tribulaciones.  Busquemos la fortaleza en Dios en todo momento difícil o complicado.  No olvidemos mostrar empatía con aquellos que están atravesando algún momento difícil.   No les critiquemos, más bien darles apoyo.  Busque ayuda médica si lo requiere y lo mejor, sepamos esperar en Dios.  Bendiciones a todos.   

lunes, 11 de agosto de 2014

Reacciones cuando nos parece que Dios llega tarde (Juan 11:1-6)

Reacciones cuando nos parece que Dios llega tarde (Juan 11:1-6)
Todos en la vida más de alguna vez nos hemos sentido decepcionados (sentimiento de pesar que se experimenta al ocurrir algo de modo distinto a como se esperaba o deseaba).  La decepción nos produce:  dolor, desánimo, malestar, frustración, angustia, tristeza etc.  Hay una variedad de situaciones donde podemos sentir decepción:  muerte de un ser querido, perdida de un empleo o donde teníamos esperanza de lograrlo, una mala relación sentimental, nuestro equipo favorito pierde, no lograr los resultados deseados en los estudios, amigos que al final no lo son…..etc. 
            ¿Cómo nos sentimos cuando vemos que Dios no responde de acuerdo a lo esperado?  La muerte de Lázaro, es una preciosa historia donde veremos la reacción de Marta y María, ambas hermanas de él como también la forma cómo Jesús demuestra su amor, comprensión y respuesta a la situación de angustia, tristeza y frustración que ellas experimentan.  Juan capítulo 11, debe ser una historia para fortalecer nuestra fe y que aprendamos a creerle a Dios que aunque no parezca, él siempre está más cerca de lo que pensamos o creemos. 
            Jesús recibe una mala noticia, Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro….Enviaron, pues, las hermanas para decirle  a Jesús:  Señor, he aquí el que amas está enfermo (v. 1-3).  Lázaro no solo estaba enfermo, sino muy enfermo al grado que se estaba muriendo.  De hecho, cuando Jesús recibe la noticia, ya Lázaro había muerto (v. 39, ….porque es de cuatro días).  El escritor sagrado agrega un elemento relevante, Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro (v. 5).  ¿Cómo reaccionamos cuando somos decepcionados por alguien que consideramos amigo?.  Enojo, dejamos de creer en los demás, devolvemos mal por mal, buscamos cómo vengarnos, endurecemos el corazón etc.  Jesús no responde según lo esperado y de la gravedad de la situación.    Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba (v. 6).  ¿Qué esperamos de Dios cuando estamos enfermos,  decepcionados, dolidos, confundidos, lloro, cuando no creo o mi fe está débil?  La respuesta que Marta y María esperaban no viene según lo esperado.  Quizá hoy estamos nosotros atravesando alguna situación dolorosa o angustiosa y no sabemos cómo finalizará.  No es nada fácil entender hoy las circunstancias que enfrentamos, quizá Dios lo permitirá adelante.  Lo que sí debemos estar seguros, es que Dios permite lo que permite para que aprendamos a confiar más en él.  Al final, es mejor no conocer los detalles por anticipado.  Es suficiente saber que nuestro buen Dios está y sigue en control de todo.
            Marta y María, cuestionan  la tardanza de Jesús (v. 17, 21, 32),  Vino, pues, Jesús, y halló que hacia ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro….Y Marta dijo a Jesús:  Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.  Algunos sostienen que no hay cuestionamiento ni en Marta ni en María.  Ven lamentación pero fe al asegurar que Lázaro no hubiese muerto si Jesús hubiese estado presente.  Humanamente, Jesús había llegado muy tarde.  Pero según el perfecto plan del Padre celestial llegó a tiempo.  ¿Acaso no podía Jesús dar una palabra a la distancia a favor de la sanidad de Lázaro?  (Lucas 7:1-10).  Aún en medio de todo, ambas hermanas se sienten decepcionadas, tristes, frustradas pero también llevan todo su lamento a la Persona correcta, Jesús.   Es ejemplar y pastoral la respuesta que Jesús da a ambas.  Responde con gracia a la queja de ellas (v. 23, 25-26, 35).  Les consuela y prepara para el futuro.  Hay una palabra personal para Marta, María y nosotros, Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado (v. 4).  Aunque Dios nos ama y no debe haber duda al respecto, debemos pasar por momentos poco agradable pero Dios lo permite para formarnos y que demos gloria a Su nombre.  Jesús pudo compartirle a ambas cuál sería el feliz desenlace y que no se preocupasen.  Pero la fe de ellas debía ser formada y fortalecida creyendo.

            Jesús confronta nuestra fe hoy día (v. 26, 39-40).  ¿Crees esto?  ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?....Sencillamente con Dios se trata de creerle aunque no veamos ni sintamos nada.  Porque por fe andamos, no por vista (2 Cor. 5:7).  Dios no hará el milagro esperado mientras no le creamos no al contrario.  Marcos 16:17 afirma, Y estas señales seguirán a los que creen.  No es al contrario.  Jesús siempre premiará nuestra fe.  Hebreos 11:6 lo dice así,   Pero sin fe es imposible agradar a Dios….y que es galardonador de los que le buscan.  Si queremos conquistar nuevas alturas con Dios, debemos creerle plenamente.  Nunca habrá decepción con Dios porque siempre llega a tiempo aunque no parezca.  Aunque no siempre responderá según mis planes, su respuesta siempre será lo mejor para mi.  Bendiciones a todos y a seguir creyendo en el Dios Todopoderoso.  ¡Amén! 

lunes, 4 de agosto de 2014

Conquistemos nuevas alturas con Dios (2 Pedro 1:3-8).

Conquistemos nuevas alturas con Dios (2 Pedro 1:3-8).
Todos queremos ganar en la vida.  A nadie le gusta perder (es lo obvio).  Sin embargo muchos logran la victoria a base de trampas y no por medios lícitos o honestos.  En el deporte es muy común el doparse (usas drogas o sustancias prohibidas).  Por ejemplo, es conocidísima la entrevista de Oprah Winfrey le hizo tiempo atrás al ciclista Lance Armstrong ganador de siete Tours de Francia (competencia ciclista a nivel mundial).  Armstrong confesó entre otras cosas:
1.     Se había dopado sistemáticamente.
2.  Fue una mentira perfecta durante mucho tiempo mientras lo ocultó.
3.  No sentía que estuviese haciendo trampas, doparse era parte de su trabajo.
4.  La ambición de ganarlo todo a cualquier costo, su arrogancia y ser desafiante lo perdieron.
En la vida normal de cualquier hijo de Dios, no podemos correr haciendo trampas. Con Dios debemos jugar limpio y así conquistar nuevas alturas.  El ADN de cualquier persona ayuda para saber todo sobre su información genética.   Hablando espiritualmente, tenemos un ADN que viene de Dios mismo.  Entre ellos tenemos, la piedad (v. 3).  Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad.  Piedad es vivir con reverencia, lealtad y obediencia al Señor.  Cuando practicamos los principios bíblicos estamos viviendo piadosamente.  Es vivir en armonía con Dios y nuestro prójimo.  Debería ser algo natural en todo hijo de Dios.  Tenemos también, conocimiento.  Aquí es una referencia al discernimiento, conocer, comprender, entender, informarse, saber.  El v. 2  nos dice, Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús.  La vida cristiana y la práctica de la misma se basa en lo que Dios nos ha dejado en Su palabra.  Cuando más profundo sea nuestro conocer de Dios su gracia y paz las tendremos en abundancia.   Tito 1:6 agrega,  Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan….Santiago 1:22 lo dice muy claro, Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solo oidores, engañándoos a vosotros mismos.  Tenemos preciosas y grandes promesas (v. 4).  Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas.  La salvación y vida eterna en Cristo, somos hijos de Dios y hemos recibido el ES en nuestras vidas entre otras son las promesas divinas. Todo ello, confirma nuestro ADN espiritual.  Ellos nos distingue como hijos de Dios.
            Veamos algunos componentes de nuestro ADN natural (v. 5-7).  Diligencia (v. 5).  Es el esfuerzo personal de cada uno de nosotros. Vosotros también, poniendo toda diligencia.  Es la respuesta nuestra a lo que ya hemos recibido de parte de Dios.  Hemos tomado la firme decisión de huir de la corrupción del mundo.  Encontramos lindas promesas para nuestro beneficio.  Dominio propio,  es la capacidad de controlarse uno mismo.  Es un llamado a una vida disciplinada y de entrega a Dios completa y no a medias (1 Cor. 9:25, Todo aquel que lucha, de todo se abstiene….).   El crecimiento espiritual es un esfuerzo propio y de nadie mas.  No podemos culpar a otros.  Los atletas exitosos son disciplinados.  Paciencia, es la virtud de resistir, es constancia, perseverancia.  Es la capacidad de no desviarnos  de nuestros propósitos deliberados ni de nuestra lealtad a la fe y la piedad, ni siquiera ante las pruebas y sufrimientos más grandes.  Sin la paciencia lo fácil es abandonar todo rápidamente.  Afecto fraternal (v. 7), siempre Pedro en su  primera carta verso 22 nos recuerda,   ….el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro.  Lo más importante en el ministerio de la iglesia son las personas.  Jesús demostró su amor a todos (Mateo 9:36 dice, Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas….).  ¿Qué debe distinguirnos  que somos seguidores de Jesús?  Juan 13:34-35 nos lo dice.  Amar es acción, no solamente palabras si no hechos.  Es una decisión y amar es costoso, no todos son fáciles de amar (Mateo 5:44-47).    

            Finalmente, veamos los frutos de la combinación del ADN espiritual-humano.  Porque si estás cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo (v. 8).  Pedro nos pide que usted y yo, debemos abundar en las cualidades descritas en los v. 5—7.   Nunca debemos estancarnos en la diligencia, fe, virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal, amor etc.  El resultado es que seremos creyentes productivos.   No os dejarán estar ociosos.  Debe ser de reflexión en nuestras vidas la intención de avanzar espiritualmente.  Si no lo hacemos, seremos improductivos lo cual no es el deseo del corazón de nuestro buen Dios.  La combinación de nuestro ADN espiritual-humano debe desarrollarse y crecer en todo sentido.    ¿Estamos dispuestos a progresar espiritualmente?   Tomemos el consejo del apóstol Pedro y conquistemos nuevas alturas con la ayuda de nuestro Dios.  ¡Amén!