lunes 13 de octubre de 2014

Gratitud es……(Deuteronomio 8:11-20)

Gratitud es……(Deuteronomio 8:11-20)
Muchas personas toman el día de acción de gracias, únicamente como una oportunidad de tener un fin de semana largo y disfrutar de una deliciosa cena.  ¿Por qué celebramos o recordamos un día de acción de gracias?  Por ejemplo en Europa, se programaban festivales antes y después de los ciclos de cosecha para agradecer por la buena cosecha obtenida.   En Canadá, la historia registra que Martin Frobisher en su último viaje en 1578 en la bahía de Frobisher dieron gracias a Dios y celebraron la comunión en un servicio a cabo por el ministro Robert Wolfall, el primer servicio religioso de este tipo en la región.   A principios del siglo 17 los franceses llegaron a Nueva Francia con Samuel de Champlain y celebraron sus cosechas exitosas compartiendo sus alimentos con los aborígenes.
            En Estados Unidos, se puede rastrear ésta histórica tradición cristiana desde el año 1621 o 1623 después de recolectar la cosecha, el gobernador de la colonia de peregrinos en Plymouth Plantation en Massachusetts,  declaró:  Todos ustedes, peregrinos con sus esposas e hijos, congréguense en la casa comunal, en la colina….para escuchar al pastor, y dar gracias a Dios Todopoderoso por sus bendiciones.  En los años subsiguientes, el Congreso de los Estados Unidos proclamó en varias ocasiones el día de acción de gracias al Todopoderoso.  El 3 de octubre de 1863, Abraham Lincoln, proclamó por carta al Congreso, un día nacional de acción de gracias. El último jueves de noviembre, como día de acción de gracias y adoración a nuestro Padre benefactor, quien mora en los cielos.  Anunciado en las Sagradas Escrituras y confirmado a través de la historia, que aquellas naciones que tienen al Señor como su Dios, son bendecidas. 
            ¿Por qué debemos ser agradecidos?  Pablo en 1 Tesalonicenses 5:18 responde a este planteamiento:  Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.  El dar gracias es expresar agradecimiento por un bien recibido.  Este bien puede ser salud, finanzas, un empleo, alguna respuesta a una oración, relación restablecida, ministerio y mucho mas. Como vemos en el pasaje citado por el apóstol Pablo, nuestro buen Dios desea que usted y yo tengamos un corazón agradecido debido a que esa es la voluntad del Señor para nosotros.  El Salmo 103:2 agrega:  Bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios.   Lamentablemente en la mayoría de los casos es justamente lo que hacemos, olvidamos todo lo bueno que viene de la Mano de nuestro Dios y al olvidar manifestamos que no somos agradecidos.  Por lo menos hay dos razones básicas del porque nos alejamos de ser agradecidos.  Primero, cuando caemos en la tentación de estar comparándonos con los demás.  La comparación, es la actitud de insatisfacción con lo que nuestro buen Dios nos da y que produce la obsesión de tener más….Salmo 73:2-3 dice, En cuanto a mí, casi deslizaron mis pies…..Porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos.  En la vida, debemos reconocer que otros tendrán más y otros menos que nosotros.  Segundo, debemos aprender a tener un espíritu de contentamiento (Fil. 4:11, He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación).  Muchos podemos mostrar contentamiento únicamente cuando tenemos todo lo que deseamos aunque no lo necesitemos.  Proverbios 30:8-9 dice, ….Mantenme del pan necesario…Pablo y quizá muchos de nosotros debemos aprender a contentarnos aunque no tengamos todo lo que queramos.  La historia de Howard Hughes fue trágica.  Lo único que le interesó siempre fue su deseo de tener más, más y más….siempre quiso más dinero, fama, placeres, emociones fuertes, poder.   Murió como si nunca tuvo nada. 
            Gratitud es recordar Su fidelidad a través de los años (Deuteronomio 8:2-4).    Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años….Por medio del pasado, nuestro buen Dios avala Su fidelidad en nuestra vida.  La letra del himno Grande es tu fidelidad dice:  ¡Oh tu fidelidad!  ¡Oh tu fidelidad!  Cada momento la veo en mí.  Nada me falta, pues todo provees, ¡Grande, Señor, es tu fidelidad!    Dios había sido fiel en proveerle al pueblo de Israel por cuarenta largos años en un ambiente sumamente adverso.  El desierto fue la escuela de formación para ellos sin embargo Dios nos le falló.  Te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido….Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años.  Tal parece que el pueblo de Israel ni siquiera notó que durante cuarenta años de peregrinar por el desierto, sus ropas ´´_-_----------´-_

            Finalmente, gratitud es no caer en el orgullo espiritual (Deuteronomio 8:17-18).  Todos estamos expuestos a caer en este grave error:  se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios…Y digas en tu corazón:  Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.  El orgullo es un sentimiento dañino que nos aleja de Dios.  El rey Nabucodonosor es un buen ejemplo de ello que no debemos imitar.  En Daniel 4:30 se describe todo el orgullo:  ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para la gloria de mi majestad?  Los resultados de su corazón lleno de orgullo, vanidad y autosuficiencia se describen inmediatamente en los versículos siguientes del pasaje citado en el libro de Daniel 4.  Moisés en Deuteronomio 8:18, nos motiva e invita a que hagamos un giro en nuestro corazón y pensamiento citando:  Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él da el poder para hacer las riquezas.  Mucho cuidado con manejar la prosperidad creyendo que se debe a nuestro esfuerzo únicamente volviéndonos orgullosos olvidando la provisión y ayuda divina.  El libro de Proverbios 10:22 claramente afirma:  La bendición de Jehová es la que enriquece y no añade tristeza con ella.  Así que cuando Dios bendice somos enriquecidos y lo expresamos por medio del gozo y estar contentos con lo recibido.  Muchas personas tienen abundancia de bienes materiales y no son felices ni mucho menos tienen contentamiento.  Cuando efectivamente la bendición y provisión viene de nuestro buen Dios, estaremos satisfechos con lo que tenemos.   Así como el salmista lo expresa en el Salmo 103:2, Bendice alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios, cada uno de nosotros debemos tener un corazón lleno de gratitud por lo que Dios es y hace a favor nuestro.  Recordemos, Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús (1 Tes. 5:18).   Bendiciones a todos con un corazón agradecido a nuestro buen Dios. 

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