lunes 01 de diciembre de 2014

Transformación o Conformación, usted elige (Colosenses 1:10-14)

Transformación o Conformación, usted elige (Colosenses 1:10-14)
Durante el mes de noviembre, nuestro buen Dios ha estado hablando del valioso tema:  Id y haced discípulos.   El Señor por medio de Su palabra nos ha retado en temas como:  Jesús nos ordena hacer discípulos, Evangelizar es…, Marcas de un discípulo,  El ministerio consolador en el discípulo de Cristo.  Todos estamos de acuerdo, que la Gran Comisión ha sido adorada pero no obedecida.  Nadie puede ignorar la crisis que como iglesia experimentamos por no obedecer los principios dejados por nuestro Señor en Mateo 28:18-20.  Estamos seguros que cuando empecemos hacer discípulos, la iglesia se revitalizará y pronto veremos los frutos deseados. 
            Cuando hablamos de discipulado, nos referimos al llamado que Cristo nos hace a un compromiso a Su obra y servicio.  Es el de hacer cambios profundos en nuestra vida que nos llevan a un crecimiento y madurez espiritual. Pablo en 2 Corintios 3:18 dice,   Por tanto, nosotros todos mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.  Ese debe ser el fruto cuando somos transformados por la presencia del ES en nuestras vidas, reflejaremos la gloria del Señor.  Esto debe llamarnos la atención a:
            1.  Cuánto mas crezcamos en el conocimiento del Señor, tanto más se revelará él en nuestra vida.
            2.  Cuánto más contemplamos Su gloria, seremos transformados a la semejanza de Cristo, ¡esa debe ser nuestra meta!
            Conformación,  es el cambio externo y de forma.  Es un estilo de vida cristiano sin demanda ni compromiso alguno.  Lucas 8:12-15, describe la parábola del sembrador donde somos confrontados dónde  ubicarnos de acuerdo al fruto que damos en nuestra vida:
                        a.  Los de junto al camino (v. 12):  oyen la palabra y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven.  Es el tipo de creyentes que andan de un lado y otro, escuchando de todo.  Son amantes del último grito religioso.  Es la búsqueda constante de novedades religiosos mas que de querer saber de la sana doctrina.  Pablo en 1 Timoteo 4:1 nos advierte:  Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.  El trabajo del diablo es arrebatarnos la palabra de nuestra vida para no creer y todo lo contrario creer lo falso.
                        b.  Los de sobre la piedra (v. 13):  habiendo oído, reciben la palabra con gozo, pero éstos no tienen raíces, creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan (apostatar,  abandonar la fe, pasar a un estado de incredulidad).   Es el tipo de creyentes con fe intelectualizada.  ¿Cuántos creyentes escuchan la palabra y llevan vidas derrotadas porque no aplican lo aprendido?  El cambio viene cuando hacemos viva la palabra de Dios en nosotros mismos.  Dejemos de ser creyentes superficiales.
                        c.  La que cayó entre espinos (v. 14):  oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto.  Es el tipo de creyente que tiene una parte en la iglesia y otra en el mundo.  Es controlado por los afanes, riquezas y placeres de la vida.  Se vive una vida doble procurando agradar a Dios y al mundo. 
                        d.  La que cayó en buena tierra (v. 15):  éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.  El discipulado cristiano no se trata de oír únicamente sino de ejercer la capacidad de entender, creer y obedecer lo leído y oído.  Retienen significa obediencia continua.  Es masticar y tragar la palabra y hacerle parte nuestra.
            Transformación,  viene del término metamorfosis,   cambiar a otra forma.  Proceso continuo de cambio que experimentan algunos animales e insectos que se manifiesta no solo en la variación de forma sino también en las funciones.  Mientras que conformación es cambio externo transitorio, transformación se refiere a una condición espiritual genuinamente cambiada.    El verdadero discípulo incluye un proceso de cambio de dentro hacia afuera.  Para ello, el ministerio del ES es vital en ese proceso.
            Romanos 12:2 dice,   cambien de manera de ser y pensar (TLA), entendimiento, esa acción está en nuestra mente, la cual debemos saturarla por la Palabra de Dios.  Proverbios 23:7 nos dice,   Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.  Al venir a Cristo y como Sus discípulos, debemos cambiar nuestra forma de pensar (2 Cor. 10:5, llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo).  Cautivo, es controlar, conquistar, poner en sujeción nuestra mente bajo el control a la obediencia a Cristo.  Si tenemos pensamientos rectos, actuaremos rectamente.   Hermanos, no desperdiciemos nuestra mente en cosas que no convienen.
            Elijamos el cambio (Colosenses 1:10, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios).  Un caminar digno es un caminar de acuerdo al llamado que hemos recibido de Cristo.  Una conducta semejante al Señor (1 Juan 2:6, el que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo).  Agradarle a nuestro Dios, debe ser la aspiración de todo discípulo de Cristo.  Eso se manifestará llevando fruto en toda buena obra y anhelando conocer más de Dios. 

            Estamos siendo conformados o transformados.  Como discípulos de Cristo, debemos elegir ser transformados.  Bendiciones a todos.    

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