lunes 23 de febrero de 2015

Superando nuestras culpas (2 Corintios 10:3-5).

Superando nuestras culpas (2 Corintios 10:3-5).
Todos en la vida más de alguna vez nos hemos sentido mal frente a Dios.  Quizá hay alguna situación que nos hace sentirnos mal y obviamente nos sentimos culpables.   Las culpas, son aquellas faltas cometidas voluntaria o involuntariamente que nos hacen sentir mal.  Pablo, en el pasaje arriba citado usa algunos términos como ser: militamos, armas, milicia,  fortalezas, derribando, cautivos, castigar etc. Todos estos términos nos llevan al ejército.  Aunque usted no lo crea, tenemos una batalla espiritual que libramos diariamente.  Esa batalla se libra en la mente mayormente frente a un enemigo común con un ejército bien organizado (Ef. 6:10-13).  Satanás, nuestro adversario desea controlar nuestros pensamientos y argumentos.  Usted y yo podemos vencerle usando herramientas espirituales que nuestro buen Dios nos proporciona para asegurar nuestra victoria. 
            El término diablo significa calumniador o acusador.  En Apocalipsis 12:10 se dice sobre este oscuro personaje, …Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo, porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.  Como hemos visto, tenemos un adversario que tiene como labor acusarnos de día y noche ante nuestro Dios.  La vida de Job, en cuyo libro del mismo nombre se describe en los capítulos 1 y 2 cómo este adversario acusa al justo Job de llevar una vida supuestamente agradable a Dios porque le convenía, ¿Acaso teme Job a Dios de balde? (Job 1:9).  Sin razón alguna, Job debe enfrentar las envestidas del acusador.  ¿Cómo debemos enfrentar esa acusaciones?
            No militando en la carne (v. 3, Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne).  Militar significa combatir en el  ejército.  O sea, no andamos sirviendo en la carne.  El apóstol Pablo en Romanos 8:5-8 nos hace una reflexión  y nos muestra los dos lados de la moneda, vivir en la carne y vivir en el espíritu con sus consecuencias.    El caminar en el Espíritu cambia nuestra forma de pensar (v. 5, Los que son de la carne piensan en las cosas de la carne, pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu).  ¿Cuáles son nuestros pensamientos?  Pablo afirma,  el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz (v. 6).  Sin duda alguna, el tener pensamientos inadecuados facilitan la obra de culparnos de parte del diablo. Por ello, ocupémonos en situaciones espirituales.  Ocuparse dice Pablo, significa patrones de pensamiento en la mente.  Si en nuestra mente tenemos pensamientos espirituales, viviremos en paz y vida espiritual. Andar en la carne es enemistad contra Dios (v. 7-8).  Es imposible estar en ambos lados simultáneamente.  No podemos estar en el Señor y con el mundo.  Y los que viven según la carne, no pueden agradar a Dios (v. 8).  Si no damos evidencia de la presencia del fruto del Espíritu Santo en nuestra vida debemos examinarnos si somos de Cristo (2 Cor. 13:5, Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe, probaos a vosotros mismos.    Pablo agrega en Romanos 8:9, ….Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él).  Sencillamente debemos tener presente que andar en la carne nos esclaviza y estanca a una vida pecaminosa.  No podemos superar nuestras culpas viviendo con un estilo de vida pecaminoso.
            Debemos mantener nuestra mente obediente a Cristo (2 Cor. 10:5, ….derribando argumentos…..y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo).  Es menester tomar el control de nuestros pensamiento.  Argumentos, son todo de tipo de pensamientos, ideas, filosofías, razonamientos etc. que se oponen  a lo que Dios enseña y pide de nosotros.  El cuestionar nuestros razonamientos de parte de nuestro enemigo no es nada nuevo.  Pablo en 2 Corintios 11:3 nos recuerda, Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.  Engañar significa, seducir completamente, engañar.    En Juan 8:44, Jesús califica al diablo como mentiroso y padre de mentira.  La estrategia de Satanás no ha cambiado:  mentir, confundir, meternos duda, cuestiona nuestra fe, nos llena de temor, angustia etc.  ¡Somos argumentativos por naturaleza!  Desde luego que nuestro Dios no nos pide ni está en contra que pensemos.  Eso iría contra nuestra naturaleza.  Él nos pide más bien que pensemos y razonemos de acuerdo a lo que la Palabra de Dios nos pide.  Salmos 14:1 nos recuerda:  Dice el necio en su corazón no hay Dios.  La filosofía de vida de hoy nos enseña:  si te gusta hazlo.  Cuando vivimos estos principios nuestra mente está alejada de Cristo.  Pablo nos pide, ….llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.  Sobre este punto, el pastor John MacActhur dice, se refiere a la destrucción total de las fortalezas de la sabiduría humana y satánica y al rescate de los que están en ellas para que no sean condenados por las mentiras que los esclavizan.  De forma deliberada pongamos nuestros pensamientos bajo el control y señorío de Cristo.

            Dios siempre desea lo mejor para nosotros (Jeremías 29:11-12).  Podemos superar nuestros complejos de culpas, confiando en que Dios siempre tiene mejores planes para nuestra vida.  Como hemos dicho, nuestro enemigo espiritual, el diablo estará acusándonos delante del Padre (recordemos a Job).  Sin embargo en medio de todo, Dios sigue en control.   Yo sé los pensamientos que tengo de vosotros. Aún cuando somos acusados y nos llenamos de culpas, Dios tiene mejores planes para nuestra vida.    Quizá como el pueblo de Israel cuando el profeta Jeremías les escribe, no están pasando su mejor momento, nuestro Dios siempre tendrá una mejor salida a nuestras situaciones de angustia. Nuestro Señor,  nos promete, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis (v. 11).  En Dios nuestro futuro es mucho mejor, él tiene para nosotros pensamientos de paz, y no de mal…Eso sin duda nos ayuda a superar nuestros complejos de culpa que podemos llevar en nuestra mente y corazón.  Busquemos al Señor en oración y depositemos nuestras cargas en él.  Todo sentimiento de culpa lo echamos fuera llenando nuestra mente  de pensamiento a la obediencia de Cristo.  Eso nos llenará de paz, vida y no daremos ningún espacio a nuestro enemigo común, el diablo, el acusador que es calificado de mentiroso y padre de la mentira.    Llevemos todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo y liberémonos y superemos de todo complejo de culpa que podamos llevar.   Bendiciones en sus vidas.   

lunes 16 de febrero de 2015

Superando nuestras diferencias (1 Pedro 3:1-7)

Superando nuestras diferencias (1 Pedro 3:1-7)
Quizá para algunos el título de este artículo, no tiene relación con lo que el apóstol Pedro describe en este pasaje.  Sin embargo, trataremos de exponer que sí tiene que ver con las diferencias que hay dentro de la vida conyugal.  Todo aquel  casado, se ha dado cuenta, las cantidad de diferencias que hay  entre ellos y ellas.  Esto, ha servido para separarnos y no para unirnos.  El diseño divino para el matrimonio, es que Dios en su Sabiduría hizo dos sexos para complementarnos y no para separarnos tal como ha sido la triste experiencia en muchos.  Lamentablemente el alto índice de divorcios (50%) incluye a matrimonios cristianos.  ¡Eso sí que es lamentable!  Los matrimonios cristianos no estamos haciendo la diferencia.
            Dos detalles relevantes que debemos tener presente en por qué no estamos haciendo lo mejor par superar nuestras diferencias.  Primero,  hemos hecho a un lado los principios bíblicos sobre cómo funcionar dentro del matrimonio.  Segundo, la Biblia sigue siendo el Manual por excelencia en cuanto un mejor funcionamiento conyugal, pero no lo estamos obedeciendo.  La Biblia sigue siendo tan actual como lo es el periódico de hoy día.  ¿Cómo nos relacionamos y cómo respondemos dentro del matrimonio unos con otros?  Pedro, describe una serie de principios a ser tomados muy en cuenta por los esposos.  Veamos esos principios.
            Esposas revisen su conducta (v. 1-2).  Pedro inicia sus recomendaciones pidiéndoles a ellas, sujeción a sus esposos.  ¡Qué mal inicia Pedro!  La mayoría de las esposas quizá exclamen lo anterior.  Y es que sin duda alguna, el tema de la sujeción no es nada agradable para las esposas especialmente cuando no han sido bien tratadas y cuando él no es creyente.    Pablo en 1 Corintios 7:15 aclara, Pero si el incrédulo se separa, sepárese, pues no  está el hermano o la hermana sujeta a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó  Dios.  Si en un momento dado, el cónyuge no creyente se va,  déjelo ir y mayormente cuando hay abuso de cualquier naturaleza.  La razón, a paz nos llamó Dios.  Si la atmósfera cristiana se ha perdido no insistir seguir unidos así.  A los ojos de Dios el divorcio se permite con la muerte de uno de los cónyuges (Romanos 7:2), el adulterio (Mateo 19:9) y cuando el cónyuge inconverso desea separarse.  El esposo debe entender que la sujeción es voluntaria no obligatoria.  Sencillamente, el esposo no debe estar exigiéndole a ella que se sujete a su autoridad.  Pero también es claro, que una buena esposa no deberá tener objeción alguna en obedecer el principio bíblico.   Así también agregado a la sujeción, Pedro indica que la manera de vivir  de ellas debe ir acompañada de una conducta casta y respetuosa.   Casta significa sin falta, puro, inmaculado.  Es una vida irreprochable, con integridad y sin reproche alguno.  Respetuosa,  reverencia y acatamiento.  ¿Cuándo fue la última vez que usted le dijo a su esposo, cariño quiero que sepas que te respeto?  Toda mujer necesita sentirse amada, comience a respetar a su esposo y verá el cambio. 
            Esposas, revisen su aspecto personal (v. 3-4).  Debemos saber leer esta pasaje debido a que ha sido mal entendido, mal enseñado y mal aplicado.  En ningún momento Pedro está limitando o prohibiendo que la mujer se vista o arregle bien.  Tampoco está prohibiendo el maquillaje en ellas.  Es mas bien, un llamado al equilibrio adecuado de los valores.  Pablo dice en 1 Timoteo 2:9, Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia….Pedro llama la atención a las esposas, a darle importancia a la belleza interna, el del corazón….esto se manifestará por medio de un espíritu afable y apacible.  Afable, suave, manso (igual que Jesús, Mateo 11:29).  Maquillarse toma unas cuantas horas, pero maquillar el corazón toma toda la vida.  Apacible, es un llamado a la mujer tranquila interiormente, fortaleza interior, no causa perturbación en otros.   Posiblemente las esposas digan que no  vale la pena ser como lo descrito por Pedro.  Pero Dios sí lo valora y eso es lo importante.
            Hombres revisemos nuestra conducta (v. 7).  Vosotros maridos, igualmente….con esta demanda, Pedro responsabiliza a los esposos con las mismas demandas a ellas.  Nos referimos a la sujeción mutua, una buena conducta y vestirse adecuadamente.  Pero también somos llamados a amad a vuestras mujeres (Ef. 5:25).  Un gran amante es aquel que puede satisfacer a una sola mujer a lo largo de toda su vida.  Y puede ser satisfecho por una sola mujer a lo largo de toda su vida.  Un gran amante no es aquel que va de mujer en mujer.  Es amarla como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella.

            Vivid con ellas sabiamente, es vivir de acuerdo al conocimiento.  Es tener un buen juicio y entendimiento afable y así fortalecer la relación con ella.    El esposo debe conocer a su esposa y tener la capacidad de saber cómo está ella y cómo ayudarle.  Ellas mensualmente tienen su período y en muchos casos, sufren algún tipo de cambio en su temperamento.   Es ahí donde debemos poner en práctica la sabiduría en tratarles bien.  Dando honor….como a vaso más frágil. Darle honor es darle el valor que ellas merecen y necesitan.  Es tratarlas con caballerosidad.  Ella debe ser honrada constantemente por su esposo.  Proverbios 31:28 sobre el esposo de la mujer virtuosa, Su marido también la alaba.  Pedro afirma porque debemos hacerlo.  Primero, ellas son coherederas de la gracia de la vida.  Ante Dios el hombre y la mujer valemos igual (Gálatas 3:28, ….no hay varón ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús).  Segundo, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.  Varones, ¿nos hemos puesto a pensar que nuestra mala relación con nuestras esposas afectan nuestras oraciones?  Dios nos acepta la oración del esposo que no trata bien a su esposa.    Sirva, la exhortación de Pedro para que cada cónyuge corrija sus actitudes y norma de vida y mejoremos nuestra relación con él o ella según sea el caso.  Dios nos ha llamado a estar en paz y que mejor que disfrutar de la paz en el hogar con un buen trato entre los esposos.  Bendiciones a todos. 

lunes 02 de febrero de 2015

Superando nuestros fracasos (1 Timoteo 1:12-14)

Superando nuestros fracasos (1 Timoteo 1:12-14)
En el baseball, hay una regla muy conocida que dice claramente, después de tres strikes estamos out.  Es interesante esa regla dentro del juego.  Espiritualmente hablando, la Biblia en la TLA dice en Proverbios 24:16, No importa cuántas veces caiga, siempre se levantará.  Es importante saber que no importa cuántos strikes nos lance la vida, en Dios siempre tendremos la oportunidad de levantarnos y tener otra oportunidad.
            Cuando vemos las personas que Dios usó en la Biblia, en su mayoría fueron hombres y mujeres que aunque cayeron o fallaron en alguna vez en sus vidas, la Biblia no lo oculta pero también vemos que la mayoría de ellos tuvieron una segunda oportunidad y Dios les usó maravillosamente.  Podemos mencionar entre otros  a Abraham, Moisés, David, Pedro, Juan Marcos etc.  Aunque no somos superestrellas pero aún así Dios me ama.  No lo hemos logrado y aunque hemos tratado de ser mejores, no los hemos logrado pero aún así, Dios nos ama lo suficiente para seguir adelante.
            Una forma de cómo superar nuestros fracasos es seamos agradecidos por lo que Dios ha hecho en nosotros (v. 12).  Pablo inicia este versículo así, Doy gracias al que me fortaleció….De nuestro pasado usted y yo tenemos dos opciones a escoger una.  Primero, estancarnos en él llenos de amargura, celos, envidia etc.  Segundo, vivir una vida agradecida por la gracia de Dios.  Todos en la vida hemos tenido en el pasado quizá algo desagradable que nos avergüenza.    Sea lo que sea, Dios en su gracia, misericordia, amor y perdón siempre es mayor que todas nuestras faltas. Es ahí donde debe estar centrada nuestra mente y corazón y ser agradecidos por ello.  Su poder nos ha transformado y somos nuevas criaturas perdonadas y ahora somos llamados hijos de Dios.  Así que debido a ello, vivamos un presente agradecidos.  Pablo describe en estos versículos razones del por qué ser agradecidos:  fue fortalecido, Dios le tuvo por fiel, fue puesto en el ministerio, recibió misericordia, salvación y fe para creer.  Hoy, debemos tomar la firme decisión de ser agradecidos y no estar lamentándonos de nuestro pasado.  Pablo escogió vivir la bajo la gracia de Dios y ser agradecidos.  Salmos 103:2 dice, Bendice alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.
            Segundo, no estancarse en el pasado (v. 13).  Habiendo yo sido antes blasfemo….Hay algo que todos debemos entender, la vida cristiana, su crecimiento y madurez, es un proceso de toda la vida.  Filipenses 1:6 dice,  …el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.  Por lo tanto debemos seguir adelante a pesar de las caídas que hayamos tenido en nuestra vida.  Pablo nos vuelve a decir, ….no pretendo haberlo ya alcanzado, pero…..olvidando ciertamente lo que queda atrás,  y extendiéndome a lo que está delante, prosigo…Pablo aunque no lo había logrado todo, no se sentía fracasado por ello.  Proseguir dice Pablo, olvidando lo pasado.  No estancarse en el pasado.  Un grave problema es cuando nos estancamos en el pasado y no podemos salir de ahí.  Cuando los ángeles ordenan a Lot salir con su familia de Sodoma la orden va precedida de no ver atrás (Gn. 19:17, 26).  Escapa por tu vida, no mires atrás.  La historia bíblica nos describe que la esposa de Lot no obedeció, Entonces la mujer de Lot miró atrás…y se volvió estatua de sal.  Un detalle a considerar sin entrar en contradicción es que debemos reconocer nuestro pasado y dónde venimos pero no estancarnos ahí.  Pablo dice, Habiendo yo sido blasfemo (v. 13).  Eso significa no evadir nuestra responsabilidad en nuestros errores pero una vez mas, sin dejarnos atrapar ahí.  No estancarnos.  No vivir con ningún complejo de culpa permanente.  Por eje:  ¡Pobrecito yo!   ¡Nadie me quiere! etc.  No cultivar una baja autoestima.  Eso es un mal hábito.  Miqueas 7:19 dice, Él volverá a tener misericordia de nosotros, sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.  En 1 Crónicas 21:13 después que David comete el error de censar al pueblo y darse cuanta de la ofensa hecha a Dios, David responde reconociendo su error, ….Estoy en  gran angustia.  Ruego que caiga en la mano de Jehová, porque sus misericordias son muchas en extremo, pero no caiga en manos de hombres.   Que nuestro pasado no afecte nuestro presente.  Pablo y hoy nosotros veámonos bajo la gracia de Dios libre de toda culpa porque ya hemos sido perdonados.  ¡Esa es nuestra esperanza!  Movamos nuestra vida de todo estancamiento y vayamos hacia delante.

            Finalmente,   Dios siempre tiene mejores planes para nosotros (v. 14).  Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante….La importancia de alejar de nuestra vida todo mal hábito.  Tener siempre presente las promesas de nuestro Dios.  El profeta Isaías 41:13 dice, Porque yo Jehová, soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice:   No temas, yo te ayudo.  No quedarnos en el pasado, Dios siempre tiene mejores planes para nosotros.  Moisés dirigió el éxodo y la travesía por el desierto.  David fue el rey más famoso y compositor de la mayoría de los salmos.  Pablo, llegó a ser el líder más reconocido en el cristianismo y escribió la mayoría del NT.  Todos los anteriores tuvieron una segunda oportunidad en sus fracasos anteriores.  Dios tiene para usted  otra oportunidad.  No quedarnos con nuestros fracasos del pasado, Dios tiene mejores planes para hoy.  Recordemos, No importa cuántas veces caiga, siempre se levantará.  Bendiciones a todos.