lunes 16 de marzo de 2015

Confiando en Dios (Nehemías 4:1-6).

Confiando en Dios (Nehemías 4:1-6).
Todos en la vida tenemos proyectos que necesitan mucho esfuerzo de nuestra parte.  La vida no siempre es fácil y muchas veces tenemos que enfrentar situaciones que superan nuestras fuerza y caemos en el desánimo.  Recordemos algunos detalles valiosos antes de considerar el capítulo citado:
            1.  Recordemos que mientras servía de copero del rey Artajerjes, Nehemías recibe la noticia de la situación en que se encontraba Jerusalén (1:3).
            2.  Dedica cuatro meses en oración y planificación para buscar el respaldo de Dios.
            3.  Dios le responde cuando el rey le pregunta:  ¿Qué cosa pides? (2:4). 
            4.  Nehemías demuestra que fe y planificación van de la mano y se complementan (2:6-9).
            5.  Nehemías ya en Jerusalén se informa de primera mano la situación de la ciudad (2:11-15).
            El capítulo 3 de Nehemías, describe gráficamente la distribución de labores para la reconstrucción de los muros y puertas de la ciudad.  Delegar, es transferir el poder o autoridad de una persona a otra.  Cuando hablamos de este tema, nos referimos a tener una trabajo coordinado, planificado, unidad etc.  todos nos beneficiamos en el trabajo de equipo.  Alguien dijo: es mejor que 10 personas hagan un trabajo y no 1 persona haga el trabajo de 10 personas.  En un trabajo de equipo, la meta es más importante que nuestra participación individual.  Si un equipo va a desarrollar todo su potencial, se requiere que cada jugador esté dispuesto a subordinar sus metas personales al interés del equipo.  En el capítulo 3 veremos repetidas veces expresiones como:  junto a ellos (v. 2, 4, 7-10, 12, 19), al lado de ellos (v. 4), junto al cual o él (v. 8, 10, 19).  Nehemías describe que para este trabajo colaboraron sacerdotes, levitas, sirvientes del templo….y hasta mujeres (v. 12).  Pero así también el v. 5 dice que pero sus grandes no se prestaron para ayudar a la obra de su Señor.  En toda labor, hay personas que tienen diferente sentir y no ayudan.
            Enfrentando la crítica con oración (4:1-6).  La respuesta de los enemigos de los judíos al progreso en la construcción del muro de la ciudad fue de crítica y oposición directa a esta labor.  Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos (v. 1).  Pero no solamente Sanbalat se opone a la obra, se agregan el ejército de Samaria…..Tobías (v. 2-3).  Y es que los críticos siempre se unen.  La burla que hacen tiene que ver con a calidad de la construcción del muro, hasta una zorra lo puede echar abajo, si se sube en él (v. 3).  ¿Cuál debe ser nuestra reacción ante el mal ajeno?  El proverbio popular dice, No hacer leña del árbol caído.  No alegrarnos del mal ajeno (Prov. 24:17-18).  Tengamos una reacción sana, con misericordia, amor, empatía ante la desgracia ajena.  Es fácil criticar a los demás.  Nehemías responde ante esta situación orando de nuevo (usa una oración imprecatoria, es el deseo que alguien sufra un daño o mal.  Petición donde se pide a Dios que juzgue los adversarios).  El v. 6 describe la reacción del pueblo, Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar.  El pueblo responde con mucho entusiasmo a la demanda de reconstruir los muros y puertas de la ciudad. 

            Nehemías usa el sentido común (v. 10-23).  El desánimo invade al pueblo nuevamente.  Esto se muestra cuando la cantidad de escombros es mucho y se ven amenazados con ser invadidos por los enemigos (v. 10-11).  Hubo pérdida de visión, confianza y seguridad.  El pueblo había perdido el ánimo para seguir construyendo el muro.  Nehemías une esfuerzos de la población (v. 12-15).  …puse al pueblo por familias, con sus espadas, con sus lanzas y con sus arcos….No temáis delante de ellos, acordaos del Señor, grande y temible….Motivó al pueblo dirigir su mirada al Señor y les llama a la acción (v. 14-15).   Con mucho tacto y sabiduría, Nehemías desarrolla una estrategia para hacerle frente a la amenaza externa y detener la labor que han iniciado (v. 16-23).  Deben tener precaución (v. 16-18, 21).  Distribuye al pueblo para defender la ciudad ante cualquier invasión.  Desde aquel día la mitad de mis siervos trabajaban en la obra, y la otra mitad tenían lanzas…con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada.  Sabiamente, Nehemías designa un lugar de reunión si había un peligro, La obra es grande y extensa, y nosotros estamos apartados en el muro, lejos unos de otros.  En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta, reuníos allí con nosotros, nuestro Dios peleará por nosotros (v. 19-20).  Recordemos en ese tiempo los medios de comunicación eran sumamente limitados.  El sonido de la trompeta era muy valioso para el llamado de atención y alarma.  Finalmente, Nehemías hace un llamado al servicio mutuo, ….Nosotros, pues, trabajábamos en la obra, y la mitad de ellos tenían lanzas desde la subida del alba hasta que salían las estrellas….Cada uno con su criado permanezca dentro de Jerusalén, y de noche sirvan de centinela y de día en la obra….(v. 21-22).  Como vemos la situación era difícil, agobiante y dura.  Nehemías tenía por lo menos tres opciones a lo que está enfrentando.  Regresar a Susa a su cómoda posición de copero del rey (era lo más fácil).  Dejar de levantar los muros e irse a pelear o, edificar los muros y armarse para la pelea.  Lo último es lo que escogió y Dios le respaldó en su misión.  Como dijimos al inicio, la vida nos da retos complicados que demandan de nosotros esfuerzo que nos debilitan y hasta nos desaniman.  Tomemos para nuestra vida lo que Nehemías dice al pueblo, ….No temáis delante de ellos, acordaos del Señor, grande y temible….nuestro Dios peleará por nosotros (v. 14,20).  Bendiciones. 

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