lunes 23 de marzo de 2015

Cuando la palabra provoca avivamiento (Nehemías 8:1-10).

Cuando la palabra provoca avivamiento (Nehemías 8:1-10).
El analfabetismo es en cierto caso, sinónimo de ignorancia.  La iglesia  de hoy está padeciendo de un alto grado de analfabetismo bíblico.  Eso ha dado lugar que seamos confundidos por tantas enseñanzas que se levantan hoy día. 
Una cualidad que podemos notar en la vida de Nehemías como líder, es la capacidad de discernir el momento de promover un ambiente espiritual.  Para ello, convoca a todo el pueblo para escucharla y pide al escriba Esdras para que lo hiciese.  Según Nehemías 6:15, Fue terminado, pues, el muro, el veinticinco del mes de Elul, en cincuenta y dos días.  Después que la labor exigente de la reconstrucción del muro y puertas había terminado, Nehemías con criterio, da lugar a la lectura de la Palabra de Dios.  El pueblo tenía un vacío espiritual.  En todo avivamiento espiritual, se da cuando Dios enciende el fuego de su palabra, moviliza su pueblo y el ES fluye dentro de nosotros.  Es importante que la Palabra ocupe un lugar especial en nosotros.  Marcos 13:31 afirma, El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.  El profeta Isaías 40:8 nos dice lo mismo, Sécase la hierba, marchítase la flor, mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.  La demanda del apóstol Pedro debe ser en cada uno de nosotros, desead como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada. 
            Hay lugar y tiempo a la lectura de la palabra (v. 1-2).  Otra cualidad que notamos en Nehemías, es saber cuando hacerse a un lado.   Esdras, es la persona calificada para tan importante labor.  En Esdras 7:6, 10 se dice de él, este Esdras subió de Babilonia.  Era escriba diligente en la ley de Moisés….había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.   Todo el pueblo se juntó para tomar el tiempo en escuchar la palabra de Dios.  Una oportuna reflexión en la familia de hoy, cuánto tiempo invertimos en la lectura de la Biblia.  Debemos saber, que es el hogar, mayormente los padres, responsables en la educación espiritual de los hijos.  La iglesia es una ayuda de lo que en casa estamos haciendo.  Deuteronomio 6:6-7 dice, Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón, y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en casa….Debe ser una acción continua, constante y perseverante. 
            Cuando la palabra provoca avivamiento (v. 3-18).  La descripción de la actitud y respuesta del pueblo al escuchar la palabra de Dios es ejemplar.  Hubo atención, los oídos del pueblo estaban atentos al libro de la ley.  Atento, es la actitud o respuesta de los oyentes a la lectura de la palabra.  Esto debe ser un ejemplo a imitar en nuestras congregaciones cuando lo que menos hacemos es estar atentos.  En muchos casos estamos enviando textos, leyendo, platicando o estamos pensando otras cosas.  Menos atentos a lo que se habla en ese momento.  Hay adoración y humillación (v. 6).  Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande.  Y todo el pueblo respondió:  ¡Amén!  ¡Amén!  Alzando sus manos, y se humillaron y adoraron a Jehová  inclinados a tierra.  Un avivamiento se da cuando el pueblo responde a la lectura adorando con un corazón humilde (Salmos 51:17 dice, Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado, al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios).  Adorar es, postrarse, rendir reverencia, inclinarse etc.  Hay entendimiento (v. 7-8).  Debido a que la mayoría de los oyentes hablaban arameo, era el idioma hablado por la mayoría y el libro se leía en hebreo, los levitas hacían labor de traducción y explicación del texto.  De esa forma lo leído se podía entender.  Pablo en 2 Timoteo 2:15 nos recuerda, Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.  El término bien significa, correctamente, corta rectamente, traza bien sin desviarse.  ¡Cuán necesario es eso hoy!  Trazar correctamente la palabra de Dios sin adulterarla.    Los líderes explicaban al pueblo la lectura y después de haberla leído, anima a las personas a buscar del Señor y cambiar de actitud.  La responsabilidad de los líderes en las iglesias es enseñar la sana doctrina y preparar personas para el ministerio. La respuesta del pueblo es de lloro, tristeza y después de  gozo, alegría (v. 10-12).  Porque habían entendido las palabras que les habían enseñado (v. 12).  Y todo el pueblo se fue a comer y a beber…y a gozar de grande alegría (v. 12, 17).  El avivamiento es fruto de la genuina comprensión de la palabra,.   Permitamos el libre fluir de Dios en medio nuestro.  El v. 17 agrega, y hubo alegría muy grande. 

            Como iglesia del Señor, debemos volvernos a la Biblia.  Que su lectura, explicación y meditación en nuestras iglesia, ocupe un lugar especial.  Que nuestra púlpitos sean usados para exponer con claridad, responsabilidad haciendo uso de una correcta hermenéutica.   Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado….que usa bien la palabra de verdad (2 Timoteo 2:15).  Ese es nuestro llamado, responsabilidad y privilegio.  Que nuestro buen Dios siga usando Su palabra para avivar Su obra en medio nuestro.  ¡Amén y amén!    

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