lunes 09 de marzo de 2015

Fe y planificación van de la mano (Nehemías 2).

Fe y planificación van de la mano (Nehemías 2).
Yo vivo por fe y dejo todo en las manos de Dios, no me preocupo en planificar.  Esta declaración la hemos escuchado muchas veces y en boca de muchas personas.  Su contenido puede parecer muy espiritual y bien intencionado.  Es bíblico.  Sin embargo en la mayoría de las ocasiones, la connotación es más bien de vivir una vida en cierto manera al azar.  Lo que venga  y como venga  todo debido a que no planificamos nuestra vida y desde luego no permitiendo que nuestro buen Dios nos de sabiduría y discernimiento en lo que planificamos.  Desde ya dejamos saber que no estamos de acuerdo con este tipo de filosofía donde vivir por fe y dejar todo en las manos de Dios, es más bien un abandono y vivir a la deriva y no tanto por fe y que Dios nos dirija.
            El capítulo 2 del libro de Nehemías, es un excelente manual de cómo debemos orar sin dejar de planificar lo que intentamos hacer en el futuro.  Todos queremos el éxito pero no todos queremos pagar el precio.  No se gana una medalla en las Olimpiadas sin pasar semanas o meses sin un arduo entrenamiento (1 Cor. 9:24-26, corriendo con propósitos para ganar).  ¿Por qué planificar?:
            1.  Dios lo hace (La creación, La Trinidad planificó la creación en detalles).
            2.  Dios lo ordena (1 Cor. 14:40, pero hágase todo decentemente y con orden).
            3.  Es señal  de buena mayordomía en el manejo del tiempo (Ef. 5:15-17).
            Nehemías en el capítulo 2, nos enseña lo que todos debemos hacer, orar y planificar van de la mano.  Durante cuatro meses buscó el rostro del Señor en humilde oración pero no solamente eso, se dedicó también a planificar cuando llegase el momento oportuno.  Cuando de orar se trata, es importante tener paciencia. Dios nos siempre responde automáticamente.  Aunque debemos estar seguros que el tiempo de Dios en responder siempre es mejor que el nuestro aunque no guste. David en el Salmo 40:1 escribe, Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.   La oración moderna es:  ¡Señor dame paciencia, y la quiero ahora mismo!   Esperar en la vida es la norma no la excepción.  Esperar en Dios es aprender a descansar y no en preocuparse. Así también, mediante la oración, Dios libera su poder.  Nehemías tenia en su corazón ir a Jerusalén y restaurar las murallas y puertas de la ciudad.  Antes que ocurriese eso, Dios tenía que cambiar el corazón del rey Artajerjes. Recordemos también que Nehemías tenía una gran responsabilidad ante el rey, servía de copero (debía probar comida y bebida antes del rey como medida de seguridad). 
            El cambio de corazón es asunto de Dios (v. 4). Como ya se ha dicho, Nehemías se dio a la tarea de orar por cuatro meses.  Cuando llegó el momento deseado y después que el mismo Artajerjes pone las circunstancias favorables a Nehemías, le dice:  ¿Qué cosas pides?  Algo que debemos aprender de Nehemías es buscar a Dios  primero y eso es lo que hizo.  Cuando se entera de la situación en Jerusalén, no salió corriendo donde el rey para exponerle el asunto y que le diese permiso para ausentarse un tiempo y cambiar de empleo, de copero a constructor.  Nadie puede cambiar el corazón de las personas pero Dios sí lo puede hacer y lo hizo con Artajerjes.  Después de escuchar al rey, Nehemías responde, Si le place al rey….(v. 5).   Con mucha claridad y respeto le comparte al rey su plan y que este sea aprobado y respaldado por él.  Clama a mí y yo te responderé (Jer. 33:3). 
            Nehemías buen ejemplo en planificación (v. 6-9).  Planificar es, la capacidad de fijar metas en nuestras vidas (1 Cor. 9:26, yo de esta manera corro, no como a la ventura….Ef. 5:16, aprovechando bien el tiempo).  Fe y orar, no es sinónimo de falta de planificación.  Como se dijo al inicio con lo que expresan algunos, Yo vivo por fe y lo dejo todo en las manos de Dios.  Suena muy espiritual pero debemos entender que la vida es un esfuerzo y disciplina para lograr el éxito.  Dios hará lo que le toca hacer, pero jamás hará lo que nos toca a nosotros (Juan 11:39 Jesús ordena a los  presentes, Quitad la roca, eso lo podían hacer ellos….¡Lázaro, ven fuera!  Eso lo podía hacer Jesús únicamente y lo hizo).   Somos mayordomos de nuestra vida y recursos.  Nehemías al escuchar el ofrecimiento del rey, ¿Qué cosa pides?  Responde con propiedad, claridad y orden  hace las siguientes peticiones sin dudar:
            1.  Tiempo suficiente para ausentarse de sus labores (v. 6, ¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás?.   Y agradó al rey enviarme, después que yo le señale tiempo).  Dios hace honor a la planificación.
            2.  Pide autorización para llegar hasta Judá (v. 7, Si le place al rey, que se me den cartas para los gobernadores al otro lado del río, para que me franqueen el paso hasta que llegue a Judá). 
            3.  Pide recursos para la obra a realizar (v. 8, carta para Asaf, guarda del bosque del rey, para que me dé madera….).
            Dios honra la planificación.  Dos detalles interesantes a agregar.   Nehemías recibe lo solicitado y honra al Señor, Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mi.  Así también, el rey le asigna tropas para su seguridad, sin solicitarlo (v. 9, Y el rey envió conmigo capitanes del ejército y gente de a caballo).  Dios siempre nos sorprende recibiendo más de lo solicitado.  ¡Gloria a Dios!

            Sepamos esperar la oposición (v. 10, 19).   Pero oyéndolo Sanbalat horonita y Tobías….les disgustó en extremo que viniese alguno para procurar el bien de los hijos de Israel….Pero cuando lo oyeron Sanbalat….Tobía….y Gesem…hicieron escarnio (burlaron)  de nosotros y nos despreciaron….  Dos detalles a tener presente en cuanto enfrentar la oposición.  Primero,  experimentar la crítica y oposición no significa estar fuera de la voluntad de Dios (Swindoll).  Segundo, nadie está exento de la crítica.    Finalmente, Nehemías anima al pueblo a restaurar las murallas y puertas de la ciudad (v. 17-20).    Nehemías como un buen líder, se identifica con las necesidades del pueblo y se involucra en la obra.  Vosotros veis el mal en que estamos, venid y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio (v.17).  Quizá usted está pasando una situación complicada.  No se quedé ahí.  Levántese y con la ayuda poderosa de nuestro buen Dios empiece a restaurar los muros de su vida.  Nehemías comparte un testimonio oportuno, ….les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí (v. 18).  Eso sí es algo a tener presente.  Dios es  y sigue siendo fiel.   Recordemos,  fe y orar, no es sinónimo de falta de planificación.  Como se dijo al inicio con lo que expresan algunos, Yo vivo por fe y lo dejo todo en las manos de Dios.  Suena muy espiritual pero debemos entender que la vida es un esfuerzo y disciplina para lograr el éxito.  Dios hará lo que le toca hacer, pero jamás hará lo que nos toca a nosotros.  Bendiciones.   

1 comentario:

  1. ¡Muy buen artículo! Gracias por compartirlo. Debemos seguir creyendo en la planificación y obrando alrededor de ella a fin de ser eficaces en la obra del señor, pues Dios mismo nos da el ejemplo al respecto. ¡Bendiciones!

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