lunes, 1 de junio de 2015

Fundamentos bíblicos para un matrimonio estable y duradero (Mateo 7:24-29).

Fundamentos bíblicos para un matrimonio estable y duradero (Mateo 7:24-29).
Cuando hablamos de fundamentos, y los que conocen de construcción, nos referimos al conjunto de cimientos de un edificio.  Jesús en el pasaje descrito nos habla de dos constructores.  Uno lo califica de prudente, es alguien sensato.  Edificó su casa sobre la roca.  El segundo se le llama insensato, tonto o falto de sabiduría.  Este edificó sobre la arena.  Los resultados sobre la calidad de la construcción son contrarios.  El primero se dice, no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.  Mientras que el segundo se dice, y cayó, y fue grande su ruina.  Lo que hace la diferencia entre ambas construcciones es el fundamento.  Espiritualmente, el fundamento es la palabra y su obediencia al ponerla en práctica en el diario vivir.
            Cuando nos casamos y hacemos nuestros votos matrimoniales, el oficiante dice entre otras cosas:  los declaro marido y mujer hasta que la muerte los separe.  Ese es nuestro propósito por lo menos en ese momento.  ¿Qué porcentaje cumple ese compromiso?  Según las encuestas menos del 50%. El otro 50% no es la muerte quien nos separa son otras cosas.  ¡No es culpa de Dios cuando no cumplimos esos votos y debemos separarnos!  ¿Dónde está la falla?  Está en los fundamentos que no están bien puestos.  La vida nos muestra que todo matrimonio está expuesto al peligro diario.  ¿Cómo enfrentamos esos peligros, hará la diferencia entre unos y otros? 
            El primer fundamento es la independencia (Gn. 2:24-25).  Por tanto, dejará el hombre padre y madre…la Biblia repite esta orden cinco veces (Mateo 19:5, Marcos 10:7-8, 1 Cor. 6:16, Ef. 5:31), el que se repita cinco veces indica que para Dios, inventor del matrimonio debe ser algo importante y por ende, debemos ponerle la atención debida. El proverbio popular dice, el que se casa, casa quiere.  El mismo término lo afirma, casa-dos o sea casa para dos.  Aquellos que somos suegros, debemos respetar esa línea muy fina donde según nosotros podemos traspasar cuando se nos antoja.  Pero eso no es así.  Debe haber separación geográfica, emocional, económica etc.  Desde luego que separación no es olvidarse de los padres y no volverles a visitar.  Y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.  Desde el momento que una pareja se casa, adquieren una nueva identidad familiar con mismos propósitos, planes, ambiciones, proyectos etc.  Es un llamado a la lealtad al ser un mismo equipo.  Ser una sola carne, unidad el cual viene con los hijos como fruto de esa unión. 
            Dios como el centro de nuestras vidas (Salmo 127:1-2).  No podemos negar que el materialismo a inundado nuestros hogares. Todo matrimonio debe saber, la ausencia de Dios en los hogares, trae como resultado el fracaso.  ¿Qué lugar ocupa Dios en nuestras vidas?  El Salmista lo dice muy claro, todo es vano (algo inútil, sin fruto, sin resultados, sin progreso alguno).  Por demás es que os levantéis de madrugada…todo nuestro esfuerzo humano no tiene fruto alguno cuando Dios no está presente.  De ahí la importancia de promover una vida espiritual saludable.  Según Deuteronomio 6:4-9, el hogar debe ser el centro de la vida espiritual.  La iglesia misma en el libro de los Hechos confirma que esta se inició y desarrolló en los hogares de los primeros convertidos (Hechos 2:46, 5:42). 
            El romanticismo (Prov. 5:18-20).  Es un fuerte llamado a mantener una luna de miel permanente, alégrate con la mujer de tu juventud…Sus caricias te satisfagan en todo tiempo y en su amor recréate siempre.   ¿Por qué se enfría el romanticismo al pasar los años?  Un estado de romanticismo permanente viene acompañado de relación emocional (reconocer las necesidades de nuestro cónyuges).  Por lo menos compartimos dos consejos (hay más) de cómo comunicar el amor según Gary Chapman en su muy conocido libro Los cinco lenguajes del amor.  Palabras de afirmación (cumplidos verbales o palabras de aprecio) y actos de servicio (ayudar en casa en los quehaceres domésticos).  Jesús es nuestro modelo de servicio por excelencia. 

            Finalmente, hacer ajustes permanentes.  El matrimonio es una relación donde debemos hacer ajustes permanentes no importa los años que se tengan.  Aceptación (Romanos 15:7, Por eso es necesario que se acepten unos a oros tal y como son TLA).  El matrimonio es una relación entre un hombre  y una mujer con diferencias y que sobresalen cuando se vive juntos después de algún tiempo.  La aceptación es la decisión que se toma de recibir al cónyuge de forma   incondicional y completa.  Amnistía, es el olvido de las ofensas recibidas.  Eso significa perdón que es la cancelación de la deuda o culpa del error cometido. No existen hogares sin conflictos pero a pesar de ello con la ayuda de Dios y poniendo en practica los consejos bíblicos podemos hacerle frente a los conflictos con sabiduría y así lograr un matrimonio estable y duradero.   Bendiciones a todos. 

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