lunes 10 de agosto de 2015

¿Qué hacer cuando parece que Dios se ha equivocado? (Éxodo 14:1-14).

¿Qué hacer  cuando parece que Dios se ha equivocado?  (Éxodo 14:1-14).
Mas de alguna vez, en la vida muchos de nosotros tenemos la sensación como que Dios se ha equivocado en sus decisiones.  El conocido y respetado Dr. James Dobson escribió el libro: Cuando lo que Dios hace no tiene sentido.  En él, entre otras cosas expone:
            1.  Usted y yo carecemos del discernimiento para comprender la mente finita de Dios y darnos cuenta el ¿por qué? nos sucede tal situación.
            2.  Dios no tiene la responsabilidad de darnos explicaciones en cuanto a lo que él nos permite enfrentar (Deut. 29:29).
            3.  Dios desea desarrollar en nosotros una fe fuerte en medio de aquellos asuntos incomprensibles (Hebreos 11:8, 27).
            4.  No caer en la trampa de Satanás de usar nuestro dolor y que nos haga creer que Dios no está interesado en nuestra vida.  ¡Esa es una trampa!
            El éxodo con todos sus detalles, es probablemente una de las historias más impactantes del relato bíblico en el AT.  Después que  Jehová de los Ejércitos mostrase su poder y autoridad sobre todos los dioses egipcios, a Faraón no  le queda otra alternativa que dejar ir al pueblo de Israel después de servirle como esclavo por 400 años (Éxodo 12:40).   Estando ya en el desierto, Jehová Dios de Israel, sigue mostrando Su poder y control en todos los acontecimiento por suceder.
            Debemos confiar en la guía de Dios (Éxodo 13:17-22).  Hay un detalle que la primera impresión nos llena de dudas y sin comprender el ¿por qué?.  Y luego que Faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca (Éx. 13:17).  Cuando nos toca hacer un viaje lo más lógico es que en su mayoría buscamos el camino más corto para llegar a nuestro destino.  Sin embargo Dios en esta oportunidad no hace eso.  Les lleva supuestamente por un trayecto que les tomaría más tiempo.  La razón el versículo mismo da la respuesta, Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y se vuelva a Egipto.   A través del pasaje, Dios demuestra ser un Dios de detalles.  Recordemos que Israel estuvo en esclavitud por 400 años.  Era un pueblo con mentalidad sumisa como todo esclavo.  Sencillamente no estaban preparados para la guerra.  Moisés y el pueblo son guiados por el mismo Dios, Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche (Éxodo 13:21).  Hoy nuestro guía es el bendito Espíritu Santo que mora en la vida de cada creyente en Cristo Jesús (Juan 14:17).  No podemos ni debemos gobernar nuestra vida haciendo a un lado a Dios y Su plan para nosotros.  Cuando no obedecemos las consecuencias vienen más tarde.
            Debemos confiar en el poder inigualable de nuestro Dios (Éxodo 14:1-14).  En el v. 1-2 hay una orden también poco comprensible,  Habló Jehová a Moisés, diciendo:  Di a los hijos de Israel que den la vuelta….Di a los hijos de Israel que regresen (TLA).  Toda aquella multitud de personas incluyendo niños, mujeres y animales debían regresar por el camino que ya habían recorrido con mucha dificultad.  Sin embargo como hemos dicho ya, todo está planificado por Dios mismo.  Faraón cayó en la trampa al suponer que Moisés junto con el pueblo se habían perdido en el desierto (v. 3, Faraón dirá de los hijos de Israel:  Encerrados están en la tierra, el desierto los ha encerrado).  Debido a este grave error de suposición de Faraón, este monarca duro de la cabeza, comete otro grave error, Y unció su carro….y tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre ellos (v. 6-7).  Hay un proverbio muy popular que dice:  al buen entendedor pocas palabras.  Lamentablemente, esto no se aplica a Faraón y muchas veces a nosotros también.  Este orgulloso rey muy pronto había olvidado todas las plagas que Egipto había experimentado con todas sus graves consecuencias:  ¿Acaso no sabes todavía que Egipto está ya destruido? (Éxodo 10:7).  Por otro lado se agrega un elemento maravilloso, …pero los hijos de Israel habían salido con mano poderosa (Éx. 14:8).  ¡Faraón y su ejército debían saberlo!  La situación del pueblo humanamente es complicada, desesperante y sin salida.  Israel aparentemente está encerrado, por un lado viene el ejército de Faraón con muy malas intenciones y por otro está un inmenso mar que les imposibilita una huida oportuna y no perecer bajo el ejército de Faraón.  El pueblo reclama a Moisés.  Moisés lleno de fe responde:  No temáis, estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros….Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos (14:13-14).  Jehová agrega:  ¿Por qué clamas a mí?  Di a los hijos de Israel que marchen.  Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco (14:15-16).  Dios en este acontecimiento demuestra su gran poder y reafirma el liderazgo de Moisés. 
            Debemos confiar en que Dios tiene y sigue en control de todo.  Los finales versículos de este maravilloso capítulo describe lo siguiente:
            1.  Un primer milagro (v. 19-20):  La columna de nube se mueve a la retaguardia:  era nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba a Israel de noche, y en toda aquella noche nunca se acercaron los unos de los otros. 
            2.  Segundo milagro (v. 21-22, 29):  Se abre el mar de forma milagrosa ofreciendo así el tan ansiado escape.  Los Salmos describen este imponente milagro para afirmarlo y dejarlo escrito para la historia de la humanidad (Salmos 106:8-9, 114:3-5, 136:13-14). 
            3.  El Dios de los detalles (v. 16, 22, 29):  ….y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.  ¿Qué hubiese sucedido si el fondo del mar no estuviese seco al pasarlo?  Imaginémonos que a Dios se le hubiese escapado ese sencillo detalle, el fondo del mar estuviese lleno de lodo.  La travesía  hubiese sido complicadísima.  Las personas, niños, mujeres, carretas, los animales etc, hubieran tomado mucho más tiempo.  Pero Dios demuestra una vez mas que no deja nada al azar incluyendo detalles pequeños como que el fondo del mar estuviese seco al pasarlo.
            4.  Dios confirmó Su palabra dada (v. 13, 30):  ….los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis….e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar.

            5.  Dios peleó por ellos y mantuvo el control de todo:  Israel y hoy nosotros, debemos aprender a depositar nuestras luchas en Sus manos y aprender que Dios nuca se equivoca, aunque así  nos parezca.  Bendiciones a todos. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario