lunes 04 de enero de 2016

Demandas bíblicas de la fe (Hebreos 11:1, 6).

Demandas bíblicas de la fe (Hebreos 11:1, 6).
¡Feliz año 2016!  Sí, con mucha alegría y fe les saludamos en el Nombre glorioso de nuestro Seños y Salvador Jesucristo.  Es nuestro firme deseo, que este año recibamos como siempre sus bendiciones abundantes.  Este mes de enero, abrimos en CCF una serie de predicaciones sobre la fe.  ¿Por qué hablar de este tema a inicio del año?  Sencillamente, porque en todos los próximos 365 días debemos andar por fe y la misma será probada cada día.  Sin ella según Hebreos 11:6 no podemos agradar a Dios por lo que resulta fundamental en la vida cristiana.  Así también, por medio de la fe, podemos entender, razonar y ver las cosas desde el lente de Dios no del nuestro.  Proverbios 3:5-6 nos recuerda, Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.  Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.  ¡Cuán necesaria es tomar esa decisión!  Confiar plenamente en el Señor no en nuestras capacidades y confiar que él enderezará nuestra vida. Fe es, confiar que nuestro buen Dios siempre obrará a favor nuestro a pesar del tiempo.  José tuvo que pasar largos 13 años donde tuvo que experimentar malos tratos, acusado injustamente, llevado a la cárcel y tantas cosas mas.  Supo esperar en el Señor y su final fue feliz y maravilloso. 
            La primer demanda es, creerle a Dios lo que nos dice en Su palabra (Romanos 10:17, Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.  Una de las firmes decisiones a tomar este nuevo año es el mejorar el hábito de la lectura de la Biblia diariamente.  Sin duda alguna es una de nuestras grandes deficiencias y por ello, muchas veces nuestra fe es débil.  Dios nos habla por medio de Su palabra.  Ahí podemos encontrar el propósito de Él para nuestras vidas.  Nuestro andar diario debe ser consecuente con la Palabra de Dios no la nuestra.   Un detalle relevante es que la arqueología se ha encargado de confirmar el relato bíblico.  Antes del fin de la década de los años 1950 los descubrimientos arqueológicos comprobaron no menos de 25,000 sitios bíblicos.  Por ejemplo una excavación arqueológica halló la Cesárea marítima (Hechos 10:1) y un letrero que honraba a Poncio Pilato.  Los rollos del Mar Muerto confirmaron lo que ya se conocía del Dios de la Biblia.  El apóstol Pedro en su segunda carta 1:19 afirma,  Tenemos la palabra profética más segura a la cual hacéis bien en estar atentos.  Fijémonos bien lo que nos pide el escritor sagrado, estar bien atentos.  Sirva este nuevo año en enfocar nuestra atención en lo que Dios nos habla por medio de Su palabra.
            Segundo, fe en Dios no permite el desaliento ni tampoco crisis de fe.  El desaliento es decaimiento, falta de vigor o de esfuerzo.  El libro de 1 Samuel 17 describe la aparente desigual batalla entre David y Goliat.  Durante 40 días Goliat hizo burla y abuso verbal del ejército de Israel. La reacción de los soldados de Saúl es que Tuvieron gran miedo….Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor (v. 11, 24).  Todos ellos a excepción de David pensaban que Goliat tenía la última palabra. Cuando David se ofrece ir a pelear contra el gigante sus hermanos lo despreciaron y Saúl le dijo que no podría contra él (v. 33, No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él, porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud).  A pesar de los pronósticos contrarios, David tenía puesta su fe en el Dios Todopoderoso que le había librado de las garras del león y del oso y afirma, él también  me librará de la mano del filisteo (v. 37).  Goliat no tenía la última palabra, la tenía y tiene nuestro buen Dios.  Así que no permitamos que las palabras de los demás causen desánimo o crisis de fe en nuestra vida.
            Tercero, nuestra fe será probada.  El apóstol Pedro sigue diciendo,  Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese (1 Pedro 4:12).  No os sorprendáis nos pide el apóstol.  La prueba siempre estará esperándonos cada 365 días de este nuevo año.  Ellas son el recurso divino para formar músculos espirituales en nosotros.  Las pruebas sirven para examinar nuestra fe.  Cuando todo va bien y no tenemos ningún problema a enfrentar es fácil ser cristiano.  Nuestra fe debe ser probada como el oro nos recuerda de nuevo Pedro (1 Pedro 1:7, Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego).  Los joyeros deben probar la calidad del metal con fuego.  Dios probó la fe de Abraham cuando pidió sacrificar a su hijo Isaac (Gn. 22).
            Finalmente, una demanda bíblica de la fe es reconocerlo en todos nuestros caminos (Prov. 3:6).  Cuando usted y yo tomamos esa decisión, nos dejamos llevar  por los principios divinos encontrados en Su palabra y no nos apoyamos en nuestra sabiduría.  Nuestra fe no se fundamenta en ningún entendimiento humano.  Debemos descansar en la Soberanía de Dios.  Reconócelo en todo tus caminos.  Es nuestra mejor decisión en este nuevo año.  Sin duda alguna en estos doce meses debemos tomar decisiones.   Que sea nuestro buen Dios que muestre su voluntad en nuestra vidas, y así poder enderezar lo que hemos hecho mal en los años anteriores.  Bendiciones a todos y feliz y bendecido 2016.


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