lunes, 2 de mayo de 2016

Propósitos de Dios para el matrimonio (Génesis 2:18-25).

Propósitos de Dios para el matrimonio (Génesis 2:18-25).
Sin duda alguna, el matrimonio como institución divinamente creada, está pasando por momentos de crisis.  Por un lado, los gobiernos creando y aprobando leyes contrarias a lo establecido por Dios, el Creador de la familia.  El pecado de la humanidad viéndolo por medio de practicas inmorales como el lesbianismo, homosexualismo y los matrimonios del mismo sexo a provocado en esta generación que veamos tales practicas como normales.  Esto ha llevado a la iglesia de hoy, tener que estar firme en los principios bíblicos sobre el matrimonio y no ceder a las presiones de la sociedad y de las fuerzas espirituales enemigas del cristianismo dirigidas por nuestro adversario el diablo que tal como lo afirma Pedro, anda como león rugiente buscando a quien devorar (1 Pedro 5:8). 
            Propósitos es la intención o ánimo por el que se realiza o se deja de hacer una acción.  Se trata del objetivo que se pretende alcanzar.  Al leer el relato bíblico, nos damos cuenta que Dios tuvo propósitos definidos al crear el matrimonio.  Es Dios, no el hombre el diseñador del matrimonio.  Por tanto, debemos ir donde Él para saber cómo debe funcionar mejor (no libre de problemas). El matrimonio, tiene la posibilidad de convertirse en lo mas cercano al cielo, o al infierno que podamos experimentar aquí en la tierra, dependiendo del caso.  ¿Por qué del alto grado de separaciones y divorcio?  ¿Acaso ha fallado el plan divino sobre el matrimonio?  Definitivamente no, lo que ha fallado es el hombre y mujer al no seguir, obedecer y aplicar los principios divinos.  ¡Ahí ha estado la falla!
            Primero veamos los propósitos de Dios para la mujer.  Debemos ver que los roles de la mujer son sumamente variados y muchas veces complejos.  En nuestra sociedad moderna, la mujer de hoy  tiene muchas demandas que cumplir y hoy mas que nunca, ella debe estar cerca de Dios y Su palabra.  No es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él (Gn. 2:18).  Aunque Adán disfrutaba del paraíso donde todas sus necesidades eran suplidas, Dios en su omnisciencia se da cuenta que Adán necesita algo y la mejor respuesta a esa necesidad se llama:  ayuda idónea representado por una mujer llamada Eva.  Es ahí, donde Dios crea el matrimonio mediante la sana y natural relación entre un hombre y una mujer.  Cuando los gobiernos, el hombre y la sociedad misma se rebelan al diseño de Dios se crea una crisis y nos volvemos rebeldes al principio del Creador.  Ayuda idónea significa que ella es el complemento perfecto para que el hombre cumpla los propósitos divinos (Gn. 1:28).  No significa que la mujer es inferior o menos importante que el hombre.  Todo lo contrario, nos damos cuenta la incapacidad o insuficiencia del hombre en el Edén cuando está solo.  Ella, debe ser corona de su marido (Prov. 12:4, La mujer virtuosa es corona de su marido, mas la mala, como carcoma en sus huesos).  Toda mujer decidirá qué función hará como esposa.  Toda esposa sabia no dudará en ser como una corona para él.  Algo valioso.  Ella le da bien todos los días de su vida (Prov. 31:12).  Bueno en hebreo tiene muchos significados valiosos entre ellos:  alegría, bienestar, agradable….etc.   la verdadera feminidad en la mujer no se logra por los sentimientos de su esposo ni por la sociedad misma.  Esta se da por el carácter de la mujer forjada por la Palabra de Dios únicamente. 
            Segundo, veamos los propósitos de Dios para el hombre en el matrimonio.  Tal como la mujer, el hombre es responsable también en obedecer los propósitos de Dios en su vida. Porque el marido es cabeza de la mujer,  así como Cristo es cabeza de la iglesia (Ef. 5:23).  Ser cabeza es diseño divino.  La cabeza da dirección al cuerpo, implica responsabilidad y privilegio dado a los hombres.  Desde luego debemos ser cuidadosos no caer en los extremos.  Ni el esposo dictador o el esposo pasivo.  Ambos son malos.  Debemos ejercer nuestro papel con responsabilidad, amor, paciencia y tolerancia.  Somos responsables de la dirección de nuestros hogares.  En Génesis 3:9 después de la caída el pasaje nos dice: Mas Jehová Dios llamó al hombre…¿Dónde estás tú?  Dios busca y responsabiliza a Adán no a Eva.  No imitemos a Adán excusándose de  sus responsabilidades hogareñas.  Debe sustentar y cuidar a su esposa (Ef. 5:29).  Sustentar es:  la responsabilidad del esposo en proveer para las necesidades de ella.  Es ayudarle a crecer y madurar a favor delante de Dios y el hombre.  Ser generoso, esmerado y comprensivo cuidado que ella necesita recibir de su esposo. Cuida:  es la parte romántica, uso del amor tierno y el afecto físico que toda esposa necesita recibir de su esposo.  Es brindarle comodidad, calor, protección y seguridad.  La mujer ha sido hecha para sentirse protegida y segura por su esposo.  Alégrate con la mujer de tu juventud…Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre (Prov. 5:18-19).  Es un fuerte y claro llamado a la fidelidad conyugal. El Dios de la Biblia condena la infidelidad conyugal en muchos pasajes (Lev. 18:20, 22, 29, Malaquías 2:14, Mateo 5:27-28 entre otros).  Debemos honrar el matrimonio a toda costa (Hebreos 13:4, Honroso sea en todos el matrimonio…). 

            Finalmente, todos debemos promover un hogar centrado en Dios (Salmos 127:1-2).  Un hogar sin Dios todo es vano (sin fruto, sin provecho alguno).  Uno de los mayores errores de todo matrimonio es cuando creemos que con bienes materiales seremos mas felices.  Proverbios 10:22 nos dice: La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.  Busquemos la solución de nuestros conflictos familiares en Dios.  Hoy es una necesidad urgente la presencia de Cristo en nuestros hogares.  ¡Eso hará la gran diferencia!  Dios tuvo propósitos definidos al crear el matrimonio.  Si los obedecemos podremos enfrentar los problemas con seguridad, firmeza y éxito.  Cumplamos con los roles establecidos por Dios y hagamos funcional nuestra relación matrimonial.  Bendiciones a todos. 

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