lunes 20 de junio de 2016

Asumiendo nuestras responsabilidades como padres (1 Samuel 2:12-25).

Asumiendo nuestras responsabilidades como padres (1 Samuel 2:12-25).
¡Feliz día del padre!  Sin duda alguna, no deja de ser todo un reto el ser padres en el contexto que vivimos hoy día.  Las demandas son múltiples por lo cual, todo aquel que decide serlo, debe estar consciente de la responsabilidad que contrae.
            En un estudio realizado en una universidad en médicos graduandos, se encontró que la falta de acercamiento con los padres era el común denominador en casos de hipertensión, enfermedades coronarias cardíacas y hasta suicidios.  Chicas adolescentes viviendo en familias sin el padre son un 60% mas propensas a tener relaciones sexuales prematrimoniales, que las que viven en hogares donde está papá y mamá.  Investigaciones realizadas, recalcan la importancia de la conexión del padre con el hijo.  Ser papá es en verdad un privilegio otorgado por el Señor.  Una maravillosa oportunidad de volcar nuestras vidas en aquellos que son una herencia de Dios para nosotros. 
            Una manera de ser responsables  como padres, es asumiendo nuestra masculinidad. Hasta 1960, la mayoría de los hombres eran felices de serlo y actuaban como hombres.  Masculinidad es, las características físicas y psíquicas del varón en oposición a lo femenino.  Dentro de la cultura judía, está la ceremonia del Bar Mitzvah.  Esta consiste cuando el varón alcanza la pubertad (alrededor de los 13 años) y marca la salida de la infancia y el inicio de la adultez.  Bar significa hijo y Mitzvah ley o mandamiento.  Durante la ceremonia, el padre del muchacho junto con otros hombres de confianza lo invitan a la adultez.  Lo abrazan y le permiten leer en voz alta pasajes del AT.  Sus padres lo hacen responsable de sus propios pecados.  Se le considera suficientemente maduro como para poseer propiedades y casarse en el futuro cuando esté listo.  
            Hay varios pasajes en el AT donde se define que cuando la persona alcanza los 20 años de edad, ha logrado su adultez. Éxodo 30:14 dice, Todo el que sea contado, de veinte años arriba, dará la ofrenda a Jehová.  Para ir a la guerra el varón debía ser de 20 años arriba, Números 1:3, De veinte años arriba, todos los que pueden salir a la guerra en Israel, los contaréis….Dios responsabilizó a los rebeldes en el desierto los de 20 años en adelante.  Números 14:29, En este desierto caerán vuestros cuerpos, todo el número de los que fueron contados de entre vosotros, de veinte años arriba, los cuales han murmurado contra mí.  El apóstol Pablo en 1 Corintios 13:11, nos dice, Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño, mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.  Este versículo, debe ser un fuerte llamado de atención especialmente cuando ya se es padre, dejar todo aquello que es de niño y perder todo su atractivo y disfrutar la vida de un adulto.  Padres, no aferrarnos a la infancia y no querer de salir de ella.  Una mujer necesita un hombre serio como esposo y no un adulto con mentalidad de niño.  En 1 Cor. 14:20 agrega, Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar.  Seamos inocentes como niños, pero no pensemos como niños.  Pensemos como adultos.

            Otra segunda manera en asumir nuestras responsabilidad como padre es cuando protegemos nuestra familia.  Responsabilidad es el cumplimiento de las obligaciones, o el cuidado de realizarlas.  Se trata de una característica positiva de la persona es muestra de madurez.  Dios mismo responsabiliza a Adán en el huerto del Edén cuidarlo.  Génesis 2:15 nos dice, Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén para que lo labrara y lo guardase.  Aquí vemos el trabajo como responsabilidad para el hombre como un bien para él antes de la caída y sus graves consecuencias descritas en Génesis 3. La teología del trabajo está ligada a nuestro Dios y lo vemos en la Creación.  En Juan 5:17, Jesús afirma, Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.  Dios nos ha colocado en el mundo y nos comisionó para laborar física y mentalmente y así ejercer dominio o señorío sobre todo lo creado. La cultura del trabajo es relevante para el hombre adulto.  El libro de Proverbios con mucha frecuencia, condena la pereza y al perezoso.  Proverbios 6:6 dice, Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio.  Proverbios 21.25 agrega, El deseo del perezoso le mata, porque sus manos no quieren trabajar, el perezoso quiere de todo, lo que no quiere es trabajar, TLA.  Debido a ello, somos llamados a ser honestos en nuestros tratos.  Efesios 4:28 dice, El que hurtaba, no hurte mas, sino trabaje haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga que compartir con el que padece necesidad.  Un padre, debe ser guía de su familia. El varón por diseño divino ha sido llamado para ser el líder en su hogar.  ¿Cómo lo estamos haciendo?  Efe. 5:23 dice, …porque el marido es cabeza de la mujer…Ef. 6:4, Y vosotros padres….sino criadlos en disciplina…Mucho cuidado cuando nos volvemos pasivos como esposo o padre.  Dejamos en la esposa toda la carga del hogar y nosotros nos olvidamos de nuestro papel. Enfrentemos las situaciones hogareñas con sabiduría, discernimiento y con la autoridad que Dios nos ha dado.  No al vacío relacional o direccional.  Por otro lado, tenemos la responsabilidad de dejar el mejor testimonio posible a nuestra familia.  Proverbios 20:7 dice, Camina en su integridad el justo, sus hijos son dichosos después de él.  Debemos ser guía espiritual en el hogar.  La iglesia inicia en casa.  Nuestra esposa e hijos son nuestra primera iglesia, ¡no descuidarlos!  El sacerdote Elí tuvo graves consecuencias por descuidar y no disciplinar a tiempo y correctamente a sus hijos y fue descalificado del ministerio (1 Samuel 3:10-14).  Debemos ser un ejemplo en servicio al Señor.  Josué 24:15 dice, ….pero yo y mi casa serviremos a Jehová.  Sin descuidar nuestro hogar, seamos sabios con el manejo del tiempo y sirvamos a nuestro Dios como ejemplo a nuestra familia.  Ellos nos seguirán y harán lo que ven en nosotros.   Varones que somos padres, tengamos en mente estas responsabilidades y cumplámoslas con esmero.  Dios les bendiga.

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