lunes 26 de septiembre de 2016

Jesús sana una mujer enferma (Lucas 13.10-17).

Jesús sana una mujer enferma (Lucas 13.10-17).
Cuando hablamos de legalismo, nos referimos a aquella posición, donde se antepone las reglas humanas a las de Dios.  Durante el ministerio terrenal de Jesús, tuvo que enfrentar con dureza, el legalismo imperante de su época.  Constantemente, los evangelios describen duros enfrentamientos de Jesús con los fariseos, sacerdotes y escribas que se oponían a las enseñanzas de él con su mensaje de amor, compasión, misericordia contra lo que ellos enseñaban y exigían al pueblo.  Es interesante que el primer concilio de la iglesia descrito en Hechos 15, se debió justamente a lo mismo. La iglesia en sus inicios se vio infiltrada por el legalismo, Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos (v. 1).  El apóstol Pedro con la autoridad recibida del Señor aclara en esa reunión como una de las conclusiones:  Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?.  Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos (v. 10-11). 
            En Lucas 4:18-19, Jesús describe su filosofía de ministerio:  El Espíritu del Señor está sobre mi, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres, me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a predicar el año agradable del Señor.  A través de los evangelios, se describe cómo Jesús realizó su filosofía de ministerio en beneficio de todas aquellas personas que estuvieron a su alrededor y creyeron en él.  Lucas 13:10-17, nos describe  el milagro en beneficio de una mujer enferma por 18 años.  Dicho milagro sucede dentro de una sinagoga y es realizado un día de reposo (sábado).  Debemos recordar, uno de los mayores temas de controversia en el ministerio de Jesús y los líderes religiosos era justamente sobre el día de reposo (Lucas 6:9, …¿Es lícito en día de reposo hacer bien o hacer mal?   ¿Salvar la vida, o quitarla?, Lucas 14:3, ¿Es lícito sanar en el día de reposo?).  Los rabinos sostenían que la sanidad de alguien no es permitida en el día de reposo a menos que hubiera una clara probabilidad que la demora fuese fatal o esa persona moriría. 
            El legalismo consiste en anteponer las leyes o reglas humanas a las de Dios.  En muchas ocasiones, el legalismo obstaculiza el desarrollo de las cosas (Fil. 3:7-8, Romanos 10:2-4).  Jesús llama a la iglesia y a nosotros sus miembros, a manifestar la compasión, el amor, la misericordia y el perdón contrario a no esclavizarnos en el legalismo (desde luego sin caer en el libertinaje).  Lucas describe esta mujer hacia dieciocho años tenía un espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar (v. 11).  Jesús al verle toma la iniciativa le llama y le dice:  Mujer, eres libre de tu enfermedad.  Y puso las manos sobre ella, y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios (v. 12-13).  Esta mujer debe ser un ejemplo en paciencia y perseverancia.  Por un lado padeció una larga enfermedad.  Aquí es un llamado a la paciencia que todo hijo de Dios debe manifestar al enfrentar las adversidades de la vida.  Salmos 40:1 dice, Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.  Paciencia es la capacidad de soportar las adversidades sin perder la calma, con tranquilidad.  Hebreos 12:1 nos pide,  correr con paciencia…Así también esta mujer nos muestra perseverancia.  A pesar de su salud, la vemos en la sinagoga.  No dejó de congregarse a pesar de….Una gran lección para nosotros hoy día.  Jesús confirma su filosofía de ministerio sanando esta mujer dejándola libre de su enfermedad.

            Hemos hablado algo sobre el legalismo.  Este se nota cuando el líder de la sinagoga lo demuestra enojándose. Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente:  Seis días hay que se debe trabajar, en éstos, pues venid y sed sanado, y no en este día de reposo (v. 14).   Si lo vemos con un poco de ironía,  imaginémonos que Jesús obedece a este líder legalista y Jesús vuelve a llamar a esta mujer y le ordena a la enfermedad que regresa a ella y vuelve a su anterior situación…..vuelve a estar encorvada hasta el día que corresponde según este líder.  Mientras esta mujer y los presentes glorifican a Dios, este hombre se enoja. Sin duda alguna, el legalismo junto con el fanatismo nos ciega.  Aunque este hombre estaba frente a la Luz del mundo, seguía en tinieblas.  La respuesta de Jesús es contundente, Hipócrita (v. 15, Lucas 12:1-3, 16:15).  Los fariseos mostraban mas misericordia por el ganado pero no por la necesidad de esta mujer.  Jesús en Marcos 2:27-28 confirma la razón de ser del día de reposo.  En pocas palabras, el día de reposo Dios lo hizo para nuestro beneficio.  Que fuese de bendición, descansar y adorar al Señor.  Los fariseos cambiaron ese propósito e hicieron esclavo al hombre con una carga de tradiciones (Hechos 15:10).  Los resultados finales son:  los adversarios de Jesús se avergüenzan    y  todo el pueblo se regocija por la obra gloriosa hecha por Jesús en beneficio de este mujer.  Tristemente, el legalismo sigue y se demuestra cuando imponemos cargas a otros extra bíblicas pero nosotros no estamos interesados en llevarlas.  Cuando cuestionamos uso de maquillaje en las damas.  Vestimenta, largo de cabello.  No ir al cine (no lo promovemos tampoco). Legalismo es confianza en nosotros mismos en lo que somos y hacemos (Lucas 18:9-12).  Cuando establecemos nuestras propias leyes e imponemos otras no bíblicas.  Salvación por obras no por la gracia de Dios (Ef. 2:8-9).  Así como este mujer fue libre de su enfermedad, iglesia, seamos libres del legalismo.  Bendiciones a todos.  

lunes 19 de septiembre de 2016

Principios bíblicos para restablecer relaciones dañadas (Mateo 18:15-22).

Principios bíblicos para restablecer relaciones dañadas (Mateo 18:15-22).
Todos debemos estar conscientes, que mantener relaciones interpersonales saludables es todo un reto.  Las relaciones interpersonales son muy frágiles y debemos ser muy cuidadosos y sabios en mantenerlas lo mejor posible.  Desde los mismos inicios de la humanidad, vemos relaciones interpersonales rotas.  Solamente en el libro de Génesis encontramos:
            1.  Caín mata a su propio hermano Abel (Gn. 4).
            2.  Los pastores de Abran y Lot se pelean (Gn. 13).
            3.  Esaú intenta matar a su hermano Jacob al perder su primogenitura (Gn. 27:41).
            4.  Debido a la preferencia de Jacob su hijo José, el resto de sus hermanos lo aborrecen al grado de intentar matarle (Gn. 37).
            5. En el libro de los Hechos 16:39, Pablo y Bernabé tienen una grave discusión y se separan por motivos ministeriales. Santiago 3:2 nos recuerda, Porque todos ofendemos muchas veces.  Cuando no manejamos bien las ofensas el fruto en nosotros puede ser la amargura y ella es sumamente peligrosa (Hebreos 12:15).
            El primer principio a compartir es, tener la voluntad de buscar la reconciliación.   La reconciliación es restablecer una relación a su normalidad.  Es buscar acuerdos.  Mateo 18:19 nos dice, Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo….. Es interesante el término usado por Jesús en este versículo.  Acuerdo viene de un término que significa sinfonía.  Sinfonía es el conjunto de instrumentos musicales y o voces que suenan simultáneamente  y de manera acorde.  Viene de la raíz corazón.  Y es que cuando perseguimos un acuerdo, este debe venir del mismo corazón de las personas.  La actitud es importantísima al intentar buscar la reconciliación en una relación dañada.  Es el cómo enfrentar esa diferencia con la otra persona.  Proverbios 16:23 nos recomienda, El corazón del sabio hace prudente su boca y añade gracia a sus labios.  Como hemos dicho en otras oportunidades, el buen uso de la lengua ayuda muchísimo en buscar la reconciliación a una relación dañada.  Agregamos otra recomendación oportuna.  Proverbios 25:9 nos dice, Trata tu causa con tu compañero y no descubras el secreto a otro.  Antes de buscar la reconciliación, favor mantener la discreción  en   el asunto pendiente a resolver.  No olvidar, un acuerdo trae beneficios así que a intentarlo.
            Segundo,   cuando perdonamos siempre ganamos.  El acto de perdonar es la acción de liberar a alguien de una obligación para con usted debido a una acción que resultamos perjudicados.  Beneficios del perdón:  es saludable y liberador.  Es cristianismo en su mas alto nivel.  Frustra el orgullo ya que éste, es la principal razón para no perdonar y alimentamos nuestro ego.  Cuando perdonamos mostramos misericordia y afirmamos el amor de Dios que ya hemos recibido.  Simplemente damos lo que hemos recibido.  Colosenses 3:13 dice, soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.  De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.  El perdón es muestra de obediencia.  Pablo nos lo dice en este versículo.  De la manera en que hemos sido perdonados, así debemos hacerlo también.  Todos deberíamos estar conscientes de los efectos de la falta de perdón.  Hebreos 12:15 dice,   Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios, que brotando alguna raíz de amargura os estorbe, y por ella muchos sean contaminados.  Sencillamente cuando dejo de perdonar, mi amargura me imposibilita a perdonar, nos priva de paz, gozo….la amargura estorba.  La amargura siempre es destructiva no importa lo que nos hayan hecho.  La amargura contamina y afecta las relaciones con los demás. La vida del rey Saúl es un buen ejemplo de ello.  Vivió con amargura y celos contra David (sin razón alguna) y no disfrutó de su reinado.  1 Samuel 18:8 dice, Y desde aquel día no miró con buenos ojos a David.  Así trabaja la amargura.  Provocó una desconfianza contra David injustificadamente.  Imaginémonos que gran equipo hubiesen sido Saúl y David. 
            Finalmente, el cómo restaurar.  En Gálatas 6:1 Pablo nos da una serie de recomendaciones sobre este delicado tema:
            1.  Restaurar es:  corregir, reparar, remendar.  Es un término de uso médico.  Se usaba cuando se reparaban huesos.  Es enderezar algo torcido.  Es aplicar la sanidad de Dios al alma herida. 
            2.  Mansedumbre:  es humildad.  No significa que vamos ignorar la falta o daño que hemos recibido (quizá tomará tiempo) pero es nuestra responsabilidad hacerlo, no es opcional.
            3.  Considerándote:  ojo, es el cuidado que nosotros mismos debemos tener en no caer en el mismo error.  ¡Nadie está vacunado en no pecar!

            Así que, seamos responsables en promover la reconciliación.  Busquemos el tiempo y lugar apropiados (trate no involucrar otros).  Usemos un lenguaje apropiados.  No usar amenazas, ofensas o llegar enojados.  Recordemos estamos buscando la reconciliación.  Dejemos el pasado y sigamos adelante.  Permitamos que sea Dios quien juzgue nuestra causa (Romanos 12:19-21).  Bendiciones a todos.   

lunes 12 de septiembre de 2016

¿Cómo enfrentar la murmuración? (Números 12).

¿Cómo enfrentar la murmuración?  (Números 12).
Es un miembro muy pequeño.  Se jacta de grandes cosas.  ¡Cuán grande bosque enciende un pequeño fuego.  Es un mundo de maldad.  Contamina todo el cuerpo.  Ella misma es inflamada por el infierno.  Es difícil de domar.  Llena de veneno mortal.  Es una fuente que produce agua dulce y amarga.  Esto no debe ser así afirma el escritor Santiago cuando se refiere al mal uso de ese miembro pequeño que todos tenemos y llamamos:  la lengua.
            El pasaje arriba descrito nos habla de un incidente de murmuración (hablar de alguien….generalmente de forma desfavorable, sin que la persona en cuestión esté presente).  La murmuración es sinónimo de difamar (desacreditar a alguien hablando cosas en contra de su buena opinión y reputación).  Cuando hablamos del mal uso de la lengua, no podemos olvidarnos del chisme ( es revelar secretos de alguien a otros con el fin de hacerle ver mal con los demás).  Proverbios 16:28 dice, El hombre perverso levanta contiendas, y el chismoso aparta a  los mejores amigos.  Lo mejor que podemos hacer para evitar el chisme y el hablar mal de los demás lo recomienda Proverbios 26:20, Sin leña se apaga el fuego, y donde no hay chismoso, cesa la contienda.  Todo aquel que se mete el al liderazgo, debe saber que tarde o temprano, con o sin causa será criticado.  La humildad y madurez del líder y de todo cristiano se mide muchas veces en cómo reaccionamos ante la critica.  Así también, cuando la murmuración o crítica tiene fundamento, debemos hacer los ajustes necesarios.
            La murmuración es inevitable. Moisés debe hacer frente esta murmuración del mismo seno familiar (es mas doloroso).  María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado, porque él había tomado mujer cusita (v. 1).  Como sabemos, ambos eran los hermanos mayores de Moisés y quizá se creyeron con el derecho de enfrentarle.  Ambos eran líderes importante del pueblo de Israel.  Aarón fue el primer sumo sacerdote y portavoz de su hermano.  María, se le llama profetiza y dirigió el canto de alabanza y gratitud al Señor por haberles liberado de los egipcios y cruzar milagrosamente el mar Rojo (Éxodo 15:20-21).  La murmuración tiene dos connotaciones.  Una familiar, Moisés se había casado con una mujer de tez oscura.  Y otra espiritual, ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová?  ¿No ha hablado también por nosotros?  (v. 2).  Vemos aquí sencillamente un problema de celos ministeriales, los cuales tristemente son muy comunes (1 Cor. 3:3).  Aparentan una preocupación pero con motivos escondidos (Judas 1:16, estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos…). 
            Otra manera de cómo enfrentar la murmuración es, permitiendo que Dios nos defienda (v. 3-8).  Aquí hay un llamado a la paciencia.  Normalmente queremos aclarar y resolver las situaciones lo mas pronto posible.  Sin embargo casi siempre, empeoramos las cosas.  En toda esta situación, el pasaje agrega algo que ni María ni Aarón consideraron:  Y lo oyó Jehová (v. 2).  Esto es algo que casi nunca consideramos.  Dios escuchó todo como también la intención en los corazones de ellos.  Otro detalle relevante describe la personalidad de Moisés:  Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra (v. 3).  Cuando tenemos el respaldo de Dios, no debemos buscar venganza ni represalia alguna.  Dios mismo defiende a Moisés y de manera inmediata.  En el hebreo dice:  Y el Señor de repente….(v. 4).  Dios habla y se dirige a María y Aarón:  Oíd ahora mis palabras….(v. 6).  Como vemos, Moisés no necesitó hablar,  ni defenderse, ni aclarar ni ponerse a discutir con sus hermanos.  Moisés recibe el respaldo de Dios mismo:  Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él.  No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa.  Cara a cara hablaré con él, claramente, y no por figuras, y verá la apariencia de Jehová (v. 8).    Dios llama a Moisés siervo y le considera fiel. Así que, según la opinión de Dios, ni María ni Aarón están en el mismo nivel de Moisés.  Aunque ellos sí consideraban que estaban a su nivel y por tanto, creían tener  autoridad para cuestionar a su hermano menor. 

            Finalmente, debemos tener temor al promover críticas y murmuraciones.   En el v. 8, Dios les hace la siguiente pregunta, ¿Por qué, pues, no tuviste temor de hablar contra mi siervo Moisés?.  Quizá para María y Aarón lo que menos pensaban era tener temor de cuestionar la acciones de su hermano menor Moisés.  ¿Por qué tener temor?  Creemos, que ellos no miraban a Moisés como la autoridad delegada por Dios frente a ellos.  Sencillamente lo miraban como su hermano menor y con el derecho de cuestionar sus decisiones.  Veamos, ¿solamente por Moisés ha hablado Jehová?  ¿No ha hablado también por nosotros?  (v. 8).  Es menester respetar la autoridad que la persona representa.    Las consecuencias por este pecado se ven de inmediato.  He aquí María estaba leprosa como la nieve (v. 10).  La Biblia no dice por qué solo ella y no también Aarón.  No lo  sabemos.  Quizá ella fue la instigadora.  Sea como sea, ella sufre el castigo divino por tal acción.  Aarón se da cuenta de su grave error y confiesa y pide:  locamente hemos actuado, y hemos pecado.  No quede ella ahora como el que nace muerto, que al salir del vientre de su madre, tiene ya medio consumida su carne.  Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo:  Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora (v. 11-13).  Moisés demuestra su corazón pastoral intercediendo por su hermana.  Dos detalles importantes sobre este situación.  El pecado de la murmuración es condenado y tiene sus consecuencias.  Así mismo, atrasa la obra de Dios.  María es humillada siendo expulsada del campamento a ojos de todos.  Pero mientras tanto, el pueblo no pudo avanzar por siete días (v. 15).  Sirva este pasaje como profunda reflexión a la iglesia de hoy no caer en el mismo error.  Los lideres a no cometer acciones que sean dignas de murmuración o crítica.  Sin duda alguna todos tenemos nuestra cuota de responsabilidad.  Bendiciones a todos 

martes 06 de septiembre de 2016

Padres, cuidemos nuestra próxima generación (Salmos 128)

Padres, cuidemos nuestra próxima generación (Salmos 128).
Cuando hablamos de nuestra próxima generación, nos referimos a nuestros hijos y nietos.  Nosotros como padres, somos los responsables de transmitir la fe en el Dios de la Biblia que se humanó en la Persona de Cristo.  Todos somos conscientes de la grave crisis familiar que experimentamos.  Los valores morales y espirituales han sido devaluados por un relativismo moral (creencia que da igual valor, legitimidad, importancia y peso a todas las opiniones morales y éticas, con independencia de quién, cómo, cuándo y dónde se expresan).  Como padres, debemos ser cuidadosos en que nuestros hijos tengan convicciones en lo que Dios dice y pide de nosotros.
            Muchos hemos visto a Johnny Weissmuller quien llegaría a protagonizar el primer Tarzán de Hollywood. Sin embargo todos nos hubiéramos perdido este astro a no ser por un héroe desconocido llamado William Bachrach.  Este hombre tuvo un impacto profundo sobre la vida del joven Weissmuller.  Todo sucedió cuando Bachrach trabajaba en el Club Atlético Illinois como entrenador principal de natación.  Bachrach había tomado interés especial en el adolescente alto y flaco.  Todos los días trabajaba con él desarrollando y mejorando su estilo.  Había un problema.  Cuando Johnny nadaba en el club, nadie le ganaba.  La piscina era de las mejores  en aquella época, con rayas negras de mosaico que marcaban las pistas guiando a los nadadores en las competencias.  Ni el entrenador ni nadador se habían dado cuenta, esa líneas negras eran la razón por la cual Johnny perdía en otras piscinas (no estaban demarcadas).  Esas líneas negras, sin saberlo mantenían a Johnny en su curso.  Fue durante una de esa competencias en otra piscina después de haber perdido otra competencia, el entrenador descubrió el problema.  Sin esa líneas negras, Johnny no nadaba derecho.  El entrenador para resolver ese problema, le ordenó a Johnny grabar mentalmente las líneas.  Desde ese día en adelante, Johnny Weissmuller cuando iba a piscinas sin demarcaciones, llevaba sus propias líneas.  Terminó compitiendo en dos Olimpiadas y ganando cinco medallas.  Todo esto antes de ser Tarzán.  Padres de familia, La Biblia, la Palabra de Dios, debe ser como esa líneas negras que ayudarán a nuestros hijos a mantener su andar dentro de lo que agrada a nuestro Dios.  Proverbios 22:6 lo dice, Instruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo no se apartará de él.
            Un primer principio a ser considerado es que como padres, debemos ser un buen modelo para nuestros hijos.  El libro de Proverbios tiene mucho que decir al respecto.  En el capítulo 20:7 nos dice,   Camina en su integridad el justo, sus hijos son dichosos después de él.   Integridad es sinónimo de honradez.  Cuando lo somos, no tenemos nada que esconder.  Nuestros hijos se benefician cuando somos íntegros.  Salmos 128:1, dice, Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. Siempre tendremos beneficios cuando somos honestos.  Desde luego, somos responsables de cuidar nuestra reputación por medio de un andar recto y transparente. 
            Un segundo principio es, forjar el carácter de nuestros hijos.  Carácter, es lo que hace único a esa persona.  Es modo de ser y comportarse de una persona en particular.  El carácter y personalidad primeramente se forman y desarrollan en el hogar.  Para influir en la vida de nuestros hijos es importante el lado relacional con ellos.  Es inversión de tiempo.  Forjamos el carácter de ellos por medio de la firmeza, dirección,  límites, instrucción y corrección.  Proverbios 29:15 nos recuerda, La vara y la corrección dan sabiduría, mas el muchacho consentido avergonzará a su madre.  No estamos a favor del abuso físico del niño.  Lo mas indicado es tratar de aplicar Ef. 6:4, ….amonestación….es colocar en la mente, instrucción y enseñanza.  Sin embargo no siempre el hijo responderá obedeciendo.  Es ahí, donde se debe aplicar la vara con moderación no para destruirlo y crear en él un mal sentimiento contra nosotros.  Los hijos necesitan de nosotros amor, gracia, afirmación, ayudarles en su autoestima etc.
            Finalmente, edifiquemos nuestro hogar sobre principios bíblicos (Mateo 7:24-27).   La iglesia inicia en el hogar. Por lo tanto, debemos promover una vida espiritual en nuestros hogares.  La familia como educadora de la fe.  Deuteronomio 6:6-7 dice,   Y estas palabras que yo te mandó hoy, estarán sobre tu corazón, y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa….En la cultura hebrea y la iglesia del I siglo, los hogares es donde se desarrolló la fe (Hechos 2:46, 2:2, Col. 4:15, Filemón 1:2).  Así que, no descuidemos la siguiente generación y no cometamos el mismo error de Josué y los líderes contemporáneos.  En Jueces 2:6-10 dice, Y el pueblo había servido a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué, los cuales habían visto todas las grandes obras de Jehová, que él había hecho por Israel.  Pero murió Josué…..Y toda aquella generación también fue reunida a sus padres.  Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel.  Aunque Josué fue un brillante líder y servidor del Señor, descuidó compartir la fe y testificar de todas las maravillas que el Dios de Israel había hecho con ellos.  los resultados fueron trágicos y el libro de Jueces lo describe claramente.  Se levantó otra generación que no conocía a Jehová y sirvieron a los dioses de los cananeos con fatales consecuencias (Jueces 2:11-15).  No cometamos el mismo error.  Padres, cuidemos la próxima generación compartiendo la fe en Cristo.  Seamos los primeros maestros espirituales de ellos enseñándoles los principios bíblicos que son eternos.  Bendiciones.