lunes 31 de octubre de 2016

Viviendo con fe y confianza (Hebreos 12:1-2).

Viviendo con fe y confianza (Hebreos 12:1-2).
A través del Nuevo Testamento y especialmente en los escritos del Apóstol Pablo, encontramos en varias ocasiones figuras del deporte como ser: el atleta, el correr, premios, coronas y mucho mas.  En todo ello nos deja ver, que la vida cristiana se corre o vive mediante esfuerzo, disciplina, agotamiento lo anterior nos indica que las demandas bíblicas de la vida cristiana no es vivir una vida cristiana fácil y acomodada.  Todo lo contrario, en 1 Timoteo 4:7, Pablo escribe:  Ejercítate para la piedad. Es un llamado constante para mantenerse espiritualmente hablando en las mejores condiciones.   Disciplinas espirituales como la oración y lectura diaria, congregarse, el servicio en la obra, el ayuno entre otros no deben descuidarse.
            En Hebreos 11:1 nos hace un llamado a correr la vida cristiana mediante la fe.  El escritor sagrado describe la fe en términos de certeza y convicción.  Certeza indica confianza, precisión.  Convicción indica seguridad de lo que se siente y piensa.  La fe da seguridad, esperanza y firmeza en la vida cristiana.  Según Santiago 1:3, Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, nos muestra que la fe va muy ligada a la paciencia.  La paciencia es un fruto del ES y es la capacidad de saber esperar, perseverar, mantenerse firme tener constancia etc.  Dios tiene su tiempo en responder y somos nosotros los que debemos ajustarnos a la agenda divina no lo contrario.  El tiempo de Dios siempre es perfecto. Hebreos 12:1 dice, Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos…..¿Nos hemos puesto a pensar que en nuestra carrera cristiana somos observados cómo corremos?  Según el escritor, los héroes de la fe descritos en el capítulo 11, son testigos de que vivir por fe sí se puede. La conducta de todos ellos nos hablan y animan a seguir corriendo por fe (Hebreos 11:4, Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas, y muerto, aún habla por ella).  Como hemos dicho anteriormente, la paciencia es requisito de correr por fe.  Por lo tanto, entendamos que la vida cristiana es como una maratón de 42 km a correrse con paciencia. 
            Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia….Despojarse es quitarse alguna prenda de vestir o renunciar a algo.  Es una acción donde usted y yo somos responsables de ejecutarla.  Como hemos dicho ya, la disciplina personal es importante.  Según el escritor, debemos despojarnos de todo peso y del pecado que nos asedia.  Los fabricantes de ropa deportiva cada día se esmeran en diseñar cada vez mas la ropa de los atletas lo mas liviana posible.  La idea es darle comodidad a los deportistas.  Peso es sinónimo de estorbo.  Es algo molesto que incomoda.  Pecado es todo aquello que afecta mi relación y comunión con Dios.  El pecado nos asedia significa que por todos lados encontramos la tentación. Esta se convierte en pecado cuando nos dejamos llevar por ella y desobedecemos a nuestro Dios.  Por otro lado, la duda es un elemento contrario al correr con fe.  La duda nos llena de temor.  La fe nos anima a creerle a Dios que cumplirá todo lo que nos ha prometido.  Dios cumplió su promesa de proveerle todo lo necesario por 40 años.  Deuteronomio 6:4 dice:  Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años.  Éxodo 16:40 agrega, Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años hasta que llegaron a tierra habitada, maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán.  La duda produce desaliento.  El desaliento es una de las armas favoritas de Satanás.
            Y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.  La paciencia es ser constante a pesar de….Los pacientes en los hospitales deben revestirse de paciencia.  La vida cristiana es una carrera a correrse con paciencia como lo hemos dicho anteriormente.  Se trata de perseverar.  Debemos tener presente que la paciencia tiene su origen en Dios (Romanos 15:5-6, Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo).  La paciencia es un fruto del ES (Gálatas 5:22).  Viene del dominio propio (2 Pedro 1:6).  Nos ayuda a enfrentar las pruebas (Romanos 5:3-4).  Correr con paciencia es no desertar y hacerlo a través de las dificultades de la vida.  Colosenses 1:11 dice, Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad…La paciencia nos ayuda a seguir adelante a pesar de….

            Finalmente debemos correr, puestos los ojos en Jesús (v. 2).  El atleta cuando está en plena competencia, debe mantener sus ojos fijos en la meta.  Nunca debe desviar su mirada a otro lado ni tampoco a observar cómo corren los demás atletas.  Muchos se desaniman por cómo corren los demás.  Nos fijamos en su conducta y quizá no sea la mejor y eso muchas veces, es buena excusa para desertar y no seguir corriendo.  Jesús es nuestro modelo a seguir nadie mas.  Todos los demás nos desanimarán mas de alguna vez o nosotros lo haremos.  Jesús no. Recordemos que la vida cristiana  es una carrera que demanda esfuerzo, disciplina no es un llamado a una vida fácil o acomodada.  Ejercítate para la piedad (1 Timoteo 4:7) nos pide Pablo.  No descuidemos la oración y lectura diaria de la Palabra, el servicio en la obra de Dios, el ayuno entre otros.  Eso nos ayudará a vivir con fe y confianza.  Bendiciones a todos.

lunes 24 de octubre de 2016

Cuando Dios cuida de nosotros (Mateo 6:25-34).

Cuando Dios cuida de nosotros (Mateo 6:25-34).
Todos en la vida mas de alguna vez hemos sentido miedo a algo.  El temor en nosotros produce:  falta de confianza en Dios (Marcos 4:38, Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?).  Produce dudas, vacilaciones y hasta enojo.  Produce perdida de control.  Afecta nuestra memoria.  El pueblo de Israel en el desierto es un buen ejemplo de cómo muy pronto olvidaron cómo Dios había cuidado de ellos en la salida de Egipto y durante los 40 años en el desierto.  El Salmo 78:18-20 dice, Se les metió en la cabeza poner a prueba a Dios, y pidieron comida a su antojo.  Hablaron mal de Dios, y hasta llegaron a decir:  Aquí en el desierto Dios no puede darnos de comer.  Es verdad que golpeó una piedra y que hizo que brotaran grandes torrentes de agua ¡pero no podrá alimentarnos!  ¡No podrá alimentarnos!  ¡No va a poder darnos carne! (TLA).  No seamos duros juzgando al pueblo de Israel, nosotros hoy día hacemos lo mismo.  Nos olvidamos de la fidelidad de Dios y nos llenamos de temor.  Jesús usa con mucha frecuencia en los evangelios la expresión:  No temas.  Y eso es para nosotros hoy día.
            No debemos caer en la preocupación.  La preocupación es, ocuparse anticipadamente de algo que muchas veces no ocurrirá.  Sabía usted que del 100% de nuestras preocupaciones solo el 8% suceden.  La ansiedad o preocupación es una actitud negativa que escogemos.  Dios no nos impone caer en ella.  Todo lo contrario, nos quiere liberar de ella confiando en Sus promesas.  La preocupación no elimina la aflicción del mañana y nos quita la fuerza del día de hoy.  Lucas 8:14 dice, La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose son ahogados por los afanes y los riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto.  Las estadísticas nos muestran que durante la II Guerra Mundial murieron en combate 250,000 soldados norteamericanos. En es mismo periodo, murieron unos 2 millones de personas de enfermedades cardiacas.  Favor considerar que Dios permite las situaciones adversas en la vida no para obstaculizarnos sino mas bien para que maduremos.  Madurar lleva su tiempo.  No hay madurez instantánea. 
            En el pasaje citado, Jesús por lo menos repite tres veces la expresión:   No os afanéis (v. 25)….No os afanéis….(v. 31)….Así que, no os afanéis ….(v. 34). Eso nos indica un énfasis en la prohibición de no afanarnos o preocuparnos.  Cuando caemos en esa experiencia podemos mencionar muchas razones.  Por ejemplo una de ellas, falta de fe.   Mateo 6:32 nos dice, ….pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.  Las áreas de comer, beber y vestirse son básicas en nuestras necesidades diarias.  En tiempos de Jesús estos tres elementos sí eran motivos de preocupación constante.  Las hambrunas eran muy frecuentes debido a la escasez de agua.  Tener varios vestidos y proveerles a la familia no era muy fácil debido a la situación económica de la mayoría de las familias. Muchos era muy pobres.  El preocuparnos muchas veces no tiene sentido.  Jesús agrega, ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? (v. 27).  La idea es tratar de prolongar días a nuestra vida.  Job 14:5 dice, Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti, le pusiste límites, de los cuales no pasará.  Ya Dios soberanamente ha determinado los días de nuestra vida y el afán por extenderla será algo sin sentido y sin fruto alguno.  Del 100% de nuestras preocupaciones muchas veces el 8% son legítimas el resto no tienen fundamento.
            Debemos confiar en su provisión divina y sobrenatural.  Para ello, debemos tener presente la fidelidad de Dios.  El pueblo de Israel es un buen ejemplo de ello.  Milagrosamente Dios proveyó de todas sus necedades, sin embargo no lo notaron.  Deuteronomio 8:3-4 dice, ….te sustentó con maná, comida que no conocías tu, ni tus padres la habían conocido….Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años.  Josué 5:11-12 agrega, Al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra….Y el maná cesó el día siguiente desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra, y los hijos de Israel nunca mas tuvieron maná sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año.  Dios siempre nos sorprenderá.  Les proveyó agua de una roca y la comida del cayó del cielo.  Aún así, el pueblo tuvo una actitud de murmuración, reclamo y falta de contentamiento.  No tuvieron presente la fidelidad de Dios y lo olvidaron muy pronto.  Una decisión a tomar urgentemente es priorizar nuestra vida.  Mateo 6:33, Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  Priorizar es dar preferencia en la vida.  Es anteponer.  Es dar preferencia a aquellas que nos dan mayor beneficio. El Salmos 73:28 nos recuerda, Pero en cuanto a mi, el acercarme a Dios es el bien.  Nosotros somos los mayores beneficiados cuando le ponemos como prioridad en nuestras vidas.  Jesús nos dice que debemos buscar primeramente (debe ser prioridad) el reino de Dios y su justicia. 

            Finalmente, recordemos que Dios sigue en control (así que no hay necesidad de preocuparnos).  Salmos 50:15 dice, Invócame en el día de la angustia, te libraré, y tú me honrarás.  No tenemos ninguna razón de dudar del amor de Dios.  Isaías 41:13 dice, Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice:  No temas, yo te ayudo.  Grande o pequeña, Dios tiene control absoluto.  Nada escapa a su control ni nada le sorprende.  Nuestro reto, Porque por fe andamos, no por vista (2 Cor. 5:7).  Lo mas seguro es caminar viendo las cosas.  Pero cuando andamos siendo dirigidos por los controles de Dios es diferente.  Dios nos pide vivir así.  Proverbios 3:5-6 dice,   Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.  Reconócelos en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.  Así que, recordemos que Dios siempre, siempre y siempre cuida de nosotros por lo tanto, alejemos de nuestra vida todo temor.   Bendiciones en sus vidas. 

lunes 17 de octubre de 2016

Cuando los bienes materiales tienen vencimiento (Lucas 12:15-21)

Cuando los bienes materiales tienen vencimiento (Lucas 12:15-21)
La vida se vive en base a decisiones. Y déjenos decirle, que somos responsables de esas decisiones tomadas. Gálatas 6:7 nos recuerda, …Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.  La parábola del rico insensato, describe un hombre muy laborioso que al final de sus días decide tomar decisiones.  Sin embargo en esas decisiones, no consideró a Dios.  Debido a ello, esas decisiones le afectaron en la eternidad.  Dios, por medio de Su palabra, nos ha dejado instrucciones precisas de cómo debemos vivir nuestra vida, así mismo, nos guía a tomar en cuenta a Dios en nuestras decisiones y tener los beneficios eternos que Cristo vino ofrecer.
            En el versículo 15 Jesús nos advierte, Mirad, y guardaos de toda avaricia….La avaricia es sencillamente el afán de poseer muchas riquezas por el solo placer de atesorarlas sin compartir con nadie. La avaricia es contraria a la moderación.  El avariento siempre quiere mas, mas y mas nunca está conforme con lo que tiene.  Guardarse, significa cuidarse uno mismo de algún enemigo.  No permitamos que la avaricia gobierne nuestra vida.  Jesús en la segunda parte del versículo 15 agrega, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.  En medio de nuestra sociedad consumista por excelencia, la filosofía de vida es tener la última novedad del mercado no importando su precio ni tampoco si en verdad lo necesitamos.  El nivel de vida se mide por la marca de ropa que usamos.  Lugar donde vivimos.  Nivel académico alcanzado.  Salario anual que devengamos etc.  ¡Tanto tienes, tanto vales! Es lo que cuenta hoy.  Sin embargo, Jesús nos abre un nuevo panorama de estilo de vida donde la abundancia de los bienes materiales no representan una vida exitosa o la razón misma de nuestra vida.  Desde luego no estamos en contra de poseer bienes materiales.  Sino mas bien, tener el equilibrio en desear tenerlas.  1 Timoteo 6:8 nos recuerda,   Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.  El sustento y abrigo son las cosas indispensables de la vida y deben ser motivo suficiente para estar contentos.
            Debemos planificar no dejando fuera a Dios.  El mismo hombre, llamado rico insensato en el v. 17 dice, Y él pensaba dentro de sí….Jesús describe esta persona como próspero pero sin tener una actitud de gratitud a Dios.  Como hemos dicho, Dios no está en contra de la posesión de bienes materiales pero también encontramos una advertencia en Proverbios  23:4-5, No te afanes por hacerte rico, sé prudente, y desiste.  ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas?  Porque se harán alas, como alas de águila, y volarán al cielo.  ¿Acaso es malo planificar?   Desde luego que no.  Dios mismo es un Dios de orden quien planifica sus obras.  La creación misma fue hecha con orden.  Lucas 14:28 dice, Porque quien de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla.  Agregamos, la importancia de planificar siempre buscando a Dios en nuestros planes.  Un fuerte llamado a nuestros jóvenes no perder el tiempo.  La juventud no es eterna.  Y dijo esto haré (v. 18). En este hombre podemos observar una serie de errores al tomar sus propias decisiones:
            1.  Demuestra su egoísmo en pensar solo en él y no en los demás.
            2.  No buscó el consejo de Dios.  Esto haré, fue su decisión
            3.  Su afán era acumular riquezas.
            4.  No buscó beneficiar a otros.
            5.  Tenía grandes planes pero con beneficios personales.  Diré a mi alma:  Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años, repósate, come, bebe, regocíjate (v. 19).  Su afán era su propio bienestar.  Jesús nos enseña aquí, la correcta actitud en cómo debemos administrar correctamente los bienes adquiridos.  No buscar nuestro único beneficio sino también bendecir y dar al necesitado. 
            6. Tomó decisiones sin consultar a Dios ¿qué hacer?  Dios le despertó a una realidad no considerada por este hombre planificados.  Pero Dios le dijo:  Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma, y lo que has provisto, ¿de quién será?  Pablo en 1 Timoteo 6:7 nos recuerda, porque NADA hemos traído a este mundo, y sin duda NADA podremos sacar. 
            De lo anterior podemos compartir algunos errores que no debemos repetir:
            1.  Según él, tiene control de su propia vida:  Sus planes eran maravillosos:  muchos bienes tienes guardados para muchos años….(v. 19). 
            2.  Este hombre no había entendido que es Dios quien tiene la última palabra.
            3.  La acumulación de bienes no nos asegura vivir mas ni tampoco la vida eterna.
            4.  Dios tiene la última palabra en nuestras vidas y decisiones como también, en la administración de bienes materiales.  Tarde o temprano daremos cuenta de nuestra mayordomía de los bienes recibidos por Dios.
            Así que, seamos recíprocos con Dios. Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios (v. 21).  Ser rico para con Dios es ser generoso con los demás (este rico fue egoísta y avariento).  Hoy se vive como si nunca moriremos.  Este hombre vivió creyendo que su bienestar dependía exclusivamente de sus bienes materiales.  Mamón (dios de las riquezas) llegó a ser su dios.  Ser rico para con Dios es, ampliar nuestros graneros para beneficiar a otros. Así que, aprendamos a hacer tesoros en los cielos porque ahí los bienes materiales no tienen vencimiento (Mateo 6:19-20).  Contrario aquí en la tierra donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan. 

            Diariamente debemos tomar decisiones.  Contemos con la guía de Dios en ellas.  Su palabra es la mejor guía que tenemos.  Usémosla para nuestro beneficio.  No vivamos al azar, planifiquemos considerando a Dios en ellos y tener siempre presente:  usemos nuestros recursos para bendecir a los demás.  Dios les bendiga.      

lunes 10 de octubre de 2016

Viviendo con contentamiento en un mundo descontento (Éxodo 16:1-10).

Viviendo con contentamiento en un mundo descontento (Éxodo 16:1-10).
Nada nos roba nuestra felicidad que estar comparándonos con los demás.  Cuando nos comparamos, mostramos insatisfacción con lo que Dios nos ha dado y ello produce en nosotros la obsesión (perturbación anímica producida por una idea fija que con tenaz persistencia asalta la mente) de tener mas.  Dios usó el desierto como una escuela de formación en la vida del pueblo de Israel.  Ellos lamentablemente estaban recordando Egipto con sus aparentes beneficios y comparando su nueva vida en el desierto quejándose y mostrando su falta de contentamiento.  Constantemente la Biblia nos llama a tener un espíritu de contentamiento: 1 Timoteo 6:6 dice, Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento.  Hebreos 13:5, Sea vuestra manera de vivir sin avaricia, contentos con lo que tenéis.  Filipenses 4:11, ….he aprendido a contentarme cualquiera sea mi situación. 
            Como cristianos, debemos saber que nuestras quejas son contra Dios.  En el desierto, la norma del pueblo de Israel fue de constante queja, murmuración y reclamos.  En Éxodo 16:8, Moisés le hace ver al pueblo,  …..Jehová ha oído vuestras murmuraciones contra él…..Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová.  La murmuración en ellos ayer y en nosotros hoy, se debe a nuestra falta de contentamiento.  Así también como se dijo al inicio, cuando caemos en el error de estar comparándonos con lo que tienen los demás.  Muchas veces estamos obstinados en tener lo que tienen otros y no disfrutamos lo que sí tenemos.  Nos quejamos contra Dios por nuestra falta de satisfacción y gratitud por lo que Dios nos ha provisto.  Cuidado con estar recordando el pasado y compararlo con el presente.  Israel nuevamente es un ejemplo de ello.  Éxodo 16:3 dice, …cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos….Números 11:5-6,  Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos, y ahora nuestra alma se seca, pues nada sino este maná ven nuestros ojos.  Nuestra insatisfacción y falta de gratitud surge cuando nos centramos en lo que NO tenemos y no disfrutamos lo que sí tenemos.  Israel, cada mañana disfrutaba de la provisión milagrosa de Dios enviando maná del cielo y no lo agradecieron queriendo mas, mas y mas sin darse cuenta de ese maravilloso milagro a diario. 
            Debemos aprender a estar contentos (Fil. 4:11-12).  Pablo nos dice, No lo digo porque tengo escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera sea mi situación.  Así que para entrar en esa experiencia de estar contentos, es un aprendizaje.  Es un proceso (no es de la noche a la mañana).  Desde luego no es fácil estar contentos cuando hay poco debido a que volvemos a la actitud de estar comparándonos. ¿Qué tiene el vecino que no tengo yo?  De ahí Pablo nos recuerda, Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia, en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener abundancia como para padecer necesidad (Fil. 4:12).  ¿Cómo medimos nuestro nivel de vida?  Todos queremos mejorar nuestro nivel de vida.  Pero, ¿quién sabe cuál es el mejor nivel de vida?  Cada quién tiene sus propias ideas y parámetros de cuál es el mejor nivel de vida.   Proverbios 15:16, Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que gran tesoro donde hay turbación.  En medio de una sociedad consumista donde se predica que lo mejor es tener siempre mas. Donde compramos cosas que no necesitamos y con dinero que muchas veces no tenemos (¡bienvenidas las tarjetas de crédito!).  La Biblia nos dice lo contrario, mejor tener poco pero con felicidad o contentamiento. El avance de la ciencia con todas sus bondades ha hecho de nuestra vida más cómoda, fácil y rápida.  Los cambios se producen a gran velocidad.  La genial y maravillosa computadora del año pasado, ya no es tan genial ni maravillosa.  Ya hay otra que la ha reemplazado ¡y yo la quiero! El deseo de tener mas cosas, ha llegado a ser mas importante que tener una filosofía de vida coherente y sabia. La importancia de vivir de acuerdo a nuestra propia realidad y no de la publicidad que nos anima y hasta engaña con las bondades del nuevo producto del mercado que nos dice: Su vida nunca será lo mismo cuando compre….No creamos que, ¡tenemos derecho a todo!  O ¡si tan solo tuviera eso sería muy feliz!

            Finalmente, seamos agradecidos con Dios.  Pablo en 1 Tes. 5:18 dice, Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con nosotros en Cristo Jesús. Como que hemos olvidado ser agradecidos.  Nuevamente la vida de Israel en el desierto nos muestra que la escasez prueba y revela lo que hay dentro de nuestro corazón.  Deuteronomio 8:2 dice,  Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte para saber lo que había en tu corazón….Nuestras acciones revelan nuestra fe y confianza en Dios.  Sin duda alguna, Dios siempre tendrá un mejor plan que el nuestro.  Nuevamente Deuteronomio 8:7-10 dice,   Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra….tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella….Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.  Así que seamos un pueblo agradecido por la bondad de Dios en nuestras vidas.  Cuando venga la abundancia tener presente que se debe a la bondad de Dios.  Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas (Deut. 8:18).  No caigamos en la mala decisión de estar comparándonos, eso nos roba el gozo.  Aprendamos a estar contentos con lo que tenemos, sea poco o sea mucho.  Disfrutemos  de Su provisión y seamos agradecidos y vivamos contentos en un mundo descontento.  Bendiciones a todos.