lunes 23 de enero de 2017

¿Cómo enfrentar la oposición? (Nehemías 4:1-10).

¿Cómo enfrentar la oposición?  (Nehemías 4:1-10).
La vida no siempre es fácil ni suave.  La vida es una proposición dura, pero lo más difícil son los primeros cien años (Wilson Mizner).  Debemos saber, que la vida y las dificultades van de la mano.  Estas ponen a prueba nuestra fe,  perseverancia y paciencia.  Las adversidades provocan en nosotros falta de confianza en la bondad de Dios.  Desata dudas, vacilaciones y hasta enojo.  En muchos casos perdemos el control de la vida.  En nuestro andar diario, seremos confrontados con nuestra fe.  Confrontación es, poner una persona o cosa frente a frente.  Mantenerse en actitud de oposición ante un problema.    Pocos disfrutan una confrontación.  No es divertida. 
            Nehemías nos enseña cómo enfrentar las adversidades de la vida sin quejarse y buscando el respaldo de Dios en su proyecto.  En los primeros capítulos nos muestran un hombre solidario y que pone en las manos del Señor su ambicioso plan de ir a Jerusalén y reedificar los muros y puertas de la ciudad.  Se mantuvo fielmente orando por cuatro meses pero al mismo tiempo planificando todo lo relacionado con su viaje.  En 2:4, el rey le hace la pregunta que estaba esperando.  ¿Qué cosa pides?  Nehemías abre su corazón y le plantea su proyecto.  Seguido a ello, el rey le hace dos preguntas claves.  ¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás? Y agradó al rey enviarme después que yo le señalé tiempo (2:6).  Nehemías no solo plantea su deseo de ir.  Le hace una petición planteando las necesidades a cubrir para su proyecto en Jerusalén.  Solicita madera, permiso para cruzar las fronteras y el rey le provee de todo incluyendo hasta soldados para su debida protección (v. 7-9).  Hemos visto en Nehemías un hombre de oración y de planificación.  Dios honró su vida.
            El pasaje arriba citado, nos muestra una etapa que a cualquiera puede enfrentar.  La oposición es inevitable.  Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio (burla)  de los judíos.  Todo aquel que se meta al liderato debe saber que enfrentará la crítica con o sin razón alguna.  Personas como Sanbalat son muy comunes encontrarlos.  Es interesante que la crítica surge por el progreso de la obra de construcción.  Después de años de estar en pobreza, tristeza y abandono surge la envidia por el progreso de los judíos.  Eclesiastés 4:4 dice, He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo….Prov. 14:30b agrega, ….la envidia es carcoma de los huesos.  La crítica surge de varias personas que se unen justamente para hacer esa labor.  Y habló delante de sus hermanos y del ejército de Samaria….Y estaba junto a él Tobías (v. 2-3).  Lo que estas personas no sabían, era que estaban criticando el proyecto de Dios. 
            Nuevamente Nehemías nos enseña cómo enfrentar la crítica.  Lo hace nuevamente orando.  Oye, oh Dios nuestro (v. 4)….Entonces oramos a nuestro Dios….Nunca podemos afirmar que se ha orado bastante.  Pablo en 1 Tes. 5:17 nos dice, Orad sin cesar.  Mas que una carga o un deber, la oración es una valiosa oportunidad de acercarnos a Dios y platicar con él.  La oración continua, persistente e incesante es parte esencial en la vida cristiana.  Nehemías no enfrentó la crítica respondiendo con lo mismo.  Aparte de orar, usó el sentido común.  Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche.  Los resultados se dejan ver.  Edificamos, pues el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar (v. 6).  Una vida con propósito depende de Dios pero también tenemos nuestra cuota de responsabilidad.  Los críticos desmoralizan, los líderes animan.  Colocar vigilancia no era falta de fe sino hacer la parte que les tocaba. 
            Nehemías tuvo que reforzar los puntos débiles que la ciudad tenía.  Las fuerzas de los acarreadores se han debilitado, y el escombro es mucho, y no podemos edificar el muro (v. 10).  Este versículo nos muestra un sentimiento de frustración, pérdida de fuerza y confianza.  Todo lo anterior afectaba al pueblo seguir con la obra.  Así que, Nehemías reorganiza al pueblo (v. 13-14).  Coloca las familias en sitios estratégicos para seguir construyendo y preparados para la defensa de la ciudad.  …puse al pueblo por familias, con sus espadas, con sus lanzas y con sus arcos….No temáis delante de ellos, acordaos del Señor, grande y temible….Unir esfuerzos fue una acertada decisión. Como se dice, en la unión está la fuerza.

            Los últimos versículos de este hermoso capítulo, describen un Nehemías tomando decisiones en base al sentido común sin dejar de depender de la protección de Dios (v. 15-23).  Nehemías no detuvo la construcción pero tampoco descuidó la seguridad de la ciudad.  Los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida a sus lomos, y así edificaban…Y ni yo ni mis hermanos, ni mis jóvenes, ni la gente de guardia que me seguía, nos quitamos nuestro vestido, cada uno se desnudaba solamente para bañarse (v. 17, 23).  En nuestro andar diario, seremos confrontados con nuestra fe.  La crítica muchas veces será inevitable.  Nuestra madurez  y humildad se manifestará en cómo reaccionamos ante la crítica.  Aprendamos de Nehemías, lo hizo orando a Dios y usando el sentido común. Bendiciones a todos.     

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