lunes 16 de enero de 2017

Responsabilidades en nuestro andar diario (Nehemías 2:1-10).

Responsabilidades en nuestro andar diario (Nehemías 2:1-10).
Todos en nuestro andar diario, debemos saber que no todo depende de Dios.  Usted y yo, tenemos una cuota de responsabilidad para cumplir los propósitos de Dios en nuestra vida.  Pablo en 2 Cor. 7:1 nos recuerda, Así que, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.  En el mundo del deporte, la disciplina y el talento natural deben mezclarse para lograr el éxito anhelado.  Hay muchos atletas con talento natural pero lamentablemente sin disciplina y nunca logran escalar mas arriba de lo que pretenden. 
            Cuando hablamos de disciplina, nos referimos a aquella área de nuestra vida que logramos lo que queremos, haciendo lo que se debe.  El diccionario lo define como, la forma adecuada y sistemática de hacer las cosas.  Nuevamente Pablo en 1 Cor. 9:25 dice, Los que se preparan para competir en un deporte, dejan de hacer todo lo que pueda perjudicarlos….(TLA).  En la vida cristiana es lo mismo.  Muchos nos quejamos de la falta de bendición de Dios o falta de propósitos.  El problema no está en Dios.  Está en nosotros.  Sencillamente, no estamos corriendo con propósitos.  Si queremos cosas diferentes, hagamos cosas diferentes.  En el capítulo 1, Nehemías recibe malas noticias, El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta (vergüenza), y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego.  En el mundo antiguo, una ciudad sin murallas estaba completamente indefensa.  Fácilmente podría ser invadida.  ¿Y qué de nuestras vidas con muros derribados?  Somos presa fácil del desánimo, malos hábitos, frustración etc.  Un muro se derriba primero cuando un ladrillo se afloja y aparece una grieta.  Si no se repara, ese muro poco a poco se caerá.  ¿Qué hace Nehemías para hacerle frente a la situación de Jerusalén y sus habitantes?
            Primero, como vimos en el capítulo 1, buscó a Dios en oración.  Nehemías 1:4 dice, Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.  En 1:1 y 2:1 encontramos información importante.  Se menciona el mes de Quisleu (diciembre) y el mes de Nisán (abril).  Esto nos indica que Nehemías se mantuvo orando por espacio de cuatro meses.  Nuevamente recordamos que la oración nos hace esperar.  Salmos 37:7 dice, Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.  Lo mas difícil en la vida de oración es, saber esperar cuando Dios guarda silencio.  El orar y esperar van de la mano.  No siempre nuestra agenda es conforme a la de Dios.  Somos nosotros los que debemos ajustarnos a la agenda divina.  Esperar significa ir en dirección a lo desconocido.  ¡A nadie le gusta lo desconocido!  Nos encanta lo que conocemos.  Hágase tu voluntad….(Mateo 26:42).  Nehemías servía de copero ante el rey (1:11).  Era un trabajo de prestigio, buen salario y se relacionaba en la corte.  Nehemías pudo haber pensado, ¡pobres compatriotas, oraré por ellos que Dios envié alguien que les ayude!  Entregarle nuestra voluntad a Dios, exige renunciar a lo que preferimos, a lo que queremos o a lo que nos gustaría. 
            Segundo, planificar no es sinónimo de falta de fe.  Hermanos y amigos, andar por fe no es sinónimo de una vida de desorden.  Muchos justificamos nuestra falta de orden personal alegando:  yo vivo por fe. Suena bonito y hasta espiritual.  Sin embargo, ese no es el propósito de Dios.  En Proverbios 6:6-8, Dios usa a la hormiga para hacernos ver, la vida con propósito y disciplina de este pequeño insecto.  Vé a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio…..Prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.  La hormiga es un ejemplo de alguien previsor (prevé o prepara las cosas con antelación, precavido, prudente, cauto, calculador).  Vivir ordenadamente es vivir bajo planificación.  Dios respalda una vida que planifica.  Nehemías después de haber orado por espacio de cuatro meses el rey le hace dos preguntas claves.  ¿Qué cosa pides? (v. 4)….¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás? Y agradó al rey enviarme, después que yo le señalé tiempo (v. 6). 
            Veamos lo que significa la respuesta del rey, Y agradó al rey enviarme, después que yo señalé tiempo. Mientras Nehemías se mantuvo orando, también estuvo calculando el costo de su viaje.  Qué implicaba hacer un viaje de 1,300 km de ida y otros 1,300 km de regreso.  Materiales a necesitar y permisos correspondientes para tener madera y cruzar las diversas fronteras etc.  Además dije al rey….que se me den cartas para los gobernadores al otro lado del río, para que me franqueen el paso hasta que llegue a Judá, y carta para Asaf guarda del bosque…para que me de madera para enmaderar las puertas del palacio de la casa, y para el muro de la ciudad, y la casa en que yo estaré.  Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de Jehová sobre mí (v. 7-8).  Podemos interpretar la respuesta afirmativa y provisión del rey como un respaldo divino a la oración y planificación de Nehemías por cuatro meses.  Hemos dicho, Dios honra la planificación.  ¿Cómo pensamos lograr nuestros planes o proyectos para el 2017?  ¿Qué estamos haciendo de nuestra parte? 

            Es interesante que aunque Dios está respaldando el proyecto de Nehemías,  tiene la autorización del rey Artajerjes, no le fue fácil.  Tuvo que hacerle frente a la oposición.  Pero oyéndolo Sanbalat horonita y Tobías el siervo amonita, les disgustó en extremo que viniese alguno para procurar el bien de los hijos de Israel (v. 10)….Pero cuando lo oyeron Sanbalat horonita, Tobías el siervo amonita, Y Gesem el árabe, hicieron escarnio (burla) de nosotros, y nos despreciaron…(v. 19).   No siempre la oposición es sinónimo de no estar dentro de la voluntad de Dios.  En medio de la fuerte oposición, Nehemías anima al pueblo.  Venid y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos mas en oprobio (v. 17)…..El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos….(v. 20).  Los resultados de la obra de edificación dirigida por Nehemías se describen en 6:15, Fue terminado el muro…en cincuenta y dos días.  Como se dijo al inicio, en nuestro andar diario no todo depende de Dios.  Usted y yo, tenemos nuestra cuota de responsabilidad para cumplir los propósitos de Dios en nosotros.  Así que, en este año corramos con propósitos firmes, definidos de tal manera que al finalizar, podamos ver cumplidos esos propósitos con la bendición de Dios y nuestro esfuerzo.  Bendiciones a todos. 

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