lunes 10 de abril de 2017

El Dios que se inclina (Juan 13:1-5).

El Dios que se inclina (Juan 13:1-5).
¿Qué significa ser cristiano?  Podemos encontrar una serie de respuestas.  Para algunos, ser cristiano es primeramente cultural y seguir una tradición.  Para otros, es asistir a una iglesia y practicar ciertos ritos.  Ser cristiano es seguir a Cristo incondicionalmente (Juan 10:27 dice, Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen).  Ser cristiano, es identificarnos plenamente con la personalidad de Cristo y negarnos a nosotros mismo para someternos a Su autoridad.  Una de las formas cómo podemos identificarnos con Cristo es sirviendo.  Servir es nuestro llamado y seguir el ejemplo de Cristo.  Mateo 20:26-27 dice, ….el que quiera ser grande entre vosotros será vuestro servidor (diácono) …..y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo (esclavo).  Las últimas palabras de alguien por morir deben ser importantes.  En los capítulos de Juan entre el 13-17 son acontecimientos ocurridos en la misma noche que fue entregado.  Esa misma noche Jesús instituyó la Cena del Señor y lava los píes de sus discípulos.  El lavar los píes de ellos tiene varias razones.  Una de ellas la encontramos en Juan 13:15, Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.  Jesús demostró tener un corazón de servicio y humildad.
            En Mateo 20:20-28, encontramos una petición ambiciosa hecha por la madre de los hijos de Juan y Jacobo (Santiago), Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda (v. 21).  En la mayoría de las sociedades los puestos mas relevantes estaban al lado derecho e izquierdo del líder principal.  Aquí vemos una madre promoviendo a los lugares mas destacados a sus dos hijos.  El síndrome del éxito es un sentimiento que a todos nos afecta.  ¿Cómo medimos el éxito hoy día?  Marca de vehículo que conducimos.  Lugar dónde vivimos.  Precio de la casa.  Una buena cuenta bancaria.  Salario y lugar dónde trabajamos.  Título académico etc.  Por otro lado, los otros diez discípulos reaccionan con enojo por la petición presentada (v. 24).  ¿Por qué el enojo de ellos?  ¿Acaso eran mas espirituales que estos dos?  ¿O se enojaron porque estos dos fueron mas listos y se les adelantaron?  ¿Acaso también ellos aspirarían a esos mismos lugares?  La respuesta de Jesús quizá fue inesperada:  Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor (diacono) y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo (esclavo) (v. 26-27).  Sin duda alguna, lo anterior son palabras olvidadas.  La grandeza en el Reino de Dios se mide sirviendo.  En 3 Juan 1:9 dice, Yo he escrito a la iglesia, pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos.   El término usado por el apóstol Juan es filoprimatosis, significa el que ama el primer lugar.  Una las cualidades de los fariseos era amar los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas (Mateo 23:6).  El apóstol Pedro nos da una oportuna advertencia en su primera carta 5:5, ….y todos sumisos unos a otros, revestidos de humildad, porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.  ¿Cuántas veces hemos sentido el síndrome de Diótrefes, amar los primeros lugares?  Jesús es nuestro mejor ejemplo a seguir:  Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos (v. 28). 
            En el marco de la última cena, Lucas 22:24 relata algo interesante, Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor ( mas importante).  Lucas para el término disputa, usa la palabras rivalidad.  Es el enfrentamiento, oposición o enemistad entre varios que aspiran a lograr una mis cosas.  Viene del latín traducido como cualidad de enemigo. Disputa es estar ansioso y  dispuesto a discutir y pelear por posiciones.  Es no ceder un paso.  Es aquel individuo que en cualquier ambiente quiere discutir y desde luego, ganar la discusión.   El apóstol Pablo en 1 Cor. 11:16 al respecto nos recuerda, ….si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.  En 2 Timoteo 2:24 agrega sobre lo mismo, Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable….Muchas veces podemos ganar la discusión pero perder la persona.  Los discípulos estaban afanados en buscar las mejores posiciones pero no el servicio.  En Lucas 22:27 Jesús les aclara, ….Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve.  El verdadero siervo del Señor, no tiene nada que ver con prestigio, rango sino mas bien con servicio.  En 1 Cor. 3:9 respecto a nuestras función dentro del Cuerpo de Cristo, Porque nosotros somos colaboradores de Dios…..
            Jesús es nuestro ejemplo a seguir (Juan 13:1-5).  Este evento sucedió la misa noche cuando Jesús fue entregado.  En los versículos 1, 3 Juan repite el verbo sabiendo (comprensión inteligente con un énfasis en el proceso o acción de conocer).  Jesús siempre mantuvo el control de los sucesos presentes y por venir.  No fue sorprendido por nada como tampoco nada escapó a Su perfecta voluntad.  Así mismo en el v. 1, describe sus sentimientos hacia ellos a pesar de…..los amó hasta el fin. ¿Cómo lo hizo?  En medio de este acontecimiento espiritual, Lucas nos dice el tema de conversación entre ellos, quién de ellos sería el mayor (Lucas 22:24).   Jesús inesperadamente se levanta y empieza a lavar los píes de todos ellos.  ¿A quién le gusta lavar los píes?  Estos huelen mal.  En la mayoría de las veces no lucen bien.  Como se dijo, Jesús mantuvo el control de todo y siendo el Señor intencionalmente cambia de posición.  Se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.  Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido  (Juan 13:4-5).  Según la costumbre de entonces, el lavado de pies se hacia por hospitalidad, muestra de afecto, salud o higiene.  Había una persona encargada de estas labores (por lo general el esclavo de mas baja categoría).  Jesús era el menos indicado para hacerlo.  Lo mas interesante de todo, es que también lavó los pies de Judas a pesar de su traición (v. 29-30).  Jesús nos enseña el servicio a los demás sin avergonzarnos.  Servir sin discriminar a nadie.  Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis (Juan 13:15).  Así que, alejemos de nuestros corazones todo orgullo y sirvamos.  A eso hemos sido llamados.  Dios les bendiga.   


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