lunes 01 de mayo de 2017

Estudio sobre la oración sacerdotal de Jesús (Juan 17:9-23).

Estudio sobre la oración sacerdotal de Jesús (Juan 17:9-23).
Los capítulos 13-18 del evangelio de Juan, relatan acontecimientos que sucedieron la noche anterior del viernes cuando Jesús fue crucificado a favor nuestro.  Las palabras contenidas en la oración de Juan 17, son sumamente valiosas con relevancia aún para hoy día aunque fueron dichas dos mil años antes.  Su oración es abarcadora con visión futurista ya que ora aún por nosotros que habíamos de creer por la palabra de los discípulos. 
            Vemos que Jesús ora por sus discípulos.  Yo ruego por ellos….(v. 9).  Como creyentes, debemos darle la importancia que tiene el papel de Jesús como intercesor a favor nuestro.  Hebreos 7:25 nos dice, Por lo cual puede salvar perpetuamente a los que por él acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Así también vemos en Juan 17:20, Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos.  Una vez mas, afirmamos la visión abarcadora y profética de la oración de Jesús.  Que maravilla saber que nuestro Señor ora por nosotros, los futuros creyentes, fruto del ministerio de los primeros discípulos. 
            También vemos en la oración de Jesús pide protección para sus discípulos,   No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal (v. 15).  ¿Por qué protección?  Como creyentes e iglesia en general tenemos la necesidad de la ayuda y protección divina para mantenernos fieles a Su nombre.  Juan 15:5 agrega, ….separados de mí, nada podéis hacer. En medio de los problemas del diario vivir podemos contar con la ayuda divina.  Debemos recordar que es a través de las pruebas que Dios nos hace mas fuertes y maduramos.  Estamos seguros que por medio de las pruebas, Dios desea captar nuestra atención y pongamos nuestra mirada en él.  Salmos 46:1 dice,   Dios es nuestro pronto auxilio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.  Jesús promueve la protección contra el mal.  El mundo los aborreció….(v. 14).  Ese aborrecimiento viene debido a que aunque estamos en el mundo no somos parte de él.  1 Juan 2:15.16 nos recuerda,   No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo…..Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.  No cayendo en los extremos, debemos aceptar que el diablo tiene bajo su control el sistema del mundo.  Finanzas, música, drogas, mal uso del sexo, la desintegración familiar etc vienen de la influencia que este oscuro personaje con sus ángeles caídos tiene en el mundo.  Necesitamos protección debido que tenemos un enemigo bien organizado.  Pablo en Efesios 6:12 lo describe así, Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.  Así que Jesús pide al Padre ser guardados del mal.  Gozamos de una protección divina, sin embargo debemos ser cuidadosos en nuestro andar diario.  1 Pedro 5:8d dice, Sed sobrios, y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.

            Jesús ora para que disfrutemos del gozo (v. 13, ….para     que tengan mi gozo cumplido en sí mismos).  Según Gálatas 5:22, este es un fruto del ES.  El gozo no depende de situaciones externas sino mas bien internas.  Contrario a la felicidad que es el estado de ánimo que la persona siente por alguna satisfacción al disfrutar algún bien recibido.  Solamente en Cristo y unidos a él, podemos disfrutar del verdadero gozo que viene de él.  Jesús también ora para que seamos santificados (v. 17, Santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad).  Es vivir una vida consagrada a nuestro buen Dios.  Bíblicamente, santo es alguien apartado o separado por Dios para Su servicio (1 Pedro 1:15-18).  Es la responsabilidad de dar el mejor testimonio posible por medio de buenas obras (Ef. 2:8-10, Tito 2:13-14).  No merece  discusión alguna considerar a las obras como medio salvífico.  La Biblia claramente lo enseña.  No somos salvos por hacer obras, por bien intencionadas que sean.  Sin embargo, Jesús en Mateo 5:16 dice,   Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.  Finalmente, Jesús pide que vivamos en unidad (v. 21, Para que todos sean uno….que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste).  La unidad es un requisito necesario para la vida de la iglesia.  Esta unidad debe fomentarse en amor. Jesús nos dice, que mediante esa unidad, nuestro mensaje será creíble.  Lo contrario sería que nuestro mensaje sería rechazado.  La unidad en la iglesia es un mandato, no una opción (Ef. 4:3, Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz).  Solícitos significa, darse prisa, tener celo diligente y sano.  Hagamos todo lo posible dice una traducción.  Esta unidad se da en base a relaciones interpersonales sanas, tolerantes, en amor y con un espíritu de perdón constante.  La unidad en la iglesia siempre trae beneficios a la iglesia y al creyente en general.  Hagamos nuestra parte en cumplir las peticiones de Jesús en su oración de Juan 17.  Dios les bendiga. 

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