lunes 22 de mayo de 2017

La responsabilidad de los hijos para con sus padres (Ef. 6:1-3).

La responsabilidad de los hijos para con sus padres (Ef. 6:1-3).
El conocido escritor y pastor John MacActhur dice: El deber de los hijos es obedecer a sus padres y el de éstos, enseñarles a ellos cómo obedecer.  Los X Mandamientos se pueden dividir en dos secciones.  La primera sección habla de los deberes que tenemos con nuestro Dios (los primeros cuatro mandamientos).  La segunda sección habla de los deberes que tenemos entre nosotros.  Estos deberes inicia con Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da (Éxodo 20:12).  La Biblia tiene numerosos pasajes donde se nos muestra el deber que como hijos tenemos con nuestros padres:
            1.  Respeto:  Levítico 19:3 dice,  Cada uno temerá (respete)  a su madre y a su padre.  Levítico 19:32, agrega, Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor.  Yo Jehová.
            2.  Reiteradas veces se nos pide obedecer y honrarles:  Éxodo 20:12, Deut. 5:16, Mateo 15:4, Marcos 7:10, Efesios 6:1-3.  Por lo menos encontramos cinco diferentes pasajes donde se nos pide que honremos y obedezcamos a nuestros padres.
            3.  Graves consecuencias cuando no les respetamos:  Éxodo 21:15, 17, El que hiera a su padre o a su madre, morirá….Igualmente el que maldijere a su padreo a su madre, morirá.
            4.  Deber financiero con ellos:  1 Timoteo 5:4, 8 Pero si alguna viuda tiene hijos o nietos, aprendan éstos primero a ser piadosos con su propia familia, y a recompensar a sus padres, porque esto es bueno y agradable delante de Dios…..porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
            5.  La ley condenada al hijo rebelde, Deut. 21:18-21, Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere….lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde vida…..Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá, así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.
            El sapo es un animal que no percibe el cambio de temperatura. Puede colocarse en una olla de agua fría y poco a poco calentarse y él no percibirá el cambio de temperatura. Este animal, ajusta su cuerpo al calor a medida que aumenta y morirá hervido.  Los cambios de los valores en la familia (inclusive cristiana) han sido tan graduales y poco perceptibles que  nos hemos ajustados  a ellos.  La obediencia se ha deteriorado en el seno familiar.  Así que, lo mejor que podemos hacer, es saltar de esa olla y no ajustarnos a esos valores antibíblicos.
            Veamos, los hijos deben obedecer a sus padres (Ef. 6:1, Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo).  Obedecer tiene la idea de:  oír o prestar atención.  Someterse, cumplir con, prestar atención, seguir las instrucciones o guía.  Los hijos en señal de respeto son llamados a prestar atención y obediencia a la voz de sus padres.  Aquí vemos la importancia de poner límites a los hijos en su conducta.  Una generación de hijos indisciplinados y desobedientes producirá una sociedad que va al fracaso y destrucción.  2 Timoteo 3:2, 5 da señales de los tiempos finales y una de ellas es ser desobedientes a los padres…..a éstos evita.  El libro de Proverbios repetidas veces da el consejo al hijo de Oye, hijo mío, la instrucción (tora o ley)  de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre (Proverbios 1:8-9, 4:1, 6:20-22).  Pablo en Colosenses 3.20 dice,  hijos, obedeces a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.  Tristemente vivimos en medio de una generación  que  no gusta oír consejos.  Creen saberlo todo.
            Segundo, los hijos deben honrar  a sus padres (Ef. 6:2, Honra a tu padre y a tu madre….para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra).  Honrar es valorar a sus padres. Incluye acción como también actitud (esto viene del corazón).  Obediencia sin honra es hipocresía.    Levítico 19:32 dice, Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor.  Yo Jehová.  Japón es el país en el mundo que mas venera y respeta sus ancianos y personas mayores.  En el mes de septiembre hay un día nacional para ellos.  así, se pretende sensibilizar a la población sobre la importancia de protegerles y aprender de ellos.  prov. 23:22 dice, Oye a tu padre, a aquel que te engendró, y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies. 
            Finalmente, los hijos deben ser responsables financieramente con sus padres ya adultos.  En Marcos 7:9-13, Jesús enfrenta con firmeza la maldad de los fariseos para con sus padres.  Estos con el fin de no ayudar a sus padres económicamente, se excusaban respondiendo a la necesidad que en su momento ellos necesitaban diciendo:  Es corbán.  Corbán, es un término hebreo que significa dado a Dios.  Era toda ofrenda o sacrificio dedicada específicamente a Dios.  Debido al compromiso contraído, lo ofrecido no podía ser usado con otro propósito.  Debemos aclarar que esto está bien.  Lo malo está que ellos habían convertido esta situación como excusa para desviar su responsabilidad financiera con sus padres.  Ellos justificaban su negativa a ayudar a sus padres indicando que ese bien material era corbán.  Ya vimos como Pablo en 1 Timoteo 5:4, 8 delega en los hijos y hasta nietos la responsabilidad financiera en  este caso de las viudas que se entiende como abuelas.  En ningún momento podemos justificar que no damos a la obra de Dios por ayudar a nuestros padres o viceversa.  Debemos ser sabios en la administración de nuestros recursos y tener lo suficiente para esos deberes como hijos de nuestros padres y siervos de nuestro Dios. 

            No nos ajustemos a la falta de valores bíblicos en la sociedad donde vivimos.  Recordemos la problemática del sapo.  Este animal ajusta su cuerpo a la temperatura donde está.  Puede morir en una olla de agua hirviendo debido a su falta de sensibilidad en detectar el peligro del agua caliente.  Como familias cristinas, no ajustarnos a los cambios operados en la sociedad donde vivimos.  Mantener nuestros valores bíblicos.  Hijos, seamos obedientes y honremos a nuestros padres.  El Dios de la Biblia lo pide.  Bendiciones a todos.   

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