lunes 19 de junio de 2017

Seamos el padre que nuestros hijos necesitan (Proverbios 1:8-9).

Seamos el padre que nuestros hijos necesitan (Proverbios 1:8-9).
Ser padre es un reto hoy día.  Vivimos en medio de una sociedad que cuestiona y se burla de los principios bíblicos.  Se rechaza la autoridad del padre.  La Biblia enseña que educar, disciplinar y modelar entre otros, es una responsabilidad de todo padre.  Las estadísticas sobre cómo nuestros jóvenes se pierden en alcoholismo, drogadicción, sexo ilícito etc son alarmantes.  Así que, como padres, debemos tomar muy en serio nuestra labor y reflexionar cómo lo estamos haciendo.
            Veamos en primer lugar, que como padres debemos fomentar el lado relacional con nuestros hijos.  La parábola del hijo pródigo es altamente ejemplar en cómo el padre recibe al hijo      que había abandonado de mala manera el hogar.  Dice Lucas 15:20 sobre la reacción del padre al recibir al hijo, Y levantándose, vino a su padre.  Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y lo besó.  ¿Qué merecía este hijo?  La parábola es sumamente conocida y sabemos cómo el hijo abandona el hogar después de exigir la parte de la herencia que según él le correspondía.  En medio de cómo el padre da la bienvenida al hijo, papá demuestra empatía (la comunica aceptación y afirmación).  Le comunica amor y perdón.  Pablo en Filipenses 2:4, ….ninguno busque el bien solo para sí mismo, sino para todos (TLA).  Los planes del hijo deben cambiar radical y bruscamente.  La inesperada y calurosa bienvenida sorprenden al hijo, el padre no le permite terminar su discurso.  Papá hace lo que ningún padre hubiese hecho en ese entonces, tener misericordia, correr en público  y besarlo repetidas veces.  Para este padre (bien representa a Dios como nuestro Padre),  deseaba restablecer el lado relacional con este hijo que regresaba a casa.
            Segundo, la paternidad es una inversión a largo plazo.  Proverbios 22:6 dice, Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.  Dios no nos ha dejado desprovisto.  Nos ha dejado su Palabra como manual de instrucción y nos orienta cómo relacionarnos con nuestros hijos.  Es interesante que las técnicas de educación y familia cambian según el tiempo y época.  Lo que ayer era popular hoy no.  Sin embargo lo que Dios nos ha dejado en Su palabra permanece para siempre.  Así que, vayamos siempre al manual divino por excelencia para consejo y ayuda.  Hemos dicho que la paternidad es una inversión a largo plazo.  Proverbios 22:6 nos pide que debemos iniciar una labor pedagógica (metodología en la enseñanza y educación) en el niño. Proverbios 13:24 dice, El que detiene el castigo, a su hijo aborrece, mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.  Instruir es iniciar, estrenar, dedicar, adiestrar etc. Necesitamos urgentemente regresar y mantenernos en los principios bíblicos sobre vida familiar y crianza de los hijos.  Estamos seguros y es nuestra firme convicción, que nuestros hijos y futura generación, responderán mejor a los retos y cambios de la sociedad en base a los fundamentos establecidos en las Sagradas Escrituras.   El libro de Proverbios es una riqueza en la enseñanza sobre educación familiar.  Recordemos iniciar esta labor lo mas temprano posible.  Así no lo lamentaremos después.
            Finalmente debemos criar a nuestros hijos en el temor del Señor.  Pablo en Efesios 6:4 dice, Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.  Criadlos significa alimentar, nutrir, robustecer, educar, dirigir etc.  ellos no pueden hacer solo, necesitan de nosotros los padres.  El no hacerlo tendremos graves consecuencias mas adelante.  Proverbios 29:15 nos recuerda,   La vara y la corrección dan sabiduría, mas el muchacho consentido avergonzará a su madre.  Corrección es:  razonamiento, reprender, amonestación etc.  cuando el padre no cumple esta función, estamos desobedeciendo el principio bíblico y después lo lamentaremos.  Los padres somos los mas afectados cuando el hijo es rebelde y tiene problemas con la sociedad.  Disciplina es: reprensión o advertencia paternal, suave y tierna.  Amonestación es, instrucción.  Todo padre al momento de hacer nuestra labor de corrección, apuntemos siempre al corazón del hijo.  
            Algunos consejos de cómo hacer de nuestro hijo un delincuente:
            1.  Desde pequeño, darle todo lo que quiera.
            2.  Celébrele su mala conducta.
            3.  No le demos ninguna formación espiritual.
            4.  No le demos ninguna responsabilidad mientras estén en casa.
            5.  No seamos buenos modelos como padre, así ellos seguirán nuestro ejemplo. 

            ¡Feliz día del padre!  Que nuestro Dios de sabiduría y discernimiento en esta delicada función.  Bendiciones a todos.     

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