lunes, 16 de abril de 2018

Promoviendo un pensamiento bíblico (Filipenses 4:8-9).

Promoviendo un pensamiento bíblico (Filipenses 4:8-9).
¿Es posible que alguien tenga éxito sin tener una buena actitud? Sí es posible. Sin embargo no disfrutará de ese éxito si no tiene una buena actitud.  Aunque nuestro enfoque no sobre las actitudes de la vida, la Biblia nos enseña a tener un pensamiento correcto en medio de las circunstancias de la vida. Un proverbio alemán dice:  mejor es una cartera vacía que una cabeza vacía.  De ahí la importancia en el diario vivir en tomar decisiones de acuerdo al patrón bíblico y no dejarse engañar.
            Expresiones como:  reclámalo, confíeselo, decláralo y otras por el estilo se han vuelto muy populares y hasta suenan correctas pero ¿son bíblicos?  Este tipo de expresiones o confesiones han entrado en los círculos cristianos con el propósito de lograr bienestar material, salud, etc.  desde luego no estamos en contra de tener un pensamiento correcto pero eso no significa que siempre lograremos lo que deseamos o pedimos.  Por ejemplo la vida del patriarca Abraham.  En Hebreos 11:8-9 se describe que este hombre respondió con fe el llamado que Dios le hizo de salir de su tierra y dirigirse a una nueva. Sin embargo a pesar de todo ello, el v. 13 agrega, Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Hebreos 11 describe hombres y mujeres de fe que lucharon, creyeron pero…no recibieron lo prometido (v. 39).  
            Para tener un pensamiento bíblico, primero debemos controlar y filtrar lo que entra a nuestra mente (Fil. 4.8-9).  Pablo en estos versículos describe cualidades o virtudes que contribuyen a la paz mental (muy necesario hoy día, v. 7 dice, Y la paz de Dios…).  Lo que pensamos es en lo que nos convertimos.  Prov. 23:7, Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.  Nuestros pensamientos forjan nuestra conducta.  Lo que hacemos es lo que previamente hemos pensado. Pensar es considerar, reflexionar, razonar…es concentrar nuestros pensamientos hasta que forjen nuestra conducta.    Si pensamos rectamente actuaremos rectamente.  Sin pensamos lo contario así mismo actuaremos.    Pablo en Romanos 8:5 agrega, Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne, pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Así que, somos llamados a tener un comportamiento de acuerdo a los principios que el ES dicta.  No hay término medio, los que son…los que son.  Los pensamientos nos orientan, dan patrones de pensamiento básico de una persona.  
            Segundo,la necesidad de renovarse (Ef. 4:23),Y renovaos en el espíritu de vuestra mente).  Renovarse es permitir que el ES haga su obra completa en nosotros.  Es ajustarse, modificar, cambiar etc. Debido a nuestro pecado la mente ha sido afectada.  Nos centramos en las cosas del mundo.  Nos hemos vuelto egoístas, vanidosos, corruptos etc.  Únicamente el ES tiene el poder y autoridad para renovar nuestra mente. En 2Cor. 10:5 dice,   …llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.  Una mente orgullosa (toda altivez) es un enemigo de la mente renovada, espiritual. Una mente no espiritual, no renovada es argumentativa.  No es sumisa, no gusta obedecer.  Siempre cuestiona.  Los frutos de una mente renovada son:  vestíos del nuevo hombre…Por lo cual desechando la mentira, hablad verdad…(Ef. 4:24-25).  Cuando hemos decidido renovar nuestra mente hemos decidido dejar el viejo hombre con sus malos hábitos (v. 22, En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre…). ¿Cuándo se logra esto? La renovación de nuestra mente es un proceso de toda la vida.  La salvación es un acto instantáneo pero la renovación es un proceso hasta que morimos (Fil. 1:6 dice, estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo).  ¿Por qué un proceso?  Pablo responde a eso en Romanos 7:18-24 (pero veo otra ley en mis miembros, que se revela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.  ¡Miserable de mí!  ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?v. 23.24).
            Finalmente,aceptando la autoridad de las Escrituras (Salmo 119:33-40).  Enséñame, oh Jehová, el camino de sus estatutos y lo guardaré hasta el fin.  Aprender la palabra (v. 26, 33):  Enséñame:  debemos tener una necesidad de conocimiento de Dios por medio de su palabra (119:97, 103-104).  No basta con tener información bíblica sino también aplicarla en el diario vivir.    Obedecer (v. 34-35):  Dame entendimiento, y guardaré tu ley, y la cumpliré de todo corazón.  Guíame por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo mi voluntad.  El conocimiento debe estar estrechamente unido a la actitud del corazón en obedecer.  Job 28:28 dice, He aquí el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia. David hace una petición que debe estar en todos nosotros:  Dame entendimiento…es tener la iluminación que viene de Dios por medio de Su palabra.  El compromiso de David:  hasta el fin (v. 33)…la cumpliré de todo corazón (v. 34).  No es una obediencia a medias.  Dos peticiones mas hace David:  Guíame…Avívame (v. 35, 37, 40). Guíame por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo mi voluntad. No siempre lo que leemos, vemos y escuchamos es bíblico.  Así que, una sabia decisión es filtrar toda información recibida.  Mientras estemos y sigamos por el camino de la vida, necesitaremos ánimo y energía de Dios. No es  fácil ni sencillo permanecer en el camino de salvación (Mateo 7:13-14).  Mantener un pensamiento bíblico es una imperiosa necesidad hoy día.  Dios les bendiga.  

lunes, 9 de abril de 2018

Pensando bíblicamente.

Pensando bíblicamente.
Proverbios 4:23 dice, Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.  El corazón se asemeja como la función de una bomba.  Este órgano tan importante bombea nuestra sangre a través de una tubería de unos 160,000 km.  Tener un corazón saludable es una actitud responsable y sabia.  Una dieta saludable es importantísimo como por ejemplo:  un bajo nivel de sal y azúcar, evitar el fumar y alcohol y la comida rápida.  La Biblia describe al corazón como el asiento de nuestras emociones, voluntad, etc.  
            El proverbistas nos hace ver que usted y yo, somos responsables del cuidado de nuestro corazón y debemos hacerlo con diligencia (Biblia de las Américas).  Manifestamos un corazón saludable por medio de lo que expresamos.  Jesús en Mateo 15:18-19 dice, Pero lo que sale de la boca, del corazón sale, y esto contamina al hombre.  Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias . Es oportuno ver el término contamina(ensuciar, estropear, agregar elementos perjudiciales a la salud o seres vivos).  La contaminación espiritual es un asuntos interior no exterior.  Nada puede contaminar nuestra vida espiritual por lo que comemos.  Esto viene por la maldad que tenemos en nuestro corazón. 
            Una buena manera cómo manifestamos lo que hay dentro de nuestro corazón es lo que expresamos por medio de nuestra boca. Efesios 4:29 dice, Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca.  Jesús en Lucas 6:45 agrega, …de la abundancia del corazón habla la boca.  Por otro lado, Pablo en 2 Cor. 10:5, hace una serie de recomendaciones a cuidar nuestra mente y tenerla enfocada en lo bíblico, refutando argumentos, y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.  En el versículo anterior (v. 4), Pablo nos dice, destrucción de fortalezas.  Antiguamente, las ciudades debían protegerse de ataques de enemigos por medio de fortalezas. Nosotros tenemos un enemigo bien organizado que            demanda de nosotros protegernos.  Ef. 6:12 dice,   Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.  Fortaleza mental es cuando bloqueamos nuestra mente al mensaje de Dios.  Pablo nos dice sobre el rechazar argumentos contra Dios.  Somos argumentativos por naturaleza.  El mundo ha cuestionado la autoridad de la Biblia.  Una verdadera posición de todo genuino cristiano es aceptar la autoridad e inerrancia (libre de error) de las Escrituras.  Ella es quien establece los principios de vida y fe en nosotros.  El mundo lo rechaza, no seamos parte de él. Llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.  Cautivo significa:  controlar, conquistar, poner en sumisión.  Obedecer es:  poner en sumisión, poner bajo control.  El trabajo del diablo es atacar nuestra mente y cuestionar todo lo que viene de Dios a nuestra vida.  Debido a nuestra naturaleza argumentativa, tenemos la necesidad de estar firmes en nuestra fe y confianza en Dios y pensar bíblicamente. Debemos tener cuidado con la astucia de nuestro enemigo (2 Cor. 11:3, Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna  manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo).  Nadie está libre de los ataques del enemigo.  ¡Nadie!
            Un corazón saludable espiritualmente hablando viene cuando amamos la Palabra de Dios.  El rey David exclama en Salmo 119:97, ¡Oh, cuánto amo yo tu ley!  Todo el día es ella mi meditación.  Amar la palabra debe ser la clave en nuestra vida y relación con Dios.  No debe ser un simple pasatiempos, ni curiosidad o simple interés.  Meditar es leer con detenimiento y aplicarla al diario vivir.  Josué 1:8 dice, nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que hagas conforme a todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.  En un mundo donde se cuestiona la autoridad bíblica, nosotros debemos hacerla nuestra norma de fe y conducta.  Que nuestra vida tenga como molde los principios bíblicos. Pablo en Col. 3:16 dice, La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros.  Dios les bendiga.