lunes, 9 de abril de 2018

Pensando bíblicamente.

Pensando bíblicamente.
Proverbios 4:23 dice, Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.  El corazón se asemeja como la función de una bomba.  Este órgano tan importante bombea nuestra sangre a través de una tubería de unos 160,000 km.  Tener un corazón saludable es una actitud responsable y sabia.  Una dieta saludable es importantísimo como por ejemplo:  un bajo nivel de sal y azúcar, evitar el fumar y alcohol y la comida rápida.  La Biblia describe al corazón como el asiento de nuestras emociones, voluntad, etc.  
            El proverbistas nos hace ver que usted y yo, somos responsables del cuidado de nuestro corazón y debemos hacerlo con diligencia (Biblia de las Américas).  Manifestamos un corazón saludable por medio de lo que expresamos.  Jesús en Mateo 15:18-19 dice, Pero lo que sale de la boca, del corazón sale, y esto contamina al hombre.  Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias . Es oportuno ver el término contamina(ensuciar, estropear, agregar elementos perjudiciales a la salud o seres vivos).  La contaminación espiritual es un asuntos interior no exterior.  Nada puede contaminar nuestra vida espiritual por lo que comemos.  Esto viene por la maldad que tenemos en nuestro corazón. 
            Una buena manera cómo manifestamos lo que hay dentro de nuestro corazón es lo que expresamos por medio de nuestra boca. Efesios 4:29 dice, Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca.  Jesús en Lucas 6:45 agrega, …de la abundancia del corazón habla la boca.  Por otro lado, Pablo en 2 Cor. 10:5, hace una serie de recomendaciones a cuidar nuestra mente y tenerla enfocada en lo bíblico, refutando argumentos, y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.  En el versículo anterior (v. 4), Pablo nos dice, destrucción de fortalezas.  Antiguamente, las ciudades debían protegerse de ataques de enemigos por medio de fortalezas. Nosotros tenemos un enemigo bien organizado que            demanda de nosotros protegernos.  Ef. 6:12 dice,   Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.  Fortaleza mental es cuando bloqueamos nuestra mente al mensaje de Dios.  Pablo nos dice sobre el rechazar argumentos contra Dios.  Somos argumentativos por naturaleza.  El mundo ha cuestionado la autoridad de la Biblia.  Una verdadera posición de todo genuino cristiano es aceptar la autoridad e inerrancia (libre de error) de las Escrituras.  Ella es quien establece los principios de vida y fe en nosotros.  El mundo lo rechaza, no seamos parte de él. Llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.  Cautivo significa:  controlar, conquistar, poner en sumisión.  Obedecer es:  poner en sumisión, poner bajo control.  El trabajo del diablo es atacar nuestra mente y cuestionar todo lo que viene de Dios a nuestra vida.  Debido a nuestra naturaleza argumentativa, tenemos la necesidad de estar firmes en nuestra fe y confianza en Dios y pensar bíblicamente. Debemos tener cuidado con la astucia de nuestro enemigo (2 Cor. 11:3, Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna  manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo).  Nadie está libre de los ataques del enemigo.  ¡Nadie!
            Un corazón saludable espiritualmente hablando viene cuando amamos la Palabra de Dios.  El rey David exclama en Salmo 119:97, ¡Oh, cuánto amo yo tu ley!  Todo el día es ella mi meditación.  Amar la palabra debe ser la clave en nuestra vida y relación con Dios.  No debe ser un simple pasatiempos, ni curiosidad o simple interés.  Meditar es leer con detenimiento y aplicarla al diario vivir.  Josué 1:8 dice, nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que hagas conforme a todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.  En un mundo donde se cuestiona la autoridad bíblica, nosotros debemos hacerla nuestra norma de fe y conducta.  Que nuestra vida tenga como molde los principios bíblicos. Pablo en Col. 3:16 dice, La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros.  Dios les bendiga.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario