domingo, 30 de septiembre de 2018

Enfrentando la lengua (Santiago 3:1-12).

Enfrentando la lengua (Santiago 3:1-12).
El pastor John MacArthur en su comentario sobre la carta de Santiago dice, El tema de la lengua en el libro de Santiago ocupa un lugar importante (1:19, 26, 2:12, 3:5-6, 8, 4:11, 5:12, p. 156).  Jesús afirma en Mateo 15:19, Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.  La lengua solo expresa lo que nuestro corazón produce.  Por lo tanto, somos responsables de lo que hablamos.  El libro de Proverbios tiene abundante referencia al uso positivo como negativo del lengua.  Proverbios 18:21 nos recuerda,   La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.  Dios ve nuestra intención cuando hablamos y cómo lo decimos.  
         Los animales usan la lengua para diversas razones.  Los gatos la usan para lamer el agua.  Los osos hormigueros para recoger alimentos y los perros para refrescarse.  Los seres humanos la tenemos para emitir sonidos al hablar.  Cuando comemos algo sabroso lo demostramos lamiendo los labios. Ella, nos ayuda a gustar la comida (tenemos papilas gustativas que la cubren).  Si estamos enfermos se nos pone roja o amarilla.  También puede usarse como una espada cortante cuando la usamos incorrectamente.  
         Algunas estadísticas muestran que la mujer habla un promedio de 27,000 palabras al día.  Ellas por medio de las palabras expresan sentimientos, emociones y convivencia. Por el contrario, los hombres  hablamos unas 10,000 palabras al día y por medio de ellas expresamos ideas y pensamientos. Como vemos, ellas necesitan una autopista de unos  8 carriles mientras que nosotros somos apenas un caminito rural poco transitable.  A través de la Biblia encontramos advertencia en el uso de la lengua.  Proverbios 18:13 nos dice, Al que responde palabras antes de oír, le es fatuidad, Santiago 1:19 agrega, Por esto mis hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar…cuando obedecemos estos dos principios bíblicos, de seguro jamás tendremos que explica lo que no hemos dicho.    Así que, debemos cultivar nuestras reacciones y saber cómo y cuándo responder (Prov. 13:3, El que guarda su boca guarda su alma, mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad).
         ¿Cuándo hacemos mal uso de la lengua?  Por razones de espacio, mencionaremos algunos ejemplo de mal uso de la lengua:
         1. Los chismes:  el chisme es hablar de alguien bien o mal aunque generalmente de forma desfavorable y sin que la persona esté presente.  Levítico 19:16 dice, No andarás chismeando entre tu pueblo.  No atentarás contra la vida de tu prójimo.  En pocas palabras, debemos hacer reflexión que cuando practicamos el chisme estamos atentando contra la dignidad y testimonio de esa persona. ¿Qué mas dice la Biblia sobre el chismoso?
                  a.  Prov. 16:28b, el hombre perverso levanta contienda, el chismoso aparta los mejores amigos.  La naturaleza destructiva del hombre perverso y chismoso cuando hace mal uso de la lengua.
                  b.  Prov. 18:8, Las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran hasta las entrañas, ¡que sabrosos son los chismes, pero cuánto mal causan (TLA).  El chisme como bocado suave significa:  tragar con avidez mostrando el interés en lo escuchado.
                  c.  Proverbios 26:20,   Sin leña se apaga el fuego, y donde no hay chismoso, cesa la contienda.
         2.  Las mentiras (Éxodo 20:16):  No dirás falso testimonio contra tu prójimo.  La mentira es una afirmación que una persona hace consciente que no es verdad.  La mentira es condenada fuertemente por la Biblia.  Prov. 6:16-17 dice, seis cosa aborrece Jehová…la lengua mentirosa.  Salmos 101:7, …el que habla mentiras no permanecerá en mi presencia.  
         3. La calumnia:  es hablar en contra de…es difundir descaradamente información dañina que afecta la dignidad o imagen de alguien (Stg. 4:11-12).  No siempre porque sea verdad algo, estamos con derecho de difundirlo.  El problema es la intención cómo lo decimos.  Prov. 12:18 dice, Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada, mas la lengua de los sabios es medicina.
         4.  Advertencia (Mateo 12:36-37):  Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.  Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.  Esta seria advertencia debe darnos temor lo que hablamos y porque lo decimos
         Veamos el otro lado de la moneda cuando hacemos buen uso de la lengua:
         1. Ser prudente:  es la capacidad de pensar sobre los riesgos posibles que conllevan.  Prov. 10:13, Stg. 1:19, …todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar.  
2.      Hablar verdad (Ef. 4:25):  Por lo cual desechando la mentira, hablar verdad cada uno con su prójimo, porque somos miembros los unos de los otros. ¿Por qué debemos ser veraces en nuestro hablar?       
a.  Los mentirosos no heredarán el reino de los cielos (Apoc. 21:8).
                  b.  La mentira es contraria a la esencia de Dios  y la mentira lo es del diablo (Juan 8:44).
                  c.  Desechar: es descartar, echar fuera.
                  d.  Somos miembros los unos de los otros:  cuando manejamos nuestras relaciones en base a la verdad nos beneficiamos es lo contrario cuando es la mentira.
                  e.  Hechos 5:1-11, hay trágicas consecuencias cuando no somos veraces con Dios y Su obra. 
         3. Cultivar una lengua silenciosa (Ecl. 3:7):  hay tiempo de callar y tiempo de hablar.
                  a.  La conveniencia de saber cuando debemos hablar y cuando no (Stg. 1:19, tardo para hablar).  Cuando cultivamos el silencio con sabiduría promovemos la armonía en el Cuerpo de Cristo y relaciones matrimoniales.
                  b.  Un silencio constructivo elimina la murmuración (hablar de alguien generalmente de forma desfavorable cuando está ausente, quejarse).  El pueblo de Israel en los 40 años en el desierto fue un pueblo quejoso y siempre murmurando contra Dios.
                  c.  Antes de hablar pensemos:  ¿vale la pena lo que voy a decir?
                  d.  La Biblia misma nos pide guardar silencio ante la presencia de Dios (Zac. 2:13,   Calle toda carne delante de Jehová).
         Sin duda alguna, el tema de cómo enfrentar la lengua con su uso, es sumamente amplio, variado y muy descriptivo.  Jesús nos recuerda en Lucas 6:45, de la abundancia del corazón habla la boca.  Un creyente en Cristo, debe ser una persona cuidadosa en sus palabras, comentarios y expresiones.  Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio (Mateo 12:36). Esta advertencia debe ser considerada cuando vayamos a decir algo.  Así que, Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno (Col. 4:6). Bendiciones a todos.   
         

lunes, 24 de septiembre de 2018

Enfrentando el enojo (Ef. 4:26-27).

Enfrentando el enojo (Ef. 4:26-27).
El enojo se describe como un fuerte sentimiento de disgusto por lo general, acompañado de emociones, palabras y acciones.  Muchas veces, el enojo viene como producto de la falta de dominio propio (es cl control o gobierno de nuestras emociones, actitudes, pasiones etc) como también la falta de paciencia y nos volvemos irritables(la frecuencia por falta de paciencia o la facilidad que una persona a la menos provocación se enoja).  Debemos saber, el enojo no es hereditariosino mas bien una conducta aprendida.  Por lo tanto, no se justifica que somos enojados porque el abuelo, el papá, la mamá, la tía, el loro etc son enojados también nosotros los seremos también. Por otro lado, mientras mas agresivos somos, mas agresivos nos volvemos.
         Cuando enfrentamos el enojo, debemos saber que esta emoción tiene sus consecuencias (le llamaremos malas hierbas).  Hebreos 12.15 nos dice, Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios, que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados.  El autor nos hace ver la responsabilidad que tenemos todos de cuidarnos mutuamente y ver si no hay alguna raíz de amargura o algo por el estilo en nosotros.  Todo espíritu de amargura tiene malas consecuencias:  estorba y contamina.    Debido a espacio mencionaremos dos tipo de malas hierbas producto del enojo.  El resentimiento o el rencor (este viene cuando nos aferramos al enojo. Se queda interno y crece dentro del corazón).  Y la amargura (tipo de resentimiento no controlado y ha crecido llevándonos de mal en peor).  En Gn 27:41 vemos la reacción de Esaú cuando su hermano Jacob toma la primogenitura, Y aborreció (odió)Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón:  Llegarán los días de luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob.  En esta situación notamos el grado de resentimiento convertirse en amargura en el corazón de Esaú.  Misma situación se describe en la vida de Caín al matar a su hermano Abel (Gn. 4:8). Contrario a las situaciones anteriores, en Gn 50:20-21 vemos a José perdonando la vida de sus hermanos a pesar de todo el daño recibido (Vosotros pensasteis mal contra mi, mas Dios lo encaminó a bien…Ahora, pues, no tengáis miedo).  José contrario a Caín y Esaú, tomó la decisión de controlar su enojo, rencor y amargura y conscientemente perdona a sus hermanos todo el daño recibido por ellos.          El enojo lo podemos expresar de varias maneras: gritos (Prov. 15:1,  La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor, La respuesta amable calma el enojo, la respuesta grosera lo enciente mas, TLA). Así también podemos usar el sarcasmo (hablar con crueldad o ironía para insultar o humillar), la ironía (burlarse, criticar o censurar a alguien o algo).  Tirar o lanzar cosas (Prov. 19:19, El de grande ira llevará la pena, y si usa de violencias, añadirá nuevos males).  Podemos ofender con palabras (Ef. 4:29).  Otra manera de mostrar enojo es manejar agresivamente.  
         ¿Cómo podemos manejar o controlar el enojo según la Biblia?  Pablo en Efesios 4:26-27 dice,    Airaos, pero no pequéis, no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.  
                  1.  Pablo nos pide tener un enojo controlado, no dar lugar a ningún tipo de violencia.
                  2.  Debe ser un enojo de corta duración.  Para ello es importante tener y desarrollar un espíritu de perdón y reconciliación.
                  3.  Debemos ser lentos para el enojo (Prov. 14:29, 16:32).  El que tarda en airarse es grande de entendimiento, mas el que es impaciente de espíritu enaltecer la necedad. El lento en enojarse demuestra sabiduría.  Eclesiastés 7:9 agrega,   No te apresures en tu espíritu a enojarte, porque el enojo reposa en el seno de los necios.
                  4.  Manifestar perdón y amor (Col. 3:13):  De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.  Usted y yo tenemos la libertad de decidir cómo responder ante una ofensa…pero recordar que somos responsables de ello.  Nuestra referencia en cómo responder es Cristo, De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.  El escritor Santiago 1:20 nos recuerda, porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios (porque la gente violenta no puede hacer lo que Dios quiere, TLA).  
                  5.  Tener un espíritu de humildad (Col. 3:12,  Vestíos, pues, como escogidos de Dios…de humildad…cuando desarrollamos esta virtud no tendremos problemas en perdonar y controlar el enojo.
                  6.  El amor como ingrediente básico (1 Pedro 4:8,  Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados).  Dos detalles relevantes.  Tened: debe ser una acción constante y duradera.  Ferviente: debe ser sin  cesar, es la idea de estirarse hacia lograr ese fin.  No debe ser un amor ocasional.  
         Finalmente todos debemos reflexionar cómo manejamos el enojo en casa.  Pablo en Col. 3:8 dice, Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas:  ira, enojo…Veamos:
                  1.  Debemos dar la importancia de vivir un cristianismo auténtico en casa.  Ahí es nuestra verdadera prueba de fuego cómo relacionarnos con los nuestros (esposa-hijos).
                  2.  Pablo en Col. 3:18-21 nos da una serie de principios para ser considerados seriamente:
                           a.  Nuestras acciones sean agradables al Señor (Col. 3:17, Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús…).
                           b.  Deberes de las mujeres (v. 18):  Casadas estas sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.  Es lo adecuado a una esposa cristiana controlar su enojo y se sujeta a su esposo. No siempre él será un esposo que merezcasujeción pero Dios lo pide.
                           c.  Deberes de los hombres (v. 19, 21).  Amad a vuestras mujeres…no seáis ásperos con ellas. Áspero:  amargos, desagradable, carece de suavidad (1 Pedro 3:7, dando honor a la mujer como a vaso mas frágil.  Hay un llamado al esposo a tener un trato gentil no grosero, mal educado y enojado con ellas.  Así también Pablo agrega, Padres no exasperéis a vuestros hijos para que no se desalienten.  Exasperar:  no provocar a ira (Ef. 6:4).  Desalentar: quitar todo ánimo con muchas prohibiciones o reglas muchas de ellas no corresponden a la edad de los hijos.
                           d.  Deberes de los hijos (v. 20):  Obedeced a vuestros padres  en todo, porque esto agrada el Señor.  Agrada:  Dios lo ve con buenos ojos.  Un llamado al respeto y buenas relaciones en el hogar entre padres-hijos (Prov. 1:8, Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre).  
         A modo de conclusión, analicemos nuestras reacciones y ver si necesitamos hacer ajustes con nuestro enojo y mejorar.  Prov. 14:17 nos recuerda, El que fácilmente se enoja hará locuras.  Mostremos amor, perdón y hagamos a un lado nuestro enojo, porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios (Santiago 1.20).  Bendiciones a todos.      

lunes, 17 de septiembre de 2018

Enfrentando el orgullo (Fil. 2:3-8).

Enfrentando el orgullo (Fil. 2:3-8).
El orgullo, es el exceso de estimación hacia uno mismo y los méritos propios por los cuales nos creemos superiores o mejores que los demás. El orgullo, nos hace apropiarnos de todo el mérito por lo que hemos logrado y culpar a otros de nuestros fracasos. La humildad por otro lado, es la actitud que considera los logros y fracasos desde una perspectiva divina. Nadie es inmune al orgullo.  Todos mas de una vez estaremos expuestos a sentirnos orgullosos y creernos superiores a los demás.  Una de las maneras cómo demostramos orgullo es cuando resistimos a la autoridad espiritual y no nos gusta sujetarnos a nadie.  
         Podemos enfrentar el orgullo, reconociendo que no somos nada.  Lucas 18:9-14,  Jesús describe la parábola del fariseo y el publicano.   En ella, se describe el orgullo del fariseo cuando ora y dice:  Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres (v. 11).  Con esta expresión, este hombre trata de vanagloriarse delante de Dios por todo lo maravilloso que es y da gracias por serlo. Manifiesta un desprecio a los demás y se auto justifica por todos sus logros. Si hay algo que debemos tener presente es que nuestra competencia o capacidad viene de Dios (2 Cor. 3:5).  Fuera de él, no somos nada.
         Segundo, el orgullo nos puede llevar al fracaso. La Biblia describe varios casos de personajes que debido a ese orgullo fueron al fracaso.  Veamos algunos de ellos:
         1. Satanás (Is. 14:12-14).  Este pasaje describe al afán y pretensión de este oscuro y maligno personaje  que atentó directamente contra la autoridad de Dios: Tú que decías en tu corazón:  Subiré al cielo, en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono…sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Con estas expresiones se describe la actitud pretenciosa de Satanás al atentar contra la autoridad de Dios y desear la misma posición.  El resultado lo dice el v. 12 y 15:  ¡Cómo caíste delcielo, oh Lucero hijo de la mañana!   Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones…Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.  
         2. El rey Nabucodonosor (Daniel 4).  Nabucodonosor fue uno de los reyes mas poderosos de la antigüedad.  Debido a su poder, fama y riqueza llega un momento de satisfacción propia donde exclama lleno de orgullo y vanidad:  ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?. (v. 30)Las consecuencias de su orgullo no se dejan esperar de parte de Dios mismo:  Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti (v. 31).  No solo bastó que nuestro Dios le quitará el reino sino que también:  de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán…comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como plumas de águila, y sus uñas como las de las  aves  (v. 32-33).  Dios tuvo que humillar fuertemente a Nabucodonosor debido a su grave orgullo.  Tuvo que reconocer que solo Dios es grande.  Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta, y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades…Ahora yo Nabucodonosor alabo y engrandezco y glorifico al Rey del cielo…y él puede humillar a los que andan con soberbia (v. 34, 37).  
         3. El rey Uzías (2 Crónicas 26):  es otro ejemplo cuando debido a la fama, poder y riqueza nos llenamos de orgullo.  Sus inicios fueron alentadores y prometedores:  hizo lo recto ante los ojos de Jehová…Y persistió en buscar a Dios…y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó (v. 5).  Tuvo de su lado la ayuda divina para prosperar:  se divulgó su fama hasta la frontera de Egipto, porque se había hecho altamente poderoso…su fama se extendió lejos, porque fue ayudado maravillosamente, hasta hacerse poderoso (v. 8, 15).  Hasta ahí la Biblia describe a un rey prospero y que Dios le respaldó en lo que hacia.  Sin embargo, el v.16 en adelante tal parece que describe a otra persona…pero no, es el mismo rey Uzías.  Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina, porque se rebeló contra Jehová su Dios…(v. 16). Uzías se creyó con prerrogativas ilimitadas y que Dios podía dispensarle todo.  Tuvo el atrevimiento de usurpar funciones sacerdotales y debido a ello, Dios les castigó con lepra.  Los versículos    finales lo describen así:  he aquí había lepra le brotó en la frente…Así el rey Uzías fue leproso hasta el día de su muerte, y habitó leproso en una casa apartada, por lo cual fue excluido de la casa de Jehová (v. 19, 21). La fama y poder son ingredientes deseados.  Sin embargo Uzías no supo digerir todo el respaldo de Dios en sus vida y se llenó de orgullo.  Dios trató severamente con él castigándole con lepra y fue apartado del reino por su condición.  En su sepulcro decía así:  Leproso es (v. 23).  
         Finalmente, sigamos el ejemplo de Jesús (Fil. 2:3-8).  Veamos algunos detalles sobre este pasaje:
         1. Hacer y servir con humildad (v. 3): Nada hagáis por contienda o por vanagloria, antes bien con humildad…Una muestra de humildad es cuando lo que hacemos, no tenemos ninguna actitud de competir o mostrar que somos mejores.  Contienda es sinónimo de pelea, división.  Pablo en 2 Timoteo 2:24 dice,  Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos…Vanagloria, es sinónimo de orgullo, jactancioso, ensalzarse uno mismo disminuyendo a los demás.  Humildad es ser modesto y opuesto al egoísmo.  Es tener un concepto adecuado de uno mismo (Romanos 12:3, …cada cual que está entre vosotros, que no tenga mas alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura…). Juan 3:30 nos recuerda, Es necesario que él crezca, pero que yo mengue.  
         2. Jesús tomó forma de siervo (v. 5-7): Pablo nos dice que Haya en vosotros este mismo sentir que hubo también en Cristo Jesús.  Cristo al humanarse no insistió (aferrarse v. 6) en ser igual al Padre aunque sí conservó sus atributos divinos.  Despojó viene del griego kenosis(vaciarse) voluntariamente hizo a un lados sus atributos divinos, se sujetó a la autoridad del Padre, se hizo pobre y asumió una naturaleza humana con todas sus limitaciones.   Jesús tomó forma de siervo. Contrario a aferrarse se despojó (dejó a un lado su rango, prestigio y dignidad).   Asumió una posición y condición social mas bajo o humilde de lo que él merecía (Juan 13, Marcos 10:45, Mateo 11:29).  
         Podemos resumir en algunos versículos la posición de Dios respecto al orgullo:
         Proverbios 6:16-17 dice, Seis cosas aborrece Jehová…Los ojos altivos.
         1 Pedro 5:5: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.
         Santiago 4:10, Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.
         Mateo 11:29, …aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón.
         No imitemos al fariseo que se atrevió a decir, …te doy gracias porque no soy como los otros hombres. Quitemos de nuestro corazón todo espíritu de orgullo y vanidad. Imitemos a Jesús que siendo Dios se humilló tomando forma de siervo y aprendamos de él que es manso y humilde de corazón. Bendiciones.   

domingo, 9 de septiembre de 2018

Enfrentando la ansiedad (Mateo 6:25-34).

Enfrentando la ansiedad (Mateo 6:25-34).
La ansiedad es un mecanismo defensivo.  Es un sistema de alarma ante situaciones consideradas amenazantes.  La ansiedad nos lleva al temor.  Jorge Muller dijo:  El comienzo de la ansiedad es el final de la fe. El comienzo de la fe es el final de la ansiedad. Normalmente la ansiedad tiene que ver con asuntos que todavía no han ocurrido pero, tenemos el temor que ocurrirán.  La ansiedad entre otras cosas hace:
         1.  Corta nuestra vida abundante que Cristo ofrece (Juan 10:10, Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia).
         2. Nos hace perder la visión y entusiasmo por la vida.
         3. Afecta la salud.
         4. Perdemos el gozo del Señor.
         ¿Cómo podemos enfrentar la ansiedad?  Primero, echando toda ansiedad sobre Cristo (1 Pedro 5:7).  El énfasis en el texto griego es toda. Aquí el apóstol Pedro nos anima a que depositemos en Cristo toda nuestra ansiedad y no solamente parte de ella.  Es la capacidad de poder confiar plenamente en que nuestro buen Dios tiene control y está a cargo de nuestras situaciones adversas.  Echar significa lanzar lejos, esparcir.  El Salmo 55:22 dice, Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará.  Sustentar es abastecer, alimentar, mantener en varios sentidos. Como hijos de Dios debemos aprender a depositar nuestros afanes en él.  Debe ser una acción decisiva y reconocer que no podemos pero él sí.
         Segundo, Dios conoce y está pendiente de nuestras necesidades (Mateo 6:25,  Por tanto os digo:  No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer, o qué habéis de beber, ni por vuestros vestido, qué habéis de vestir.  Emociones como ser:  la ansiedad, el miedo, la preocupación y el estrés son experiencias familiares el día de hoy para muchos de nosotros…sin excepción alguna.  En el pasaje arriba citado de Mateo, Jesús por lo menos tres veces pide:  No os afanéis (v. 25, 31, 34).  Debemos aclarar, que Jesús no está en contra en que haya una sabia administración o tener una vida ordenada.  No promueve una vida descuidada.  Jesús está en contra de una exagerada preocupación tipo Marta por eje (Lucas 10:38-42).  Nuestro Señor apunta a necesidades básicas como es el vestir, el beber agua y vestir. En el tiempo de Jesús estos elementos eran escasos especialmente al año siguiente en tiempos de la cosecha (la comida era escasa).  El calor y la poca lluvia hacía que los ríos se secasen.  Para los pobres tener dos vestidos era casi un lujo.  La fe da prioridad creerle a Dios y caer en la ansiedad (¿No hará mucho mas a vosotros, hombres de poca fe? v. 30).  La fe rechaza y no da lugar a la preocupación y afán.  Nada escapa a la mano de nuestro Dios, …vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas (v. 32).  Desde luego, aquí no cabe nuestro afán por la moda de ropa cara o de marca. Tristemente hemos hecho del vestir un dios.  La experiencia del pueblo de Israel los 40 años en el desierto debe ser un ejemplo para nosotros.  Dios fue fiel en su provisión constante.  Deuteronomio 8:4 dice, Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años.  Éxodo 16:35 agrega, Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a la tierra prometida y Josué 5:12 complementa, Y el maná cesó el día siguiente desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra…Dios había cumplido su promesa.  
         Tercero, tener una actitud positiva frente a la vida (Fil. 4:6-7).    Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios, en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.  En el libro de Filipenses, Pablo su autor nos da una serie de principios en cómo enfrentar la ansiedad:
         1. Con gozo (v. 4):  Regocijaos en el Señor siempre…Gozo es un fruto del ES (Gál. 5:22).   El gozo es una respuesta correcta a las situaciones de la vida aunque no sean agradables. Es una actitud interna (Stg. 1:2-4).  Resiliencia:  es la capacidad de recuperarse de las adversidades de la vida.  El gozo se prueba cuando vienen los retos.  Nos capacita para ser eficientes.
         2. Prohibición al afán (v. 6).  Por nada estéis afanosos.  Contrario a ello, debemos escoger pensamientos de esperanza y fe no lo contrario. Prov. 23:7 dice,   Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él).  ¿Qué situaciones nos perturban?:  situación financiera, futuro incierto, salud, falta de trabajo, escuela de nuestros hijos, edad etc. Las preocupaciones nos estrangulan pero la confianza en Dios rompe toda estas preocupaciones.  
         3. Buscar a Dios en oración:  sino sean conocidas vuestras peticiones  delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.  Petición:  súplica pidiendo beneficios específicos.  Acción de gracias:  tener un corazón agradecido por todas las bondades recibidas de parte de Dios (1 Tes. 5:18).  La alabanza y la gratitud no dan lugar a la preocupación.  
         4. La paz de Dios (v. 7):  Shalom (hebreo), es un saludo hebreo que significa paz, bienestar, un deseo de buena salud, armonía, paz interior, c alma y tranquilidad para aquel que recibe el saludo.  La paz de Dios sobrepasa todo entendimiento, muchas veces no tendrá explicación alguna. Guardará: término militar que describe la tarea de un centinela. 
         ¿Sabía usted que en la II Guerra Mundial murieron 250,000 soldados norteamericanos en batalla?  En el mismo período murieron 2 millones de personas por enfermedades cardiacas (preocupaciones-afanes).  Nuestra mejor decisión no es caer en el afán o preocupaciones sino mas bien:  Echando toda ansiedad sobre Cristo porque él tiene la capacidad  de cuidar de nosotros.  Bendiciones. 

lunes, 3 de septiembre de 2018

Enfrentando la depresión (Salmo 40:1-5).

Enfrentando la depresión (Salmo 40:1-5).
La depresión es un trastorno emocional y peligroso que afecta entre el 10-20% de la población mundial.  Cada año se identifica clínicamente deprimidos el 5% de los adolescentes.  La OMS afirma que para el año 2020 la depresión será la segunda enfermedad mas común después de las enfermedades del corazón.  La Biblia describe personas muy conocidos que enfrentaron períodos depresivos por diferentes razones.  Entre ellos: Moisés, Saúl, David, el profeta Elías, Job, Pablo y el caso especial de Jesús en Getsemaní (Mateo 26:37-38).  
         Todos estamos expuestos a experimentarla mas de alguna vez en la vida. Las causas son variadas: una enfermedad, pérdidas variadas, problemas financieros, desilusiones amorosas, estudios, viaje, cambio de lugar, situaciones espirituales etc.  La depresión puede ser  motivada por situaciones espirituales pero también clínico o patológico (en este caso requiere tratamiento especializado).  Si es espiritual, la herramienta favorita de Satanás es provocar el desánimo en nuestras vidas.  La Biblia no dice que la depresión sea siempre pecaminosa y recalca la posibilidad ser liberado.  El Salmo 42:5 dice, ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí?  Espera a Dios, porque aún le he de alabar.  Salvación mía y Dios mío.  
         Hay una lista larga de personas históricos con graves problemas depresivos. Entre ellos:
         a. Abraham Lincoln:  al parecer se convirtió en melancólico en 1826 tras enamorarse sin resultados de Ann Rutledge, joven rubia con ojos azules que desgraciadamente murió de tifus.
         b. Ernest Hemingway:  famoso escritor que al final de su vida en 1960, sufrió una tremenda depresión tomó la fatal decisión del suicidio el 2 de julio de 1961.
         c. Ludwig van Beethoven:  sufría de fuertes dolores de cabeza y las articulaciones. Tenía un temperamento irritable y sufría de ataques de depresión.  En su famosa Novena Sinfonía plasmó su estado melancólico,
         d. Winston Churchill:  fue el Primer Ministro de Inglaterra en los años oscuros de la II Guerra Mundial.  Era maniaco depresivo.  Trataba de mantenerse ocupado al máximo y así superaba pensamientos oscuros y suicidas. 
         ¿Cómo debemos enfrentar la depresión?  Primero, debemos saber esperar (v. 1, Pacientemente esperé a Jehová).  Pacientemente significa: aguardar, confiar.  David así como nosotros, debemos saber esperar que nuestro alivio viene de parte de Dios mismo.  ¡Nunca debemos dudar del poder divino!  Nuestra falta de paciencia muchas veces complica nuestra vida.  Por otro lado, la depresión no es un estado instantáneo o automático.  Es un proceso que toma tiempo.  Así también librarse de ella toma tiempo.  De acuerdo a la situación, muchas veces los casos necesitan tratamiento llevado con medicina.  El énfasis bíblico no es tanto la desesperación humana sino la creencia, fe y esperanza en Dios y la seguridad de una vida abundante en la presencia de Dios. Romanos 15:13 dice, Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del ES.  Salmos 42:5 agrega, ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mi?  Espera en Dios, porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.  Cuando sabemos esperar en Dios es cuando él recién inicia Su obra en nosotros.  Cuando agotamos nuestros esfuerzos ahí Dios inicia Su obra de restauración. 
         Segundo, pidamos ayuda (v. 1b, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor).  Para ello, debemos hacer a un lado nuestro orgullo.  Debemos admitir que enfrentamos un problema y necesitamos ayuda.  En el huerto de Getsemaní (Mateo 26:37-38), Jesús no ocultó su situación a sus discípulos.  No estaba preocupado en el qué dirían sus discípulos al verle en esa condición.   Muchas veces estamos mas pendientes en el qué dirán los demás si se enteran  o ven como andamos.  Por lo tanto, pidamos ayuda en la persona y lugar correcto.  David dice,oyó mi clamor.  Recomendaciones:
         1. Acudamos a Dios (Salmos 25:1, 27:1, 46:1).  Dios nunca estará demasiado ocupado para no prestarnos atención a nuestra necesidad. En 1 Reyes 19:4-8, Dios proveyó al profeta Elías la atención necesaria en su depresiva situación.  No hay reclamo de parte de Dios hacia él.  
         2. Acudamos a los médicos y consejeros correctos.  Como ya se dijo, la depresión no siempre es de carácter espiritual.  Hay situaciones donde la depresión es como resultado de problemas físicos. En algunos casos, la medicina corrige el desajuste aunque no siempre elimina la depresión.  Debemos tener sabiduría en como hablarles y acercarnos a hermanos en esa condición.  El caso de Job es muy frecuente donde las personas que se acercan en vez de ayudar hacen lo contrario (Job 2:9, 4:1-5).  
         3. Busque un equipo de apoyo:  la iglesia misma debe ser un equipo de apoyo (1 Cor. 12:26, Prov. 17:17, 18:24).  Sepamos escuchar.  No nos alejemos.  
         Tercero, cuente con al apoyo divino (v. 2-3).  Se inclinó a mí, y oyó mi clamor…me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso.  Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.  Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.  Esto no debe ser nada nuevo en nosotros.  Dios siempre ha estado interesado en nuestra situación.  Los versículos 2-3, describe los frutos del apoyo divino.  Una situación que pasa de la tristeza y desesperación a un mejor lugar para regocijarnos.  David usa una figura de una situación de total falta de esperanza e impotencia en el pasado. En su gracia, Dios nos lleva a un mejor y seguro lugar.  Finalmente, perseveremos (pacientemente espere a Jehová).  La depresión debe enfrentarse como una carrera de maratón (42 kms) y no como una de 100 metros.  
         El viernes 24 de agosto del 2018, el pastor Andrew Stoecklein (Iglesia Inland Hills en Chino, California) de apenas 30 años de edad atentó contra su vida muriendo lamentablemente el siguiente día (sábado 25).  Las causas:  severa depresión y ansiedad.  Casado y con tres niños no mayores de 7 años.  Tristemente no es el único caso como el anterior.  Dios nos fortalezca y busquemos en él nuestro pronto auxilio. Dios les bendiga.