domingo, 6 de enero de 2019

El plan de Dios para el matrimonio (Génesis 2.18-25).

El plan de Dios para el matrimonio (Génesis 2.18-25).
El matrimonio no es contrato social, mas bien es un pacto sagrado que se da en el momento que los cónyuges unen sus vidas al momento de casarse.  Cuando ambos se dan los votos, se están comprometiendo ante Dios primero y los asistentes entre otras cosas:  ser fiel, amarse, apoyarse…hasta que la muerte les separe.   El diccionario define el compromiso como:  la obligación contraída por una persona que se compromete o es comprometida a algo. Así también, es un acuerdo formal a la que llegan dos o mas partes.  Cuando hablamos de matrimonio, debemos estar conscientes de las dificultades que conlleva esta relación.  Pablo en 1 Cor. 7:28 lo dice,   Mas también si te casas, no pecas, y si la doncella se casa, no peca, pero los tales tendrán aflicción de la carne, y yo os lo quisiera evitar.  El matrimonio como tal no está libre de dificultades conflictos y ajustes permanentes. Hay dos elementos básicos en la relación matrimonial:  unidad y compromiso.  Ya hemos compartido el concepto de compromiso.  Unidad por otro lado, es la capacidad de no poder dividirse ni fragmentarse sin alterarse o destruirse.  Es todo aquello que se presenta de forma homogénea (elementos con características comunes).  La unidad matrimonial, es la unión permanente que Dios pide de por vida y que se disuelve hasta que la muerte los separe.
         Dentro del plan de Dios para el matrimonio es que el mismo es de diseño divino.  Jesús en Mateo 19:4 dice, ¿No recuerdan lo que dice la Biblia?  En ella está escrito, desde el principio, Dios hizo al hombre y a la mujer para que vivieran juntos (TLA).  Lamentablemente, los gobiernos y la sociedad misma, ha hecho a un lado esta declaración de principio.  Hemos caído en rebeldía contra Dios al ignorar conscientemente este principio. Debemos aceptar que el matrimonio es una invención divina.  No por lo tanto:
         1. No son los gobiernos humanos los que tienen autoridad para cambiar ese diseño que es perfecto (Gn. 2:19-22).  Un hombre para una mujer.  Ese es el diseño divino perfecto, natural, lógico y divino.  Los animales y entorno ofrecían un lugar hermoso a Adán, pero le faltaba algo.  Mas para Adán no se halló ayuda idónea para él (Gn. 2:20).  
                  2. Cuando adulteramos el plan y diseño de Dios para el matrimonio, la imagen misma de Dios se distorsiona, y nuestra capacidad de influir en los demás en nombre de Dios pierde valor y autoridad.  
                  3.  Así que, Dios no el hombre tiene desde los mismos orígenes el plan para que el matrimonio funcione mejor (no perfecto).  Busquemos en Su palabra el consejo de Dios y obedecerlo.
         El segundo plan es crear independencia de los padres (Gn. 2:24, Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.  ¿Cómo se logra esta independencia?
1.  Dejar:  soltar, aflojar, renunciar, permitir, apartar, dejar libre.  Es la imperativa decisión de que la nueva pareja busque un nuevo lugar para vivir y crecer como un nuevo hogar o matrimonio.  El que se casa, casa quiere.  Casa-dos.
         2. Unir:  adherirse, acercar, apegarse, juntar.  Lleva la idea de unión permanente o indisoluble de modo que no se considera el divorció como una salida.  Ambas situaciones (dejar-unir) son de carácter público.
         3. Ser una sola carne:  es de carácter íntimo, privado.  Significa unidad total.  Ser una sola carne viene después de hacer lo primero:  dejar a padres y unirse a su cónyuge.  
         b. ¿Independencia de qué?
                  1.  El dejar a padres al momento de unirse a su cónyuge tiene varios propósitos:
                  2.  La creación o formación de un nuevo hogar con sus propias reglas, su propio estilo de hacer las cosas.  Sus propias necesidades y cómo hacerle frente a esas necesidades.
                  3.  Independencia de qué:  llega el momento de romper el hilo de dependencia emocional, seguridad financiera, material.  Ellos necesitan la libertad de tomar sus propias decisiones.  
         Finalmente, Dios desea crear compromiso y unidad conyugal.  Moisés escribe ayuda idónea…se unirá a su mujer serán una sola carne (Gn 2:18, 24).  
         Ayuda idónea:  
1.  Es alguien apropiado a su nivel no inferior.  Ofrece ayuda adecuada.
2.  Es la ayuda íntima para que el hombre permanezca conectado al Señor. 
3.  Es la oposición perfecta cuando el hombre se sienta tentado a irse por su propio camino.  Ella carga las armas mas poderosas conocidas por el hombre, capaz de atraerlo a ella de maneras que nadie es capaz de hacerlo.  Ella lo protege como nadie mas.  
         4.  Dos elementos como ser ayuda idónea:  Prov. 12:4ª: La mujer virtuosa es coronade su marido (corona, digna de honor, gran valor y estima).  Prov. 31:12: Le da ella bieny no mal todos los días de su vida.  Bien (provecho, bienestar, felicidad, satisfacción) mal (aflicción, calamidad, desastre, destrucción, injusto, doloroso, perversidad, tristeza).
Compromiso y unidad conyugal:
1. Unirse ser una sola carne: unidad física y espiritual.
2.  Nada de egoísmo.
3.  Ef. 5.29, Porque nadie aborreció jamás a su propia carne:  es lo lógico y natural.  Cuando cuidamos a nuestro cónyuge nos estamos cuidando a nosotros mismos. Compromiso:  obligación contraída por una persona que se compromete o es comprometida a algo.  Es un acuerdo formal a la que llegan dos o mas partes.   Como ya se dijo al principio, el matrimonio no es un contrato social, es un pacto sagrado.  
4.  El matrimonio como un pacto sagrado (compromiso):  es un pacto supremo creado por Dios para permitir que ambos aprovechen al máximo todo su potencial en Cristo.  Este pacto conlleva bendición o maldición, dependiendo el caso. 
5.  Unidad (Mateo 12:25, Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá).  Ef. 4:3, solícitos en guardar la unidad del Espíritu. Solícitos:  hacer todo lo posible, apresurarse, diligencia, interés constante.  Los propósitos de Dios se realizan únicamente en el contexto de la unidad.
La iglesia de hoy, es responsable de llevar a cabo el plan de Dios para el matrimonio, por medio de matrimonios estables (no perfectos ni libre de problemas).  Recordemos, compromiso y unidad.  Aceptando el diseño divino del matrimonio.  Obedezcamos lo anterior y veremos los resultados.  Dios les bendiga.  


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