domingo, 13 de octubre de 2019

Israel y su falta de contentamiento (Éxodo 16).

Israel y su falta de contentamiento (Éxodo 16).
Los cuarenta años de travesía que Dios permitió a Israel, fueron usados como una escuela de formación en la vida de Su pueblo. Dios, permitió que el pueblo enfrentará limitaciones.  En Deuteronomio 8:2-3 nos da la razón:  Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.  Y te afligió, y te hizo tener hambre.  Nuestro Dios, tenía propósitos bien claros en estas pruebas de escasez que ellos enfrentarían.  Quería saber lo que había en el corazón del pueblo.  Ellos debían refinar su corazón y su carácter.  Israel no se dio cuenta de ese propósito divino. Había mucha enseñanza espiritual.  
         La falta de agua y alimentos fue una dura prueba para ellos.  Sin pérdida de tiempo se dieron a la tarea de murmurar y se quejan contra Moisés y Aarón (Éxodo 15:24, 16:2).  Lo mas penoso y triste del caso, agregado a la queja, manifiestan el deseo de regresar a Egipto (Números 14:3-4, ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?  Y decían el uno al otro:  Designemos un capitán y volvámonos a Egipto.  Con ello manifiestan una actitud de rebeldía contra la autoridad de Dios y contra Moisés como la autoridad delegada por Dios mismo.  El amor, paciencia y misericordia  del Señor a Su pueblo se manifiesta proveyendo para sus necesidades.  Éxodo 16.35 dice, Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada, maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán.  Josué 5:11-12 agrega, Al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra…Y  el maná cesó, el día siguiente desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra, y los hijos de Israel nunca mas tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año.  Dios por cuarenta años respaldó su promesa dada.  En Deuteronomio 8:4 dice, Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el píe se te ha hinchado en estos cuarenta años.  
         Aunque la queja  era contra Moisés y Aarón, en el fondo era contra Jehová mismo, Éxodo 16:8, Vuestras murmuraciones no contra nosotros, sino contra Jehová.  Esto debe hacernos reflexionar cuando caemos en el mismo espíritu de queja y falta de contentamiento.  Así como Israel, nosotros hoy día, también manifestamos lo mismo y nos quejamos constantemente olvidando que al hacerlo, nos quejamos de Dios.  Nuestras quejas y falta de contentamiento demuestran falta de confianza en el cuidado divino a nuestra vida.  Lo peor hoy día con el consumismo desmedido, es cuando caemos en la comparación.  Robert Jeffress,  en su libro Cambie sus actitudes (p. 96-105) dice, nada nos roba la felicidad mas que las comparaciones.  Nunca tendremos suficiente (Ecl. 5:10).  La preocupación de ganar mas puede robarnos el gozo presente.  ¿Cuál es el secreto para gozar de una felicidad duradera?  Podemos decirlo en una sola palabra:  contentamiento.  La actitud correcta es estar contento con lo que Dios nos ha dado.  Pablo en Filipenses 4:11-12 nos recuerda, …he aprendido a contentarme, cualquiera sea mi situación.  Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia…lamentablemente esa filosofía de vida, dista hoy día ya que hemos caído en un consumismo desmedido y un alto precio de endeudamiento por medio del mal uso de las tarjetas de crédito.
         Éxodo 16, muestra cómo Dios ha pesar de la mala actitud de Israel, les provee abundantemente pan (v. 4-7) y carne (v. 8-12).  Dios compromete Su palabra en proveerles pan durante toda su travesía en el desierto (v. 35, Así comieron  los hijos de Israel, maná cuarenta años…).  Dios por medio de Moisés les instruye cómo debían recogerlo.  En todo ello también había enseñanza espiritual.  Debían aprender a depender de la provisión divina.  Veamos las instrucciones:
         1.  Debían recogerlo diariamente (v. 4): el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.  La fe debía ser probada al pueblo.  Jesús en Mateo 6:11 sobre el Padre nuestro dice, El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.  El rey Salomón en Proverbios 30:8 agrega, …No me des pobreza ni riquezas, mantenme del pan necesario.  La importancia de fomentar un espíritu de contentamiento.
         2.  Debían recoger lo que pudiesen comer (v. 16, 18).  Recoged de él cada uno según lo que pudiera comer…y no sobró al que había recogido mucho, ni faltó al que había recogido poco, cada uno recogió conforme a lo que había de comer.  Aquí hay una enseñanza sobre la sabía administración de la provisión de Dios. 
         3.  No debían dejar nada para el día siguiente (v. 19).
         4.  El sexto día debían recoger el doble y guardar el día de reposo (v. 22-24, 30).  El único día que podían recoger doble era el sexto (v. 22).  Dios conservó en buen estado el alimento guardado ese día (v. 23).  El día de reposo nadie debía salir a recoger maná.  No habría (v. 25-26).  El pueblo debía guardar el día de reposo (v. 30). 
         No todo fueron obedientes a las instrucciones dadas.  Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y hedió, y se enojó contra ellos Moisés (v. 20).  Su falta de obediencia y fe, hizo que algunos tomarán sus propias decisiones y no seguir las reglas divinas.  Su incredulidad fue castigada al encontrar en mal estado los alimentos y no apto para comerlo.  Así también, otros salieron el día de reposo a buscar maná pese a la prohibición de Dios (v. 27, Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a recoger, y no hallaron).  
         De lo anterior podemos sacar algunas enseñanzas para nosotros hoy día:
1.    Aprender a obedecer las instrucciones divinas.
2.  Aprender a depender de la provisión divina.
3.  Aprender que Dios sigue en control aún en aquellas situaciones que no lo parece.

Dios bendiga su pueblo y este día de acción de gracias haya una actitud de contentamiento y dependencia en Él.  Bendiciones. 

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