lunes, 6 de julio de 2020

Enseñanzas que nos da La parábola del buen samaritano Lucas 10:25-42

Enseñanzas que nos da 

La parábola del buen samaritano

Lucas 10:25-42

Introducción:

       1.  Una iglesia sana…es aquella que aparte de enseñar la buena doctrina, se distingue por mostrar amor al prójimo.

       2.  Una iglesia sana, tiene la responsabilidad de brindar a sus asistentes aceptación y esto se demuestra por lo menos de la siguiente manera:

              a.  La necesidad de ser amados, afirmados y aceptados.

              b.  La necesidad de ser guiados apropiadamente por servidores con corazón de siervos.

              c.  La necesidad de pertenecer a un grupo (en este caso la iglesia).

       3.  Todos en Cristo hemos sido amados, aceptados incondicionalmente, hemos sido perdonados, restaurados y guiados a una nueva relación.  Por lo tanto, como iglesia debemos mostrar la misma gracia recibida de Cristo y que este mundo necesita con urgencia.

       4.  Jesús de forma magistral responde a una inquietud de parte de un intérprete de la ley y le lleva a través de una experiencia que se ha vivido por muchos años:  la indiferencia, el disimulo al prójimo en necesidad y pasar de largo.

Bosquejo

1.  Amar al prójimo (v. 25-29).

       ¿Y quién es mi prójimo? (v. 29).

       a.  El prójimo en el AT (Lv. 19:18, 33-34).

              1.  Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Lev. 19:18).

              2.  Así también hay un llamado a amar al extranjero que viviera entre ellos (v 33-34):  Como a un natural (como israelita) de vosotros tendréis al extranjero que more entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo…(v. 34).

              3.  Había una variedad de opiniones para el israelita de quién es mi prójimo.  Donde la mayoría sostenían que no incluían a los gentiles.  Ellos no estaban considerados como mi prójimo.

       b.  La intención de la pregunta y la respuesta sabia de Jesús.(v. 25-28).

              1.  La intención de la pregunta del intérprete de la ley (v. 25):  

                      a. Para probarle: el espíritu de la pregunta era:  tratar de poner en ridículo a Jesús.  Este hombre no tenía ninguna intención de querer aprender.  Como un experto de la ley debía saber ya la respuesta.

              2.  ¿Haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?  

                     a.  En Lucas 18:18, el joven rico hace una pregunta similar:  ¿qué haré para heredar la vida eterna?.

                      b.  Desde el punto de vista de los israelitas, estaban convencidos que por ser hijos de Abraham tenían garantizada la salvación (Romanos 9:4-5).

                      c.  Tomando en cuenta la intención de la pregunta del interprete (v. 29, queriendo justificarse a sí mismo…), no estamos seguros si en él había un genuino interés en saber la respuesta.  Lucas 18:9, A unos que confiaban en sí mismos como justo, y menospreciaban a los otros…el legalismo de entonces y el de hoy.  Legalismo religioso:  personas religiosas que cuidan sus apariencias.  Critican a los demás cuando no están de acuerdo a sus posiciones condenándoles.  Se basan en reglas para lograr la salvación…olvidando la misericordia y la gracia de Dios por medio de Cristo.  

                      d.  Hacer…poder hacer algo, esfuerzo humano (obras)para heredar la vida eterna.  Este hombre pretende verse de forma digna ante Jesús.

                      c.   El NT responde claramente la pregunta (Ef. 2:8-9).  No por obras…en la vida del creyente no debe haber ninguna duda al respecto.  Somos salvos por la gracia de Dios.

              3.  La sabia respuesta de Jesús (v. 26):  ¿Qué está escrito en la ley?  ¿Cómo lees?  Jesús le hace una contrapregunta. Este hombre no esperaba que Jesús respondiese así.  Importante (2 Timoteo 2:24-25, Porque el siervo del Señor NO debe ser contencioso, sino amable…que con mansedumbre corrija…).  ¡Cuántas veces fallamos en lo anterior!  Siempre queremos demostrar cuanto sabemos.

       c.  El intérprete responde a Jesús (v. 27):  Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo (Dt. 6:4-5, Lev. 19:18).

                      1.  Responde acertadamente (v. 28ª)

                      2.  Jesús agrega:  haz esto, y vivirás (v. 28b). No era ignorante por lo tanto responsable.

       e.  ¿Quién es mi prójimo? (v. 29): queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús:  ¿Y quién es mi prójimo?  

                      1.  Este hombre le gustaba discutir sin el anhelo de humilde de aprender.

                      2.  Quería enredarse en un debate técnico acerca de quién y quién no era el prójimo.  

                      3.  Jesús pudo haber concluido la plática con un juicio condenatorio:  ¡estás perdido!  Le muestra su misericordia, compasión y misericordia a este hombre orgulloso intérprete de la ley (Prov. 18:2).  

2.  No a la indiferencia (v. 30-32).  Jesús responde a la pregunta recibida por medio de esta parábola:

       Y viéndole, pasó de largo (v. 31-32).

       a.  La indiferencia del sacerdote (v. 31):

              1.  Un hombre es asaltado (v. 30):  cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron, e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 

              2.  Un camino peligroso entre Jerusalén y Jericó.  La geografía ayudaba a los ladrones a esconderse.  Habían muchas cuevas.  Este hombre sufrió golpes que casi lo dejaron muerto.

              3.  La indiferencia del sacerdote (v. 31):  viéndole, pasó de largo.

                      a.  Sacerdote:  era la clase religiosa.  

                      b.  Los conocedores de las Escrituras y sabían muy bien lo que decían y pedían en situaciones como la expuesta.

                      c.  Éxodo 23:4-5, Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo.  Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda?  Antes bien le ayudarás a levantarlo. 

                            1.  Este sacerdote tenía un mayor deber auxiliar esta persona.

                             2.  Pasar de largo:  se trasladó al lado opuesto del camino para evitar ayudarlo.  

              4.  La indiferencia del levita (v. 32):  Asimismo un levita, legando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo.

       b.  La indiferencia del levita (v. 32):  igual que el sacerdote, pertenecía a la clase religiosa del pueblo.

                             b.  . También de él se esperaba un acción de auxilio hacía la persona asaltada.

                             c.  Pasa de largo….muestra su indiferencia.  La diferencia con el sacerdote, llegando cerca…

3.  Mostrando compasión (v. 33-35).

       Pero un samaritano que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia.

       a.  ¿Quiénes eran los samaritanos?:

              1.  Grupo étnico cuyo origen se da por la mezcla entre extranjeros y judíos que se quedaron cuando el resto fueron llevados cautivos a Asiria (2 Reyes 17:24.

              2.  Debido a esa mezcla étnica, eran despreciados por los judíos (Juan 4:9, judíos y samaritanos no se tratan entre sí.

              3.  Los samaritanos eran considerados como apóstatas.

       b.  El samaritano muestra compasión (v. 33-35):

              1.  Vino a él…(v. 33):  vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia.

                      a.  Contrario a los dos primeros, este hombre que pertenecía a una raza rechazada por los oyentes de Jesús, hace lo que debieron hacer el sacerdote y levita.  

                      b.  Se acerca a él:  empatía (se solidariza con él, ve su necesidad), acercándose….

                      c.  Movido a misericordia:  compasión (tener ansiedad en las entrañas),  muchos usamos la expresión:  hizo  de tripas corazón (hacer un gran esfuerzo para aceptar algo poco deseable.  Miedo o sensación negativa).  

                      d.  No se quedó ahí…el samaritano camina la segunda milla donde pocos se atreven.  Muchos lo que hacemos es lo justo.  ¿Qué hace el samaritano?:

                             1. Le curó sus heridas (v. 34):  usó sus propios recursos:  vino y aceite…fue generoso con aquel desconocido. 

                             2.  Le coloca en su cabalgadura (v. 34):  hace un lado su comodidad….tiene que caminar.  Se coloca en una posición como sirviente y camina guiando al animal y al extraño sobre la cabalgadura

                             3.  Cuidó de él (v. 34):  no lo abandonó…pudo haber dicho:  ya hice mi parte…ya hice lo que pude….tengo que atender mis asuntos…que otro haga lo demás.  

                             4.  Fue mas allá (v. 35):  paga de su dinero el cuidado del extraño:  sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo:  Cuídamele, y todo lo que gastes de mas, yo te lo pagaré cuando regrese.  El samaritano muestra el amor sin límites que Dios tiene por nosotros.  Este hombre renunció a sus propios recursos, su comodidad, noche de sueño, le sana sus heridas, se comprometió  en verdad. 

       c.  ¿Cuál de ellos actuó como prójimo? (v. 36-37):

                      1.  La parábola tiene un final sencillo.  Un pregunta, una respuesta y un reto.

                      2.  Jesús devuelve la pregunta al intérprete de la ley:  ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? (v. 34).  Recordemos al principio (v. 29), pregunta, ¿Y quién es mi prójimo?

                      3.  La respuesta era obvia (v. 37):  El que usó de misericordia.  La respuesta fue correcta era:  el samaritano…él responde:  El que usó de misericordia.  Muestra su malestar y desprecio por ellos.  

                      4.  Reto:  Vé, y haz tú lo mismo…¡eso es para mi!

CONCLUSIONES:

       1.  Una iglesia sana…es aquella que aparte de enseñar la buena doctrina, se distingue por mostrar amor al prójimo.

       2.  Todos en Cristo hemos sido amados, aceptados incondicionalmente, hemos sido perdonados, restaurados y guiados a una nueva relación.  Por lo tanto, como iglesia debemos mostrar la misma gracia recibida de Cristo y que este mundo necesita con urgencia.

       3.  Amados, amémonos unos a otros porque el amor es de Dios.  Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios (1 Juan 4:7).

       4.  No amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad (1 Juan 3:18).  

       5.  Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad a los que os ultrajan y os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos (Mateo 5:44-45).

 

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