lunes, 6 de abril de 2020

Respuestas bíblicas al afán

Respuestas bíblicas al afán
Filipenses 4:6-9
Introducción:
       1.  Temas como el afán, la ansiedad, la preocupación y el estrés, son muy comunes hoy día.  
       2.   Agregado con este virus que nos tiene en jaque a toda la humanidad, debemos ir a buscar en la Palabra de Dios respuestas a la situación de afán que nos inunda.
       3.  Dios no nos deja sin recurso alguno para saber cómo responder.  Así que, vayamos a la Palabra autoritativa y ver que nos dice y aplicarlo a nuestras vidas en estos momentos complicados para todos.
Bosquejo
1.  Digamos no al afán (v. 6).
       Por nada estéis afanosos…
       a.  Debemos trabajar con nuestra actitud:  es la forma en cómo respondemos a las circunstancias de la vida.  Prov. 23:7, Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.  
       b. Conociendo el afán:
       1. El afán o preocupación no respeta edad, ni posición social.  Viene del término estrangular-ahogar (tener una mente dividida)
       2.  El afán es mirar con pesimismo el presente y futuro donde nos imaginamos lo peor.
       3.  Preocupación es una palabra compuesta:  Pre-ocupación es ocupar anticipadamente la mente o ánimo.
       4.  Del 100% de nuestras preocupaciones según las estadísticas apenas el 8% son legítimas y se realizan.  
       5.  Lucas 8:14 dice:  La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas, y los placeres de la vida, y no llevan fruto.  El afán o preocupaciones, nos impiden el crecimiento espiritual, quitan la paz, afecta nuestra fe y confianza en Dios.  
       6.  No tenemos ninguna promesa de vivir libres de tensión pero…Cristo nos ofrece Su ayuda y el camino para superarlo (Mateo 11:28, Venid a mi TODOS los que estáis trabajados y cargados, y YO os haré descansar).  Mateo 6:25, No os afanéis…v. 31, No os afanéis…34, Así que no os afanéis.   Prov. 15:15, Todos los días del afligido son difíciles, mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.  
2.  Digamos sí a la oración (v. 6).
       Sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración  y ruego, con acción de gracias.
       a.  La importancia de la oración: (1 Tes. 5:17, Orad sin cesar).
              1.  La oración es simplemente hablar con Dios.
              2.    La oración es una disciplina espiritual que no está sujeto a tiempo (podemos orar en todo tiempo) ni espacio (en todo lugar).
              3. Jesús nuestro mejor modelo vida de oración (Lucas 6:12, En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios).  
              4.  La oración cambia las cosas (Hechos 12:5, Así que, Pedro estaba custodiado en la cárcel, PERO la iglesia hacia sin cesar oración a Dios por él).
              5. ¿Cuál debe ser la actitud actual de la iglesia hoy día) Enfrentamos la peor pandemia de la historia de la humanidad pero la iglesia hace oración sin cesar!!!!
              6.  Cuando oramos lo importante es nuestra actitud dentro del corazón que nuestra posición externa (Lucas 18:9-14).  Veamos:
                      a.  El fariseo:
                             Puesto en píe (v. 11):  postura de orgullo con la intención de mostrar espiritualidad.
                             Oraba consigo mismo:  una oración autocomplaciente no dirigida a Dios (no hay alabanza, ni misericordia, ni gracia ni perdón o ayuda).  Te doy gracias porque NO soy como los otros hombres (muestra su valor personal).  
                             Muestra sus acciones u obras: no soy ladrón, injusto, adúltero…ayuno dos veces por semana, doy diezmos de todo lo que gano.
                      b.  El publicano:
                             Estando lejos:  consciente de su indignidad ante la presencia de Dios.
                             No quería ni alzar sus ojos al cielo:  se siente culpable (Salmo 51:3, yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mi).
                             Se golpea el pecho:  revela humildad recociendo su condición de pecador. 
                      c.  Dios justifica al publicano:  éste descendió a su casa justificado antes que el otro…
3.  Disfrutemos de la paz de Dios (v. 7).
       Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
       a.  La paz de Dios:
              1.  La paz normal:  es la ausencia de guerra u otro tipo de conflicto.  Es la sensación de calma, tranquilidad, quietud, dicha, contentamiento.
              2.  La paz de Dios:  
                      a.  No tiene nada que ver con las circunstancias humanas.
                      b.  Es una paz espiritual, interna.
                      c.  No tiene lógica ni comprensión humana:  sobrepasa todo entendimiento.  No se explica solo es recibida directa y únicamente por Dios (Juan 14:27, La paz os dejo, mi paz os doy, yo NO os la doy como el mundo la da…Is. 26:3-4, Tú guardarás en completa paz…).  
                      d.  Cuando disfrutamos de la paz de Dios tendremos control en nuestros corazones y pensamientos. El afán o preocupación no tendrá ningún efecto en nuestras emociones.  2 Tes. 3:16, Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera.  Is.  Príncipe de paz.  Dios nunca tiene prisa, no está sometido a ningún estrés, nunca es sorprendido por ningún acontecimiento.  
4.  Mantener una buena actitud mental (v. 8-9).
       Por lo demás….en esto pensad…
a.         Fomentar una buena salud mental:
1.  Dar a la mente buen material (v. 8).
2.  No permitir malos pensamientos (lo verdadero, lo honesto, justo, puro, amable, buen nombre…).
3. Una buena salud mental nos ayuda a saber cómo enfrentar las adversidades de la vida.
       b.  La importancia de cultivar un pensamiento bíblico (2 Cor. 10:5, …llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo).
              1.  Debemos saturar nuestra mente de la Palabra de Dios en nosotros (Col. 3:16, La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros…). 
              2.  Debemos tener la mente de Cristo (1Cor. 2:16).
              3.  Nuestras acciones deben estar a tono con los principios bíblicos (Is. 5:20, ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo…Romanos 12:2, No os conforméis a esta siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…).  
CONCLUSIONES:
       1.  Digamos No al afán:  nos quitan la paz, nuestro crecimiento espiritual, mi fe y dependencia en Dios
       2.  Debemos tener una buena actitud al enfrentar las situaciones adversas de la vida.
       3.  Llenémonos de la paz que Cristo ofrece.