lunes, 16 de septiembre de 2019

Mensaje de Jesús a la iglesia de Sardis

Mensaje de Jesús a la iglesia de Sardis, No vivir de apariencias (Apoc. 3:1-6).
Las apariencias son aquellas cosas que se parece o se presenta a la vista pero que en realidad no tiene.  Es algo que no responde a la realidad.
         La reprehensión que esta iglesia recibe es clara: no he hallado tus obras perfectas delante de Dios (Apoc. 3:2). En Daniel 5, se describe como el rey Belsasar mostrando pompa y derroche de lujo organiza una fiesta y así demostrar a sus súbditos todos su poder.  Al calor de los tragos, Belsasar da una orden que le traería graves y fatales consecuencias. Ordena traer los vasos sagrados sustraídos del templo de Jehová en Jerusalén por Nabucodonosor su padre.  De repente y en plena fiesta y para sorpresa de todos, aparece en la pared una inscripción (v. 5).  La reacción del rey y todos los presentes fue de un profundo temor (v. 6).  Todo el vino consumido como sus efectos se disiparon de inmediato.  Sin perdida de tiempo, el rey grita y ordena hacer llamar a todos sus sabios y adivinos para tratar de descifrar la escritura (v. 7-9). Daniel es llamado debido  a que nadie pudo hacerlo (v. 13).  La descripción no pudo ser mas trágica para Belsasar:  Pesado has sido en balanza y fuiste hallado falto (v. 27).  El final del capítulo 5, describe el final de Belsasar muerto por lo caldeos y Darío de Media  toma el reino.
         Sardis, bien puede representar un buen sector de la iglesia de hoy.  Solo es imagen…y nada mas.  En la descripción que hace Jesús de sí mismo dice, el que tiene los siete espíritu de Dios…entre otras cosas, los siete espíritus de Dios es una simbología del ES.  En pocas palabras, Jesús hace un fuerte llamado a esta iglesia y a nosotros hoy, a vivir una vida completa y llena del Espíritu Santo (Gálatas 5:22-23, Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, contra tales cosas no hay ley).  
         Yo conozco tus obras…estás muerto (v. 1b). Como hemos dicho anteriormente sobre las otras iglesias, nada escapa al ojo de Dios.  Él tiene un conocimiento absoluto y completo de nuestra vida y lo que hacemos.  Sardis, se vanagloriaba de ser una iglesia rica, famosa y llena de comodidades.  Esta iglesia no tenía problemas doctrinales o herejías.  Pero era una congregación fría y que vivía de apariencias únicamente.  Sardis, no recibe ningún elogio de Jesús.  Era solo reputación, imagen tratando de tener prestigio. ¡Qué terrible estar en la casa de Dios y ser hallado mentiroso! (R. Peñalba). 
         Sé vigilante y afirma las cosas que están por morir (v. 2).  En pocas palabras, Jesús pide a Sardis:  ¡despiértate iglesia!  Debido a su estado espiritual en descenso, recibe esta fuerte exhortación.  Debemos mencionar que la frialdad espiritual es un proceso lento, silencioso pero seguro.  La frialdad espiritual, el desgano, la apatía, la indiferencia minan la vida espiritual.  Debido a lo anterior, Sardis debía afirmar (esforzarse) las otras cosas que están para morir.  Jesús hace ver el grave error de esta iglesia:  no he hallado tus obras perfectas (v. 2).  Ese es el nivel de calidad que se espera y pide de nosotros.  No a la mediocridad o a como salga en el servicio a nuestro Dios. Cuando dejamos de ser vigilantes y nos dejamos ir por las demandas del mundo, nuestra vida espiritual viene en descenso y los resultados pronto se dejan ver. Nuestras obras y servicio deben ajustarse al criterio de Dios no al nuestro (Mateo 25:16-23).   Síntomas de negligencia espiritual:
                           a.  Hemos dejado nuestro primer amor (Apoc. 2:4).
                           b.  Hemos perdido el entusiasmo por la Venida de Cristo (Lucas 12:45-48).
                           c.  Cuando amamos mas los premios que a Dios mismo (Mateo 23:6-7).
                           d.  Cuando limpiamos el vaso sólo por fuera (Mateo 23:13-29).  Vivimos de apariencias.  
Sardis recibe cinco fuertes exhortaciones (v. 2-3):
         a. Sé vigilante (v. 2):  orden de mantenerse despiertos (Ef. 5:15-17, 1 Pedro 5:8).  
         b. Afirma (v. 2):  fortalecerse (Ef. 6.10-13), es un llamado urgente a la acción. No esperar el mañana.
         c. Acuérdate (v. 3):  es un llamado a continuar con una vida agradable al Señor. Sardis no era una iglesia ignorante pero lamentablemente habían cambiado sus valores.
         d. Guárdalo (v. 3):  mantenerse en guardia, a la expectativa.  Es un llamado a no ceder.
         e. Arrepiéntete (v. 3):  cambiar de dirección.  Mostrar un cambio genuino.  Cambio de forma de pensar y actuar.  
Sardis recibe hermosas promesas (v. 4-5).
         a. Seremos vestidos con vestiduras blancas (v. 4):
                  1.  Señal de pureza y santidad que Dios exige a su pueblo (Apoc. 3:18, 4:4, 6:11, 7:9, 13-14, 19:7-9, 14).  Sardis tenía un pequeño grupo de fieles que no han manchado sus vestiduras y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas.
         b.  Nuestro nombre estará firme en el libro de la vida (v. 5).  No borraré (de ningún modo, en absoluto, de ninguna manera, jamás)señal de seguridad.  El contexto histórico de ese tiempo, indicaba que cuando alguien moría era borrado su nombre del libro municipal o cuando cambiaba de lugar de residencia.  La promesa viene de Cristo mismo (Apoc. 13:8, 17:8, 21:27).
         c. Confesará nuestro nombre delante de mi Padre (v. 5).  Confesar es reconocer (Lucas 9:26, Mateo 10:32-33). 
         Cuántos pueden identificarse con la condición de la iglesia de Sardis.  Su frialdad, apariencia de ser una iglesia saludable.  Una iglesia que había caído en la apatía, el desgano y pereza espiritual.  Nuestro Dios nos tiene hermosas promesas: vestiduras blancas y nuestro nombre se confesará en los labios de Cristo a nuestro Padre celestial.  ¡Maravilloso!