lunes 19 de febrero de 2018

Jesús nos muestra un nuevo rumbo (Mateo 5:38-48).

Jesús nos muestra un nuevo rumbo (Mateo 5:38-48).
La ley del talión ha sido mal interpretado.  Algunos creen que es una oportunidad para vengarse de algún mal o daño recibido.  Sin embargo es todo lo contrario.  La ley del talión,  era una oportunidad donde se permitía la retribución exacta del daño recibido.  Así mismo, se prohibía tomar la ley en nuestras propias manos mediante le venganza.  Hay tres pasajes que lo citan con diferentes aplicaciones (Éxodo 21:22-25, Levítico 24:19-20 y Deuteronomio 19:15-21).  Así que la ley del talión era un principio jurídico de justicia retributiva en la cual la norma imponía un castigo igual al cometido. 
         En el pasaje arriba mencionado, Jesús en el v 38 lo cita, Oísteis que fue dicho:  Ojo por ojo, y diente por diente.  En el siguiente versículo 39 agrega, Pero yo os digo…con esta expresión Cristo muestra su autoridad divina e indica que su palabra es nueva y nos muestra un nuevo y mejor camino a tomar.  Jesús condena el espíritu de falta de amor, odio y el deseo de vengar el daño  recibido.  Nos enseña cómo debemos tratar a nuestro prójimo.  Veamos:
         1.  Para el israelita el prójimo era alguien únicamente de su pueblo, su raza y religión.
         2.  La ley mosaica ya legislaba cómo tratar al prójimo.  Levítico 19:17-18 dice, No aborrecerás a tu hermano en tu corazón, razonarás con tu prójimo…No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo.  Yo Jehová…el verso 34 agrega,   Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que moré entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo. 
         3.  Éxodo 23:4-5 nos muestra cómo tratar a aquella persona que no nos simpatizaba, Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo.  Si vieres el  asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda?  Antes bien le ayudarás a levantarlo. 
         4.  En Proverbios 25:21-22 vemos un principio conocido por los rabíes:  Si el que te aborreciere tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua. Porque ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza y Jehová te lo pagará.  Mismo principio vemos en Romanos 12:20, Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer, si tiene sed, dale de beber.  Así harás que la arda la cara de vergüenza (TLA). 
         Después de exponer lo anterior veamos la posición del NT  y la de Jesús mismo.  Venganza es el desquite contra alguien que nos ha hecho algún daño.  El espíritu del mundo es, la venganza es dulce.  El que me la hace, me la paga así por el estilo.  Romanos 12:17, 19 nos dice,   No paguéis a nadie mal por mal, procurad lo bueno delante de todos los hombres…No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios…Procurad (esforzarse), lo bueno es mantener una conducta correcta de forma visible.  Veamos el nuevo rumbo que Jesús expone:
         v. 39:  No resistáis al que es malo, a cualquiera que te hiera en la mejilla, vuélvele también la otra: es mostrar en palabra, actitud y hechos no tener rencor o deseo de venganza.  ¿Cómo reaccionamos al insulto recibido?  Prov. 15:1, La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor.  Ef. 4:26-27, 29.
                  v. 40:  al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa:  No siempre recibiremos un juicio justo.  ¿Cómo debemos reaccionar al respecto?  1 Cor. 6:1-7
                  v. 41:  a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, vé con él dos:  es cuando no nos limitamos a cumplir nuestro deber únicamente sino hacer mas y hacerlo gustosamente.  Deut 15:7-8:  respuesta a la necesidad de nuestro prójimo.  Debe ser un trato generoso.
                  v. 43-44:  Oísteis que fue dicho:  la primera parte del versículo viene de Lev. 19:18 pero la segunda parte aborrecerás a tu enemigo es la forma cómo los fariseos enseñaban y aplicaban este principio. Jesús rechazó esta mala práctica.  Éx.23:4-5, Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo.  Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda?  Antes bien le ayudarás a levantarlo.  El principio de Jesús (v. 44):
                  Amad a vuestros enemigos:  amad (verbo ágape):  es la mayor de las virtudes cristianas (1 Cor. 13:13).  Es una deliberada convicción de no sentir rencor o venganza contra aquel no nos ha hecho daño.  Es tratarnos como Dios lo hace. 
                  Bendecir a los que os maldicen:  Bendecir:  decir bien.  Hablar bien, invocar favor de algo.  Es la expresión de un deseo benigno a favor de alguien.  Prov. 24:17-18, Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes, y cuando tropezare, no se alegre tu corazón.  No sea que Jehová lo miré, y le desagrade y aparte de sobre él su enojo. 
                  Haced bien a los que os aborrecen:  es ir mas allá de las palabras.  Es buscar formas de practicas (con hechos) el amor de Dios (1 Tes. 5:15, Romanos 12:20). 
                  Orad por los que os ultrajan (maltrato):  La oración busca la misericordia para aquel que nos ha hecho algún daño y que Dios les perdone.  Es llevar en oración a aquellos que nos han maltratado alguna vez.  Es una exigencia suprema.  Buscar la paz y perdón por medio de la oración. 
         c.  Razón de la demanda (v. 45):  Así demostrarán que actúan como su Padre Dios, que está en el cielo…Mateo 5:16, Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Amar como Dios nos hace mostrar que somos sus hijos.  Vivir de acuerdo al llamado que Dios nos hizo (Ef. 5:1-2  Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados, y andad en amor, como también Cristo nos amó…). 
         Es toda una intención de cambio lo que Jesús nos muestra.  Ya lo pasado…pasado.  Cristo con su autoridad divina nos muestra cómo debemos tratarnos unos a otros.  Sin duda alguna, el perdón, el amor y la paz debe ser nuestra referencia.  No paguéis a nadie mal por mal….es lo que debemos hacer. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal (Romanos 12:21).  Dios les bendiga.