lunes, 16 de julio de 2018

¿Qué hace Cristo cuando tengo dudas, estoy dolido y lloro?

¿Qué hace Cristo cuando tengo dudas, estoy dolido y lloro?
2 Corintios 1:3-5
Introducción:
       1. Ya hemos dicho en varias ocasiones que no siempre entenderemos lo que Dios hace.
       2. La Biblia describe con frecuencia situaciones donde Dios promete algo y nos sucede lo contrario.  
       3. ¿Cuál es nuestra reacción humana cuando nos suceden situaciones así? :
              a. Viene la duda
              b. Nos llenamos de dolor
              c. Lloramos
       4. Tenemos respuesta en Dios y Su palabra cuando nos encontramos en cualquiera de las situaciones descritas.
Bosquejo
1. En la duda Jesús nos dice:  no teman crean en mí (Juan 14:1-3).
       No se turbe vuestro corazón, creéis en Dios, creed también en mi.
       a.  Duda es:  falta de confianza, falta de fe, vacilación.  Dudamos cuando vienen situaciones o sucesos desagradables y en algunos casos inesperados.  
       b.  No duden crean (v. 1).
              1.  No turbarse: alterar el estado de ánimo confundiéndola hasta dejarla sin saber qué hacer ni qué decir.  
              2. Confiar: esperar con seguridad que algo sucederá o que alguien responda como lo ha prometido.  
       c.  Jesús tiene un lugar especial ya preparado (v. 2-3):
              1.  En la eternidad hay suficiente espacio para Su pueblo (v. 2, En la casa de mi Padre muchas moradas hay…).  Apoc. 21:13-4.  Voy, pues a preparar lugar para vosotros.
              2. Estaremos con Jesús eternamente (v. 3, vendré otra vez, y os tomaré a mi mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 
              3. Jesús nos consuela en nuestras dudas (v. 5-6):   Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas: ¿Cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo:…Tomas nos representa a cada uno de nosotros en nuestras dudas:  ¡Señor no comprendo!  ¡Señor tengo dudas y preguntas!  Nuestras dudas están respondidas:  Jesús es el camino.
2.  Jesús se identifica con nuestro dolor.
       Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades…(Hebreos 4:15).  
       a. Compadecerse:  viene de simpatía.  Solidarizarse.  Auxilio. 
       b.  Jesús es varón de dolores, experimentado en quebranto (Is. 53:3).  
              1. Muchos deseamos retratos de Jesús mas agradables:  buen pastor, príncipe de paz, Señor de señores, León de Judá, Cordero de Dios etc. 
              2. Varón de dolores no es tan atractivo ni tampoco ser semejante a él en este aspecto.  Is. 53:4, sufrió nuestros dolores…Experimentado:  conocer de manera relacional y experimental, comprender, saber etc.  
              3. Jesús conoce el dolor y debido a ello se identifica con nosotros cuando lo padecemos.  Nosotros desde que nacemos hasta el final aliento, el dolor es nuestro compañero aunque no lo queramos.  
       c. Jesús y el Getsemaní (Mateo 26:36-38):  Mi alma está muy triste, hasta la muerte…Triste: angustiarse, aflicción, sufrimiento. Un cuadro de Jesús que debe infundirnos respeto.  Jesús pasó su Getsemaní…todo también lo haremos. 
3.  Cuando lloro
       Jesús lloró (Jn. 11:35)
       a.  Escucha nuestras quejas:
              1.  v. 21: Y Marta dijo a Jesús:  Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.
              2.  v. 32: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.
              3. Ambas manifiestan dolor, decepción, están confundidas, no entienden cómo  pudo pasar y hasta podemos inferir una acusación.  Se quejan.
              4. Jesús les consuela de manera personal:
                      Marta (v.  26, 40):  Le reta a creer…¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?    
                      María (v. 35):  Jesús lloró. Empatía, ternura.  No hay regaño ni corrigió a las hermanas.  Les brindó la atención que cada una de ellas necesitaba.  
       b.  Jesús está interesado en nuestras lágrimas:  
              1. Solo los humanos expresamos tristeza y dolor por medio de las lágrimas.  
              2. Jesús se identifica con nuestro dolor y lágrimas.  Apoc. 21:4, Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos, y ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor.  ¡Hermosa promesa!  
CONCLUSIONES:
       1. Jesús nos dice que no debemos tener miedo sino mas bien creer en él.
       2. El dolor y sufrimiento es parte de nuestra humanidad.  Todos de una manera sufrimos.
       3. Dios no se muestra indiferente a nuestras adversidades.  Es varón de dolores experimentado en quebranto.
       4. Dios mismo enjugará toda nuestras lágrimas….